La guerra contra la Confederación Perú-Boliviana (también como guerra de la Confederación Perú-Boliviana) o guerra de la Restauración peruana por la coalición anticonfederada, fue un conflicto militar ocurrido principalmente en el territorio de la Confederación Perú-Boliviana y la frontera común entre el Estado Boliviano y la Confederación Argentina, que enfrentó al Ejército Confederado Perú-Boliviano (compuesto por bolivianos y peruanos), comandado por el Protector de la Confederación Perú-Boliviana Andrés de Santa Cruz contra las tropas que tenían como objetivo disolver la Confederación Perú-Boliviana: por un lado, el Ejército Unido Restaurador (compuesto por chilenos y peruanos), comandado por Manuel Blanco Encalada (1836-1837) y Manuel Bulnes (1837-1839), y, por otro lado, la Confederación Argentina, comandada por Juan Manuel de Rosas.

Antes de crearse el Ejército Restaurador del Perú y el Ejército Unido Restaurado, Felipe Salaverry tomó el poder ejecutivo del Perú mediante un golpe de Estado y, al mando del Ejército del Perú, se enfrentó al naciente Ejército Confederado Perú-Boliviano en la guerra civil peruana de 1835-1836, la cual culminó con la victoria del Ejército unido y el fusilamiento de Felipe Salaverry, y con esto, la creación de la Confederación Perú-Boliviana.

Los peruanos restauradores, que fueron desterrados a Chile, deseaban la reunificación del Perú por lo que pidieron el apoyo del Gobierno de Chile, quienes en una primera expedición comandada por el chileno Manuel Blanco Encalada, desembarcaron en Arequipa, pero ante la superioridad del Ejército Confederado, se rinden ante este en Paucarpata y firman el tratado homónimo.

Simultáneamente, la Confederación Perú-Boliviana se enfrentó a la Confederación Argentina por disputas territoriales sobre Tarija, Salta y Jujuy, en la cual el Ejército Confederado comandado por Otto Philipp Braun, logró prevalecer ante el Ejército del Norte de la Argentina y, entre mayo y junio de 1838, el Ejército Confederado venció a las tropas de Juan Manuel de Rosas en una serie de encuentros menores siendo el más importante el combate de Montenegro, lo cual provocó la retirada argentina de la contienda que, a partir de entonces, mantuvo una postura defensiva.

No obstante, el Gobierno de Chile desconoció el tratado firmado entre Blanco Encalada y Santa Cruz y manda una segunda expedición, esta vez mucho más numerosa, la cual desembarcaría en Ancón, y cuya llegada coincide con la independencia del Estado Nor-Peruano de la Confederación, la cual ahora pasaría a denominarse República Peruana. Ante el arribo del Ejército Confederado Perú-Boliviano a Lima, los restauradores se retiran al Departamento de Huaylas y esta expedición finalmente culmina con la victoria del Ejército Unido Restaurador en la batalla de Yungay, determinando con esto la disolución de la Confederación Perú-Boliviana y el arrancamiento de Andrés de Santa Cruz del poder que tenía sobre el Perú y Bolivia. La Confederación Argentina quedaba también victoriosa indirectamente, pues Santa Cruz fue derrocado del cargo de presidente de Bolivia por los generales bolivianos José Ballivián y José Miguel de Velasco, este último, tras una disputa de poderes, asume como nuevo presidente de Bolivia negociando la paz y la devolución de Tarija, Salta y Jujuy a la Argentina.

Antecedentes

Durante la época virreinal, el territorio que constituía la Real Audiencia de Charcas o el Alto Perú, dependiente en un primer momento del Virreinato del Perú, desde 1776 pasó a formar parte del Virreinato del Río de La Plata. Este territorio fue independizado en 1825, naciendo la República de Bolivia.

Ideas sobre la unión entre Perú y Bolivia

El proyecto de Federación o Confederación entre los antiguos Alto Perú y Bajo Perú se mantuvo latente durante los primeros años de vida independiente en cada república. De esta manera, líderes de la independencia como Andrés de Santa Cruz y Agustín Gamarra favorecían estas ideas, siendo la principal diferencia entre ambos, el control político de la unión. Santa Cruz proponía una Confederación Perú-Boliviana de tres estados y Gamarra la creación de un solo estado, integrando Bolivia al Perú.

