thumb|Las tres Gracias en un fresco del en Pompeya. En la mitología griega, las Cárites (en griego antiguo: Χάριτες, Chárites), más conocidas en la expresión ‘las tres Gracias’En español, «las tres Gracias» constituye una expresión alusiva de origen clásico utilizada para designar, por analogía con las Cárites de la mitología griega, a tres mujeres consideradas especialmente bellas, agraciadas o armoniosas. Los diccionarios tradicionales registran «las Gracias» o «las tres Gracias» como referencia cultural asociada a la belleza y al encanto. El propio significado de gracia en español conserva parte de esa herencia clásica. La locución alcanzó amplia difusión en la literatura y la prensa a partir del siglo XVIII, donde se empleó frecuentemente como comparación elogiosa. Por ejemplo, escritores como Benito Pérez Galdós, Leopoldo Alas o Ramón del Valle-Inclán utilizan con frecuencia comparaciones mitológicas semejantes, porque formaban parte del repertorio cultural común de la época. (en latín Gratĭæ),En la tradición romana, las Gratiae (Gracias) eran divinidades equivalentes a las Cárites griegas, una suerte de interpretatio romana. Además de encarnar la belleza, el encanto y la alegría, autores como Horacio, Ovidio y especialmente Séneca las interpretaron como símbolos de la benevolencia, la gratitud y el intercambio de beneficios entre las personas. La imagen de las «tres Gracias» pasó de la literatura latina al arte y a la cultura europea, donde llegó a convertirse en una expresión proverbial aplicada a tres mujeres distinguidas por su belleza o armonía. eran unas diosas menores que habitaban el Olimpo y cuyo padre era Zeus.Pierre Grimal: Diccionario de mitología griega y romana, voz «Cárites» Son dispensadoras y símbolo de alegría y dulzura en los mortales: sus dones aparecen cuando alguien es sabio, hermoso o famoso. También tenían influencia sobre los ciclos de la fertilidad en la naturaleza. Tanto Arato como Teócrito escribieron poemas con el nombre de Las Cárites.En la poesía helenística las Cárites llegaron a convertirse en una especie de patronas de la propia poesía refinada. Por eso encontramos obras llamadas Las Cárites en varios autores. Se conocen algunos fragmentos y referencias indirectas. Las Cárites funcionaban también como símbolo de generosidad, intercambio de favores, gratitud, elegancia poética y la relación entre el poeta y su mecenas. Por ello, un poema titulado Las Gracias podía ser tanto una evocación de las diosas como una reflexión literaria o encomiástica sobre esos valores.
En la versión más extendida las Cárites son tres en número: Aglaya, Eufrósine y Talia. En la tradición artística helenística y renacentista se las representa desnudas, dos de ellas mirando hacia delante y una de ellas con el rostro virado. Están consagradas especialmente a Venus (Afrodita).Segundo Mitógrafo Vaticano, 47 (Sobre las tres Gracias) Para entender a las Cárites debemos remitirnos a su significado en griego. El sustantivo χάρις (cháris) significa ‘gracia, encanto, belleza, atractivo, goce, benevolencia, deleite, generosidad, favor, merced’.LSJ: «χάρις» Las Cárites son, por tanto, la personificación poética de estas cualidades. De la misma raíz, aunque de origen posterior, procede χάρισμα (chárisma), «gracia divina» o «don divino».LSJ: «χάρισμα»
Atributos y funciones La poesía a menudo recalca la belleza de estas, pues las muchachas hermosas, como Helena, se dice que tienen los «destellos de las Gracias».Catálogo de mujeres, fr.70 (ed. M. West), citado en Papiro de la Sociedad Italiana, 1383 A las Gracias les fue concedido el ornamento de la hermosa apariencia y la capacidad de embellecer cada parte de su cuerpo del modo mejor y más agradable para la vista, y además el privilegio de tener la iniciativa en los beneficios y, a la inversa, de corresponder con los agradecimientos (chárites) apropiados a quienes han realizado buenas acciones.Diodoro Sículo: Biblioteca histórica V 73, 3
