La Nación es un tradicional periódico conservador liberal argentino con sede en la ciudad de Buenos Aires. La expresión también es parte del nombre del canal de televisión La Nación + y de la tarjeta Club La Nación; todos parte del grupo empresarial homónimo.

El diario La Nación fue lanzado el , fundado por Bartolomé Mitre (1821-1906) dos años después de finalizar su mandato como presidente de la República Argentina. Expresó la opinión del «mitrismo» y de los partidos políticos en que se organizó: Partido Nacionalista, Unión Cívica Nacional y Partido Republicano.

La circulación del diario impreso se ha reducido en los últimos años, cayendo de un promedio diario de 158.740 en 2003, a 133.987 en 2013 y a 37.003 en 2023, una caída del 77% en veinte años, que afecta al conjunto del periodismo gráfico y que se relaciona con la digitalización de la información y con Internet. En 2023 era el segundo diario más leído de la Argentina en formato impreso, detrás de Clarín (43.419 ejemplares). Desde 2021 es el segundo medio más leído en formato digital, detrás de Infobae.

Desde el 29 de enero de 2019 se imprime en los talleres gráficos del Grupo Clarín en la Ciudad de Buenos Aires. Su redacción se localiza en los primeros pisos de la Torre Al Río, sobre la Avenida del Libertador 101 en Vicente López, en la Provincia de Buenos Aires.

Historia Fundación El diario La Nación fue creado en 1870 por el político argentino Bartolomé Mitre, quien fue uno de los líderes del Partido Unitario y sus sucesores, el Partido Liberal hasta 1862 y luego líder del Partido Nacionalista, con el que fue elegido presidente de la Nación en 1862, luego de vencer militarmente al líder del federalismo, el entrerriano Justo José de Urquiza, en la batalla de Pavón (1861). Terminado su mandato presidencial en 1868, Mitre nombró el periódico a partir del nombre de su partido político, que aludía a su proyecto de conformar un fuerte Estado nacional, con sede en la ciudad de Buenos Aires. La Nación fue clausurado por primera vez en 1874, durante seis meses, por el gobierno de Domingo Faustino Sarmiento, cuando Mitre se levantó en armas enarbolando la bandera de la pureza del sufragio, contra el gobierno constitucional y fue condenado a muerte.

El roquismo En 1874 fue elegido presidente Nicolás Avellaneda, candidato del recién creado Partido Autonomista Nacional (PAN), que establecería un régimen de virtual partido único durante 42 años, amparado en la falta de elecciones libres debido al sistema de voto cantado, que se mantendría en el poder bajo el liderazgo del general Julio Argentino Roca. La Nación se constituyó entonces en la plataforma de acción política del "mitrismo", que se configuró como una de las principales fuerzas de oposición al "roquismo", el PAN y la llamada Generación del 80, cuya principal expresión mediática fue el diario La Prensa, dirigida por el político roquista José C. Paz.

En 1876 el presidente Avellaneda volvió a clausurar el diario, a pedido de Sarmiento. Pocos meses después, Avellaneda llegó a un acuerdo con Mitre, perdonándole la condena a muerte que le había impuesto un tribunal militar en los días finales de la presidencia de Sarmiento.

En 1880, poco antes de que Roca sucediera a Avellaneda en la Presidencia, La Nación dejaba en claro su postura frontalmente antiroquista y denunciaba que, en caso de ganar, se establecería un régimen de corrupción: thumb|300px|El enfrentamiento entre roquistas y mitristas en una caricatura de Demócrito (Eduardo Sojo), de fines del siglo XIX. La Nación descalificaba a Roca considerándolo "rosista", bárbaro y corrupto.

