miniatura|Jericó, próximo a la desembocadura del río Jordán en el Mar Muerto. miniatura|«Los israelitas ante la destrucción de las murallas de Jericó». La batalla de Jericó, por Julius Schnorr von Carolsfeld, h. 1851-60. miniatura|Fuente dando la bienvenida a Jericó. miniatura|Monasterio de la Tentación en Jericó. miniatura|Paisaje típico en los alrededores de Jericó. Jericó (, ; en arameo: ܐܝܪܝܚܘ, ʾĪrīḥō; en hebreo: יְרִיחוֹ, Yeri.jó ) es una ciudad palestina, capital de la Gobernación de Jericó, en el Estado de Palestina. La ciudad yace en la región de Cisjordania, en el valle del Jordán, al este de Jerusalén y al oeste del río Jordán. Su área es de 59 km² y su población estimada en 2024 es de habitantes.

Jericó es una de las ciudades habitadas más antiguas del mundoMurphy-O'Connor, 1998, p. 288.Freedman et al., 2000, pp. 689–671. y la ciudad con la muralla protectora más antigua.Michal Strutin, Discovering Natural Israel (2001), p. 4. Los arqueólogos han desenterrado los restos de más de 20 asentamientos sucesivos en Jericó, el primero de los cuales se remonta 11000 años atrás, casi al comienzo de la época del Holoceno de la historia de la Tierra. Se pensaba que Jericó también tenía la torre de piedra más antigua del mundo, pero las excavaciones en Tell Qaramel, en Siria, han descubierto torres de piedra más antiguas. Los abundantes manantiales en la ciudad y sus alrededores han atraído a la población humana durante miles de años. Jericó es descrita en la Biblia como la "ciudad de las palmeras" y es escenario principal de los textos bíblicos.

Durante 400 años fue parte del Imperio otomano hasta 1917, luego estuvo bajo el Mandato Británico de Palestina, pasando a control jordano entre 1948 y 1967 y luego fue conquistada por Israel durante la guerra de los Seis Días, y ha permanecido desde entonces bajo ocupación militar israelí. Desde 1994, después de los Acuerdos de Oslo, pasó a estar bajo la administración de la Autoridad Nacional Palestina."Palestinian farmers ordered to leave lands", Al Jazeera, 29 de agosto de 2012

Toponimia El nombre castellano de la ciudad deriva del nombre bíblico hebreo , que, junto a su forma árabe , se relaciona con el vocablo cananeo reaẖ (‘fragante’), o bien con la palabra, también cananea, y luego hebrea, para la luna, Yareaẖ. Se ha postulado que este último nombre evoca al dios lunar Yarij, de la cual la ciudad era un centro de culto.Schreiber, M. et alii (2003). The Shengold Jewish Encyclopedia, p. 141.Bromiley, 1995, The International Standard Bible Encyclopedia, p. 1136.

Historia Tiempos prehistóricos Desde los tiempos prehistóricos se distinguen tres asentamientos distintos cercanos a la localización actual, que abarcan más de 11 000 años de historia, en una posición noroeste respecto al mar Muerto.

Tell es-Sultán miniatura|izquierda|Sitio arqueológico de Tell es-Sultán. El asentamiento más temprano estaba situado en el actual yacimiento de Tell es-Sultán, a un par de kilómetros de la ciudad actual. En idioma hebreo, la palabra tel (en árabe, tell) significa montículo, es decir, elevación formada por capas consecutivas que se acumularon por la habitación humana, al igual que los establecimientos antiguos en Medio Oriente y Anatolia. Jericó es un tipo de sitio clasificado como Neolítico Pre-Cerámico A (PPN A) y Neolítico Pre-Cerámico B (PPN B). La habitación humana se ha clasificado en varias fases:

Natufiense Proto-Neolítico: se caracteriza por la instalación y construcción de estructuras de piedra de la cultura Natufiense, que comienza en fechas anteriores al

PPN A miniatura |Torre de Jericó. Neolítico Pre-Cerámico A, a , también llamado Sultaniense. En este periodo se ubica la construcción de un asentamiento de 40 000 metros cuadrados, rodeado por un muro de piedra, con una torre de piedra en el centro de ese muro. En su interior hay casas redondas de ladrillo de barro o adobe. Ya hay uso de cereales domesticados: farro, cebada y legumbres, además de evidencia de caza de animales salvajes.

