El Jiloca es una comarca de Aragón (España), en el noroeste de la provincia de Teruel, situada en el sistema Ibérico, alrededor del tramo medio del río Jiloca, del que recibe su nombre. Tiene una superficie de 1932,10 km² y una población de 12.390 habitantes. Su capital administrativa es Calamocha y la de desarrollo agropecuario es Monreal del Campo.
La comarca del Jiloca engloba 40 municipios y 58 localidades, todos ellos pertenecientes a la provincia de Teruel y a la comunidad autónoma de Aragón. Los municipios más importantes y poblados son Calamocha (4485 hab. INE 2022) y Monreal del Campo (2499 hab. INE 2022)La comarca se encuentra en el corredor que une las ciudades de Teruel y Zaragoza, corredor integrado en el Corredor Mediterráneo-Cantábrico, uno de los principales ejes de transporte del noreste español que une las ciudades de Valencia, Zaragoza y Bilbao.
Municipios de la comarca thumb|right|Mapa político de la Comarca del Jiloca La comarca engloba a los municipios de Allueva, Bádenas, Báguena, Bañón, Barrachina, Bea, Bello, Blancas, Bueña, Burbáguena, Calamocha, Caminreal, Castejón de Tornos, Cosa, Cucalón, Ferreruela de Huerva, Fonfría, Fuentes Claras, Lagueruela, Lanzuela, Loscos, Monforte de Moyuela, Monreal del Campo, Nogueras, Odón, Ojos Negros, Peracense, Pozuel del Campo, Rubielos de la Cérida, San Martín del Río, Santa Cruz de Nogueras, Singra, Tornos, Torralba de los Sisones, Torrecilla del Rebollar, Torre los Negros, Torrijo del Campo, Villafranca del Campo, Villahermosa del Campo y Villar del Salz.
Por otra parte, las localidades de la comarca que no son independientes y que son pedanías pertenecientes a los municipios anteriores son Collados, Cuencabuena, Cutanda, Lechago, Luco de Jiloca, Navarrete del Río, Nueros, Olalla, El Poyo del Cid, Valverde, Villarejo de los Olmos, Mezquita de Loscos, Piedrahíta, El Colladico, Villalba de los Morales, Corbatón, Godos y Sierra Menera.
Geografía thumb|left|Campo de Bello o Cuenca de Gallocanta La Comarca del Jiloca limita al norte con el Campo de Daroca, al oeste con el Señorío de Molina-Alto Tajo (provincia de Guadalajara), al sur con la Comunidad de Teruel y la Sierra de Albarracín y al este con las Cuencas Mineras y el Campo de Belchite.
En la Comarca del Jiloca, se distinguen a grandes rasgos varias zonas de relieve: el valle del Jiloca, el valle del Pancrudo y las montañas que los rodean y delimitan. También se incluyen algunos tramos del valle del Huerva y del valle del Aguasvivas que penetran en estas sierras.
thumb|right|Valle del Jiloca y Sierra de Valdellosa al fondo Entre las depresiones y las sierras que delimitan el valle del Jiloca, a modo de amplias llanuras, encontramos el Campo de Romanos, el Campo de Bello o Cuenca de Gallocanta, la parameras de Blancas-Odón y, de forma marginal, los llanos de Pozondón y las parameras del Campo de Visiedo.
Las sierras están fraccionadas en múltiples relieves, a veces aislados. La rama sudoccidental de la ibérica central aragonesa constituye un afloramiento del cámbrico medio y superior. Se puede distinguir la sierra de Santa Cruz.
thumb|left|Sierra de Herrera Un poco más al sur enlaza con las estribaciones mesozoicas del macizo de Albarracín, destacando sobre todo la Sierra Menera y la Sierra de San Ginés o Almohaja.
Hacia el este, atravesando el valle del Jiloca, encontramos la rama nororiental con los siguientes relieves: Sierra de Herrera Sierra de Cucalón (incluyendo la sierra de Fonfría, Sierra de Oriche y Muela de Anadón).
Y un poco más al sur enlaza con la Sierra de Lidón y Sierra Palomera.
Parte de su territorio está ocupado por la Reserva natural dirigida de la Laguna de Gallocanta.
Laguna de Gallocanta
thumb|right|250px|La Laguna de Gallocanta. Se localiza entre las comarcas de Campo de Daroca y Jiloca, formando parte de los términos municipales de Santed, Gallocanta, Berrueco, Las Cuerlas, Tornos y Bello; esto es, entre las provincias de Zaragoza y Teruel.
Abarca una superficie de 1924 ha y otras 4553 ha de zona periférica de protección. Tiene longitud máxima de 7 km y una anchura máxima de 2 km, siendo la mayor laguna natural de la península ibérica y junto con la laguna de Fuente de Piedra (provincia de Málaga) es la mayor laguna salada de Europa. Tiene una profundidad media de 70 cm y la máxima es de 2 m. La altitud oscila entre 995 y 1085
Es un buen ejemplo de cuenca endorreica de montaña, es decir, que no tiene salida al mar. Sus aguas proceden principalmente de torrentes subterráneos, por lo que su salinidad es muy alta: diez veces superior a la del agua de mar, lo que hace que en periodos secos se lleguen a formar a en sus playas costras de sal.
La reserva natural fue declarada como tal el 30 de noviembre de 2006.
Es también LIC y ZEPA.
Geología La geología de la Comarca del Jiloca está constituida por terrenos de origen sedimentario, terrenos que se originaron en ambientes marinos y continentales durante un periodo de más de 500 millones de años, desde el Cámbrico hasta el Cuaternario, es decir, hasta la actualidad. thumb|right|Rodeno de Peracense El Paleozoico aflora en la mitad N del área, formando parte de las dos ramas que constituyen el núcleo de la cordillera Ibérica. La Occidental que, desde las proximidades Soria, se prolonga, con dirección NO-SE, hasta el cerro de San Esteban de El Poyo del Cid, y la Oriental, de la que aparece una parte en la zona de Bádenas-Santa Cruz de Nogueras-Loscos. Mención aparte, por su discontinuidad, merece el afloramiento de Sierra Menera.