Por su parte, los críticos de La Nación, como el escritor Eduardo Wilde, cuestionaban la «demagogia retórica», el uso de la calumnia sistemática y las intenciones desestabilizadoras del diario:

En 1889 y 1890 jugó un papel político importante impulsando la Revolución del Parque, un sangriento levantamiento cívico-militar organizado por la Unión Cívica, alianza política antiroquista que lideraban Bartolomé Mitre y Leandro Alem. El movimiento tuvo su impulso cuando el 20 de agosto de 1889, cuando La Nación publicó un artículo titulado "¡Tu quoque juventud! En tropel al éxito", firmado por Francisco Barroetaveña, que sacudió a la opinión pública y a la juventud en particular, donde condenaba la ausencia de principios morales y el "desgobierno" del "régimen" del presidente Miguel Juárez Celman diciendo:

Como consecuencia de su apoyo a la insurrección armada, La Nación fue clausurada por tercera vez en julio de 1890, por el presidente Miguel Juárez Celman, a quien la coalición liderada por Mitre pretendía derrocar.

En 1901 el diario volvió a ser clausurado por el presidente Roca, durante las tratativas del gobierno con los acreedores de la deuda externa, cuando La Nación denunció que los términos del acuerdo significaban una pérdida de la soberanía nacional y habilitaban a las potencias acreedoras a apropiarse de la riqueza nacional.

Muerte de Mitre y comienzo del ciclo de golpes thumb|300px|Cobertura en primera página del entierro del dictador José Félix Uriburu. thumb|300px|Cobertura de un acto nazi en 1938.

Al morir Mitre en 1906, fue sucedido al frente del diario por sus hijos, Bartolomé Mitre y Vedia y Emilio Mitre. Este último creó S.A. La Nación en 1909, que sigue siendo la sociedad propietaria del diario. Entre 1909 y 1912 los codirectores fueron los nietos del fundador, Luis y Jorge. Luego el primero presidió el directorio de la empresa, y el segundo fue el director periodístico. Por el estatuto accionario, solo pueden ser propietarios descendientes de la familia Mitre.

La muerte de su fundador y la organización del diario como una sociedad comercial cerrada de la familia Mitre, coincidieron en el tiempo con la sanción en 1910 de la ley del voto secreto y obligatorio que puso fin a la llamada "república oligárquica", monopolizada por el roquismo y permitió que en 1916 llegara al poder el primer gobierno democrático, presidido por Hipólito Yrigoyen, líder de la Unión Cívica Radical.

La Nación jugó un papel importante en la elección de Yrigoyen. En aquel momento existía un sistema de sufragio indirecto, y el caudillo radical, pese a haber ganado la elección popular, no tenía los votos suficientes en el Colegio Electoral para ser consagrado presidente. En ese escenario La Nación publicó una editorial sosteniendo que no era conveniente formar un bloque antiradical en el Colegio Electoral que impidiera que Yrigoyen fuera presidente, porque ello daría argumentos a la Unión Cívica Radical para volver a levantarse en armas. En cambio, sostenía el diario mitrista, si los radicales resultaban ganadores, quedaría en evidencia su incapacidad para gobernar. Años después, el dirigente socialista Federico Pinedo escribiría en su libro En tiempos de la república, que esa editorial de La Nación resultó decisiva para que los electores conservadores cejaran en su intento de formar una mayoría que impidiera la elección de Yrigoyen.

En 1919, durante el Movimiento de Reforma Universitaria, los diarios La Nación y La Prensa adoptaron una postura de cuestionamiento del movimiento estudiantil, calificándolo de anarquista, que llevó a su vez a la Federación Universitaria de La Plata a considerar a ambos diarios como "enemigos del movimiento".

En 1920 La Nación mostró una inflexión en su ideario liberal, designando a Arturo Cancela, un nacionalista católico, como director del suplemento cultural. Desde allí el diario llevó adelante una línea editorial de crítica contra el gobierno radical, que utilizando el costumbrismo y el humor, mostraba un país fallido y en ruinas. En 1922 y 1929 La Nación publicó dos artículos de Benito Mussolini, que por entonces lideraba el movimiento fascista en Italia, y en 1930 uno de León Trotski (1930), a quien el diario calificó como "...un escritor de raza, dueño de un estilo cautivador, matizado por una ironía que suele lindar con el sarcasmo".

