thumb|200px|Ilustración de 1886 de Odín por Georg von Rosen

Odín (nórdico antiguo Óðinn), con paralelos en el alto-alemán antiguo Wuotan, en el langobardo Godan, en el bajo-alemán antiguo Wôdan, en anglosajón Wóden y en el protogermánico Wotan es considerado el dios principal de la mitología nórdica, así como de algunas religiones etenas.

Su papel, al igual que el de muchos dioses nórdicos es complejo. Es el dios de la sabiduría, la guerra y la muerte, pero también se le considera, aunque en menor medida, el dios de la magia, la poesía, la profecía, la victoria y la caza.

Odín reside en el Asgard, en el palacio de Valaskjálf, que construyó para sí y donde se encuentra su trono, el Hliðskjálf, desde donde podía observar lo que sucedía en cada uno de los nueve mundos. En la batalla blandía su lanza, llamada Gungnir, y montaba su corcel de ocho patas, llamado Sleipnir.

Era hijo del áss Bor y de la gigante Bestla, hermano de Vili y Ve,Gylfaginning, estrofa 6. Según Völuspá, estrofas 17 y 18 serían Hœnir y Lóðurr que se han identificado como Víli y Vé. Skaldskaparmal, estrofa 1, al parecer confunde a Loki por Lóðurr. esposo de Frigg y padre de muchos de los dioses tales como Thor, Balder, Vidar y Váli. En la poesía escáldica se hace referencia a él con infinidad de kenningar y uno de los que se utiliza para mencionarlo es Allföðr («padre de todos»).

Como dios de la guerra, se encargaba de enviar a las valquirias a recoger a los guerreros heroicos muertos en batalla, los einherjer, que se sientan a su lado en el Valhalla, donde preside los banquetes. Al final de los tiempos Odín guiará a los dioses y a los hombres contra las fuerzas del caos en la batalla del fin del mundo, el Ragnarök. Ahí el dios será asesinado y devorado por el feroz lobo Fenrir, a quien Vidar matará inmediatamente, desgarrará sus fauces y colocará un pie en su garganta.

Etimología

thumb|250px|La estela rúnica de Tjängvide muestra a Odín entrando al Valhalla cabalgando sobre Sleipnir Odín representa la evolución de la deidad protogermánica *Wōđinaz o *Wōđanaz,El asterisco indica que la palabra no ha sido confirmada; ver lingüística histórica cuyo nombre derivó en Óðinn (nórdico antiguo) y en Woden (anglosajón).

El cronista germano Adán de Bremen (1050-1085), en su obra Gesta Hammaburgensis ecclesiae pontificum, hace referencia al dios que adoraban los nórdicos del siglo XI como «Wodan id est furor» (‘Wodan, que significa furor’). Una alternativa etimológica obsoleta a la cual se adhirieron muchos de los primeros escritores, incluido Cornelius Agrippa (1486-1535) en su Libri tres de occulta philosophia, es darle la misma raíz que la palabra "god" (dios), de su forma protogermánica *ǥuđ-. Según la mayoría de los académicos, esta no es una teoría sostenible, excepto para el nombre lombardo Godan, que puede tener sus raíces en *ǥuđanaz.

Óðinn está relacionado con la palabra óðr, que en nórdico antiguo tiene dos significados. Como adjetivo significa ‘loco, frenético, furioso o violento’, y es cognado de la palabra anglosajona wōd. El sustantivo significa ‘mente, sabiduría, alma o sensibilidad’ y ‘canción o poesía’ y es cognado con la palabra anglosajona wōþ. En palabras compuestas, óð- significa ‘violentamente enérgico’ (por ejemplo, óð-málugr significa ‘hablar de manera violenta o muy excitado’).

Características

thumb|250px|Ilustración de Odín por Arthur Rackham para la ópera Die Walküre de Richard Wagner

Odín es una deidad ambivalente. Las connotaciones nórdicas antiguas de la edad vikinga para Odín están relacionadas con "la poesía y la inspiración" así como con "la furia y la locura".

Es el dios del conocimiento. Sacrificó su ojo izquierdo en el Pozo de Mimir, para de este modo poder acceder a la sabiduría infinita y conocerlo todo y era quien daba a los poetas valerosos el hidromiel de la inspiración hecha por los enanos, de la vasija llamada Óð-rœrir.