El Mesozoico se encuentra en la parte occidental y meridional, constituyendo los relieves calizos del área de Odón-Blancas-Ojos Negros-Villar del Salz-Villafranca, y los de la sierra de Lidón al sur también aflora en el borde oriental, en la sierra de Cucalón, entre Fonfría y Cucalón. En la primera área existen varios puntos de interés geológico entre los que destacan el rodeno de Peracense.
El Terciario ocupa el área central, la comprendida entre las dos ramas paleozoicas. Es parte de la cuenca conocida geológicamente como de Calatayud-Montalbán, y que en la comarca corresponde a la terminación meridional del Campo de Romanos y a la cuenca del río Pancrudo.
Finalmente, las depresiones del Jiloca, Daroca y Gallocanta y los fondos de ríos, ramblas y barrancos están cubiertas por gravas, arenas y limos provenientes de la erosión de todos los materiales anteriores. Su edad es Cuaternario.
Geomorfología
La geomorfología de un territorio es consecuencia de la dinámica terrestre, de la interacción de procesos geológicos internos y externos. Concretamente, en la comarca, la geodinámica interna es la responsable de las estructuras mayores, de los grandes pliegues y fracturas como son Sierra Menera, sierra de Cucalón, depresión endorreica de Gallocanta, encajamiento del Jiloca, etc. Por otro lado, los procesos erosivos, la geodinámica externa, modela las estructuras anteriores, y en última instancia, la propia naturaleza de los materiales es la responsable de la morfología actual. Así por ejemplo, las cuarcitas ordovícicas, rocas de mayor dureza, ocupan las crestas más elevadas, mientras que pizarras o arcillas aparecen en vaguadas y valles. La cota de mayor altitud corresponde al vértice San Ginés (1603 m).
En resumen, la comarca está conformada por una serie de estructuras mayores, que a modo de bandas se disponen siguiendo la directriz ibérica (NO-SE). De oeste a este, estas son las siguientes: Sierra Menera, Parameras de Blancas-Odón, Gallocanta, Alto Jiloca, Paleozoicos del Jiloca Medio, Campo Romanos-Cuenca del Pancrudo, Sierra de Lidón y Sierra de Cucalón.
Todas ellas son estructuras generadas en la orogenia alpina, proceso complejo, que se desarrolla desde los tiempos mesozoicos hasta la actualidad. La fase orogénica principal tuvo lugar en el Oligoceno, hace unos 30 millones de años. En esa época se originaron los pliegues y estructuras mayores, pero eso no quiere decir que ya finalizara la orogenia; posteriormente, durante el Mioceno, Plioceno y Cuaternario, se produjo el reacomodo de aquellas estructuras y aparecieron fracturas que condicionaron la existencia de las cuencas miocenas y cuaternarias posteriores. thumb|right|Formas alomadas en la comarca. Al fondo, la sierra Palomera Respecto a la morfología, añadir que el dominio morfoestructural paleozoico presenta un relieve abrupto, sobre todo en el Jiloca medio, como consecuencia de las fracturas y fallas que permitieron su encajamiento. Los niveles duros, sobre todo los de cuarcitas, se modelan en forma de cuestas y lomas redondeadas, generalmente de poca continuidad por las numerosas fallas transversales que los intersecan.
El dominio mesozoico presenta, en conjunto, formas alomadas; únicamente en la sierra de Lidón aparecen cuestas y alguna cresta verticalizada. En la zona O y SO, se reconocen superficies de erosión sobre los materiales carbonatados, con gran desarrollo y continuidad, aunque muy degradadas por los procesos kársticos actuales.
El dominio terciario es predominantemente horizontal y está constituido básicamente por una meseta de bordes dentados, muy netos, originados por la acción fluvial, remontante sobre los niveles calizos horizontales (Campo Romanos). Los materiales detríticos subyacentes a las calizas poseen una intensa red dendrítica, siendo espectaculares las cárcavas en ellos originadas, por ejemplo los Pagos de Navarrete.
En la Comarca del Jiloca existen varios puntos de interés geomorfológico que es necesario destacar:
Abanico aluvial de Sierra Palomera Falla de Rubielos de la Cérida
Climatología A grandes rasgos, las variables climáticas de la Comarca del Jiloca definen un clima de tipo mediterráneo continentalizado fresco y algo seco. Permite cultivar, sin necesidad de riegos artificiales, cereales de grano de invierno, vid y plantas resistentes como el azafrán. En los huertos y campos con mayor grado de humedad son posibles las leguminosas, las hortalizas, los bulbos, ciertos cultivos industriales como el cáñamo y el lino, y algunos árboles frutales (aunque para estos últimos hay que tener en cuenta el riesgo de que se produzca alguna helada en primavera y arruine la floración de estos e impida la recogida posterior de los frutos, lo que sucede con cierta frecuencia).
Temperaturas La temperatura de la Comarca del Jiloca es una de sus cualidades climáticas más representativas. Los inviernos son fríos y duraderos. Por el día entra con facilidad el anticiclón ibérico, proporcionando al ambiente una gran tranquilidad y contribuyendo a que el número de horas de sol sea elevado. Sin embargo, el contraste entre el día y la noche es elevado. Durante siete u ocho meses, de octubre a mayo, la llegada del ocaso puede ir acompañada de temperaturas por debajo de cero, frecuentes en invierno y primavera.
Precipitaciones