A partir de 1921 las editoriales del diario comenzaron a girar alrededor de la disyuntiva "democracia o demagogia", habilitando la intervención militar en este último caso, que se correspondía con su caracterización del yrigoyenismo. En septiembre de 1921 el diario afirmaba que producía malestar entre los oficiales la introducción de la política realizada por los funcionarios civiles a cargo de los Ministerios de Guerra y Marina al aplicar para los ascensos criterios partidistas y para el diario el desmanejo de las fuerzas armadas era una consecuencia natural de la forma en que el gobierno manejaba los asuntos públicos preocupándose por aquellos que podían favorecer sus intereses partidarios.La Nación consideraba que la falencia de la UCR era que nunca había explicitado un programa político indicando las metas y objetivos que perseguía y opinaba que ese comportamiento una vez alcanzado el gobierno tenía explicación en que persistía la conducta que observara cuando se encontraba en la oposición al roquismo.

El 6 de septiembre de 1930 La Nación se pronunció abiertamente a favor del golpe de Estado que derrocó al presidente Hipólito Yrigoyen, el primero de los golpes de Estado que impedirían la consolidación de la democracia en Argentina, hasta fines del . En diversas editoriales y artículos de esos días, el diario glorifica el golpe en estos términos:

En 1932 Luis Mitre asumió ambas funciones, las que mantuvo hasta su muerte en 1950.

El peronismo

El 4 de junio de 1943 se produjo la llamada Revolución del 43, que puso fin a la sucesión de gobiernos fraudulentos de la denominada Década infame, instalando una dictadura militar sin un liderazgo claro, en la que múltiples grupos se disputaron el poder. En ese marco, entre 1944 y 1945 surgió el peronismo, un movimiento impulsado principalmente por los sindicatos socialistas y sindicalistas revolucionarios (anarquistas), liderado por el coronel Juan Domingo Perón, que ganó las elecciones presidenciales de 1946. La Nación, a diferencia del diario La Prensa, su principal competencia en el mercado periodístico argentino, asumió una postura que evolucionó desde el rechazo abierto del peronismo en los inicios, a una aceptación crítica a partir de 1951.

En septiembre de 1945, el director del diario, Luis Mitre, fue detenido brevemente, acusado de estar involucrado en un golpe de Estado liderado por el general Arturo Rawson, el primero de los dictadores de la Revolución del 43.

En ocasión del intento de golpe de Estado del 28 de septiembre de 1951, La Nación lo condenó y sostuvo que el gobierno de Perón era un gobierno democrático, cambiando la caracterización del mismo que había hecho con anterioridad. Cuando se produjo el golpe de Estado en Argentina de 1955 y se instaló la dictadura autodenominada Revolución Libertadora, La Nación se diferenció de otros diarios que celebraban el derrocamiento del gobierno constitucional, para adoptar una línea moderada sin tintes antiperonistas.

Coincidiendo con el cambio de orientación editorial de La Nación, en 1950 falleció Luis Mitre y la conducción del diario pasó a Bartolomé Mitre (III), bisnieto del fundador, quien se mantuvo hasta su fallecimiento en 1982.

El terrorismo de Estado thumb|1978: en la foto, Bartolomé Mitre (IV) de La Nación, y el director de Clarín, Héctor Magnetto, inauguran la planta de Papel Prensa, junto a dos funcionarios de la dictadura.

El 24 de marzo de 1976 fue derrocado nuevamente un gobierno constitucional y se instaló una dictadura que aplicó una política sistemática de terrorismo de Estado, que causó miles de víctimas de desaparición forzada, asesinatos, torturas, exilios, secuestros de niños, etc. La Nación mantuvo una línea editorial de apoyo a la dictadura y justificación del terrorismo cuando era practicado por el Estado.