PPN B Neolítico Pre-Cerámico B, a Hay una gama muy amplia de plantas domesticadas. También hay evidencia de posible domesticación de ovejas. Hay antecedentes de un culto religioso, que implicaba la preservación de cráneos humanos, con las características de reconstrucción facial con yeso y los ojos cubiertos con cáscaras de frutos en algunos casos (ver: cráneos humanos enyesados). Después del establecimiento de fase de PPN A se evidencia un quiebre o un corte de varios siglos, hasta que se inicia el asentamiento de PPN B, fundado sobre la superficie erosionada del tell.

En esta nueva etapa la arquitectura consistió en edificios rectilíneos hechos de ladrillos en fundaciones de piedra. Los ladrillos fueron hechos con las impresiones profundas del pulgar para facilitar su manipulación. No se ha excavado ningún edificio en su totalidad. Normalmente, varios cuartos formaban un racimo alrededor de un patio central. Los cuartos tienen colores rojos o rosáceos y los pisos están hechos de cal, formando lo que se conoce como terrazzo. Algunas impresiones de las esteras hechas de cañas o de juncos se han preservado. Los patios tienen pisos de arcilla.

Kathleen Kenyon, una de las más destacadas investigadoras del asentamiento de Jericó, interpreta que una de las construcciones fue algo así como un templete, ya que en una de las paredes tiene un altar. Un pilar de piedra volcánica fue encontrado muy cerca de ese lugar. Sus habitantes enterraban a sus muertos debajo de los pisos o en un terraplén de escombros de edificios abandonados. Hay varios entierros colectivos, aunque no todos los esqueletos se articulan totalmente, lo que puede señalar un período de exposición antes del entierro propiamente tal. Una sepultura de A contuvo siete cráneos. Las mandíbulas (o quijadas) fueron separadas, la cara cubierta con yeso, caracoles marinos fueron utilizados para los ojos. En los otros sitios, se encontraron diez cráneos. Los cráneos modelados fueron encontrados dentro de Tell Ramad y Beisamoun.

Otros hallazgos Pedernales: Se han descubierto puntas de flecha (tipo espiga o de muescas laterales) y dentadas, hoces laminadas, buriles, raspadores y algunas hachas de obsidiana negra y obsidiana verde de fuente desconocida. Piedras: cuencos y algunas hachas, platos y tazones de piedra caliza suave. También anzuelos hechos de piedra. Herramientas de hueso: espátulas y taladros. Figuras antropomorfas de yeso, casi de tamaño natural. Figuras antropomorfas de arcilla. Conchas y trozos de malaquita.

Neolítico Cerámico A y B A partir del IV milenio a. C., Jericó fue nuevamente ocupada y, en general, los restos del sitio muestran conexión con los grupos sirios y con los del oeste del Éufrates. Hay edificios de adobe y pisos rectilíneos de yeso.

Edad de Bronce Muchas de las ciudades cananeas fueron destruidas durante el , a finales del Bronce Medio de la Edad de Bronce y tales rastros han sido encontrados en Jericó en tres distintas excavaciones. Hay también muestras arqueológicas de una pared alrededor de la ciudad con un revestimiento externo de piedra pero construido sobre adobe, que fue destruida en ese período. La secuencia y las fechas exactas de estos restos son difíciles de establecer y son altamente discutidas. Kathleen Kenyon observó 15 diversos episodios destructivos en los restos de la edad de bronce.

Tulul Abu El-'Alayiq Los períodos posteriores que atravesó el área, tales como el helenístico, el romano y el islámico han dejado los montículos situados en El-'Alayiq de Tulul Abu, a 2 kilómetros al oeste del moderno Er-Riha.

