Batman: The Killing Joke —en español: Batman: la broma asesina, conocida también en Hispanoamérica como Batman: la broma macabra y Batman: la broma mortal— es una novela gráfica de Batman publicada por la editorial estadounidense DC Comics en 1988, escrita por Alan Moore, dibujada por Brian Bolland y coloreada por John Higgins. Su título ha sido traducido al español con más de una variación debido a que es una expresión en inglés inexistente en el primer idioma, que se refiere a dos lecturas o sentidos: «Una broma para morir de la risa», y a su vez a la oscura referencia humorística de un asesinato criminal. La obra iba a ser publicada originalmente en 1987, pero su lanzamiento se retrasó un año por diversos problemas. La historia examina el trasfondo del villano conocido como el Joker y muestra sus orígenes y primer encuentro con el Hombre Murciélago. La historia del cómic es famosa por su nudo argumental, en el cual el villano decide atacar al jefe de policía de Gotham James Gordon, a quien intenta volver loco, y a su hija Barbara, a quien dejaría paralítica luego de dispararle a quemarropa.

La historia trata sobre temas como la locura, la maldad y el bien. Su escritor expone al héroe y al villano como dos personajes sumamente parecidos y alude a que ambos pasaron por momentos muy difíciles, que los llevaron a convertirse en lo que son. También expone la posibilidad de que Batman esté tan enfermo mentalmente como el Joker, con la diferencia fundamental de que El Caballero Oscuro demuestra y canaliza su locura de forma diferente. The Killing Joke presenta numerosas influencias de la obra anterior del escritor, Watchmen, y tiene prácticamente el mismo estilo en el uso de las viñetas y diversas técnicas de representación gráfica, en las que cambian tanto los colores como los estilos de diseño. La novela se volvió una de las historias más importantes del Joker y de la editorial y fue una de las pocas que se decidió conservar intactas en el relanzamiento que DC hizo de todas sus historias en septiembre de 2011 como parte de su nueva línea argumental titulada The New 52. El reinicio se debió a que deseaban darle nueva vida a sus personajes para atraer a lectores más jóvenes. La obra también sirvió de inspiración para un gran número de adaptaciones y trabajos cinematográficos sobre Batman, así como para diversos espectáculos.

DC Comics publicó Batman: The Killing Joke tanto en los Estados Unidos como en Canadá y diversas tiendas en línea o editoriales la distribuyeron en Australia, Irlanda, el Reino Unido y otros países, siendo algunas de las más conocidas Amazon.com, Barnes & Noble y Waterstone's. La historia recibió diversos comentarios de parte de los críticos especializados, y si bien tuvo una buena acogida de parte de los lectores, posteriormente recibió un terrible rechazo de parte del propio Alan Moore, quien alegó nunca sentirse satisfecho con su trabajo. La obra también fue criticada duramente por el ataque del Joker a Barbara Gordon, quien antes del suceso era la heroína Batgirl. Para celebrar el vigésimo aniversario de la novela, DC Comics lanzó una edición especial de la obra que incluía una introducción y numerosas páginas extra, y además fue recoloreada por completo por Bolland, con el fin de darle al cómic la dimensión oscura que tenía originalmente planeada para la obra.

Trama La historieta comienza con la visita de Batman al manicomio Arkham para hablar con el Joker sobre su futuro y, así, intentar evitar que uno asesine al otro si continúan enfrentándose. Después de intentar razonar con el villano, Batman descubre que éste en realidad se ha fugado del hospital dejando un señuelo en su celda. Posteriormente a que el héroe decida iniciar su búsqueda del Joker se procede a mostrar cómo es que al escapar del manicomio decide adueñarse de un parque de atracciones asesinando a su dueño y parte de su origen a través de una serie de flashbacks que muestran los problemas financieros que tenía desempeñándose como cómico, por los cuales apenas podía mantener a su esposa embarazada.

izquierda|miniatura|250px|El clímax de la historia se desarrolla en un parque de atracciones abandonado. Paralelamente el comisario de policía James Gordon se encuentra en su apartamento junto a su hija Barbara revisando numerosas noticias sobre el villano fugado; cuando alguien llama a su puerta, ella es quien abre, recibiendo un disparo a quemarropa de parte del Joker al abrirse la puerta. Después de que los secuaces del psicópata golpeen y se lleven al padre de Barbara, ella es fotografiada desnuda y ensangrentada por su atacante quien dice hacerlo «para probar un punto de vista». Pasado todo esto otra serie de flashbacks muestra cómo es que el joven cómico que después se convertiría en el Joker decide realizar un robo a una vieja planta de tratamiento de químicos en la que trabajó, con el fin de darle un mejor futuro a su hijo. Una vez que finaliza el trato con los matones que le ayudaran a dar el golpe el joven descubre que su esposa ha muerto electrocutada en la casa que tenían alquilada. Sin motivos para realizar el robo el comediante es forzado por sus secuaces a ayudarlos y a servir como el líder del grupo (ya que él sabía cómo moverse a través de la planta) y obligado a vestirse como el famoso villano Red Hood. Cuando están por concretar su gran golpe los ladrones son descubiertos por el personal de seguridad de la planta, luego de que los matones mueren baleados —y el único que queda es el comediante— este es sorprendido y perseguido por Batman, que está investigando el disturbio. Para escapar, el comediante salta a un gran depósito de residuos químicos y llega al exterior por una tubería. Ya en el exterior, descubre que los residuos le han dejado la piel blanca, el cabello verde y los labios rojos, alterando permanentemente su apariencia. Esto, unido a la pérdida de su familia, le hace volverse completamente loco y convertirse en el Joker.

