thumb|Éter luchando contra un gigante

En la mitología griega Éter (en griego antiguo: Αἰθήρ, -έρος; en latín: Aether, -ĕris)Αἰθήρ, romanización: Aithḗr; pronunciación: a͜ɪtʰɛː́r [clásica], ɛːtʰˈeːr [koiné] y eθˈir [bizantino]. es una de las deidades primordialesAlgunos autores antiguos identifican a Éter como diversos primordiales, como Acmón (Ἄκμων, Ákmon; «cénit» de la bóveda celestial) en Alcmán o el Aire (Αηρ, Aér, el aire superior) en Aristófanes. y a la vez la personificación de la luminosidad y el brillo del cielo diurno.Nótese que la poesía mitológica clásica personifica y diferencia los conceptos lumínicos y celestes, como el día (Hemera), la luz del día (Éter), el cielo (Urano), el cénit de la bóveda celeste (Acmón), el aire (Aer), la aurora (Eos) y sol (Helios). Como ubicación el Éter es un elemento más puro y más brillante que el aire, y también la región que ocupa este elemento por encima del cielo. AUTENRIETH, Georg: Diccionario homérico para escuelas e institutos (A Homeric Dictionary for Schools and Colleges). Harper and Brothers. Nueva York. 1891. Texto inglés, con índice electrónico, en el sitio del Proyecto Perseus. Georg Autenrieth (1833 - 1900): filólogo alemán. El título original alemán de la obra es Wörterbuch zu den Homerischen Gedichten (Diccionario de los poemas homéricos), y fue publicada en 1873; la 9ª ed. es de 1902. La traducción inglesa se publicó por primera vez en 1880. Harper and Brothers: después, HarperCollins. Posteriormente fueron los filósofos griegos quienes racionalizaron el Éter mitológico como uno de los elementos de la naturaleza, el éter.Platón: Timeo 58d.

Etimología El nombre Αἰθήρ contiene la raíz aidh- que en la épica arcaica forma palabras relacionadas con las acciones de ‘quemar’ y ‘brillar’, como el verbo αἴθω: ‘encender’.PHILIPP, Rosemarie: Lexikon des Frühgriechischen epos (Vocabulario del publo de la Antigua Grecia) s. v. «αἰθήρ». Esta raíz aparece, por ejemplo, en la voz «Etiopía», que etimológicamente significa «(la del) rostro quemado».Αἰθίοψ en Liddell, Scott, A Greek–English Lexicon: "Αἰθίοψ , οπος, ὁ, fem. Αἰθιοπίς , ίδος, ἡ (Αἰθίοψ como femenino, A.Fr.328, 329): pl. 'Αἰθιοπῆες' Il.1.423, de donde proviene. 'Αἰθιοπεύς' Call.Del.208: (αἴθω, ὄψ):— propiamente, rostro quemado, por ejemplo en etíope o negro, Hom., etc.; prov., Αἰθίοπα σμήχειν 'lavar un moro blanco', Luc.Ind. 28." Cf. Etymologicum Genuinum s.v. Αἰθίοψ, Etymologicum Gudianum s.v.v. Αἰθίοψ. «Αἰθίοψ». Etymologicum Magnum (en gr). Leipzig. 1818. La forma femenina de Éter (Αἰθήρ) aparece con la forma Etra (Αἴθρα), como por ejemplo se cita a la consorte arcaica de Atlas.Ferécides, fr. 90c (Fowler)

Éter como ubicación celeste

El uso más general del vocablo αἰθήρ lo identifica con ‘cielo’ y ‘aire’, o con un elemento más puro y brillante, por encima del aire. Es el aire superior. En los poemas homéricos el Éter es concebido como una región por encima del ἀήρ (aér, "aire")Ilíada XIV, 288 que a su vez está bajo el οὐρανός (ouranós, ‘cielo’ o ‘firmamento’)Homero, Ilíada II, 458; 11, 54; XIII, 837; XVII, 425 pero guardan una estrecha relación conceptual.Ilíada VIII, 555 y ss.; XVI, 300 Es la región donde habitan los dioses,Ilíada, II, 412; IV, 166; XIV, 258; XV, 610; XIX, 351; Odisea V, 50; XV, 293; 524; XIV, 540. y el dominio de Zeus tras el reparto del mundo.Ilíada XV, 192. Puede contener nubes, atributo de Zeus;Ilíada XV, 20. estas surgen del Éter según su voluntad.Ilíada XVI, 364 y ss.Lexicon Homericum, pág. 47, s. v. «αἰθήρ». En los Himnos homéricos se dice que el sol (ἥλιος) está en el Éter.Himno homérico a Deméter 70 Los vientos como el Céfiro soplan desde esta región por mandato de Zeus.Himno homérico a Apolo 434. En otro de los Himnos homéricos se presenta a los Dioscuros como moradores del Éter, desde donde también pueden controlar los vientos.Himno homérico a los Dioscuros, v. 13 En los textos hesiódicos se distingue claramente a Éter, elemento más bien abstracto que simboliza la región superior, del cielo propiamente dicho, Urano, de carácter más personal.RUIZ DE ELVIRA, Antonio: Mitología clásica, pág. 37.

