María Susana Giménez-Aubert (Buenos Aires, 29 de enero de 1944) es una actriz, conductora de televisión y empresaria argentina.

En sus casi sesenta años de carrera ha actuado en más de 30 películas, varias series de televisión y numerosas obras teatrales. En 1987 inició su programa televisivo, Hola, Susana, transmitido por ATC. Apenas empezó, obtuvo una alta repercusión gracias a sus concursos telefónicos, sus números musicales y sus entrevistas a personalidades del espectáculo, el deporte y la política. Por conflictos con el programa italiano de nombre y formato similar Pronto, Raffaella?, el ciclo fue renombrado a «Hola, Susana, te estamos llamando» y más tarde simplemente «Susana Giménez».

Por ese programa fue galardonada con el premio INTE a la mejor presentadora de América en 2002, con el Martín Fierro de Oro en 1996; el Martín Fierro de Platino en 2010; y el Martín Fierro de Brillantes en 2021. Además, ha ganado otros 25 Premios Martín Fierro, un Premio Konex, dos Premio ACE, un Premio Grammy Latino, el premio Cóndor de Plata a la trayectoria y el Premio Ondas a la trayectoria, entre muchos otros. En 2017 fue declarada Ciudadana ilustre de la Ciudad de Buenos Aires.

Biografía

Primeros años Susana Giménez-Aubert nació en la ciudad de Buenos Aires el 29 de enero de 1944, hija de Luisa Celia Sanders Herrera y Augusto Adolfo Johnny Giménez Aubert.Árbol genealógico de Susana Giménez en «Genealogía Familiar» Tuvo un hermano, Jorge, dos años menor, quien padecía una enfermedad mental y acabó suicidándose en 1996. Ese año también falleció su madre. Susana tiene, además, tres medio hermanos producto de un posterior matrimonio de su padre: Patricio Giménez, Carolina y Federico.

Cursó sus estudios secundarios en el Colegio Quilmes High School, de la ciudad de Quilmes, en el Gran Buenos Aires, y en el colegio La Anunciata de Barrio Norte, en la ciudad de Buenos Aires. Finalizó sus estudios en el colegio San Isidro Labrador, ubicado en Beccar, San Isidro.

Se graduó de maestra normal de educación primaria, aunque no ejerció la profesión.

Comienzos de su carrera A mediados de la década de 1960, Giménez atravesó algunos problemas económicos, los cuales la impulsaron a probar suerte como modelo. Presentó fotos en distintas agencias y pronto comenzó a trabajar, tanto en publicidad gráfica como televisiva. Así, fue contratada para trabajar como modelo en la agencia de Héctor Cavallero. En 1967, apareció por primera vez en la portada de la revista Gente. El epígrafe de la foto, tomada en una emblemática discoteca porteña, decía «Susana Giménez la mujer que ¡mata!». A partir de ese momento continuó apareciendo con regularidad en la tapa de dicha publicación. En 1969, filmó en Tres Cascadas (Ascochinga, Córdoba) la publicidad que la catapultó definitivamente a la fama. Se trataba de un comercial de jabón Cadum, donde Giménez hizo el mítico «shock».

La carrera de Giménez en las pantallas comenzó en 1968, con papeles en En mi casa mando yo, La novela de un joven pobre y El gran robo (sin figurar en los créditos de estas películas). Ese mismo año debutó en la televisión cuando se presentó como invitada en el programa Sótano Beat. Sus siguientes apariciones ocurrieron en los filmes Tiro de gracia y Fuiste mía un verano (1969), que tenía de protagonista a Leonardo Favio.

Al obtener mayor popularidad, fue convocada en 1970 para componer un papel de reparto en película Los mochileros, donde se contaba la historia de dos parejas de jóvenes viajeros que encontraban placer haciendo muñecos de plastilina. Allí compartió escena con Soledad Silveyra, Ricardo Bauleo y Víctor Bó. Ese mismo año protagonizó la película mexicano-argentina La buscona del director Emilio gómez Muriel y también contratada en 1970 para protagonizar uno de los programas más exitosos de la historia de la televisión argentina: Matrimonios y algo más, en el cual compartió escena con humoristas como Juan Carlos Dual, Juan Carlos Galván, Susana Freyre, Rodolfo Ranni, Fernando Siro y Carmen Vallejo, hasta 1972.

