La Ley es una banda chilena de rock formada en 1987 por iniciativa del tecladista y guitarrista Andrés Bobe de Paraíso Perdido, el tecladista Rodrigo Aboitiz del Aparato Raro, y la Vocalista Shía Arbulú de Nadie. Iniciando así un nuevo proyecto, donde más tarde se uniría Beto Cuevas, Mauricio Claveria, Luciano Rojas y Pedro Frugone, quien ingresó luego del fallecimiento de Andrés Bobe.

La Ley se volvería muy popular en Hispanoamérica con el lanzamiento de su álbum Invisible (más de un millón de copias vendidas) aunque su disco más vendido fue su MTV Unplugged con más de un millón y medio de copias vendidas, además de ser la única agrupación musical chilena en lograr un premio Grammy estadounidense (Mejor álbum de rock latino por Uno). Se calcula que La Ley ha vendido entre 8 y 10 millones de discos entre álbumes, sencillos y compilados. Siendo una de las agrupaciones chilenas con más ventas en el extranjero junto con la cantante Myriam Hernández.

Historia Comienzos (1987-1988) El origen de la banda está en la unión de Rodrigo Aboitiz, quien formaba parte de la banda Aparato Raro, Andrés Bobe, quien había sido miembro de las bandas Paraíso Perdido, La Banda del Pequeño Vicio y Aparato Raro, y la vocalista Shia Arbulu, exmiembro del grupo Nadie. Fue ella quien bautizó a la nueva agrupación como La Ley, en referencia a la canción homónima que aparece en el álbum La ley del desierto / La ley del mar de la banda española Radio Futura, una de las favoritas de Bobe.

En un principio, La Ley tenía la aspiración de ser un grupo de música tecno, teniendo como claras influencias a bandas del new wave británico como Duran Duran, Depeche Mode, The Cure y The Smiths.

Bobe y Aboitiz conocen a Carlos Fonseca, productor musical de la escena chilena y encargado de hacer posibles las carreras de grupos como Los Prisioneros, Aparato Raro y Nadie, entre otras.

En 1988 consiguen grabar un EP casete para EMI, titulado La Ley, el cual contenía seis temas, tres remixes y un instrumental, incluyendo cinco vinilos promocionales de 45'.

La llegada de Beto Cuevas (1988-1989) Después de su primer trabajo como equipo (que no es incluido como trabajo oficial del grupo) sufren la primera transformación: Shia Arbulú deja el grupo y vuelve a su España natal.

Bobe convoca entonces a una serie de músicos para lo que sería la formación definitiva. El primero en acercarse fue Luciano Rojas, bajista de «Paraíso Perdido», y amigo de Andrés; después Mauricio Clavería, baterista de Pancho Puelma y los Socios, e Iván Delgado, tecladista, saxofonista y voz de «Paraíso Perdido». Comienzan a crear sus primeras composiciones, ensayarlas y grabando algunos demos como "Bomba de Tiempo", "Que va a suceder", "En sueños", "El", "Lula", pero al notar que la característica vocal de Iván Delgado no era la deseada deciden expulsarlo del grupo.

En este momento llega a Chile Luis Alberto «Beto» Cuevas, un joven chileno titulado en diseño gráfico y que hasta entonces había vivido la mayor parte de su vida en Venezuela y Canadá. A su llegada conoce al poco tiempo a Mauricio Clavería, quien le invita a ir a un ensayo de la banda para hacer una prueba, presentándolo a Bobe como «un primo», y tenía que aprenderse la letra del tema «Desiertos». Al ver que la voz y el estilo de Cuevas encajaban muy bien, y que además dominaba muy bien el inglés, fue cuando Bobe, Aboitiz, Rojas y Clavería optaron por ingresarlo definitivamente a La Ley como su vocalista.

El grupo comienza a abrirse paso en pequeños escenarios; son contratados en el Café del Cerro y poco tiempo después, debutan en la «Casa Constitución».

