La Liga Hanseática, o simplemente la Hansa—del alemán , lit. ‘guilda’ (en bajo alemán medio, Düdesche Hanse, Hansa; ; )—, fue una federación comercial y defensiva de comunidades de comerciantes alemanes en el mar Báltico y de ciudades que ahora se encuentran en los Países Bajos, el norte de Alemania, Suecia, Polonia, Letonia y Estonia. La lingua franca usada a lo largo de toda la Liga Hanseática fue el bajo alemán medio. Creciendo a partir de Lübeck (su sede) y otras ciudades comerciales en el norte de Alemania a finales del , la Liga se expandió entre los siglos y , llegando a abarcar cerca de 200 asentamientos a lo largo de ocho países actuales, desde la actual Estonia en el noreste hasta los Países Bajos en el oeste, y extendiéndose hacia el interior del continente tan al sur como Colonia.

Entre las ciudades hanseáticas había ciudades portuarias de las regiones costeras así como ciudades situadas a lo largo de importantes ríos del interior. A través del libre comercio la Liga Hanseática (siglos -) fue fundamental para el surgimiento de una poderosa burguesía urbana y muchas de estas ciudades lograron un alto nivel de prosperidad, algunas de las cuales siguen mostrando valiosas características culturales y arquitectónicas.

La Liga comenzó como un conjunto de grupos de comerciantes alemanes vagamente asociados y varias ciudades con el objetivo de ampliar sus intereses comerciales mutuos, incluida la protección contra el robo. Con el tiempo, estos acuerdos evolucionaron hasta convertirse en la Liga Hanseática, que ofrecía a los comerciantes privilegios de peaje y protección tanto en el territorio afiliado como en sus rutas comerciales. La creciente interdependencia económica y las conexiones familiares entre influyentes familias de mercaderes condujeron a una mayor integración política y a la eliminación de las barreras comerciales. Este proceso gradual también vio la aparición de normativas comerciales estandarizadas entre las ciudades Hanseáticas.

Durante su apogeo, la Liga Hanseática dominó el comercio marítimo en el Mar del Norte y el Mar Báltico. Estableció una red de puestos comerciales en numerosos pueblos y ciudades, entre los que destacan los Kontors de Londres (conocidos como Steelyard), Brujas, Bergen y Nóvgorod, que se convirtieron en entidades extraterritoriales que gozaban de una considerable autonomía jurídica. Los mercaderes hanseáticos, denominados comúnmente Hansards, operaban en empresas privadas básicas y eran ampliamente conocidos por su acceso a una gran variedad de productos básicos, y gozaban de privilegios y protecciones en el extranjero. El poder económico colectivo hizo que la Liga fuera capaz de imponer bloqueos e incluso hacer la guerra a reinos y principados, como ocurrió durante la guerra danesa-hanseática.

Incluso en su apogeo, la Liga Hanseática no pasó de ser una confederación de ciudades-estado. Carecía de un órgano administrativo permanente, un erario y una fuerza militar permanente. El Gran maestre de la Orden Teutónica era visto a menudo como la «cabeza» de la Hansa (caput Hansae), tanto en otros países como por miembros de la Liga. La Orden Teutónica era miembro oficial de la Liga, especial como el único Estado autónomo y con tierras en tener membresía, mientras que los demás miembros eran ciudades o comerciantes específicos. La Orden y la Liga tenían una cercan interdependencia económica y militar, en tanto muchos puertos comerciales hanseáticos quedaban dentro de los territorios de la Orden y en tanto la Orden misma jugaba un papel en proteger y organizar las redes comerciales bálticas.

En el , la Liga Hanseática instauró una dieta irregular negociante, llamada , que funcionaba sobre la base de la deliberación y el consenso. Para mediados del , estas débiles conexiones dejaron vulnerable a la Liga Hanseática, que se fue deshaciendo gradualmente a medida que sus miembros se incorporaban en otros reinos o se separaban, desintegrándose finalmente en 1669, cuando se celebró la última dieta.

thumb|Ubena von Bremen, una réplica de la coca de Bremen. thumb|Réplica a escala real de la sección transversal de un barco medieval.