Sin embargo, otra interpretación sugiere a un personaje egoísta, puesto que en los relatos mitológicos de las Eddas se menciona que Wotan obtiene conocimiento de las runas después de sacrificarse en el árbol del mundo Yggdrasil y ese conocimiento se lo guarda para sí mismo y no lo comparte con nadie más. En el Hávamál se menciona claramente que conoce una serie de conjuros rúnicos, los cuales mantiene en secreto, aunque otras fuentes dicen que los compartió con los humanos que residían en Midgard para, de esa manera, conseguir que usaran las runas para comunicarse con los dioses. De la misma forma, al sacrificar un ojo en el Pozo de Mimir, el conocimiento que obtiene es solo para él, para poder convertirse en el máximo dios, pero dichos conocimientos no los comparte con nadie.Parte 5: «Historia de las runas de Odín». Consultado el 17 de diciembre de 2013.

También es asociado con el concepto de la cacería salvaje, Asgardreid, un estrepitoso y rugiente movimiento a través del cielo, donde lidera las huestes de los guerreros muertos.

En consistencia con esto, Snorri Sturluson, en la Edda prosaica, describe a Odín dándole la bienvenida a los guerreros que han muerto heroicamente en batalla, en su residencia, el Valhalla, que interpretado literalmente significa "salón de los muertos en combate" donde pueden beber, comer y luchar hasta que llegue el Ragnarök, donde lucharán junto a Odín.

Además es el dios de la guerra, apareciendo a través de muchos mitos nórdicos como quien traía las victorias. En las sagas nórdicas, Odín a veces actúa como un instigador de conflictos bélicos, y se decía que era capaz de comenzarlos con tan solo arrojar su lanza, Gungnir. También enviaba a las valquirias para influir en las batallas y obtener el resultado que deseaba. En ocasiones podía aparecer en los campos de batalla como el líder de los nórdicos, llevando en los hombros dos cuervos, llamados Hugin y Munin («pensamiento» y «memoria» respectivamente), y acompañado por dos lobos, llamados Geri y Freki.

Odín está asociado a las trampas y engaños. Es un transformista, capaz de alterar su forma a gusto. Se relata que viajó por la tierra como un hombre viejo, tuerto, con barba gris, usando un sombrero de ala ancha y con un abrigo azul oscuro. También realiza prácticas mágicas, como lo es el seid.

Aunque en las Eddas haya historias de un Odín tramposo y codicioso, también las hay de un dios sabio y justo. De esa manera, se demuestra la diferencia de que los dioses nórdicos son como los humanos, con sus virtudes y defectos.

Sabiduría

Siendo uno de los dioses más antiguos, creador del mundo y de los hombres, Odín es el señor de la sabiduría, experto en todas las cosas desde el principio de los tiempos. Ha aprendido todas las artes y luego los hombres han aprendido de él. Entre los muchos epítetos de Odín, muchos hacen referencia a su gran sapiencia, y ha sido llamado Fjölnir y Fjölnsviðr («gran sabio»), Sanngetall («quien intuye la verdad»), Saðr o Sannr («quien dice la verdad»), Forni («conocedor de lo antiguo») y Fornölvir («sacerdote antiguo»). thumb|left|250px|Odín observa el cuerpo decapitado de Mímir. Ilustración para la edición sueca de la Edda poética de Fredrik Sander. La sabiduría de Odín es fruto del conocimiento, la magia y la poesía, todo a la vez. Es conocedor de los misterios de los nueve mundos y de sus orígenes, pero también del destino de cada uno de los hombres, así como de su propio destino y el del universo.

Odín disfruta compitiendo en discusiones con los individuos más sabios. Bajo el disfraz de Gágnraðr ("victoria"), arriesgó su vida cuando el gigante Vafþrúðnir, cuya erudición era ampliamente reconocida, lo desafió en un duelo de sabiduría sobre el pasado, el presente y el futuro del mundo. El gigante contestó rápidamente a todas las preguntas, pero Gágnraðr al final preguntó qué fue lo que el dios Odín susurró al oído de su hijo Balder en su pira funeraria. Vafþrúðnir, en este punto, reconoció la identidad de Odín, ya que una regla era que quien hacía una pregunta debía conocer la respuesta, y esta respuesta era conocida solamente por el propio dios. Así, el gigante perdió el duelo.