Éter como deidad Éter tiene un papel escaso como dios. Cuando se cita así a Éter se lo incluye como parte de un relato cosmogónico en calidad de personificación o como padre de alguna prole.

Fuentes griegas Según Hesíodo, fue hijo de Érebo (la oscuridad) y Nix (la noche), y era hermano y consorte de Hemera (el día), siendo Éter la personificación de la luz o el cielo diurno.Hesíodo: Teogonía 124 Al menos una fuente, atribuida espuriamente a Hesíodo, nos dice que de Éter y Hemera nació Broto; relacionado por el autor como uno de los autóctonos.Etymologicum Magnum, s. v., 215, 37. La fuente cita a Evémero de Mesenia, y constituye el fragmento hesiódico 400 (West) Se conservan fragmentos de obras de Eurípides en los que señala que el Éter es consorte de Gea.Eurípides, frs. 839, 941, 1023. Para Aristófanes, el Éter fue también el padre, por sí mismo, de las ninfas de las nubes, las néfeles. También lo identifica como el Aire (Aer), y lo considera hijo de Érebo.ARISTÓFANES: Las nubes 569 y ss; Las aves 264 y ss. Acusilao dice que de la unión entre Érebo y Nicte nacieron Éter, Eros y Metis, así como una serie de dioses adicionales que no se han conservado sus nombres.Damascio, Sobre los principios, 124 (I, 320, 10 R.), citando como autoridad a Acusilao. Teócrito cree que Eros nació de la unión entre Nix y Éter.Escolio a Teócrito, fr. 6c Alcmán nos habla de Acmón (esto es «cénit»), quien poseía todos los cielos, identificado de manera natural con Éter. Urano es descrito como hijo de Acmón, y que sus hijos reciben los patronímicos de Acmónidas.Alcmán, fr. 61 (de Eustacio, sobre la Ilíada); Calímaco, fr. 498 Calímaco opina que Urano nació del Éter.Calímaco, fr. 498 En un escolio se nos dice, de forma extraña, que Pan nació de Éter y una tal Enéis.Pan es hijo de (un curioso) Éter y de Enéis en un escolio a Teócrito; Smith, William, ed. (1867). Dictionary of Greek and Roman biography and mythology. Vol. III. Boston. p. 106. Heródoto, no en vano, dice que Pan es el más antiguo de los dioses.Heródoto: Historias II.145

Fuentes romanas

La versión trasmitida por Higino en el prólogo de sus Fábulas lo presenta como hijo del Caos (Chaos) y de la Calígine (Calīgo),Higinio es el único autor que introduce a las Tinieblas u Oscuridad antes que a Caos, siendo también el único que ha divinizado esta abstracción y le ha conferido este sentido propio a la palabra. y junto con Dies engendra a Terra (la Tierra [Gea]), Caelus (el Cielo [Urano]) y Mare (la Mar [Talasa]), las tres partes en la que se divide el mundo.En el mismo proemio del texto de Higinio se especifican dos identidades diferentes para referirse al mar, como Ponto (proemio 3) y como Mare (proemio 2). Esta forma femenina es identificada, por tanto, con Talasa. Unido a la Tierra engendra a una serie de personificaciones de abstracciones, tales como: el Dolor (Dolor), la Astucia (Dolus), la Ira (Ira), la Pesadumbre (Luctus), la Mentira (Mendacium), el Juramento (Jusjurandum ), la Venganza (Ultio), el Exceso (Intemperantia), la Disputa (Altercatio), el Olvido (Oblivio), la Cobardía (Socordia), el Miedo (Timor), la Soberbia (Superbia), el Incesto (Incestum) y la Lucha (Pugna).Toda esta nómina de abstracciones personificadas está basada en la Teogonía (221) de Hesíodo, en donde se nos dice que la Noche, por sí sola, fue la madre de una prole muy similar: Moros, Ker, Tánatos, Hipnos, los Oniros, Momo, Ezis, las Hespérides, las Keres, las Moiras, Némesis, Ápate, Filotes, Geras y Eris. Higino también mezcla a los hijos de la Discordia, que también son descritos unos versos más abajo. En realidad el Éter de Higino es equiparable con el Urano de Hesíodo, sin que su cosmogonía tenga un equivalente claro del Éter hesiódico. De esta manera también hace a Éter y la Tierra como los progenitores de las razas de los gigantes Uránidas, a saber: Océano, Temis, Tártaro, Ponto, Briareo, Giges, Estéropes, Atlante, Hiperión, Polo (Ceo), Saturno (Crono), Ops (Rea), Moneta (Mnemósine), Dione, Alecto, Megera y Tisífone (Higino confunde a varios personajes entre los que se citan en otras fuentes como titanes, primordiales, centímanos, cíclopes y erinias).Antonio Ruiz de Elvira: Mitología clásica, pág. 59 (editorial Gredos) Cicerón también considera que Cielo surge desde el Éter.CICERÓN: Sobre la naturaleza de los dioses 3, 17 Además añade que Éter fue padre del primer Júpiter,Cicerón: De Natura Deorum 21, 53y que ese Júpiter fue padre de Sol.Cicerón, 54 Para ese autor Proserpina y Liber son hijos de Éter. Ampelio dice que la segunda Venus, nacida de la espuma, nació de la unión entre Éter y Océano.Lucio Ampelio: Liber memorialis § 9. Dado que Éter y Océano son ambos de sexo masculino el autor pudiera estar refiriéndose a Éter y Dies o a Etra y Océano. No obstante esto no tiene por qué ser así; en Eliano (Historia de los animales, 14. 28) se nos dice que del amor entre Poseidón y Nerites, ambos de sexo masculino, nació Anteros.