La Liga Hanseática utilizó diversos tipos de barcos y navíos para viajar por mares y ríos. El tipo más emblemático era la coca (cog). De construcción muy diversa, aparecía representada en sellos y escudos de armas hanseáticos. Para finales de la Edad Media, la coca fue sustituida por otros tipos como la urca, que más tarde dio paso a barcos más grandes de casco liso.

Historia

Antecedentes thumb|Una ilustración de un puerto-mercado hanseático, representando el comercio marítimo como eje económico y social de la sociedad.Alguna fuentes coinciden en que se trata del puerto de Hamburgo, mientras que otras apuntan a Lübeck e incluso Luneburgo, y otras afirman que no se trata de un puerto en particular sino de una representación genérica de un día ajetreado en un puerto hanseático. Alguna fuente afirma que se trata de una representación de los puertos de Hamburgo y Lübeck juntos. |248x248px

Las expediciones comerciales, razzias y la piratería eran ya frecuentes en el Báltico desde la época vikinga. Por ejemplo, los marineros de la isla de Gotland habían llegado remontando ríos hasta la ciudad rusa de Nóvgorod, un importante nodo comercial que lo enlazaba con la ruta comercial de los varegos a los griegos y la ruta comercial del Volga. Otros focos comerciales y marítimos en dicho mar incluían Birka, Haithabu y Schleswig. En particular, el istmo de Schleswig era usado para intercambios entre los mercaderes del oriente del Báltico (Gotland, suecos, daneses, rusos) y del Occidente del mismo (sajones y frisios). Las dimensiones de la actividad económica en la zona fueron sin embargo reducidas hasta el ascenso de la Liga.

Durante el renacimiento del siglo XII, sin embargo, se produjo un fuerte desarrollo de la actividad comercial en Europa. Ciudades flamencas o imperiales como Colonia recibieron privilegios comerciales en el mar del Norte. En el Báltico, los mercaderes alemanes ya tenían contactos en ambas orillas gracias a las relaciones eclesiásticas históricas que la arquidiócesis de Bremen había generado. En la segunda mitad del y el comienzo del se fundaron numerosas ciudades en el norte de Alemania con acceso al Báltico: Lübeck en 1158, Rostock, Wismar, Stralsund, Greifswald, Stettin, Danzig o Elbing. En estas ciudades la burguesía se instaló rápidamente en el poder. Las ciudades teutonas lograron dominar el comercio en el Báltico con sorprendente velocidad, y en el siguiente siglo Lübeck fue el nodo central de todo el comercio marítimo que unía las zonas del mar del Norte y el mar Báltico.

En paralelo al desarrollo urbano, tuvo también lugar una innovación técnica: la introducción de la coca en el . Esta tipología de embarcación dominó el comercio en los mares del Norte y Báltico durante dos siglos. Aunque con un rango de variación en materiales, tamaño y defensas, la embarcación se adaptaba bien a la navegación tanto en mar como en las arterias fluviales de entrada a algunos puertos del norte de Europa.

Fundación Los historiadores sitúan generalmente los orígenes de la Liga en la ciudad alemana de Lübeck, fundada a orillas del Báltico en 1158-1159 por Enrique el León, duque de Sajonia, tras arrebatarle el área a Adolfo II, conde de Schauenburg y Holstein. Lübeck se convirtió en una base para los mercaderes de Sajonia y Westfalia, desde la cual podían ir hacia el este y el norte. Bastante antes de que el nombre Hansa apareciera en un documento (1267), los mercaderes residentes en las ciudades comenzaron a fundar gremios con la intención de comerciar con poblaciones allende los mares, especialmente en las zonas menos desarrolladas del Báltico, fuentes de madera, cera, ámbar, resinas, pieles, centeno y trigo, desde las zonas interiores a los puertos.