Las augustas Cárites, de hermosos bucles,Himno homérico, a Apolo Pítico, 195 a menudo aparecen amenizando festines y danzas.Píndaro: odas olímpicas XIV, 7 Su papel en la mitología básicamente consiste en ser las asistentas de algunos dioses olímpicos. Habitan en suntuosos palacios y forman alegres coros, como a menudo se representan en la iconografía, en compañía del Deseo (Hímero)Teogonía, 64 y las Musas.Himno homérico a Artemisa, 15 A veces danzan al son de la música de Apolo, tomándose unas a otras las manos por la muñeca, junto con las Horas, Harmonía, Hebe y Afrodita. Se dice que bañaron y ungieron con divino aceite a Afrodita;Himno homérico a Afrodita, 60 tejieron el peplo de HarmoníaIlíada, V, 338 y junto con la Persuasión (Peito) adornaron a Pandora con dorados collares.Trabajos y días, 74 Las Gracias se bañaban en la fuente Acidalia de Orcómeno.Estobeo, V, 21.7, IV, pág. 482 Hense Le fabricaron unas guirnaldas y un vestido hecho de flores a Afrodita, compuesto por azafrán, jacinto, violeta lozana, hermosos capullos de rosa dulces como el néctar, cálices en flor fragantes como la ambrosía de narciso y de lirio.Ateneo, 682d Incluso en la obra de Paniasis, poeta épico, le asigna el primer brindis de vino a las Gracias.Ateneo, 36d-37b
El río Cefiso cerca de Delfos estaba consagrado a ellas, y tenían sus propias festividades, las Caritesias o Carisias (Χαρίσια), las fiestas de «Acción de Gracias», con bailes que duraban toda la noche. En un banquete (charistía) se obsequiaba con una tarta a quienes permanecían despiertos durante todo el tiempo.Harry Thurston Peck, Harpers Dictionary of Classical Antiquities (1898) s. v. «Charisĭa»
Familia y nombres Tomando en cuenta todas las fuentes mitográficas, los nombres de las Cárites o Gracias son, a saber: Aglaya (Ἀγλαΐα), Auxo (Αὐξώ), Calé (Καλή), Caris (Χάρις), Cleta (Κλήτα), Egíale (Αἰγιάλη), Eufrósine (Εὐφροσύνη), Faena (Φαέννα), Hegémone (Ἡγεμόνη), Pasitea (Πασιθέα), Peito (Πειθώ) y Talia (Θαλία).En cuanto a su abolengo, la versión más común, citada en la Teogonía, dice que Eurínome, una hija de Océano de encantadora belleza, le alumbró a Zeus las tres Gracias de hermosas mejillas, llamadas Aglaya (Ἀγλαΐα, «belleza»), Eufrósine (Εὐφροσύνη, «júbilo») y la deliciosa Talia (Θαλία, «abundancia»). Diosas inmortales de radiante belleza, se dice que «de sus párpados brota el amor que afloja los miembros cuando miran y bellas son las miradas que lanzan bajo sus cejas».Hesíodo: Teogonía 908-912 Homero, que también cita a las Cárites, dice que una es esposa de Hefesto, y le da el nombre de Caris o Cárite (Χάρις, «Gracia»), la de espléndido velo.Ilíada XVIII, 382Descripción de Grecia, IX 35,4 De la otra dice que Hipno fue un amante de Pasítea (Πασιθέα), y escribe este verso: «me darás a una de las juveniles Gracias, a Pasítea, que es a la que yo codicio todos los días».Ilíada XIV, 276
Otros varían su genealogía y así dicen que eran hijas de Hera (sin especificar consorte)Coluto: El rapto de Helena, 173 o de Dioniso y una tal Corónide, acaso una ménade.Nono: Dionisíacas 48, 548 Calímaco afirma haber escuchado a la musa Clío, que le reveló la genealogía de las Gracias, diciendo «que eran hijas de Hera y Zeus, o de Eurínome (hija a su vez de Océano) y Zeus, o de Evante (hija de Urano) y Zeus».Calímaco: Aitia fr.2, según un escolio florentino Cornuto, disertando acerca de temas etimológicos, también dice que Zeus fue el padre y que: «unos dijeron que las había tenido de Eurídome (Ἐυρυδόμης), pues los regalos suelen proceder de las casas amplias (ευρέων δόμων) y espaciosas; otros que de Eurínome (Εὐρυνόμης), lo cual también muestra que quienes poseen (νεμόμενοι) grandes haciendas son de alguna forma más dadivosos (χαριστικώτεροι), o bien han de serlo; otros afirman que las tuvo de Eurimedusa («soberana de amplios poderes»), explicación etimológica que también apunta en el mismo sentido, pues los hombres son soberanos de sus propios bienes».Cornuto: Repaso de las tradiciones teológicas de los griegos, 15 Alternativamente la poesía órfica las imaginaba como hijas de Zeus y Eunomía.Himno órfico 60, a las Gracias Las Cárites estaban asociadas asimismo con el inframundo y los misterios eleusinos. Otros refieren a las Gracias como hijas de Júpiter y Autónoe, y las nombran como Pasitea, Eufrósine y EgíaleNatalis Comes: Mitología III, 15 (Sobre las Gracias) o Eugíale.