Las ideas de unión tenían un amplio respaldo en el sur del Perú, dados los importantes lazos económicos y políticos que unían a esta región del Perú con Bolivia. Arequipa y Cuzco, interesadas en romper el liderazgo político de Lima en los primeros años de la república, eran las ciudades que se mostraban más inclinadas hacia el proyecto de una Confederación.

En Bolivia había ascendido al gobierno Andrés de Santa Cruz quien impulsó una serie de medidas reformistas, logrando el progreso de su país. Santa Cruz era el propulsor de una confederación con el Perú por lo cual obtuvo partidarios en el Perú, así como en el resto de América.

El caudillismo en Perú y la sublevación de Salaverry

Tras la independencia, en Perú se vivía épocas de guerras internas entre diferentes caudillos que se peleaban por el poder.

En 1833 el general Luis José de Orbegoso era elegido presidente provisorio del Perú. En su gobierno, siguiendo con el problema interno que sufría el país tuvo que enfrentar a caudillos como Bermúdez y Gamarra en una guerra en 1834 que finalizó el 24 de abril de ese año con el Abrazo de Maquinhuayo en la que se reconocía la definitiva autoridad de Orbegoso.

En 1835 se ocasiona otro problema ya que alegando la acefalia en que había quedado el poder a causa del viaje del presidente provisional Luis de Orbegoso al sur, el general Felipe Santiago Salaverry se autoproclamó como Jefe Supremo de la República desconociendo a Orbegoso el 23 de febrero de 1835 y extendiendo paulatinamente su autoridad en el resto del país. Orbegoso se replegó hacia el sur e instaló su precario gobierno en Arequipa.

Por otra parte, entre el general Gamarra que se encontraba desterrado en Bolivia y el general Andrés de Santa Cruz planeaban ante la crisis en Perú una confederación entre ese país y Bolivia. Para esto, Gamarra se comprometió a ingresar al Perú por Puno y ocupar el Cuzco para comenzar el plan; por su parte Santa Cruz se comprometió a obtener el apoyo de Arequipa y la eliminación de Orbegoso.Basadre 1998, p. 297.

Alarmado por la presencia de Gamarra en suelo peruano, Orbegoso solicitó el auxilio de Bolivia, haciendo uso de una autorización del congreso dada durante la guerra civil de 1834, que le permitía solicitar ayuda extranjera en caso de que la República atravesara serio peligro. Santa Cruz se mostró interesado en esta propuesta, que le pareció muy ventajosa, y decidió entonces dejar de lado sus tratativas con Gamarra.Basadre 1998, p. 298. Hay que destacar que Orbegoso desconocía los acuerdos entre Santa Cruz y Gamarra.

La alianza entre Orbegoso y la Bolivia de Santa Cruz se firmó el 15 de junio de 1835, y por él se acordó que Santa Cruz pasaría al Perú con sus fuerzas, como acto preparatorio para el establecimiento de una Confederación entre Perú y Bolivia. Ese mismo día 5000 soldados bolivianos al mando del mismo Santa Cruz cruzaron la frontera peruano-boliviana para apoyar a Orbegoso.

Guerra y establecimiento de la Confederación Perú-Boliviana

Gamarra se enfureció con el giro tomado por Santa Cruz, hasta hacía poco su aliado, y por su parte se alió con Salaverry para hacer frente a la invasión boliviana, siendo el primero en salir en campaña. Pero Santa Cruz lo derrotó en la batalla de Yanacocha (13 de agosto de 1835). Gamarra fue tomado prisionero y deportado. Quedaron entonces frente a frente Santa Cruz y Salaverry.

Santa Cruz y Orbegoso se pusieron de acuerdo sobre la estrategia a seguir: el primero, al mando del ejército boliviano, iría contra Salaverry, quien avanzaba hacia Arequipa; y el segundo marcharía a Lima con las fuerzas peruanas, precedidas por las avanzadas del ejército santacrucista.

