thumb|Estatua romana de Hécate triple, copia de un original griego (Museo Chiaramonti).
Hécate (, Hekátē)En griego dórico: Ἑκάτᾱ (Hekátā); en latín: Hecatē o Hecata es una compleja diosa liminalCon el paso del tiempo los poetas intentaron definir a Hécate, tal y como hicieron con el resto de dioses de la antigua Grecia, pero Hécate siempre ha escapado a una definición simple. Hesíodo dice que la diosa otorga abundancia material (pesca y ganado), elocuencia en las asambleas, así como victoria en las batallas y en el juego. La tradición posterior ya vinculaba esta diosa con los conceptos de magia, brujas, encrucijadas, luna, noche, fantasmas, pesadillas, caminos, hogar, destino, partos, juventud, muerte, cielos, mar, sacrificios, antorchas, hierbas venenosas, perros y, especialmente, una forma triple y un poder que abarcaba toda la naturaleza y los infiernos. La tradición órfica, los papiros dedicados a la magia y los relatos renacentistas (como los de Natalis Comes) terminaron configurando a esta peculiar diosa. en la antigua religión griega y en la mitología, quizá de origen no helénico. La tradición clásica la asocia principalmente con la magia, las brujas, las encrucijadas, la noche y la luna. Sin embargo, en sus orígenes era una diosa nutricia (curótrofa), propiciada especialmente por conceder la prosperidad material. Divinidad polifacética y misteriosa, no posee mito propiamente dicho. La caracteriza más bien sus funciones y atributos en las leyendas en que interviene.Pierre Grimal: Diccionario de mitología griega y romana, voz «Hécate».
Entre sus atributos más característicos destaca su relación con las encrucijadas, los lugares por excelencia de la magia. En ellas se erigían numerosas estatuas de la diosa, representada como una figura tricéfala o de triple cuerpo —a veces con cabezas de animales como perra, yegua o loba—, ante las cuales se depositaban ofrendas. Esta asociación con los espacios liminales refleja uno de los rasgos esenciales de su naturaleza. Tardíamente se llegó a considerar que etimológicamente Hécate provenía de ἑκατόν (hekatón, un ‘centenar’; o centum en latín), debido a la multiplicidad de sus dones.Tercer Mitógrafo Vaticano, 7
Las primeras referencias conservadas a Hécate aparecen en la Teogonía de HesíodoHesíodo: Teogonía 419 y ss. y en el Himno homérico a Deméter.Himno homérico II, vv. 434-444 Es, pues, independiente de la soberanía de Zeus: Hesíodo la presenta como una antigua diosa con poder sobre tierra, mar y cielo. Es difícil definir a Hécate, aunque se la considera hija de Perses y Asteria.Hesíodo: Teogonía, 410; Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica I 2, 4 Autores tardíos la denominan como una titánide,A Hécate se la llama titánide en Servio: sobre la Eneida de Virgilio, IV 511 los neoplatónicos la incluyen, extrañamente, entre los dioses olímpicos,Hermias, sobre el Fedro de Platón, p. 138 y a menudo está considerada una diosa ctónica. Homero no la menciona, Hesíodo la promociona como una gran diosa y otros autores la hacen afín a Artemisa y a la simbología lunar.
Sobre la naturaleza de su culto se ha señalado que «esta diosa se siente más cómoda en los márgenes que en el centro del politeísmo griego. Intrínsecamente ambivalente y polimórfica, se encuentra entre los límites convencionales y elude la definición». Figura mistérica y esotérica, la mayoría de las veces se muestra sosteniendo un par de antorchas o una llave, y fue asociada con el conocimiento de hierbas y el mundo de las brujas.The Running Maiden from Eleusis and the Early Classical Image of Hekate por Charles M. Edwards en el American Journal of Archaeology, Vol. 90, No. 3 (Jul., 1986), pp. 307–318Ovidio: Las metamorfosis VII, 94–95 y VII, 194 ss.d'Este, Sorita & Rankine, David, Hekate Liminal Rites, Avalonia, 2009. Lucano ya la asocia con las brujas de Tesalia, reputadas desde la Antigüedad.Lucano: Farsalia VI, 699 Los humanistas ya la identificaban con TriviaNatale Conti: Mitología, III, 15 pero los autores romanos la definían con una faceta nocturna e infernal, acompañada de una jauría de perros.Virgilio: Eneida VI, 247–255 Su séquito también es horrible: podía enviar a las empusasEscolio a Aristófanes, Las ranas 393 y va acompañada de las ninfas Lámpades.Alcmán, fr. 63 PMG. Al igual que las tíades, las Lámpades solo se conocen por esta fuente.
