Enrique Lautaro Arancibia Clavel (Punta Arenas, 13 de octubre de 1944-Buenos Aires, 28 de abril de 2011) fue un terrorista de extrema derecha y después agente chileno de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) (bajo el seudónimo de Luis Felipe Alemparte Díaz),Texto completo del fallo de la Corte de Apelaciones de Santiago que ordena el desafuero del Gral Pinochet que residía en exilio no oficial en Buenos Aires, Argentina, tras el asesinato del Comandante en Jefe del Ejército chileno, René Schneider, el 25 de octubre de 1970. En este caso fue acusado de ser el Coordinador del grupo de asesinos.
Primeros años y formación Pertenece a una familia de militares. Hijo de un Almirante. Es el mayor de 10 hermanos. Cinco hombres y cinco mujeres.La importancia de apellidarse Arancibia Clavel De una familia que mantiene la tradición militar entre sus miembros ya que varios de sus hermanos fueron generales y almirantes. Su hermana Patricia es historiadora y cercana a Augusto Pinochet. Fue estudiante sin alcanzar de recibirse de ingeniería civil. Su padre era oficial naval. Él mismo fue cadete naval entre 1961 y 1962.¿Qué fue de los asesinos del General Schneider?
Acciones previas a la dictadura militar Junto a la CIA y la ONI, la derecha política intentó evitar que Allende asumiera. Tras el Gambito de Frei, se hizo patente que Track 1 y Track 2 eran las vías.
Se intentó provocar un golpe militar para lo que se diseñó un plan de dos fases: Terrorismo de bandera falsa para culpar a la izquierda y secuestro del Comandante o del Vicecomandante en Jefe del Ejército.
Terrorismo Su huella como “El Dinamitero” –así lo llamaban– quedó en las bombas que se colocaron en la Bolsa de Comercio, en la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile, en el entonces Canal 9 de TV y en el Aeropuerto de Santiago. Solo el azar hizo que el artefacto más potente que colocó en el recinto aéreo no explosionara.Confesión ante los tribunales chilenos en el juicio por el crimen de Schneider (fojas 1.877), donde reconoció su participación. También acusó al general Roberto Viaux de ser el autor intelectual de la cadena de actos terroristas que él mismo ejecutó con otros miembros del grupo de ultraderecha. Se buscó, dijo, preparar el clima para el secuestro de Schneider, cuyo objetivo final era impedir que Allende asumiera como presidente de Chile.
Por eso, después de cada atentado, de acuerdo a los procedimientos de inteligencia naval se intentaba que pasara por atentados de bandera falsa, para lo que se lanzaban panfletos de una hasta ese momento desconocida Brigada Obrero Campesina (BOC):
Arancibia fue detenido. Tenía 26 años, y cursaba cuarto año de Ingeniería en la Universidad de Chile después de un breve paso por la Escuela Naval. Su padre, oficial de la Armada (r) y uno de sus hermanos oficial de la misma rama. Otro, era oficial del Ejército.Estos hermanos llegaron a los rangos de General y de Almirante. Su hermana fue la Biógrafa de Augusto Pinochet Ugarte A pesar de su propia confesión, de los explosivos que hallaron en su domicilio el 8 de octubre de 1970, y de las numerosas pruebas en su contra, fue dejado en libertad bajo fianza.
Esa misma noche huyó hacia el sur de Chile. Todo estaba organizado por alguien a quien nunca se quiso identificar. Fue ocultado en la Hostería del Lago Ranco, y en febrero de 1971, el dueño de esa hosteríade apellido Provoste lo trasladó al otro lado de la frontera por el paso Tromen (Mamuil Malal), saliendo del país con una cédula falsa. Allí lo esperaba el ex edecán del general Juan Carlos Onganía, cuando ejerció el mando de Argentina como dictador en los años 60.
