thumb|305x305px|Céfiro, el dios griego del viento del oeste, y la diosa Flora, fresco de William-Adolphe Bouguereau (1875).
En la mitología griega, los ánemoi o ánemos (en griego antiguo ἄνεμοι, ‘vientos’) eran los dioses y personificaciones de los vientos, que se correspondían con los puntos cardinales desde los que venían sus respectivos vientos y que estaban relacionados con las distintas estaciones y estados meteorológicos. Tanto ἄνεμος, -οι (en griego) como ventus, -i (en latín) significa «viento(s)».
A veces eran representados como simples ráfagas de viento y otras se les personificaba como hombres alados, e incluso en ocasiones tomaban la forma de caballos encerrados en los establos de su señor y gobernante, Eolo, que reside en isla de Eolia,VIRGILIO: Eneida i.52 y ss. si bien también los demás dioses, especialmente Zeus, ejercen poder sobre ellos.Ilíada xii.281. Según Hesíodo los vientos beneficiosos —Noto, Bóreas, Argestes y Céfiro— eran hijos de Astreo y Eos, y los destructivos lo eran de Tifón.HESÍODO: Teogonía 378 y sig., 869 y sig. En un escolio se nos dice que «Crono, en efecto, tuvo como hijos a Eros y a todos los vientos».Escolio a Apolonio de Rodas, Argonáuticas III, 26
En textos griegos
En Homero Homero nombra los cuatro vientos principales. Bóreas (Βορέας) es el viento del norte que traía el frío aire invernal. Noto (Νότος) es el viento del sur que traía las tormentas de finales del verano y del otoño.Ilíada II,145 Céfiro (Ζέφυρος) es el viento del oeste que traía las suaves brisas de la primavera y principios del verano.Ilíada II,147 Euro (Εὖρος) es el viento del este, que no estaba asociado con ninguna de las tres estaciones griegas y es el único de estos cuatro que no se menciona en la Teogonía de Hesíodo ni en los himnos órficos. Bóreas y Céfiro suelen ser mencionados juntos en Homero, al igual que Euro y Noto.
En la Odisea, Eolo proveyó a Odiseo de un odre en el que se encontraban metidos los Anemoi.Odisea x. 19 Cuando la pira funeraria de Patroclo no pudo ser prendida, Aquiles prometió hacer sacrificios a los vientos y así Iris se apresuró a buscarlos, hallándolos dándose un festín en el palacio de Céfiro en Tracia. Bóreas y Céfiro, a instancias de Iris, cruzaron inmediatamente el mar tracio hasta Asia, haciendo que el fuego ardiera.Ilíada xxiii.185 y sig.
En Aristóteles Posteriormente los escritores, especialmente los filosóficos, se esforzaron en definir los vientos con mayor precisión, según sus lugares en la brújula. Así en los Meteorológicos de Aristóteles los vientos y sus correspondencias cardinales quedan así:ARISTÓTELES: Meteorológicos II, 6 +DirecciónVientosNBóreas (Βορέας), Aparctias (Ἀπαρκτίας)NEMeses (Μῆσης), Cecias (Καικίας)EApeliotes (Ἀπηλιώτης)SEEuro (Εὖρος), Fenicias (Φοινίκιας)SNoto (Νότος)SOLibis (Λίψ)OCéfiro (Ζέφυρος)NOArgestes (Ἀργέστης), Olimpias (Ὀλυμπίας), Escirón (Σκείρων), Trascias (Θρασκίας) Las deidades equivalentes a los Anemoi en la mitología romana eran los Venti (en latín ‘vientos’). Estos dioses tenían nombres diferentes, pero por lo demás eran muy similares a sus equivalentes griegos, tomando prestados sus atributos y siendo frecuentemente mezclados con ellos.miniatura|Céfiro, fresco romano antiguo (54-68 d. C.), Pompeya, Italia Los cuatro vientos cardinales
Viento del norte
Viento del sur
Noto (en griego antiguo Νότος Nótos) era el dios del viento del sur. Estaba asociado con el desecador viento caliente de la salida de Sirio tras el solsticio de verano y se creía que traía las tormentas del final del verano y del otoño, por lo que era temido como destructor de las cosechas.
