miniatura|400px|Mapa del primer viaje de circunnavegación mundial(-) La expedición de Magallanes y Elcano fue una expedición marítima española del .
Fue la primera circunnavegación de la Tierra, el hallazgo occidental del estrecho de Magallanes y el descubrimiento para los europeos de las islas Filipinas, las islas Marianas, islas Desventuradas e isla Ámsterdam.
Fue capitaneada inicialmente por Fernando de Magallanes, y completada por Juan Sebastián Elcano.
La expedición tenía el inédito propósito de abrir una ruta comercial con las islas de las especias (islas Molucas, Indonesia) por occidente, buscando un paso marítimo entre el océano Atlántico y el océano Pacífico.
Estaba formada por cinco naves, las cuales bajaron el río Guadalquivir desde Sevilla el día 10 de agosto de 1519. Algunos días después, el capitán general y los capitanes de las otras naves se vinieron en las chalupas tras ultimar los preparativos, por lo que las naves partieron definitivamente de Sanlúcar de Barrameda el 20 de septiembre de 1519. La escuadra, después de haber explorado durante meses el litoral americano al sur de Brasil, logró cruzar el estrecho de Magallanes el 28 de noviembre de 1520. En su travesía por el Pacífico llegó a las islas Filipinas, donde, el 27 de abril de 1521, muere Fernando de Magallanes en la batalla de Mactán. Los expedicionarios continuaron la navegación hasta las Molucas, objetivo de su viaje, donde eligieron a Juan Sebastián Elcano para capitanear el viaje de regreso. Navegando hacia el oeste por el océano Índico y dando la vuelta a África, el 6 de septiembre de 1522 la Victoria, única nave que quedaba en la expedición, retornó a Sanlúcar de Barrameda, convirtiéndose en la primera embarcación de la historia en dar la vuelta al mundo. Ese mismo día la nave fue remolcada río arriba hasta Sevilla, debido a las malas condiciones en las que se encontraba la nave, llegando dos días después (8 de septiembre de 1522) con su carga de especias.
Antecedentes
miniatura|400px|Mapa de Martin Waldseemüller publicado en 1516 mostrando el mundo conocido por los europeos en la época.
El objetivo de Cristóbal Colón fue navegar hacia el oeste hasta las «Indias» en busca de especias y otras riquezas de Asia. En sus viajes, Colón encontraría oro en la isla de La Española y en Centroamérica, pero jamás encontró las islas de las especias, que hoy conocemos como las Islas Molucas, parte de la actual Indonesia. Ni siquiera en el cuarto viaje de Colón se pudo encontrar un paso marítimo a la Asia que los europeos conocían.
Tras el Tratado de Tordesillas de 1494 la influencia en el mundo había quedado dividida en dos por una línea imaginaria en el océano Atlántico. España tenía el control de la zona oeste, lo que abarcaba buena parte del continente americano, además de las islas Canarias. Portugal, en cambio, controlaría toda la zona este, con territorios que abarcaban desde África hasta el océano Índico y el pico oriental de Sudamérica, que permitiría la colonización de Brasil. Por todo ello España estaba muy interesada en una vía marítima a Asia que no implicase navegar hacia el sur bordeando África y luego ir hacia el este hasta la India. El paso por tierra del Atlántico al Pacífico ya se conocía en 1519, porque en 1513 el conquistador español Vasco Núñez de Balboa había avistado el océano Pacífico, al que llamó «mar del Sur», con una travesía terrestre a través de Centroamérica.
Fernando de Magallanes creía en la posibilidad de llegar a las islas de las especias navegando hacia el oeste, sin necesidad de ir con sus barcos hacia el este bordeando toda la costa occidental de África, y posteriormente regresar a España. Su plan era muy similar al de Cristóbal Colón. Magallanes, nacido en Portugal, tenía experiencia en el mar y conocía bien las Indias, ya que pasó ocho años como soldado de la Armada Portuguesa en el océano Índico.
