miniatura|upright|El dios egipcio Osiris. Osiris (en egipcio: 𓊨𓁹, wsjr o jsjrj) era un dios egipcio de la fertilidad, la agricultura, la resurrección y el más allá y se representaba con la piel verde, parcialmente momificado y portando una corona atef y en sus brazos el cayado y el mayal. Murió ahogado en el Nilo, asesinado en una conspiración organizada por Seth, su hermano menor. A pesar del desmembramiento de su cuerpo, fue devuelto a la vida por el poder mágico de su esposa Isis y por el de la hermana de esta, Neftis. El martirio de Osiris le valió para conquistar el mundo del más allá, donde se convirtió en juez soberano y supremo de las leyes del Maat.
Durante el Imperio Medio de Egipto la ciudad de Abidos se convirtió en la ciudad del dios Osiris, atrayendo a muchos fieles en busca de la eternidad. La popularidad de esta ciudad se basaba en sus fiestas de Año Nuevo y en la posesión de una reliquia sagrada, la cabeza del dios.
Durante el primer milenio a. C. mantuvo su condición de dios funerario y juez de las almas. Sin embargo, su asociación a las crecidas del Nilo y, por ello, como dios de la fertilidad, adquirieron protagonismo, aumentando así su popularidad entre la población nilótica. Los colonos griegos que vivían en Menfis adoptaron su culto hacia el en su forma local de Osiris-Apis, el toro sagrado muerto y momificado. Los gobernantes lágidos introdujeron este culto en su capital, Alejandría, en forma de Serapis, el dios sincrético grecoegipcio. Después de la conquista de Egipto por los romanos, Osiris e Isis se exportan a Roma y a su imperio, donde se mantienen, con altibajos, hasta el , cuando fueron finalmente desplazados por el cristianismo tras la prohibición del paganismo por el Edicto de Tesalónica.
Las primeras representaciones de Osiris se remontan al y su culto duró hasta el , cuando el templo de Isis en la isla de File, el último existente en Egipto, fue clausurado en torno al año 530 por orden del emperador Justiniano.
Introducción
Etimología
El teónimo Osiris es la transliteración al alfabeto latino del griego antiguo Ὄσιρις, que a su vez proviene del antiguo egipcio Wsjr, transcrito de numerosas formas, según los autores, como Asar, Asari, Aser, Asir, Wesir, Usur o Usir, ya que se desconoce la pronunciación original egipcia pues la escritura jeroglífica no contiene vocales. Numerosos egiptólogos han intentado dar sentido al nombre. En 1980 el galés John Gwyn Griffiths propuso que Wsjr deriva de Wser y significa «el Poderoso». En 1987 la alemana Wolfhart Westendorf propuso la etimología Waset-jret: «el que lleva el ojo». En 1985 David Lorton planteó la hipótesis de que Wsjr es una palabra compuesta derivada del morfema set asociado con jret y set-jret significa «la actividad ritual». : Les origines d'Osiris Según la visión egipcia, las fuerzas destructivas están en perpetua lucha contra las fuerzas positivas; frente a esto, Seth se opone a su hermano Osiris, símbolo de la tierra fértil y abastecedora.
Primeros testimonios
miniatura|Puerta falsa de la tumba del sumo sacerdote de Ptah Ptahshepses (Museo Británico). Osiris es una de las principales deidades del panteón egipcio. Sin embargo, los orígenes de su culto son todavía muy poco conocidos. Las primeras referencias de Osiris de las que se tiene constancia se remontan al y se sitúan a finales de la IV o principios de la dinastía V de Egipto. Su nombre Osiris se identifica por primera vez en una formulación de ofrenda dirigida a Osiris y Anubis por una probable hija de Kefrén, Hemetre, hija real y sacerdotisa de Hathor, que murió bajo el reinado del faraón Shepseskaf, el último gobernante de la dinastía IV; la inscripción aparece en el dintel de la entrada de su tumba en Guiza.
La primera representación de Osiris es incompleta, ya que aparece en un fragmento del templo alto del faraón Dyedkara Isesi; el dios aparece como una figura masculina con una larga peluca divina.