En otra ocasión, haciéndose pasar por un hombre llamado Gestumblindi («huésped ciego»), el dios desafió a un rey llamado Heiðrekr, a un duelo de adivinanzas. Tras una serie de preguntas que ambos contestaron sin dificultad, Odín realizó la misma pregunta que había hecho a Vafþrúðnir. Ante esta pregunta, el rey intentó matarlo, pero el dios escapó bajo la forma de un halcón.

Odín se aventuró hasta el Pozo de Mimir, cerca de Jötunheim, la tierra de los gigantes bajo la apariencia de un caminante llamado Vegtamr. Mímir, que vigilaba el pozo, para permitirle beber de este le pidió que sacrificara su ojo izquierdo, siendo esto un símbolo de su voluntad por obtener el conocimiento. Mientras bebía vio todo el sufrimiento y los problemas que los hombres y los dioses deberían soportar, pero también vislumbró por qué era necesario que esto sucediera.

El sacrificio del mayor de todos los dioses es un tema recurrente en la mitología nórdica. A este respecto cabe mencionar que también Tyr sacrificó su mano para así poder encadenar a Fenrir. El ojo de Odín permanece en el fondo de dicha fuente, de la cual el mismo Mímir bebe cada día. De aquella mutilación autoinfligida derivan los epítetos de Bileygr ("tuerto") y Báleygr ("ojo faltante"). Odín conserva la cabeza de Mimir, que fue decapitado por los Vanir durante su enfrentamiento con los Æsir, y logra hacerla hablar por medio de la magia, siendo una fuente inagotable de conocimientos que le revela las noticias de lo que sucede alrededor del mundo. Allt veit ek, Óðinn, hvar þú auga falt, í inum mæra Mímisbrunni -; Drekkr mjöð Mímir morgun hverjan af veði Valföðrs. Vituð ér enn eða hvat? 29 Sé dónde, Odín, ocultó su ojo, profundo en la famosa fuente de Mímir -; Mímir bebe hidromiel cada mañana de la prenda pagada por Valföðr (Odín). ¿Podrías saber más?Edda poética - Völuspá, estrofa 29

Runas

Odín conoce el secreto de las runas. Estas son la lengua de los poetas y los caracteres tallados en madera y piedra; las hojas de las espadas, los vasos de los caballos y son el origen de todo conocimiento y de cada fuerza. Odín obtiene estos conocimientos convirtiéndose en el primer Erilaz, o «sabio de las runas».

De hecho, para aprender el arte de las runas y de la adivinación, se colgó de un árbol llamado Yggdrasil, atravesado por su lanza durante nueve días y nueve noches, en un sacrificio que se ofreció a sí mismo.

Según Hávamál, 138, en la sección conocida como Rúnatal: thumb|160px|Estela rúnica de Funbo, del , en Upsala, Suecia Veit ek, at ek hekk vindga meiði á nætr allar níu, geiri undaðr ok gefinn Óðni, sjalfr sjalfum mér, á þeim meiði, er manngi veit, hvers af rótum renn.

Við hleifi mik sældu né við hornigi, nýsta ek niðr, nam ek upp rúnar, æpandi nam, fell ek aftr þaðan.138 Sé que colgué en un árbol mecido por el viento nueve largas noches herido con una lanza y dedicado a Odín, yo ofrecido a mí mismo, en aquel árbol del cual nadie conoce el origen de sus raíces.

No me dieron pan, ni de beber de un cuerno, miré hacia lo hondo, tomé las runas las tomé entre gritos, luego me desplomé a la tierra.Edda poética - Hávamál, estrofa 138

Rúnar munt þú finna ok ráðna stafi, mjök stóra stafi, mjök stinna stafi, er fáði fimbulþulr ok gerðu ginnregin ok reist hroftr rögna.142 Conoce las runas y aprende los signos, los caracteres de mucha fuerza, los caracteres de mucho poder, que tiñó el tulr supremo (Odín). y los altos poderes hicieron y el señor de los dioses (Odín) grabó.Edda poética - Hávamál, estrofa 142

Poesía

thumb|160px|Odín roba el hidromiel de la poesía y escapa de Suttung, ambos hechos bajo la forma de un águila. Ilustración de un manuscrito islandés del . La furia espiritual que caracteriza a Odín no solo se manifiesta en la batalla sino que también se ve reflejada en las composiciones literarias. Es por este motivo por el que Odín también es considerado el dios de los poetas.