Álbum Desiertos y salida de Rodrigo Aboitiz (1990-1991) En 1990, publican de manera independiente su placa titulada Desiertos, la cual contó como productores a Rodrigo Aboitiz y Andrés Bobe.

Por ser un grupo nuevo, La Ley necesitaba del apoyo de un mánager, pero Fonseca se encargaba de la representación del grupo más fuerte de EMI, Los Prisioneros. Su colaborador, Alejandro Sanfuentes, les recomendó entonces que se independizaran de la mano de Fonseca. El resultado fue el retiro de las tiendas del disco Desiertos, del que solo se vendieron quinientas copias, convirtiéndolo en un artículo de culto entre los admiradores de la banda. EMI no quería prescindir de las grabaciones realizadas, pero argumentando derechos de autor La Ley logra conseguir la cinta máster de la grabación. El grupo se aventura a tocar en pequeños lugares en las localidades vecinas de la ciudad de Santiago (Chile), en una van.

Deciden enviar la cinta máster de la canción Desiertos a Argentina para elaborar dos mil copias en vinilo, con la intención de distribuirlos en cada presentación y así tener una fuente segura de ingresos. Con éstos realizan el videoclip de la canción que da título al disco, con locaciones en el río Mapocho y el Café del Cerro, lugar donde tocaban cada semana. El videoclip lo idea, produce y dirige el cineasta Gustavo Fiorenza.

En 1991 muere la madre de Aboitiz, quien decide dejar el grupo argumentando que su fallecimiento le impedía tener la mente clara y abierta a nuevas ideas. Bobe decide entonces comprar un secuenciador Roland Workstation, para apoyarse y secuenciar las secciones que correspondían a Aboitiz en las canciones.

Nuevo sello y muerte de su líder fundador (1991-1994) Tras la salida de Aboitiz, un productor estadounidense que estaba en Chile escuchó a La Ley y les ofreció ayudarles a grabar un disco bajo Island Records. El grupo grabó los demos, en su mayoría en inglés, los cuales son «Angry Lovers», «When She Was Going Away», «Jesus», «Love & Faith», «My Destination» (cuyos temas no fueron grabados hasta el año 2000 en español bajo el título de «Amor y Fe» y «Paraíso» respectivamente, incluidos en el disco Uno), «Just Another Dreamer» (tema que más tarde sería «Surazul» en el disco Libertad), «Under My Thumb» (demo cover de The Rolling Stones), «Girlfriend In a Coma» (cover de The Smiths), «Holyness», «Silhouette» y «Heaven» (estas dos últimas canciones no fueron lanzadas hasta el año 2010 respectivamente, incluidas en el disco póstumo de Andrés Bobe AB). Sin embargo este proyecto nunca se concretó, quedando solo los demos como prueba.

Transformado en un cuarteto, La Ley se presenta en el programa A propósito del canal TVN conducido por Juan Guillermo Vivado. La lista de temas incluía canciones de la banda The Rolling Stones y la vocalista sería la cantante chilena Andrea Tessa. Beto cantó las canciones «Angie» y «Under My Thumb». El locutor de la radio chilena Rolando Ramos tomó el demo de estas canciones y lo hizo público, llamando la atención de la discográfica PolyGram, quienes ofrecen al grupo un contrato por tres discos. A fines de 1991 La Ley edita su primer material oficial, el disco Doble opuesto, producido por Mario Breuer.

En el otoño de 1992 La Ley comienza a grabar en Argentina y Chile, también bajo la dirección de Mario Breuer su siguiente álbum, titulado con el mismo nombre de la banda: La Ley. El disco sale en febrero de 1993, vendiendo quince mil copias el primer día. El video de la canción «Tejedores de Ilusión», escrito, producido y dirigido por Gustavo Fiorenza es nominado a los premios MTV como mejor vídeo latino.

Ante el éxito de La Ley, los organizadores del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar invitan por primera vez al grupo. Durante su presentación, en febrero de 1993, se les entrega Disco de oro por las ventas registradas de su segundo trabajo, La Ley y Disco de platino por las ventas de Doble opuesto.