Otro de los testimonios arqueológicos más antiguos es una inscripción en la que figura el nombre de Osiris en el dintel de la tumba del sumo sacerdote de Ptah Ptahchepses, que murió bajo el reinado del faraón Nyuserra. Descubierto en Saqqara, la gran necrópolis de Menfis, el dintel se conserva en el Museo Británico de Londres.;
Los Textos de las Pirámides, que contienen letanías y encantamientos recitados durante las ceremonias funerarias reales, grabados en las paredes de las cámaras funerarias del faraón Unis, último miembro de la dinastía V, no permiten asegurar dónde y cuándo apareció el culto a Osiris, sin embargo, el Capítulo 219 hace referencia a diversos lugares de culto ubicados en varias ciudades del valle del Nilo, incluidas Heliópolis, Busiris, Buto, Menfis y Hermópolis Magna. Sorprendentemente Abidos no se menciona en esta lista. El culto a Osiris fue introducido en esta ciudad durante la dinastía V y era el lugar de peregrinación osírica más importante del Imperio Medio de Egipto; los Textos de las Pirámides mencionan que el cuerpo del dios asesinado fue encontrado cerca de las orillas del Nilo en Nedit (o Gehesti), un territorio cerca de Abidos.
Arquetipos y asociaciones
Según el egiptólogo francés Bernard Mathieu, la aparición de este dios fue el resultado de una decisión real, porque su culto se extendió rápidamente por todo Egipto durante los inicios de la dinastía V. Su nombre es un juego gráfico voluntario basado en el jeroglífico que representa el trono; desde el principio, Osiris estuvo unido a la diosa Isis, que se simboliza con un trono. Osiris es el señor de los funerales y juez de los difuntos. Su representación es antropomorfa, muy alejada de las formas animales que adoptan otras deidades del período predinástico (bóvidos, cocodrilos, halcones). El dogma de Osiris fue desarrollado por el clero de Heliópolis bajo el control del poder monárquico, que fue el encargado de difundirlo por todo el país, probablemente para afianzar su influencia en los grandes templos como los de Busiris, Abidos o Heracleópolis Magna.
miniatura|El dios Upuaut (Museo del Louvre). Osiris se relaciona con otras deidades. En Busiris, en el Bajo Egipto, asumió los atributos de Andyety, el dios guardián de esta localidad desde la prehistoria; la representación de este dios pastor se caracteriza por sus dos altas plumas en la cabeza, sostenidas por una larga cinta, con el cetro de Heka y el flagelo de Nekhekh en la mano. También se asimila al dios funerario Socar, que vela por la necrópolis menfita; este dios se representa con un cuerpo de hombre, en ocasiones envuelto en un sudario, con la cabeza de un halcón y muy a menudo sin ningún signo distintivo. En ocasiones se le representa como un halcón momificado. En el Alto Egipto se implantó más particularmente en el nomo de La Gran Tierra, una región que rodea la ciudad de Tinis, la capital más antigua del antiguo Egipto; todavía no se conoce con certeza la localización de esta antigua ciudad. Se tiene constancia de que Osiris estaba más cerca del dios Onuris, representado como un hombre con barba que lleva un tocado de cuatro grandes plumas; Onuris, en su aspecto funerario, lleva el epíteto Khentamenti, el «Señor de Occidente», en referencia a Occidente como el más allá. La necrópolis tinita estaba situada en Abidos, donde Osiris asimiló a Jentiamentiu, el «Señor de los occidentales», una deidad funeraria cercana a Upuaut y representada en la forma de un perro negro.
Representaciones
Estaba íntimamente ligado a la monarquía egipcia y se le veía como un rey muerto y luego deificado y sus atributos son, por tanto, los de los faraones. Aunque estaba considerado un gobernante de todo Egipto, sus representaciones lo muestran solo con la corona blanca Hedjet, un símbolo del Alto Egipto; esta corona tiene la forma de un gorro alto que se estrecha hacia arriba y termina en una protuberancia, aunque con Osiris tradicionalmente solía complementarse con dos grandes plumas laterales, probablemente de avestruz, y que se conoce como corona Atef. Sus otros símbolos reales son el cetro de Heka y el flagelo de Nekhekh que sostiene con las manos cruzadas sobre el pecho. Al ser un dios muerto, sus representaciones lo muestran como un cuerpo momificado en posturas diversas: acostado en su lecho funerario, sentado en el trono o de pie como un ser que ha vencido a la muerte.
