Salta (en el texto de la Constitución provincial: Provincia de Salta) es una de las veintitrés provincias de la República Argentina. A su vez, es uno de los veinticuatro estados autogobernados o jurisdicciones de primer orden que conforman el país,"Jurisdicción de primer orden" en Argentina y uno de los veinticuatro distritos electorales legislativos nacionales.Estados Provinciales - "La República Argentina es un estado Federal constituido por 23 Provincias y una Ciudad Autónoma".Constitución Nacional Argentina vigente - Segunda parte "Autoridades de la Nación" Su capital es la homónima Salta. Está ubicada al noroeste del país, limitando al norte con la provincia de Jujuy y con los departamentos de Potosí y Tarija, en Bolivia, hasta el trifinio hito Esmeralda, donde comienza su frontera con el departamento de Boquerón, en Paraguay, (hacia el noreste), al este con las provincias de Formosa y Chaco, al sur con las de Santiago del Estero, Tucumán y Catamarca, y al oeste con la Región de Antofagasta en Chile. Con 155 488 km² es la sexta jurisdicción de primer orden más extensa, por detrás de las provincias de Buenos Aires, Santa Cruz, Chubut, Río Negro y Córdoba.

Historia

Época prehispánica (hasta 1535)

El ser humano empezó a poblar la región unos 10 000 años antes de Cristo, mediante migraciones sucesivas provenientes del norte.

Hacia el , poco antes de la llegada de los españoles, el territorio valliserrano y andino estaba y está habitado por los Atacamas y calchaquíes. Estos últimos constituían una diversidad de pueblos que poseían una misma lengua en común, el cacán. En la Puna habitaban y habitan los Atacamas (o más exactamente autodenominados Likanantai) de habla Kunza, cuya cultura era semejante a la quechua pese a ser enemigos, ya que los quechuas eran un grupo originario de la sierra sur del Perú que por ese tiempo se encontraba en plena expansión. Los likanatai llamados también luego "atacamas" eran sedentarios, se dedicaban a la agricultura, con avanzadas técnicas de riego. La ciudad de Tastil, de origen lickan-antay, se convirtió en un activo centro de comercio, quienes instalaron una especie de centro administrativo en Sikuani (la actual Chicoana); Tastil fue destruida junto a los cementerios ancestrales en el momento de la expansión quechua.

En el Chaco Salteño, en tanto, habitaban y habitan: wichís, chorotes, qom'lek (comúnmente llamados por los guaraníes: «tobas») y vilelas, dedicados a la caza y la pesca.

Época virreinal (1535-1810) right|thumb|225px|Cabildo colonial, hoy Museo histórico del norte. thumb|right|225px|Cabildo colonial de noche.

Los primeros españoles en explorar la zona fueron Diego de Almagro (1535), seguido de Diego de Rojas (1542), quien pasó por el sur de la provincia.

Durante los siglos y , los españoles hicieron dos intentos por establecer una población en la actual zona central de Salta; el primero frustrado, y el segundo con éxito. En 1566, los capitanes Jerónimo de Olguín, Diego de Heredia y Juan de Barzocana, amotinados contra el gobernador Francisco de Aguirre, fundaron una ciudad a la que llamaron Cáceres, sobre la margen izquierda del río Pasaje (actual departamento de Anta). Aunque refundada varias veces, con diferentes denominaciones —Nuestra Señora de Talavera del Esteco (1567); Madrid de las Juntas (1592): Talavera de Madrid (1609)— se generalizó el nombre Esteco en recuerdo a la anterior Nuestra Señora de Talavera de Esteco, de donde provenían los habitantes que poblaron las ciudades posteriores. Constantemente asediada por los originarios, acabó destruida por un terremoto el 13 de septiembre de 1692.

Mejor suerte tuvo otra ciudad, más al oeste, en las sierras subandinas. Hernando de Lerma, siguiendo órdenes del virrey Francisco Álvarez de Toledo, estableció el primer poblado permanente, llamado San Felipe de Lerma del Valle de Salta, el 16 de abril de 1582. Pero por diversos motivos, su nombre fue abreviado a San Felipe de Valle de Salta y posteriormente a Salta.