«Rápidamente acércate a la orilla de fina arena; bien: contempla el mar, huye hacia la tierra de la locura cruel, temible, que extravía en el mar, del viento noto».Fragmento anónimo de lírica griega arcaica (PMG 917)
Su equivalente en la mitología romana era Austro, la personificación del siroco, que traía densas nubes y niebla o humedad.
Viento del este
Euro (en griego antiguo Εὖρος Eúros) era la deidad que representaba al funesto viento del este. Se creía que traía calor y lluvia, y su símbolo era una vasija invertida derramando agua.
Su equivalente en la mitología romana era Vulturno (no confundir con Volturno), un dios-río tribal que más tarde pasaría a ser la deidad romana del río Tíber.
Viento del oeste
Vientos menores
Vientos de las tempestades Originalmente, como atestiguan las obras de Hesíodo y Homero, estos cuatro dioses menores eran los ánemoi thúellai (Ἄνεμοι θύελλαι, ‘vientos de las tempestades’), démones malvados y violentos creados por el monstruoso Tifón, equivalentes masculinos de las harpías, a las que también se llamaba thuellai. «Son hijos de Tifón los recios Vientos de húmedo soplo. Estas brisas soplan caprichosamente sobre el mar; unas dejándose caer en el mar sombrío, azote terrible para los mortales, se precipitan en funesto vendaval y, unas veces en un lugar, otras en otro, con sus ráfagas destruyen las naves y hacen perecer a los navegantes. No hay escape del mal para los hombres que se topan con ellas en el ponto. Otras en cambio, a lo largo de la tierra sin límites cubierta de flores arrasan los deliciosos campos de los hombres nacidos en el suelo, llenándolos de polvo y de atroz confusión».Hesíodo: Teogonía 869-880Cuatro dioses menores del viento aparecen en unas pocas fuentes antiguas, tales como la Torre de los Vientos en Atenas. Los vientos húmedos eran aquellos que Eolo guardaba en sus establos: los otros cuatro Anemoi «celestiales» no permanecían encerrados. Sin embargo, escritores posteriores confundieron y mezclaron ambos grupos, olvidándose la distinción durante mucho tiempo.
Viento del noreste
Cecias (griego: Καικίας) era el dios del viento del noreste. Es el encargado de arrojar el granizo. Se le representa como un hombre alado, viejo, con barba, completamente vestido de túnica y descalzo, sostiene entre sus dos manos una cesta, o más propiamente, un escudo lleno de granizo.
Su equivalente en la mitología romana es el dios-viento Caecias.
Viento del sureste
Apeliotes (griego: Ἀπηλιώτης) es el dios del viento del sureste. Es el encargando de hace soplar el viento que hace madurar las frutas y el trigo, por ende a veces se le llama "El viento del otoño". De él se decía que tenía su hogar cerca del palacio de Helios, el dios-Sol, hacía el Oriente, y por ende, a Apeliotes se le llama a veces ‘El viento cruzado’ pues es el que se encarga de ir guiando los rayos del Sol. Se representa en el Arte como un hombre alado, joven, sin barba, completamente vestido de túnica, y calzando coturnos, llevando entre sus manos parte de un manto que lo envuelve parcialmente y sobre el cual, sostiene entre sus manos, una gran cantidad de frutas y granos.
En la mitología, a veces hay confusiones frecuentes entre el dios-viento Apeliotes y el dios-viento Euro, algunos le atribuyen a Apeliotes no la dirección del Este de la rosa náutica como es lo común, sino la dirección del Noreste, quedando entonces, la dirección Este al dios Euro.
En la mitología romana el equivalente a Apeliotes es el dios-viento Argestes.
Viento del noroeste
Escirón (griego: Σκίρων) es el dios del viento del noroeste. Por ser un viento frío y seco, se le asocia directamente con el inicio del invierno. Iconográficamente se le representa como un hombre alado, viejo y barbudo, con el cabello desordenado, completamente vestido en túnica, y calzando coturnos, llevando entre sus brazos una vasija de bronce de la cual esparce ardientes cenizas.
Su equivalente en la mitología romana es el dios-viento Caurus o Corus.
Viento del suroeste
Libis (griego: Λίψ) era el dios del viento del suroeste. Tiene en su poder la popa de un barco como en actitud de andar dirigiendo uno él mismo. Se representa como un hombre alado, muy joven, sin barba, vestido con túnica y descalzo, sosteniendo entre sus manos el timón de una nave. Su función dentro de la mitología griega no está muy definida.