En Lima, los bandoleros, aprovechando la situación, se dedicaban al saqueo y al asesinato. El general Francisco Vidal, al mando de la Guardia Nacional ocupó Lima y fusiló al bandolero León Escobar (30 de diciembre de 1835); luego devolvió el poder a Orbegoso, quien ingresó triunfalmente en Lima, por tercera vez y sin haber combatido (8 de enero de 1836).

A pesar de que el mandato de dos años que el Congreso le había conferido en 1833 ya había vencido, Orbegoso volvió a ejercer el poder por algún tiempo más. En ese lapso emprendió campañas de pacificación en el norte y centro del país, relativamente fáciles.

Mientras tanto, en el sur, Santa Cruz derrotaba a Salaverry en la sangrienta batalla de Socabaya (7 de febrero de 1836). Salaverry fue apresado y fusilado en Arequipa, y Santa Cruz con amplios poderes pudo al fin empezar a edificar la Confederación Perú-Boliviana.

El 9 de mayo de 1836 la Confederación fue oficialmente promulgada por los representantes de las tres regiones en el Congreso de Tacna, antecedida por las pertinentes decisiones de dividir el Perú en dos estados y aunársele la República de Bolivia. Ese mismo día, Santa Cruz tomó el poder como Supremo Protector de la Confederación Perú-Boliviana, quedando Orbegoso como presidente del Estado Nor-Peruano que se crearía. Santa Cruz estableció como sede de gobierno el Palacio de descanso del Virrey Pezuela, en Lima.

En Perú y Bolivia hubo un cierto descontento por las medidas administrativas de cómo se iba a conformar la Confederación demorándose la ratificación de acuerdos. En Bolivia un congreso rechazó sumarse a la Confederación y luego de varias reuniones esta se unió recién el 3 de mayo de 1838.

El gobierno de Joaquín Prieto frente a la Confederación

El establecimiento en Chile de la República Conservadora se caracterizó por la llegada de Diego Portales al gobierno, concentrando tanta autoridad en sus manos que en la práctica terminó opacando al entonces presidente Joaquín Prieto. El Gobierno de Chile, bajo la dirección de Portales, procedió a crear y establecer una marina mercante y a convertir a Valparaíso en el puerto más importante del Pacífico en Sudamérica.

La idea o creación de una Confederación o Unión entre el Perú y Bolivia creó recelo en algunos sectores en Chile. El ministro Portales persuadió a Prieto para terminar con la influencia de la Confederación, indicando como razones la competencia comercial nacida tras la búsqueda de hegemonía de los puertos de ambas naciones y la influencia que pudiera ejercer la Confederación en sus territorios cercanos."En diferentes documentos Andrés de Santa Cruz manifiesta un ideal Pan-Sudamericano similar al de Simón Bolívar. Algunos gobiernos limítrofes consideraban la creación y expansión de la Confederación Perú-Boliviana como una amenaza. Esta fue una de las causas que influenciaron la declaratoria de guerra de Chile y la Confederación."

En la posterior circular de Declaración de Guerra del Estado de Chile a la Confederación Perú-Boliviana se expondrían los motivos de la participación de Chile contra la Confederación. Entre estos, destaca que el crecimiento de la Confederación amenazaba la independencia de otras repúblicas americanas, la acusación contra Santa Cruz por la muerte de Diego Portales, y que el Perú bajo la influencia de Santa Cruz había motivado una guerra civil en Chile prestando naves peruanas para desestabilizar el gobierno chileno.Circular de Declaración de Guerra del Estado de Chile a la Confederación Perú-Boliviana En los temas económicos de la intervención de Chile, se encontraba las exigencias por parte de Chile hacia el Perú del pago de la deuda de este último, contraída durante las luchas de independencia y la guerra de tarifas aduaneras entre los puertos chilenos y peruanos ya que el tratado de Amistad, Comercio y Navegación, firmado en enero de 1835 fue revocado el 14 de febrero de 1836, después que Felipe Santiago Salaverry es fusilado y Orbegoso asume el poder. Finalmente no estalló la guerra en esos momentos.

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