La región formó parte del Virreinato del Perú, de la antigua Gobernación del Tucumán hasta 1776, en que la Corona española creó el Virreinato del Río de la Plata. El nuevo virreinato fue subdividido, y Salta quedó ubicada en la Gobernación Intendencia de Salta del Tucumán (1783), junto con Catamarca, Santiago del Estero, Jujuy, Tucumán, la Puna de Atacama y el departamento de Tarija (parte de la actual Bolivia) con cabecera en Salta . El resto del territorio formó la de Gobernación Intendencia de Córdoba del Tucumán, actuales Córdoba, San Luis, Mendoza, San Juan, La Rioja y pequeños sectores occidentales de la actual provincia de Santa Fe, con capital en la ciudad de Córdoba.

En 1794 se fundó la estratégica ciudad de San Ramón de la Nueva Orán, nexo entre Salta y Tarija.

En febrero de 1807 por Real Orden, Tarija fue incorporada a la Intendencia de Salta del Tucumán, que posteriormente Tarija el 25 de julio de mismo año proclama su autonomía, y por falta de organización religiosa se mantuvo integrado en el obispado de Salta. Al estallar la Revolución de Mayo, Tarija se constituyó como Republiqueta, la cual estuvo ligada en aspectos militares y dependería descentralizadamente de la administración salteña.

Independencia y luchas civiles (1810-1853)

thumb|right|225px|Representación de la batalla de Salta. En junio de 1810, el cabildo de Salta se sumó a la Revolución de Mayo, llegando a fines de 1810 el primer contingente del Ejército del Norte.

Durante la guerra de la Independencia Argentina, la ciudad de Salta fue invadida varias veces por los realistas: 29 de enero-10 de marzo de 1812; 15 de abril-4 de mayo de 1817, por José de la Serna (Invasión de De la Serna a Jujuy y Salta); 31 de mayo-fines de junio de 1820, por Juan Ramírez Orozco; 7 de junio-14 de julio de 1821 por Pedro Antonio de Olañeta. Acciones realistas en el noroeste argentino Durante estas ocupaciones, el caudillo Martín Miguel de Güemes organizó la resistencia y las ofensivas patriotas, y lanzó una guerra de guerrillas popularmente llamada guerra gaucha, hasta su muerte, en 1821.

Con la decisiva batalla de Salta (20 de febrero de 1813), Manuel Belgrano logró que todo el noroeste quedase libre, aunque se mantuvieron esporádicos ataques realistas desde el Alto Perú hasta 1826.

Consolidada la independencia, Salta se hundió, junto con el resto del país, en el torbellino de luchas entre unitarios y federales, siendo alternativamente gobernada por ambos bandos.

Formación del actual territorio de la Provincia de Salta (1814-1943)

En épocas del Directorio de las Provincias Unidas del Río de la Plata en 1814, la antigua Intendencia de Salta del Tucumán empezó a descentralizarse, primero con la escisión de las actuales provincias de Tucumán, Santiago del Estero y Catamarca, luego con la separación de Tarija en 1826 y finalmente con la autonomía política de Jujuy en 1834. En 1869 con el presidente José Evaristo Uriburu se realiza la Conquista del Chaco por el general Napoleón Uriburu y se anexa en 1884 el llamado Chaco salteño .En 1943 se incorpora la Puna Salteña (antiguos departamento de Pastos Grandes y de San Antonio de los Cobres del Territorio Nacional de los Andes), y la provincia adquiere su forma y límites actuales.

Por decreto del 8 de octubre de 1814, el director Supremo Gervasio Posadas dividió la Intendencia de Salta del Tucumán en dos:

La Provincia de Salta, al norte (la actual Provincia de Salta, más Tarija con Chichas y Lípez, Jujuy y el litoral de Antofagasta-Atacama). La Gobernación Intendencia del Tucumán, al sur (actuales provincias de Tucumán, Catamarca y Santiago del Estero) de efímera existencia, solo hasta 1820.