Es en este momento cuando el grupo tiene su primer contacto con México; su primera presentación fue en el teatro Ángela Peralta de la Ciudad de México; después partieron a Monterrey, haciendo presentaciones radiales en la ciudad de Cuernavaca Morelos y presentándose en el teatro Roxy de Los Ángeles.

Luego de su presentación en el Festival de Viña, La Ley es contratada por Canal 13 para componer e interpretar la música de los títulos de la teleserie Champaña. Esta canción, titulada «En la ciudad», resulta ser un hit, que rápidamente alcanza rotación frecuente en las radios. Para aprovechar este impulso, a principios de 1994 el grupo graba junto a Humberto Gatica un maxisencillo llamado Cara de dios compuesto por cuatro temas, incluyendo «En la ciudad». Este disco resulta ser un éxito de ventas y reciben una invitación al Festival Internacional de Viña del Mar de febrero de 1994. Además son invitados al Festival Acapulco para el mes de mayo, así como presentaciones en Estados Unidos.

En esta época, Andrés Bobe mantenía conversaciones con Rodrigo Aboitiz, para regresar a los teclados. Sin embargo, en la madrugada del 10 de abril de 1994, Bobe sufre un accidente mientras regresaba a casa de su novia Constanza Piwonka. Después de que la banda tocara en un concierto a beneficio de la hija de Héctor Robles, jugador del equipo de fútbol Palestino, en la intersección de las calles Monseñor Edwards con Ortega y Gasset, en la comuna de La Reina en Santiago, Andrés pierde el control de su motocicleta, recibiendo un golpe en la cabeza que le causa la muerte en pocos minutos, a pesar de llevar casco. Tenía solo treinta y dos años. Este trágico suceso ocurre en el momento en que el grupo La Ley tenía una gran proyección en la escena nacional e internacional.

Tras la pérdida de Bobe, surgen varios problemas para los músicos, tanto con la compañía discográfica como con los familiares del guitarrista, por la propiedad del nombre del grupo. Parte de la prensa chilena cubrió el oscuro momento que vivía La Ley con algo de morbo (el grupo respondería más tarde a eso con la canción «Cielo market»). Los medios comenzaron a especular acerca del futuro de la agrupación, afirmando que La Ley dejaría de existir dado que el «cerebro» del grupo ya no estaba.

Andrés Bobe fue un destacado músico de la escena underground de fines de los ochenta en Chile. Se le rindieron distintos homenajes y el más recordado fue en el Estadio Nacional, donde jugaron los equipos de la Universidad de Chile y Colo-Colo, Andrés Bobe era seguidor de la Universidad de Chile, equipo que ganó 4-1. Además, durante el concierto que ofreció Depeche Mode en abril de ese año, supieron de la muerte de Bobe e hicieron un minuto de silencio en memoria de él. La muerte de Andrés Bobe truncó la sesión "Unplugged" para MTV: La Ley iba a ser el primer grupo hispanoamericano en grabar una sesión desenchufada para la MTV de Hispanoamérica. Andrés Bobe además había sido contratado por el grupo Lucybell para producir su primer disco, trabajo que finalmente estuvo a cargo de Mario Breuer.

La Ley protagonizó uno de los diez spot comerciales y campaña de publicidad más importantes de esa década en Chile para la marca Pepsi, dirigido por uno de los cineastas y directores de publicidad más importantes de Chile, Ricardo Larraín, a quien La Ley le cantó en forma de regalo de cumpleaños «Tejedores de Ilusión» en medio de la filmación hecha en el Parque O'Higgins. En esa oportunidad debido a la reciente y lamentable muerte de Andrés Bobe, Pedro Frugone quien era el nuevo guitarrista de La Ley, no fue visto en el spot comercial en televisión por respeto a la familia de Andrés quienes se encontraban debatiendo los derechos de propiedad intelectual de La Ley, el equipo de filmación realizó solo primeros planos de las manos de Frugone en la guitarra o planos generales donde no se distinguía quien era el guitarrista.

Invisible, reestructuración y éxito en Hispanoamérica (1994-1997)