Origen El origen de Hécate es incierto, pero algunos investigadores defienden que esta divinidad tiene orígenes anatolios, específicamente de Caria.Kraus (1960); Ruickbie (2004) p. 16. Su culto podría haber entrado en Grecia a través de Tracia, desde donde habría pasado a Tesalia y se habría fusionado con otras divinidades. Otros autores perciben las diferencias que hay entre la Hécate descrita por Hesíodo y la de épocas posteriores y sugieren que la primera, por su similitud con una Potnia Theron, puede ser la misma divinidad que aparece representada en un ánfora de Tespias del a. C., y que sería de origen micénico.
Parece que las evidencias arqueológicas más antiguas actualmente conocidas del culto a Hécate proceden de Selinunte (Sicilia), donde las excavaciones del santuario urbano han llevado a identificar un templo de Hécate, construido hacia 570 a. C., como un posible santuario dedicado a la diosa.Clemente Marconi (dir.) y el proyecto arqueológico NYU–Universidad de Milán en Selinunte. Las excavaciones del santuario urbano han identificado el llamado Templo R (ca. 570 a. C.) y materiales votivos asociados que han llevado a proponer una dedicación a Hécate. Oldest ever evidence of Hekate cult found at Selinunte (2018) recoge el anuncio de los arqueólogos responsables del yacimiento, quienes interpretaron los hallazgos como la evidencia más antigua conocida del culto de Hécate en el mundo griego. Las inscripciones más antiguas se han encontrado en el Mileto arcaico tardío, cerca de Caria, donde Hécate es una protectora de las entradas.Kraus (1960) p. 12. En el culto de los molpoi (cantantes sagrados; griego antiguo: οἱ μολποί) milesios, se colocaba frente a una estatua de Hécate una piedra engalanada y bañada en libaciones. Hécate fue una de las principales diosas menores adoradas en los hogares atenienses como diosa protectora y que otorgaba prosperidad y bendiciones diarias a la familia.
En Natalis Comes alt=Hécate.|miniaturadeimagen|150px|Hécate. La Mythologiae de Natalis Comes, una de las compilaciones mitográficas más influyentes del Renacimiento, dedicó una amplia atención a Hécate, reuniendo y reinterpretando de forma alegórica numerosas tradicionesNatalis Comes da testimonio de muchas fuentes para compilar su texto, a saber: Baquílides, Ferécides, Museo, Apolonio de Rodas, Orfeo, Hesíodo, Eurípides, Luciano, Sófocles, Tibulo, Sofrón, Licofrón, Virgilio, Aristófanes, Esquilo, Teócrito, Sófocles, Alberto Magno, Pausanias y Diodoro Sículo. antiguas sobre la diosa. Gran parte de la idea conceptual de Hécate en la cultura occidental proviene de esta obra. Para él Hécate, Proserpina y Luna eran la misma deidad múltiple, antigua y oscura.Natalis Comes: Mythologiae III, 15 (Sobre Hécate) A esto se refiere John Skelton cuando dice «Diana en las hojas verdes, Luna que resplandece tanto y Perséfone en el infierno».John Skelton, The Boke of Phyllyp Sparowe, líneas 1362–1370. El poema está incluido en The Poetical Works of John Skelton.