Asesinato de René Schneider
En 1966, en la Conferencia de los Ejércitos Americanos realizada en Buenos Aires, Onganía propuso institucionalizar una fuerza interamericana de defensa permanente, de intervención regional contra el enemigo subversivo. Su principal detractor fue precisamente el general René Schneider, quien aún no asumía como jefe del Ejército chileno. Arancibia, tras su paso por la Escuela Naval e hijo de un Almirante y hermano de varios Almirantes y Generales, empezó a participar en la revista nacionalista Tizona y como líder del grupo terrorista viauxista «Ofensiva Nacionalista de Liberación», entre cuyos militantes figuraba el entonces estudiante de derecho Erwin Robertson. Estos actuaban, junto a otros, contra la posibilidad de que Salvador Allende asumiera como presidente de Chile, en 1970.
Participación en la DINA
200px|miniaturadeimagen|Logo de la Dirección de Inteligencia Nacional. Dos meses después del Golpe de Estado, en noviembre de 1973, Arancibia Clavel se presentó en el cuartel general de la recién creada Comisión DINA.
Para contratarlo debieron obviar un obstáculo importante: Arancibia en ese momento era un prófugo de la justicia, acusado de actos terroristas, como integrante del grupo que asesinó al comandante en jefe del Ejército, René Schneider, en octubre de 1970.
Fue condenado a cadena perpetua por el asesinato en 1974 del general Carlos Prats y su esposa Sofía Cuthbert en Buenos Aires, por un tribunal argentino en agosto de 2004. Este tribunal determinó que los delitos de lesa humanidad no tienen un límite estatutario en Argentina, incluso aquellos cometidos durante el terrorismo de Estado. Arancibia es el único condenado hasta ahora por el asesinato del general Prats, en el que Michael Townley es el principal implicado.
En los archivos capturados a Arancibia por los argentinos en 1978 aparece muchas veces Michael Townley. Incluso hay una carta de presentación de éste, firmada por Manuel Contreras y por Pinochet y dirigida al subsecretario de Seguridad Interior, Héctor García Rey, para finiquitar Colombo.Carta de Manuel Contreras a García-Rey. Lo que se le exige a García Rey son los papeles oficiales que acreditarán que los 119 chilenos a los que se quiere hacer aparecer como asesinados por sus propios compañeros en el exterior, efectivamente pasaron desde Chile a territorio argentino por distintos pasos cordilleranos. Son los mismos que aparecen en la lista manuscrita con más de 100 nombres de detenidos que estaba en su archivo.
Operación Colombo
thumb|right|300px|Titular de La Segunda señalando que los miristas se estaban matando entre ellos en el exterior. Posteriormente se prueba que la acción conocida como “Operación Colombo” fue ejecutada por la DINA. Todos fueron asesinados en Chile y hechos desaparecer. La Operación Colombo o caso de los 119 fue un operativo montado por la Dirección de Inteligencia Nacional chilena (DINA) en 1975, destinado a encubrir la desaparición forzada de 119 opositores políticos del régimen militar —en su mayoría miembros del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR)— y hacer creer a la opinión pública nacional e internacional que éstos habían fallecido en enfrentamientos con fuerzas de seguridad extranjeras y víctimas de purgas internas.
La última fase de la Operación Colombo era inminente. El embajador de Chile en Argentina, René Rojas Galdames les cortó la valija diplomática a los hombres de la Dina. Arancibia enfureció y buscó alternativa. Será Michael Townley quien la encontrará en pilotos de Lan Chile que por unos pocos dólares aceptaron el trabajo.Informe DINA Pero Rojas quedó en una lista negra con cuentas por cobrar. Más tarde, como consta en sus archivos, Arancibia recurrirá a un alto jefe de inteligencia argentino para que vigile y espíe al embajador Rojas y a su familia. La vida privada de sus hijas fue descrita con procacidad en los informes de la DINA, mientras la tensión entre Rojas y el coronel Barría crecía.