El 26 de agosto de 1826, Antonio José de Sucre ordenó a Francisco O'Connor y Bernardo Trigo invadir Tarija, que era provincia rioplatense , separandola de Salta y de Argentina, anexándola a la recientemente independizada Bolivia (1825). Facilitó ello la Guerra argentino brasileña, y un poder centralista débil en Buenos Aires, sumida en la llamada Anarquía del Año XX y luchas entre unitarios y federales. El Congreso Nacional, tras la prestación del proyecto de ley por parte del tarijeño José Felipe de Echazú (a petición de la población tarijeña antes de la invasión), se elevó a Tarija a la categoría de provincia por ley del 30 de noviembre de 1826, aunque se dieron cuenta meses después de que había sido invadida y anexada a Bolivia.

thumb|left|350px|Mapa de la Argentina, de mediados del siglo XIX, donde aún aparecen Salta y Jujuy como una sola provincia. El 22 de noviembre de 1834, Jujuy se separó de Salta y se transformó en una nueva provincia argentina. Pero la región de Orán, al noreste de Jujuy, (actuales departamentos de Orán, Santa Victoria, Iruya, Rivadavia y San Martín) se mantuvo unida a Salta, aunque hubo un intento (1881) de separarla y transformarla en una nueva provincia argentina, con capital en San Ramón de la Nueva Orán, que nunca prosperó. La unión de Orán con Salta explica la curiosa forma de herradura que tiene actualmente la provincia.

Bajo el mando del gobernador, el coronel Juan Solá, en 1879 el ejército argentino lanzó una campaña militar en el Chaco, a fin de someter y a los indígenas de la región. Como resultado de la misma, el Chaco Central y Austral fueron puestos bajo la órbita del Estado Nacional. En la ofensiva fueron muertos millares de indígenas, y a las tribus sobrevivientes se les despojó de sus tierras, que fueron entregadas a colonos, origen del actual conflicto entre criollos y aborígenes en el Chaco salteño. Posteriormente, por Ley N.º 1.532 de Organización de los Territorios Nacionales (16 de octubre de 1884), el Estado Nacional estableció los límites entre Salta y los Territorios Nacionales del Chaco y de Formosa. La provincia se ensancha hacia el este.

Por el tratado del 10 de mayo de 1889 con Bolivia, Argentina renunciaba a su reclamo sobre Tarija. En compensación, Bolivia cedía la Puna de Atacama —territorio que, por otra parte, había sido incorporado a Salta ya en 1816 por Martín Miguel de Güemes—, que se encontraba en poder de Chile luego de la guerra del Pacífico (1879-1880). Esta acción boliviana le otorgaba a la Argentina un territorio que formó parte del Virreinato del Río de la Plata, pero que de hecho estaba en manos de Chile, buscando forzar una guerra entre Chile y Argentina. Como Chile se negara a entregar los territorios cedidos por Bolivia, se decidió someter la cuestión al arbitraje del estadounidense William Buchanan, que en 1899 otorgó a Argentina el 75% del territorio en disputa y el resto a Chile. También por el tratado de 1889 Argentina cedía un territorio que se consideraba hasta entonces salteño: las Juntas de San Antonio. Las concesiones argentinas favorables a Bolivia prosiguieron con las rectificaciones de 1904 (Esmoraca y Estarca) y Yacuiba, Yacuiba recién fue aceptada como boliviana (en territorio tarijeño) por el Tratado de límites Carrillo-Díez de Medina (julio de 1925).

Por la Ley N.º 3906 (9 de enero de 1900) se creó el Territorio de Los Andes. Por decreto del 12 de mayo de 1900 el Poder Ejecutivo Nacional dividió al Territorio de Los Andes en tres departamentos administrativos: Susques (norte), que limitaba con la Provincia de Jujuy; Pastos Grandes (centro), lindante con la Provincia de Salta; y Antofagasta de la Sierra (sur), limítrofe con la Provincia de Catamarca.