thumb|300px|Una fuerza combinada de M1 Abrams, vehículos de combate de infantería M2 Bradley y un convoy logístico avanzando durante la Guerra del Golfo.
La guerra blindada o guerra acorazada, en la guerra moderna, se entiende como la utilización de los vehículos blindados de combate como un componente central de los métodos de guerra.
Historia Primera Guerra Mundial La guerra acorazada moderna comenzó con el desarrollo del carro de combate durante la Primera Guerra Mundial. El tanque británico Mark I entró por primera vez en acción en la batalla del Somme, en septiembre de 1916, pero no consiguió romper el punto muerto de la guerra de trincheras. En la Batalla de Cambrai (1917), los tanques británicos tuvieron más éxito y rompieron el sistema de línea de trincheras alemán, la Línea Hindenburg.
Después de la desastrosa ofensiva final alemana, los tanques se usaron en la Batalla de Amiens, terminando con el punto muerto impuesto por la guerra de trincheras en el Frente Occidental, y acabando de manera efectiva con la guerra. Después de la Primera Guerra Mundial, los aspectos técnicos y de doctrina de la guerra acorazada fueron evolucionando, llegando a ser más sofisticados y creándose múltiples escuelas.
Periodo de entreguerras Después de la Gran Guerra, varios comandantes que habían estado involucrados en el desarrollo del tanque, estuvieron envueltos en el desarrollo de nuevas ideas. Liddell Hart escribió extensamente acerca de la guerra de tanques y acerca de las teorías del Coronel Fuller. La Oficina de Guerra Británica sancionó la creación de la Fuerza Mecanizada Experimental que fue formada el 1 de mayo de 1927, bajo el mando del Coronel R. J. Collins. Las unidades eran completamente móviles y consistían en tanquetas de reconocimiento blindado y en coches acorazados, un batallón de 48 tanques medios Vickers, un batallón de ametralladoras acorazadas, un regimiento de artillería mecanizado, que tenía una batería de cañones completamente autopropulsados con cadenas, capaz de actuar como artillería convencional o antiaérea (Cañones Birch), y una compañía motorizada de ingenieros de campo. La unidad realizó operaciones en la Llanura de Salisbury y fue observada por otras naciones importantes: los Estados Unidos, Alemania y la Unión Soviética. Aunque se reconoció su actuación, fue licenciada en 1928. Entonces los Estados Unidos crearon su propia fuerza mecanizada experimental. El Ejército Británico comenzó la conversión de su caballería del caballo a los tanques. Aunque hubo diferencias en si la fuerza del Ejército Británico debería desarrollarse conjuntamente con la Royal Air Force y siendo favorecida la Marina Real Británica por algunas personas en el gobierno, todos excepto unos pocos regimientos estaban completamente convertidos en 1939.
Segunda Guerra Mundial
thumb|250px|Tanques británicos avanzando bajo el fuego enemigo durante la Segunda Batalla de El Alamein en 1942. thumb|250px|Un Tiger I alemán en combate durante la Batalla de Kursk en 1943.
La doctrina de la guerra acorazada moderna fue desarrollada y establecida durante la Segunda Guerra Mundial, en muchos casos usando los medios acorazados como un arma de apoyo a la infantería con el papel de penetrar las defensas enemigas. Una clave fundamental en la guerra convencional es la concentración de fuerza en un punto determinado. La concentración de fuerza incrementa las posibilidades de victoria en un enfrentamiento determinado. Correctamente escogido y explotado, la victoria en un enfrentamiento dado o en un pequeño número de enfrentamientos es a menudo suficiente para ganar la batalla.
Por ejemplo, visualiza una línea defensiva recta compuesta por dos divisiones de infantería y dos divisiones acorazadas, desplegadas de igual forma a lo largo de la línea. Un atacante numéricamente igualado puede ganar concentrando sus medios acorazados en un punto (con su infantería aguantando el resto de la línea), garantizando así el forzado de la línea, después atravesándola, volviéndose hacia los flancos de las dos mitades de la línea defensiva y después arrollándolas.
La línea defensiva podría intentar el contraataque, pero no es fuerte en ningún punto y aunque el ataque combinado de la infantería/medios acorazados de los defensores es más fuerte que un ataque de sólo infantería, no es mucho más fuerte (ya que las divisiones están extendidas a lo largo de toda la línea del frente) y así en general es mucho más fácil atacar que defender.
Un aspecto importante para todos los tipos de guerra es una fórmula muy simple, conocida como la Ley del Cuadrado de Lanchester, en la que el poder de combate de una unidad de combate relativo al poder relativo de combate de un enemigo de un determinado tamaño es el cuadrado del número de miembros de esa unidad:
Un tanque tiene obviamente el poder de combate de un tanque. (1² = 1)
Dos tanques tienen cuatro veces el poder relativo de combate de un solo tanque. (2² = 4)
Básicamente, una diferencia del doble en número de tanques cuadriplicará el poder de fuego relativo —relativo a la cantidad de poder de fuego que el enemigo tiene por miembro de la unidad amiga; también podría expresarse esto diciendo que su castigo relativo debido a la acción enemiga es reducido cuatro veces, que es lo mismo que decir— no solo se dobla su propio número absoluto, sino que el número de tanques enemigos relativo a cada uno de los suyos, también se reduce por la mitad.
Así, concentrando dos divisiones en un punto y atacándolo genera una fuerza mucho más grande de lo que se consigue extendiendo dos divisiones en una línea y atacando hacia adelante en un frente ancho.
La concentración de fuerza requiere movilidad (para permitir una rápida concentración) y poder de fuego (para ser efectivo en el combate una vez que se ha concentrado). El tanque incorpora estas dos propiedades y se convierte así en el arma primaria.