Epítetos
miniatura|upright|Dignatario, de nombre Psamétik, presentando una imagen de Osiris (dinastía XXVI, Museo del Louvre). Osiris es un dios complejo cuya presencia se manifiesta en todo el territorio egipcio. Integra múltiples facetas; sus funciones como dios funerario son bien conocidas, pero también es una divinidad que vela por el buen funcionamiento del universo. Su acción beneficiosa se manifiesta en la aparición de las estrellas o en el ciclo estacional de la vegetación. Por ello, Osiris se presenta a sus devotos bajo una gran variedad de nombres. Ya desde sus inicios fue investido con el epíteto «El que tiene muchos nombres» (ash renou). Esta acumulación de epítetos y nombres se puede ver en el capítulo 142 del Libro de los muertos. Este texto permite a los difuntos acceder a la vida eterna a semejanza de Osiris; para ello, el difunto enumera una lista de ciento quince epítetos ligados al nombre de Osiris, cuantos más nombres enumeren los fieles, más reconocerán y aceptarán el poder de la divinidad invocada. En el texto se citan sin un orden concreto distintas funciones del dios y las diferentes ciudades donde está presente su culto:Fragmento de
Mitología
Osiris, hijo de Nut
miniatura|upright=1.2|Los padres de Osiris, Nut (cielo) y Geb (tierra) fueron separados por Shu (aliento vital) por orden de Atum (dios creador). Detalle del Papiro Greenfield o Libro de los muertos de Nesitanebetashru (Museo Británico). El historiador y filósofo griego Plutarco es autor de varios tratados sobre moral, filosofía y teología. El tratado «Sobre Isis y Osiris», incluido en sus Obras morales y de costumbres, hace referencia a las creencias egipcias. Este autor fue el primero en resumir y reseñar el mito de Osiris en una narración lineal. La historia comienza con la mítica instauración del calendario solar de 365 días. Nut, la diosa del cielo, tenía una relación amorosa secreta con Geb, su hermano, el dios de la tierra. Ra, el dios sol, al enterarse de sus actos, se enojó y prohibió a Nut dar a luz durante los 360 días del año. Tot, el otro hermano de Nut, decide entonces jugar a los dados con la Luna para conseguir alguno de sus setenta y dos días de luz; tras haber ganado cinco días adicionales, los añade a los 360 días creados por Ra. Osiris nació el primer día, Horsemsu el segundo, Seth el tercer día rasgando el vientre materno, Isis el cuarto en las marismas del delta del Nilo y Neftis el quinto y último día. Plutarco afirma que el verdadero padre de Osiris y Horsemsu era Ra, que el padre de Isis era Tot y que solo Seth y Neftis eran los descendientes de Geb. Sin embargo también da otra versión de la paternidad de Horsemsu, indicando que antes de nacer, Osiris e Isis, enamorados el uno del otro, habrían concebido a Horsemsu en el vientre de su madre.
El capítulo 219 de los Textos de las Pirámides asimila de forma mágica al faraón difunto con Osiris, el dios que fue reincorporado a la vida. Se exhorta a todos los dioses de la familia de Osiris a devolver la vida al rey muerto como lo hicieron con Osiris. En este capítulo se mencionan los diferentes lazos familiares que mantienen los dioses de Heliópolis entre ellos: Osiris es hijo de Atum, de Shu y Tefnut, de Geb y Nut. Otros textos nos hablan de que Atum creó a Shu y Tefnut y que estos últimos son los padres de Geb y Nut. La narración de los lazos familiares prosigue con la mención de los hermanos de Osiris, afirmando que sus hermanos y hermanas son Isis, Seth, Neftis y Tot, y que Horus es su hijo.
Osiris, el amado de sus hermanas
Isis