En aquellos momentos, Visby funcionaba como el principal centro comercial en el Báltico antes de la Hansa. Durante cien años los vikingos rusos navegaron bajo la bandera de Gotland a Nóvgorod, llegando los comerciantes de Visby a establecer sucursales en la ciudad rusa. Los mercaderes alemanes comenzaron en sus instalaciones de Gutagard, pero a medida que su número crecía, instalaron con la ayuda de los de Gotland sus propias oficinas en Petershof, más allá del río.Concesión en inglés: Medieval Sourcebook: Privileges Granted to German Merchants at Novgorod, 1229

Los gremios (Hansa, en alemán de la época) trabajaron entonces para adquirir privilegios para sus miembros. Por ejemplo, los mercaderes de Colonia convencieron al rey Enrique II de Inglaterra para otorgarles en 1157 privilegios especiales y derecho a comerciar en Londres, así como exenciones de peajes. La «Reina de la Hansa», Lübeck, donde los mercaderes embarcaban bienes hacia el mar del Norte y el Báltico, ganó el estatus de «ciudad imperial libre» en 1227, siendo la primera al este del río Elba en gozar de tal privilegio. Lübeck, que tenía acceso a los caladeros de ambos mares, formó una alianza en 1241 con Hamburgo, otra ciudad mercantil que controlaba el acceso a las rutas de la sal de Luneburgo. Los nuevos aliados controlaban el tráfico de pescado en salazón, especialmente en el mercado de Escania, y Colonia con el tiempo se unió a la coalición pasando a ser miembro del Hansetag, la dieta de la Liga, en 1260.

La unión Lübeck-Hamburgo logró firmar en 1252 unos tratados comerciales con Flandes. De este modo, Brujas, principal ciudad de Flandes, figuró en forma destacada en el desarrollo de la Liga Hanseática. Rostock y Wismar también concluyeron una alianza con Lübeck en 1259, con el objeto de emprender acciones comunes contra los bandidos y piratas. En 1266 Enrique III de Inglaterra dio permiso a los mercaderes de Lübeck y Hamburgo para operar en Inglaterra, y estos se unieron a la Hansa de Colonia en 1282 para formar la colonia de mercaderes alemanes más poderosa en Londres.

El desarrollo de la cooperación comercial vino como consecuencia de la fragmentación política y territorial que creaba inseguridad e inestabilidad comercial. En los siguientes 50 años, la Liga Hanseática emergió como un conjunto de acuerdos de cooperación y confederación para colaborar en las rutas marítimas hacia Occidente y Oriente. La dirección central recayó en Lübeck, reuniéndose allí la primera dieta en 1356 y adquiriendo la Liga una estructura oficial en lo que se considera como su fecha de fundación.

Expansión thumb|Principales rutas de comercio de la Liga Hanseática.|186x186px

La privilegiada situación de Lübeck en el Báltico le proporcionó acceso a las rutas que iban a Escandinavia y la República de Nóvgorod, haciéndola un competidor directo de los escandinavos por los principales mercados bálticos. Un tratado con la ciudad de Visby puso fin a la competencia por el control de las rutas comerciales y dio acceso a los mercaderes de Lübeck al puerto interior de Nóvgorod, centro de la República de Nóvgorod, donde establecieron un puesto comercial o Kontor ("oficina" en sueco moderno). Otras alianzas se forjaron a lo largo del Sacro Imperio Romano Germánico. La Liga nunca fue una estructura muy unida y las asambleas se celebraron desde 1356 en Lübeck de forma irregular, mediante el Hansetag, al que muchas ciudades preferían no mandar representantes. Con el tiempo, la red de alianzas creció hasta incluir entre 70 y 170 ciudades.Fernand Braudel: The Perspective of the World. Vol III of Civilisation and Capitalism 1984 la Liga Hanseática no tenía una moneda común en el sentido de una moneda única emitida por la propia liga. Sin embargo, sí desarrollaron un sistema de pesos y medidas común, y utilizaron diferentes monedas, algunas de ellas con valor estandarizado, para facilitar el comercio entre sus ciudades miembro.