Edad de Hierro Convencionalmente, se ha considerado que Tell es-Sultan permaneció deshabitado desde el final del hasta el o , momento en el que la ciudad fue reconstruida.Jacobs 2000, p. 691.De esta nueva ciudad no quedan otros restos aparte de una casa de cuatro habitaciones en la ladera oriental. No obstante, recientes excavaciones sugieren la existencia de un asentamiento desde el hasta el Hacia el Jericó se había convertido en una gran ciudad, pero fue destruida durante la conquista babilónica del Reino de Judá a finales del

Periodos Persa y Helenístico Temprano miniatura|Imperio Seléucida (323-) Tras la destrucción de la ciudad por los babilonios a finales del , lo que quiera que se reconstruyese en el periodo persa ha dejado muy pocos restos. El asentamiento se abandonó poco después de este periodo. Hay pocas evidencias de ocupación de la región durante el periodo persa y helenístico.

Jericó pasó de ser un centro administrativo de la Yehud Medinata (la "Provincia de Judá") bajo control persa a servir de hacienda privada de Alejandro Magno entre 336 y , tras su conquista de la zona. A mediados del Jericó estaba bajo el dominio helenístico del Imperio Seléucida, momento en el que el general sirio Báquides construyó una serie de fuertes para reforzar las defensas de los alrededores de Jericó contra la revuelta de los macabeos.1 Macc 9:50 Uno de estos fuertes, construido a la entrada del Wadi Kelt, fue posteriormente refortificado por Herodes I el Grande, que lo bautizó como Kypros en honor a su madre.Murphy-O'Connor, 1998, pp. 289–291.

Periodos Helenístico Tardío y Romano Temprano Tras el abandono de Tell es-Sultán, la nueva Jericó del periodo helenístico tardío (o asmoneo) y romano temprano (o herodiano) se creó como una ciudad jardín vecina a la hacienda real de Tulul Abu el-'Alayiq y se expandió enormemente gracias a la explotación intensiva de los manantiales de la zona. La nueva ubicación consistía en una serie de pequeños montículos en ambas riveras del Wadi Qelt. Los asmoneos fueron una dinastía descendiente de un grupo sacerdotal (kohanim) de la tribu de Leví, que gobernó Judea tras el éxito de la revuelta de los macabeos y hasta que la influencia romana en la zona hizo que Herodes reclamase el trono asmoneo.

En la parte más baja de los acantilados entre Nuseib al-Aweishireh y Jabal Quruntul, en Jericó, se han encontrado tumbas excavadas en la roca de un cementerio de época herodiana y asmonea que fue usado entre los años y

Periodo Herodiano miniatura|Reino de Herodes el Grande, 40-4 a. C. Herodes tuvo que volver a arrendar la hacienda real de Jericó a Cleopatra después de que Marco Antonio se la hubiese dado a ella como regalo. Después de sus suicidios, que tuvieron lugar el año , Octavio Augusto tomó el control del Imperio Romano y otorgó a Herodes el control absoluto de Jericó como parte de los nuevos dominios herodianos. Durante el gobierno de Herodes tuvo lugar la construcción de un hipódromo-teatro (Tell es-Samrat) para entretener a sus invitados, así como de nuevos acueductos para irrigar la zona que queda bajo los acantilados y alcanzar así sus palacios de invierno en Tulul Abu el-Alaiq (escrito alternativamente como 'Alayiq).

La dramática muerte de Aristóbulo III en una piscina de los palacios de invierno, cerca de Jericó, tuvo lugar durante un banquete organizado por la suegra asmonea de Herodes y fue narrada por el historiador judeo-romano Flavio Josefo. Tras la construcción de los palacios, la ciudad comenzó a funcionar no solo como centro agricultural y cruce de caminos, sino también como centro de entretenimiento invernal para la aristocracia de Jerusalén.

A la muerte de Herodes I en el año 3 a. C., el emperador Augusto dividió la región de Palestina entre sus sucesores, quedando la región de Judea en manos de su hijo Herodes Arquelao, quien construyó una aldea en su nombre al norte de la ciudad (Archelaïs, la actual Khirbet al-Beiyudat) para alojar a los campesinos que trabajaban en su plantación de dátiles.

La Geografía de Estrabón describe la Jericó del de la siguiente manera:

Provincia Romana