SóstratoLa única mención de este Sóstrato, de quien nada más se sabe, es en una de las narratio del comentario a los textos homéricos que elaboró Eustacio hacia el siglo XII. relata que una vez, Afrodita y las tres Cárites, Pasítea, Calé (Καλή) y Eufrósine, compitieron entre sí por su belleza, y cuando Tiresias le otorgó el premio a Calé, Afrodita lo transformó en una anciana, pero Calé, apiadada, lo recompensó con una hermosa cabellera y lo llevó hasta Creta.Eustacio, sobre Homero, p. 1665 El nombre Calé en este pasaje ha llevado a algunos críticos a pensar que Homero también menciona los nombres de dos Cárites, PasíteaIlíada, XIV 269, 276 y Calé, y que kalê debería escribirse en consecuencia con mayúscula inicial: «Al salir, la vio Caris, la del espléndido velo, bella (καλή, kalê)».Ilíada, XVIII, 383 En un texto anónimo se asocia a Tique, Cárite y Sofía.Fragmento anónimo de lírica griega arcaica (PMG 1019)
En Pausanias
Pausanias diserta acerca del número y el nombre de las Cárites y nos proporciona una narración muy valiosa en cuanto a variantes. Según el autor, los beocios dicen que Eteocles fue el primer hombre que hizo sacrificios a las Cárites. También saben que él estableció que había tres Cárites, pero no tienen tradición de los nombres que les puso. Los lacedemonios, por su parte, dicen que hay dos Cárites, que las instituyó Lacedemón, hijo de Táigete, y que les puso los nombres de Cleta (Κλήτα, «renombrada») y Faena (Φαέννα, «resplandeciente»).Pausanias: Descripción de Grecia, IX 35,1 Estos nombres son apropiados para las Cárites, como los que tienen los atenienses. En efecto, entre los atenienses honran desde antiguo a las Cárites Auxo (Αὐξώ, «promotora») y Hegémone ( Ἡγεμόνη, «directora»).Descripción de Grecia, IX 35,2 De Eteocles de Orcómeno se ha aprendido la costumbre de orar a las tres Cárites. Angelión y Tecteo, hijos de Dioniso, hicieron la imagen de Apolo para los delios, pusieron tres Cárites en su mano. En Atenas, delante de la entrada a la Acrópolis, hay también tres Cárites y ante ellas celebran un misterio, secreto para la mayoría.Descripción de Grecia, IX 35,3 Panfo es el primero que sabemos que cantó a las Cárites, pero no ha escrito nada más que acerca de su número y de sus nombres. Homero también cita a Caris y Pasítea, como ya se ha dicho, y por esto algunos han sospechado que el poeta conoce otras Cárites más antiguas. Onomácrito, coincide con Hesíodo en la filiación y nombres de las diosas. Antímaco, sin hablar del número de las Cárites ni de sus nombres, dice que son hijas de Egle, la más hermosa de las náyades, y de Helio. Hermesianacte, el poeta elegíaco, disintiendo de la opinión de los anteriores, dice que Peito (Πειθώ, «persuasión») era también una de las Cárites.Descripción de Grecia, IX 35,5
En Boccaccio Boccaccio nos da una interpretación alegórica de los mitos. Dice que las Gracias son hijas de Júpiter y Autónoe, y se llaman Pasitea, Egiale y Euprosine. Se las considera pedissequas (asistentes) de Venus, porque su acción siempre se orienta a la armonía y a favorecer las uniones y amistades. Se bañan en el Acidalio, un manantial en Orcómeno, Beocia. Caminan desnudas y juntas, con dos mostrando el rostro hacia los observadores y la tercera con la espalda vuelta. Este gesto tiene significado simbólico: refleja la dinámica de la atracción, el deleite y la retención en las relaciones humanas.Boccaccio: Genealogia deorum gentilium V, 35