Años más tarde, en la noche del 10 de noviembre de 1981, la CNI haría explotar un auto al frente del domicilio del embajador en Santiago en Las Vizcachas, con cuatro ocupantes en su interior. La versión oficial señaló que los cuatro jóvenes, que murieron calcinados, preparaban un atentado a la casa del exembajador cuando las bombas por error explosionaron. Lo que comprobó el juez Joaquín Billard años después fue que los cuatro ocupantes del automóvil habían sido detenidos previamente por la CNI. Uno de ellos hasta hoy no ha podido ser identificado, pues le faltaban la cabeza, los pies y las manos. Muchos creen que fue una venganza de los ex Dina contra Rojas.
Tras la aparición de la revista argentina Lea (60 nombres) y el diario Novo O’Día de Curitiba, Brasil (59 nombres), con la nómina de los 119 chilenos supuestamente asesinados en Salta por sus propios compañeros, llegaron los titulares de la prensa chilena. El 23 de julio, miles de chilenos leyeron con horror:
Durante varios días se destacó que por todos ellos se había presentado recursos de amparo “lo que demuestra la mentira que los marxistas han fabricado sobre la acción de los servicios de seguridad”. Ese montaje, uno de los más estremecedores que se vivió en dictadura y que puso por primera vez la palabra “desaparecido” sobre la mesa, fue digitado desde el cuartel central de la DINA y lleva la huella clave de Enrique Arancibia Clavel.
Operación Europa y espionaje en la Argentina Las operaciones de ejecución no terminaron con las repercusiones de Colombo. Por el contrario. En los archivos de Arancibia Clavel está la prueba. Ciga Correa pidió más “trabajos” a ejecutar en Buenos Aires o en cualquier otra ciudad del mundo; y “una metralleta Sterling o del tipo, más silenciadores”. Y le puso un alto precio a su función. En esta operación estuvieron encuadrados el atentado contra Bernardo Leighton y su esposa, ejecutado el 5 de octubre en Roma. Ambos sobrevivieron, pero con graves secuelas. Y también, del fallido intento de asesinar al terrorista venezolano Carlos “El Chacal” (Ilich Ramírez Sánchez), a cambio de una gruesa recompensa que le pide Manuel Contreras al Sha de Irán.El día en que Manuel Contreras le ofreció al Sha de Irán matar a “Carlos, El Chacal”
En noviembre de 1978, poco después de la extradición de Michael Townley a los Estados Unidos y ante el enfrentamiento entre las dictaduras de Argentina y Chile por el conflicto del Beagle, fue detenido por oficiales de inteligencia argentinos, y culpado de espionaje. Cayó Arancibia y con él, el archivo que guardó en el doble fondo. Allí donde están las pruebas que lo inculpan en la represión contra chilenos. Al caer estos archivos, dan cuenta de la observación y marcación de exiliados chilenos en Argentina en el periodo 1973-78. Si bien el archivo de Arancibia Clavel muestra que el foco principal de su tarea son los exiliados, también está la prueba de que mantuvo vigilancia permanente sobre los otros chilenos que como él participaron de la conspiración para asesinar a SchneiderSobre Mario Igualt, cuñado de Roberto Viaux, informa el 21 de octubre de 1974: “Está trabajando para los servicios de seguridad argentinos de los cuales recibe una remuneración bastante alta. Su contacto es un oficial Schiaffino (del SIE)”. Cuatro días más tarde informa que Ramón Huidobro, embajador de Chile en Argentina hasta el 11 de septiembre de 1973, padrastro de la escritora Isabel Allende y la última persona –junto a su esposa, Francisca Llona– que vio con vida al general Carlos Prats, logró salir de Argentina. Estaba amenazado de muerte y lo buscaban para asesinarlo.
No era el único.Fue encargado de buscar contactos con miembros de la ultraderecha argentina, a quienes pudiera encargárseles matar al general Carlos Prats, para estos efectos recibió en Buenos Aires la suma de 6 mil dólares de manos del coronel Raúl Iturriaga Neumann, Esto sucedió en agosto de 1974 después de la reunión entre Pinochet, Manuel Contreras y Pedro Espinoza. En esta reunión es donde los mandamases de la DINA recibieron la orden de eliminar al General Carlos Prats porque según Pinochet, el se había transformado en un “peligro para Chile” debido al alto prestigio del General en la oficialidad del ejercito.