Literatura órfica

Paralela a la mitografía clásica convencional nos encontramos con la literatura órfica. Esta nos da diferentes versiones del Éter, pero lo entiende como la materia creativa o el germen de las demás cosas. En las rapsodias órficas se dice que el Tiempo, desconocedor de la vejez, y por sí solo, fue padre de Éter y de Caos. Pero en la teogonía de Jerónimo y Helánico el Tiempo, con la forma de un dragón (‘serpiente’), genera una triple descendencia: el Éter húmedo (el aire superior), el Caos sin límites (el aire intermedio) y tras ellos el Érebo nebuloso (el aire inferior).Damascio: Sobre los principios 123 bis Después se nos dice que el Tiempo dispone o fabrica un huevo de plata en el Éter.Damascio: Sobre los principios 55 Efectivamente aquel huevo se dice retoño del Éter y el Abismo (Χάσμα, Chásma; Caos).Proclo: Sobre el Timeo de Platón, I 428 De ese huevo, formado por sí mismo, se generó la luzApio, sobre Clemente, Homilías VI 4, 3 y de él emergió el luminoso Fanes.Damascio: Sobre los principios 123 bis. El nebuloso Abismo y el Éter sin viento se hendieron por la sacudida de Fanes, por la inmensa luminosidad del mismo.Proclo sobre Platón, Remp. II 138, 16 A Fanes se le llama el hermosísimo hijo de Éter inmenso.Proclo: Sobre el Timeo de Platón, I 433, 31 Fanes o Primogénito fue el primero en manifestarse en el Éter.Etymologicum Magnum, 287, 29 ss.El los Himnos órficos se lo nombra como un elemento divino que domina todo y que, de nuevo, es el germen de todo.Himno órfico V (al Éter) En las Argonáuticas órficas se nos dice que en un principo fue Caos y el Tiempo, y este engendró, como esperábamos, al Éter y a Eros, esto es, Fanes.Argonáuticas órficas 15.

En Boccaccio Boccaccio cita al Éter de manera alegórica y lo hace hijo de Nox y del Érebo. Aunque a veces se identifica con Caelus, muchos autores lo interpretan más bien como el elemento del fuego, la sustancia más pura y ligera. Ovidio describe el éter como la región más alta y sutil, carente de pesadez terrenal. Algunos pensadores consideraron a Éter como la causa primera de todas las cosas. Incluso Pronápides, en su relato mítico, lo presenta como hijo de Demogorgón, surgido de los suspiros ardientes del Caos. Sin embargo, Boccaccio prefiere atenerse a la autoridad de Cicerón. Aunque muchos consideraban estéril a Éter, Cicerón sostiene que no lo fue: de él nacieron Júpiter primero y Caelus (o Celio). De estos descendió la numerosa estirpe de los dioses.Boccaccio: Genealogia deorum gentilium, II, 1

Véase también Pneuma Éter (quinto elemento) Quintaescencia Prana Dioses primordiales

Referencias

Fuentes

Estudios

Bibliografía

Fuentes

HIGINO: Fábulas. Astronomía. Akal Madrid. 2008. ISBN 978-84-406-1651-9

Odisea. 1982/2002. Introducción de Manuel Fernández-Galiano; traducción de José Manuel Pabón. Gredos. Madrid. isbn = 978-84-249-0302-2

Estudios