El viaje era extremadamente complicado, ya que entonces no había cartas de navegación de esa zona del mundo. Los mapas de 1519 no habían cartografiado el recorrido que Magallanes pensaba seguir; solo aparecían algunas islas del Caribe y las costas desde Centroamérica hasta el norte de Brasil, pero no más al sur. En el este, los mapas que mostraban las costas de Asia y África en el no eran especialmente detallados.
Preparativos de la expedición
Capitulaciones de Valladolid thumb|El rey Carlos I de España tenía 18 años cuando aceptó financiar la expedición de Magallanes a las islas de las Especias en 1518. Aquí aparece retratado por Bernard van Orley .
Ante el fracaso que obtuvo al exponer sus propósitos al rey de Portugal, ManuelI, que ya conocía una vía para navegar hacia Asia bordeando África y no tenía necesidad de financiar una nueva vía, Magallanes decidió ir a España para exponer al entonces joven rey CarlosI su audaz proyecto. Allí lo expuso con el influyente respaldo de Juan de Aranda y Juan Rodríguez de Fonseca, ambos de la Casa de Contratación de Sevilla, y el del comerciante y prestamista Cristóbal de Haro.
Aceptado el proyecto por CarlosI, éste aceptó también que Haro sufragara el 25 % de las necesidades financieras del viaje, pero dispuso que, pese a las limitaciones financieras que atravesaban las arcas reales, la Corona costease todo el resto.
El 22 de marzo de 1518 se firmó en Valladolid unas capitulaciones para la expedición, en las cuales se le otorgaba a Magallanes el título de gobernador y adelantado de todas las tierras que descubriese.
Tanto el ofrecimiento del proyecto primero al rey de Portugal y luego al rey de España, así como unas condiciones favorables al descubridor, fueron situaciones que también ocurrieron en el primer viaje de Colón.
La expedición estaba formada inicialmente por cinco embarcaciones con 239 hombres al mando de Magallanes, en la nave capitana, la Trinidad; las otras cuatro naves eran: la San Antonio, la Concepción, la Victoria y la Santiago. El segundo al mando era el español Juan de Cartagena, veedor (supervisor) general de la armada. Juan Sebastián Elcano, que terminaría capitaneando el viaje de retorno, partió como maestre de la Concepción, comandada por Gaspar de Quesada. En la expedición también viajaba Antonio Pigafetta, quien escribiría una crónica del viaje.
Composición de la flota a su salida de Cádiz
+ Nave TonelajeCapacidad de carga en toneles vizcaínos. Tripulación Capitán Observaciones Trinidad 110 62 Fernando de Magallanes Termina abordada por los portugueses en las Molucas, con diecisiete marinos supervivientes, tras intentar sin éxito regresar por el este cruzando el Pacífico, cuando era comandada por Gonzalo Gómez de Espinosa. San Antonio 120 57 Juan de Cartagena Su tripulación se subleva en el estrecho de Magallanes el 1 de noviembre de 1520 y retorna a Sevilla el 6 de mayo de 1521. Concepción 90 44 Gaspar de Quesada Abandonada y quemada frente a la isla de Bohol (Filipinas), por falta de tripulación suficiente para poder hacerla navegar. Victoria 85 45 Luis de Mendoza Única en completar la expedición, si bien al mando de Juan Sebastián Elcano. Santiago 75 31 Juan Serrano Naufraga el 3 de mayo de 1520 en el estuario del río Santa Cruz (Patagonia argentina) 239 (total)
El viaje