En la mitología romana su equivalente es el dios-viento Afer ventus ("viento africano") o Africus. En la actualidad, se le identifica con el viento Áfrico o Ábrego.
En Boccaccio Boccaccio nos habla en clave simbólica al tratar sobre los vientos. Son hijos de Astreo y la Aurora porque suelen aparecer al amanecer, hora en que los marineros inician sus navegaciones. Según Lactancio, fueron armados por Juno para Épafo y encerrados en cavernas bajo Eolo, donde quedaron bajo su control, bajo las islas Eolias. Esto simboliza cómo las fuerzas naturales —vientos— necesitan disciplina para no causar caos. Teodoncio, siguiendo a Pronápides, explica que los vientos, influenciados por la Furia llamada Litigio, querían perturbar el reino de Júpiter y causar conflictos. Los vientos se distribuyen de forma que afectan mares, navegación y clima; los marineros del Mediterráneo, especialmente los genoveses, usan este conocimiento para orientar sus velas. Boccaccio recuenta hasta doce vientos:Boccaccio: Genealogia deorum gentilium IV, 53 +vientocaracterísticasSubsolanoViento del este, del sol naciente. Tiene un calor moderado pues se debe a permanecer bajo el sol largo tiempo. El océano oriental está lejos y pierde la humedad antes de llegar. Equilibrio entre calor y sequedad, viento moderado.Boccaccio: Genealogia deorum gentilium IV, 55EuroViento del noreste, a la izquierad de Subsolano. Acumula nubes o genera lluvias. Representa la humedad y la alteración del clima. Fuerza generadora de nubosidad y fenómenos pluviales, es el lado húmedo y activo del este.VulturnoA la derecha de Subsolano. El trueno alto, provoca sequedad y es un viento caliente. Efecto desecante y abrasador, simboliza sequedad extrema.Austro / NotoViento del sur. Frío y seco por defecto, pero cambia según la zona que atraviesa. Al pasar por la zona tórrida asume calor del sol. Recoge humedad de los mares del sur y como resultado llega cálido y húmedo. Entre sus efectos: abre los poros de la tierra y multiplica la humedad, generando nubes y lluvias. Ovidio lo describe como de alas mojadas, rostro cubierto de niebla, barba pesada, cabello empapado, plumas y pliegues goteando. Representa la combinación de humedad y calor tropical, capaz de inducir lluvias y fertilidad.Boccaccio: Genealogia deorum gentilium IV, 56EuroastroA la derecha de Noto. Genera tempestades en el mar y sopla desde abajo (profundidades marítimas).AustroáfricoA la izquierda de Noto. Es cálido y templado.SeptentrioViento del norte. De regiones acuosas, frías y montañosas. Es frío y seco, igual que sus colaterales. Purifica el aire: despeja la atmósfera y repele las pestes traídas por el Austro (viento del sur). Produce un aire sereno y limpio.Boccaccio: Genealogia deorum gentilium IV, 57CircioA la derecha de Septentrio. Produce nieve y granizo.Aquilón / BóreasA la izquiera de Sepetentrio. Viento del norte, con frío y nubes y que proviene de los Hiperbóreos. Dispersa nubes y también congela y seca el agua, produciendo nieve y granizo. Es violento y poderoso; su fuerza puede agitar mares y tierras. Según Ovidio, moviliza tempestades, agita mares, endurece nubes y suelta rayos de las nubes.Boccaccio: Genealogia deorum gentilium IV, 58Céfiro / FavonioViento del oeste, trae la primavera y fertiliza las flores. Es frío y húmedo pero moderado. Disipa el invierno, favorece la germinación y la floración. Céfiro simboliza la brisa favorable, la vida que germina, y su acción armoniza la naturaleza con la agricultura y los cultos estacionales.Boccaccio: Genealogia deorum gentilium IV, 61Libonoto / ÁfricoA la derecha de Céfiro. Viento que proviene de África. Tempestuoso, genera rayos y truenos.Cauro / ArgestoCauro, Coro, Argesto o Argestes. A la izquierda de Céfiro. Nuboso en el oriente, sereno en el occidente.
Adoración