Venerada especialmente en Beocia y Egina, ella es el orden y la fuerza de los hados. Era llamada Lucífera (‘portadora de la luz’) y liberaba a los fantasmas desde las entrañas de la tierra. Su aspecto era terrible y enorme, midiendo medio estadio (poco más de noventa metros); sus pies tenían la forma de serpiente y su rostro causaba terror a guisa de gorgona. Se la llamó Brimo por el ‘bramido’ que emitió al intentar ser violentada sin éxito, bien por obra de Apolo, bien por Mercurio. A su alrededor los perros rabiosos la seguían y aclamaban con aullidos agudos. La propia Hécate, con el uso de las artes mágicas, los había domesticado. La conocen como ‘devoradora de perros’, pues a ella le sacrifican perras; pero también los aullidos de los perros son capaces de ahuyentar a los espíritus, como los golpes continuos con el bronce.
En cuanto a sus cabezas, algunos consideran que tiene la cabeza derecha de yegua, la izquiera de perra y la del centro de mujer o cerda. También estaba coronada con una rama de encina y una maraña de serpientes en los cabellos. La llamaron Hécate, ‘centenar’, porque su poder en incontable y guardaba los caminos y las encrucijadas. Fue llamada Trivia porque fue expuesta en una encrucijada y en una encrucijada se le degollaban víctimas, cada luna nueva. Vigilaba los vestíbulos de las casas y por eso ante las puertas se levantaban altares. Era invocada mediante sacrificios, causando así que se aparecieran los espectros de los fallecios; por eso estos son llamados Hecateos y pueden adoptar diferentes formas que dan forma a las pesadillas.
Sobre las plantas asociadas a la hechicería, estaba primero el moly, si es que no es el mismo que la ruda silvestre, pero también se tenían en consideración el laurel, la hierba pulguera, el ramno y el sauce. A veces es infernal, ejercía cien cargos en los asuntos de la naturaleza y estaba al frente de los reinos subterráneos. Siendo una cazadora despiadada, arrojaba flechas contra los hombres y sus fármacos venenosos, en especial el acónito, extinguían la vida. En fin, su poder es tan grande como cabría esperar de la diosa que patrocina a las brujas; estas la invocan siete veces al amparo de la noche y bajo la luz de la luna. Hécate puede desviar el cauce de los ríos, hundir los montes, arrojar los astros de los cielos, marchitar las cosechas e interrumpir el curso del destino.
Representaciones thumb|150px|Triple Hécate y las Cárites, Ática, (Gliptoteca de Múnich). Las primeras representaciones griegas de Hécate son simples y no triples. Lewis Richard Farnell afirma:
Tzetzes ya nos decía que Hécate tenía tres cuellos y tres formas.Tzetzes: sobre Licofrón § 1186 El viajero del Pausanias afirmó que Hécate fue representada en forma triple por vez primera por el escultor Alcámenes en el periodo griego clásico de finales del Pausanias: Descripción de Grecia II 30, 2 Las convenciones antropomórficas del arte griego se resistían a representarla con tres caras: una escultura votiva del procedente del Ática la muestra como tres imágenes diferentes contra una columna, alrededor de la cual bailan las Cárites. Algunos retratos clásicos la muestran como una diosa triple sosteniendo una antorcha, una llave y una serpiente. Otros continuaron mostrándola en su forma simple.Farnell, Lewis Richard: The Cults of the Greek States, vol. II, Oxford, Clarendon Press, 1896, capítulo «Hekate in Art».
En los escritos esotéricos griegos de inspiración egipcia relacionados con Hermes Trismegisto y en los papiros mágicos de la Antigüedad tardía era descrita con tres cabezas: una de perro, otra de serpiente y otra de caballo. La triplicidad de Hécate se expresaba de una forma más helénica, con tres cuerpos en lugar de cabezas, como aparece tomando parte en la batalla con los titanes en el vasto friso del gran altar de Pérgamo (actualmente en Berlín). En la Argólida, cerca del altar de los Dioscuros, Pausanias vio el templo de Hécate frente al santuario de Ilitía: «La imagen es obra de Escopas. Es de piedra, mientras las de bronce de enfrente, también de Hécate, fueron hechas respectivamente por Policleto y su hermano Naucides, hijo de Motón».Pausanias ii.22.7. Durante la Gigantomaquia, batalla similar a la Titanomaquia, Hécate venció al gigante Clitio con teas.Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica I 6, 2