Partida de la expedición miniatura|derecha|Nao Victoria 500, situada de forma permanente en Sevilla, España. La escuadra partió de Sevilla el 10 de agosto de 1519, saliendo del muelle de las Muelas, en el río Guadalquivir, cerca del lado oeste del actual puente de San Telmo. La denominación de Muelas de este muelle toma su nombre de viejas muelas de molinos que colocadas sobre la margen del río, le daban estabilidad y permitía un mejor uso portuario a la zona de embarque. La flota descendió por el Guadalquivir hasta llegar a su desembocadura, en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), puerto del océano Atlántico.Colección de los viajes y descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines del siglo XV: Expediciones al Maluco, viage de Magallanes y de Elcano. Volumen 4 de Colección de los viajes y descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines del siglo XV: Con varios documentos inéditos concernientes á la historia de la marina castellana y de los establecimientos españoles en Indias. Martín Fernández de Navarrete. Imprenta Nacional, 1837. Pág. LIII. Durante las siguientes semanas, Fernando de Magallanes y los capitanes de las naos iban y venían a Sevilla en sus falúas para atender diversos imprevistos y allanar algunas dificultades mientras se acabó de avituallar la escuadra. El propio Magallanes otorgó testamento en Sevilla el 24 de agosto.Fernández de Navarrete, obra citada, pág. LIV. Citando la obra Viage alrededor del mundo por el caballero Antonio Pigafetta, gentilhombre de Vicencia, publicado por la primera vez en italiano según el manuscrito de la Biblioteca Ambrosiana de Milán, con notas, por Carlos Amoretti, uno de los bibliotecarios y doctores del colegio Ambrosiano &c. y traducido en francés por él mismo. Imp. en París el año 9, en 8ª mayor, lib. I, pág. 6 y ss..
La expedición zarpó de Sanlúcar de Barrameda el 20 de septiembre de 1519.«De Sanlúcar de Barrameda proseguiendo el viaje las cinco naves que habían zarpado como inicio de la expedición el puerto de Sevilla: la Trinidad, mandada por Magallanes...». La nación falsificada, Jesús Laínz. Ediciones Encuentro, 2006, p. 51. ISBN 84-7490-829-9. Véase en: .Vascongadas y América. Colecciones MAPFRE 1492: Las Españas y América. Volumen 7. María Estibaliz Ruiz de Azúa y Martínez de Ezquerecocha. Editorial MAPFRE, 1992. ISBN 84-7100-467-4. «Se hicieron a la mar el 20 de septiembre de 1519 en Sanlúcar de Barrameda, en dirección al Moluco».Primer Viaje Alrededor del Mundo . Antonio Pigafetta (cronista del viaje). RED Ediciones, 2008. ISBN 84-9816-789-2. Pág. 9. Este libro es una traducción al español del original, publicado en italiano en Venecia, en 1536.
Travesía atlántica hasta la Patagonia
Hicieron escala en Tenerife (Canarias) donde se sumó a la travesía Pedro de Tenerife, y la travesía atlántica continuó pasando frente a las islas de Cabo Verde y las costas de Sierra Leona. Tras bordear la zona cercana a la costa norte de África, la flota navegó a través del Atlántico hacia América. El 3 de octubre de 1519 el tiempo empeoró con viento, borrascas y corrientes de agua por lo que la flota tuvo que detenerse por miedo a naufragar, navegando sin rumbo fijo hasta que pasara la tempestad. Durante esas tormentas, vieron frecuentemente el fuego de San Telmo, un fenómeno eléctrico atmosférico que interpretaron como una señal divina, llegando a ver este fuego a modo de antorcha en la noche en la punta del palo mayor de una nao, permaneciendo allí más de dos horas. Antes de desaparecer, la luz se hizo tan intensa que durante un cuarto de hora los marineros caminaron ciegos pidiendo clemencia.
Durante la travesía, Juan de Cartagena, veedor general de la armada, junto con otros oficiales, pidió a Magallanes ser consultado de todas las cosas relativas al viaje como «conjunta persona» según las instrucciones del rey. Poco después Cartagena saluda desde su barco a Magallanes como «capitán» y no como «capitán general». Magallanes aprovechó una reunión de todos los capitanes en la Victoria para arrestar a Cartagena. Sustituyendo a Juan de Cartagena, Magallanes pondrá primero a Antonio de Coca y después a Álvaro de Mezquita al mando de la San Antonio.