Años 70

En 1970, Giménez obtuvo un premio Martín Fierro como revelación del año por su participación en el ciclo televisivo Matrimonios y algo más. Dicha actuación también le proporcionó críticas buenas de diversas fuentes y el programa, por su parte, tuvo altos índices de audiencia. Al año siguiente, se aventuró por primera vez en el teatro al participar en la comedia Las mariposas son libres, con un elenco que incluía a Rodolfo Bebán y Ana María Campoy (luego reemplazada por China Zorrilla), bajo la dirección de José Cibrián. Presentada inicialmente en el Teatro Astral de la ciudad de Buenos Aires, la obra fue alabada por la crítica y tuvo éxito en el público, con localidades que se agotaban con semanas de antelación. Más tarde, Las mariposas son libres se presentó en el Teatro Neptuno de Mar del Plata y se embarcó en una gira por Argentina que se extendió por dieciocho meses, con similar éxito.

En 1974, Giménez incursionó por primera vez en el teatro de revista convocada por Gerardo Sofovich para protagonizar La revista de oro, presentada en el Teatro Astros de Buenos Aires, con un elenco que incluía a Jorge Porcel, Nélida Roca y Nelly Láinez, entre otros. La actriz se había mantenido cautelosa del género ya que no tenía intenciones de ser vedette, pero la oferta económica terminó de convencerla para aceptar. Incluso, décadas más tarde declaró: «Yo no quería ser vedette, pero me ofrecieron mucha plata y tuve que hacerlo». La revista de oro fue un éxito de taquilla, lo que le abrió la mente para futuros trabajos en espectáculos de ese estilo.

Para aquel entonces Giménez ya había programado una apretada agenda cinematográfica, centrada mayormente en comedias de presupuesto modesto. Al principio, la actriz insistió en aparecer en filmes dramáticos, pero una vez que su cinta La Mary (1974) no obtuvo los ingresos esperados, decidió centrarse en comedias. De las 20 películas en las que participó durante los años setenta, hubo un par de excepciones, como las producciones que rodó con Carlos Monzón en Italia: Il conto è chiuso y El macho, pertenecientes al género wéstern. A grandes rasgos, sus cintas fueron duramente criticadas por los medios; en una de las reseñas, se catalogó a uno de sus proyectos como «un filme cargado de convencionalismos». A pesar de ello, la mayoría de sus películas lograron ser un éxito en taquilla. Giménez siempre expresó disconformidad por los films en los que intervino durante este período de su carrera, aunque señaló siempre a La Mary como su mejor trabajo, mientras que a otras las tachó de «mierdas inmirables».

Hacia fines de la década de 1970, continuó trabajando como vedette en espectáculos como En el Astros, las estrellas y El Astros se comió a Tiburón y también a King Kong. Y como actriz protagonista en películas como Los hombres sólo piensan en eso con Jorge Porcel, Tú me enloqueces (1976), coprotagonizada y dirigida por Sandro, Yo también tengo fiaca (1978) con Juan Carlos Calabró y El rey de los exhortos (1979), al lado Alberto Olmedo.

Durante esa década, Giménez fue junto a Moria Casán una frecuente protagonista en el ciclo de comedias picarescas producidas por Aries Cinematográfica Argentina con las estrellas cómicas Alberto Olmedo y Jorge Porcel.

Años 80 thumb|Susana y Moria Casán en 1981. Junto con Jorge Porcel y Alberto Olmedo, Giménez y Casán protagonizaron varias comedias eróticas exitosas En 1980, Giménez retornó a la televisión con un programa semanal de sketchs titulado Alberto y Susana, transmitido por Canal 13 y coprotagonizado por Alberto Olmedo. Significó su regreso al medio televisivo después de siete años. Desde su estreno, el ciclo tuvo una baja audiencia, por lo que se lo retiró de la programación al finalizar su primera temporada. En el programa, Giménez interpretó diversos personajes, entre ellos el de una traductora de inglés, y recreó numerosos musicales de espectáculos de Broadway. En ese mismo año vio la luz el filme de género comedia A los cirujanos se les va la mano, bajo la dirección de Hugo Sofovich, con un elenco protagonista que completaban Alberto Olmedo, Jorge Porcel y Moria Casán.