Antes de la Segunda Guerra Mundial, la caballería montada a caballo realizaba la tarea que hoy en día realiza el tanque: rompiendo el frente o rodeando al enemigo y atacándolo por la retaguardia. En todos los ejércitos hubo una gran resistencia contra la introducción del tanque (debido al subsiguiente reemplazo del caballo), en particular porque las unidades de caballería estaban consideradas como unidades de élite y tenían una gran influencia dentro del ejército.
Doctrina alemana Cuando llega la Segunda Guerra Mundial, las fuerzas acorazadas alemanas han desarrollado una doctrina más profunda y flexible que la de los Aliados a nivel táctico y operacional. No existía ninguna doctrina a nivel estratégico, pero mediante la concentración de sus divisiones Panzer en 1940 en la Batalla de Francia explotaron estratégicamente las brechas en las líneas defensivas aliadas, hechas por su infantería y fuerza aérea, con un efecto enorme, conduciendo a la adopción oficial por parte del Ejército como un todo de las tácticas de la "Blitzkrieg". Este desarrollo, producido en gran parte bajo la influencia de Guderian, fue facilitado por el hecho de que se había formado un Arma de Tanques por razones políticas, el "Panzertruppe" o "Panzerwaffe", diferente de la Infantería y de la Caballería. El "Panzertruppe" fue relegado, sin embargo, hasta 1940 por la mucho más influyente Infantería, ejemplificado por la baja prioridad dada a la producción de tanques y al hecho de que los tanques estuvieron entre 1936 y 1939 divididos entre la Infantería y la Caballería. Guderian, con la ayuda de algunos otros, estableció los equipos de armas acorazadas combinados, diferentes de una formación de infantería o caballería. Este desarrollo fue lastrado hasta 1941 por la falta inicial de vehículos semiorugas para acompañar a los tanques: en 1940 hubo poca cooperación práctica entre los tanques alemanes y la infantería a nivel táctico, pero sí la hubo al nivel operacional. La investigación en profundidad obtenida a través de los estudios teóricos, con juegos de guerra, y ejercicios prácticos desarrollaron una gran confianza en el "Panzertruppe" (y un apoyo político por parte de Hitler), y en la formación acorazada como el elemento clave en el campo de batalla —aunque este punto de vista no era compartido por las otras ramas del Servicio antes de 1940—. Una parte importante de esta doctrina era la de las comunicaciones mejoradas, mediante la introducción de radios en todos los tanques —y nuevamente este ideal sufrió de limitaciones técnicas cuando muchos tanques solo tenían equipos de recepción—. Su superior doctrina táctica y operacional, combinada con una aplicación estratégica más apropiada, capacitaron a los alemanes en 1940 para derrotar a fuerzas cuantitativamente superiores en fuerzas acorazadas, en infantería y artillería durante su campaña en Francia. Pero justo cuando se convirtió la "Blitzkrieg" en una doctrina deliberada, en 1941, falló al final en el frente del este, aunque consiguió al principio éxitos espectaculares.
Doctrina británica y francesa En el Reino Unido y en Francia, los vehículos acorazados fueron aceptados dentro del Ejército, pero usando una división de funciones: algunos como armas de apoyo de la infantería, y otros sustituyendo a la caballería. Como tales, los tanques de infantería británicos y franceses estaban muy acorazados y en consecuencia eran demasiado lentos, mientras que los tanques de caballería británicos ("cruiser") eran rápidos y como resultado estaban pobremente acorazados. Los tanques alemanes estaban diseñados para operaciones móviles independientes y eran tanques para todo: más ligeros, considerablemente más móviles pero más débilmente armados y acorazados que los tanques de infantería; todavía no se veía a los tanques como un arma principalmente antitanque. Cuando los tanques alemanes se enfrentaron realmente a los tanques de infantería británicos en combate, no estaban en la mejor de las condiciones, pero se recobraron para echar a los tanques británicos fuera de la Europa continental. Al comienzo de la invasión alemana, los franceses poseían más tanques y, mirándolos uno a uno, mejores tanques que los alemanes; pero lo que importó fue cómo se usaban los tanques, y los franceses distribuyeron la mitad de los suyos entre batallones independientes de tanques para el apoyo de la infantería, volviéndolos inútiles. Los alemanes en 1940 concentraron todos sus tanques en divisiones Panzer y las usaron para conseguir un cerco estratégico, golpeando y abriendo su camino a través de la línea defensiva francesa y dirigiéndose hacia el canal.
Para contrarrestar tales ataques, se debe mantener una fuerza adelantada móvil antitanque en reserva y moverla hacia la zona del ataque. Los franceses no tenían ningún tipo de reserva estratégica; menos aún una reserva con gran movilidad como sus tres divisiones acorazadas de caballería. Las únicas unidades acorazadas organizadas que podían haberse lanzado hacia las líneas de las divisiones acorazadas alemanas ya se habían empleado en los Países Bajos, lo que fue crucial en el fallo francés en responder a la penetración alemana, así como que a las divisiones acorazadas francesas de infantería les faltaba suficiente movilidad estratégica. Sin embargo, consiguieron utilizar una nueva táctica que probó ser bastante eficiente contra los ataques de la Blitzkrieg. Se llamó la defensa erizo. No obstante, debido a las pérdidas sufridas, los franceses nunca pudieron contraatacar, y los erizos fueron eventualmente sobrepasados.
En los desiertos del Norte de África, los británicos desarrollaron una táctica alternativa, combinando medios acorazados, infantería y artillería, todo unido, formando un "equipo equilibrado de armas combinadas"; el ejército italiano, mal armado y guiado, se colapsó.
Doctrina de Estados Unidos