En la actualidad, Batman busca al Joker al descubrir que fue quien atacó a su aliada y quien raptó a James Gordon, esto después de ir a visitar al hospital a la joven y enterarse de que el ataque la dejó paralítica de por vida. En su parque de atracciones el villano tortura a Gordon mostrándole las fotos de su hija desnuda y utilizando electricidad con el fin de según él: «Demostrarle al mundo que es más simple acercarse a la locura y que un mal día puede hacer que hasta el más cuerdo de los hombres enloquezca». Cuando Batman encuentra al jefe de la policía de Gotham en una celda desnudo y sin habla decide ir en busca del Joker para devolverlo al manicomio Arkham e intentar demostrarle que siempre hay otra salida en vez de la locura, luego de que el villano se compare con Batman aludiendo a que él también debió tener un mal día —que lo motivó a vestirse de murciélago— este es detenido y golpeado por el héroe quien le revela que Gordon fue capaz de resistir su tortura. La novela gráfica finaliza con Batman diciéndole al Joker que no quiere herirlo ni hacerle daño y le da la propuesta que se rinda para poder ayudarlo y rehabilitarlo para que se recupere de su locura pero el Joker le dice no, ya que según él, es demasiado tarde para ayudarlo, así que cuenta un chiste cosa que hace reír a Batman.

Elaboración del cómic Antecedentes y creación Batman: The Killing Joke fue escrito por Alan Moore, un guionista de cómics británico conocido por su trabajo en novelas gráficas como Watchmen, V for Vendetta y From Hell y por ser un escritor con un intrínseco conocimiento histórico de las historietas, pudiendo gracias a eso utilizar numerosas posibilidades metafóricas. Con él colaboró el dibujante de cómics —también británico— Brian Bolland, quien anteriormente trabajó en la serie limitada Camelot 3000 y en los cómics en los que aparecía el personaje Judge Dredd. La novela comenzó a planearse en 1984 y la idea original era que se tratara de una aventura entre Batman y Judge Dredd, pero fue desechada después de que el editor de cómics Len Wein la considerara poco viable y le comentara al guionista que lo mejor sería hacer una historia con personajes de la serie de Batman. Moore decidió iniciar en ese año una nueva obra junto con Bolland en la que el Joker fuera el personaje central, esto luego de que el artista seleccionara a su nuevo protagonista. Después de que Moore completara la historia, Bolland inició la escenificación, proceso en el que creó originalmente 128 páginas, pero cuando el editor original de Batman: The Killing Joke fue reemplazado por Dennis O'Neil, quien estaba concentrándose en desarrollar las obras Batman: Year One y Batman: The Dark Knight Returns la novela de Moore debió retrasarse. El trabajo de las ilustraciones demoró casi dos años en completarse, teniendo en general pocas intromisiones de parte del editor, quien dijo a esto:

Respecto al estilo de la obra Moore comentó que el escribirla justo después de finalizar Watchmen provocó que terminara utilizando el mismo estilo de narración y posteriormente agregó al referirse a su idea de paralizar permanentemente a Barbara Gordon: «Le pregunté a los de DC si tenían algún problema respecto a lo que le haría al personaje que fuera Batgirl en ese tiempo, recuerdo hablar con Len Wein —editor de la obra en ese momento— y escucharle decirme que "lisiara a la perra". Probablemente fue una de las áreas donde me tenían que haber refrenado, pero no lo hicieron».

El contenido de la obra se entrelaza con algunas de las primeras historietas de DC Comics, ya que muestra como el joven comediante es obligado a vestirse como el villano conocido por el nombre de Red Hood, que apareció originalmente en el cómic de 1951 Batman n.º 1 titulado como: «The Man Behind the Red Hood» («El hombre tras la capucha roja») y Detective Comics n.º 168, de quien se desconocía la identidad hasta el momento de publicarse la novela gráfica. Luego de trabajar en Watchmen y Judge Dredd respectivamente los artistas John Higgins y Richard Starkings fueron contratados como colorista y como rotulador. Una vez finalizados los trabajos en la obra su publicación se programó finalmente para 1987, pero por diversos problemas editoriales terminó apareciendo en el mercado en 1988. En oportunidades posteriores a la publicación, Bolland aseguró que Batman: The Killing Joke no fue instigado totalmente por Moore, sino por él mismo, y aludió lo que él llamó como: «Grandes deseos de trabajar con uno de los guionistas más aclamados [de ese momento]». El artista también se refirió a cuáles fueron los retos de participar en la obra: «Uno de los problemas a superar era el sentimiento de que esto es lo mejor que pude hacer en mi carrera, yo solo deseaba en esos momentos estar a la altura de mis expectativas».

Temas y contenido La novela tiene como temas centrales a los distintos polos de la ley —acompañada de la lucidez— y el mal que se une a la locura. Moore se basa en la idea de dos personalidades que son icónicas, representativas tanto del bien como del mal. Dentro de la historia se toman los temas de la superación de adversidades, de ver cuanto es capaz de aguantar el humano hasta perder dicha humanidad; esto es mostrado mediante el intento del Joker de mostrar que el jefe de policía puede perder la razón y cometer crímenes bajo la presión adecuada. Para lograr su objetivo el villano busca una comparativa entre las cosas que recuerda y no puede soportar de su pasado (como la pérdida de su esposa embarazada) y su elaborado plan con el que busca que Gordon se despida de su cordura y decida matarlo olvidándose de las leyes y de su función en la sociedad. Luis Miguel Artabe describiendo la obra para el sitio web Tebeosfera, dijo: «Formalmente, la obra es una sucesión de caminos paralelos, saltos espaciales y temporales que terminan reuniéndose con la llegada del héroe al parque en el que se esconde el villano.»