En el verano de 1980-1981, Giménez se reunió nuevamente con Olmedo, Porcel y Casán para protagonizar juntos el espectáculo de revista No rompas las olas en el teatro Ópera de la ciudad de Mar del Plata, que tuvo muy buena recepción comercial. Luego, los cuatro intérpretes se volvieron a juntar para actuar en otra pieza teatral, La revista de las súper estrellas (1981), presentada en el teatro Metropolitan, en la ciudad de Buenos Aires durante el invierno. Cabe añadirse que durante estos años la actriz también asumió los roles estelares en las cintas Las mujeres son cosa de guapos (1981) y Un terceto peculiar (1982).

Tiempo después, protagonizó en el Teatro El Nacional la revista Sexcitante (1982), junto a Juan Carlos Calabró. Con respecto a Calabró, décadas más tarde, declaró: «Cala jamás dijo una mala palabra en su vida. No la necesitaba. Era distinto que (Jorge) Porcel, por ejemplo. Alberto (Olmedo) tampoco decía mucho, pero él no necesitaba tampoco». Las representaciones del espectáculo se vieron interrumpidas el 22 de junio de 1982, cuando el teatro sufrió un incendio y cerró sus puertas. Algunas fuentes señalaron que se trató de un incendio intencional dado que en un sketch de Sexcitante se burlaban del autodenominado Proceso de Reorganización Nacional, dictadura cívico-militar que gobernó la Argentina entre 1976 y 1983. No obstante, esta teoría nunca pudo ser corroborada. En 1985 poso desnuda para la revista Playboy, siendo la primera mujer argentina en ser tapa de esa revista.

De la mano de Carlos Perciavalle, China Zorrilla y la dirección de Mario Morgan logró grandes éxitos con los musicales Sugar y La mujer del año, junto a Ricardo Darín y Arturo Puig. El actor y productor en ese momento, Carlos Perciavalle, es quien la convence de dar el gran paso a la comedia musical. En 1987 comenzó a conducir Hola Susana en ATC (Argentina Televisora Color), el canal televisivo estatal, inspirado en el programa italiano Pronto, Raffaella, de la artista italiana Raffaella Carrá. En 1988, el programa se trasladó al Canal 9. Para los años noventa, Susana Giménez encabezaba las más importantes revistas de interés general y era considerada una de las mujeres más influyentes de Argentina y Latinoamérica. Años después, se la apodaría «La diva de los teléfonos» o «La diva número uno de la televisión argentina».

Años 90 thumb|Giménez (derecha) en la película Esa maldita costilla, junto a Betiana Blum y Loles León, 1999. A finales de 1991, la conductora finalizó el contrato que mantenía con Canal 9 y fue contratada por Telefe, emisora que le ofreció un contrato de un millón de dólares por mes, convirtiéndose así en una de las estrellas mejores pagas de la Argentina. En 1992 el ciclo fue renombrado, se lo denominó Hola Susana, te estamos llamando, y pasó a ser producida por el que luego se convertiría en su histórico productor, Luis Cella. En el mismo año, reconcilió a las actrices Tita Merello y Malvina Pastorino en el Día del Amigo, cuando estas últimas conversaron sobre viejas épocas y brindaron al final del programa. Desde 1994 el programa, que desde su debut se emitía en los mediodías, pasó a transmitirse en forma definitiva en el primetime, manteniéndose como uno de los de mayor audiencia en su país hasta fines de la década, con ratings que superaban los 35 puntos, premios de más de un millón de dólares y congestionando las líneas telefónicas del país por la cantidad de llamados telefónicos recibidos. En 1996, su programa se vio galardonado con el premio Martín Fierro de Oro.