El archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina (en inglés y criollo sanandresano: Archipelago of San Andrés, Providencia and Santa Catalina) es uno de los treinta y dos departamentos de Colombia, pero diferencias de las demás cuenta con un régimen especial. Su capital es San Andrés. Está ubicado al oeste del mar Caribe (océano Atlántico) en Centroamérica, a 775 km (480 millas náuticas) al noroeste del litoral Caribe continental de Colombia, y a 220 km (140 millas náuticas) de las costas orientales de Nicaragua. Con 52 km² es el departamento menos extenso del país, el tercero menos poblado, por delante de Vaupés y Guainía, y con , el más densamente poblado; esto ubica a las islas en una delicada situación de recursos sostenibles.
Es el único departamento insular de Colombia y además de San Andrés, la mayor isla del país, se compone de otras islas, cayos e islotes sobre la plataforma volcánica del occidente del mar de las Antillas. El 23 de junio de 1822 se izó la bandera de la entonces República de la Gran Colombia en la isla de Providencia, y el 21 de julio siguiente se hizo lo mismo en la isla de San Andrés, fecha en la cual el archipiélago fue admitido dentro de la conformación territorial de la nueva nación según lo dispuesto en la Constitución de Cúcuta. Las lenguas principales habladas en el territorio son el criollo sanadresano, el español y el inglés.
Historia
thumb|200px|left|El mar Caribe hacia 1696; el archipiélago aparece hacia el borde inferior de la imagen.
Época precolombina
La lejanía de la pequeña proporción de terrenos habitables de las islas, apartados más de 200 kilómetros de las costas continentales centroamericanas, sumado a lo complicado de la navegación debido a las corrientes marinas, impidió que en la época precolombina se desplazaran a estos territorios poblaciones indígenas que pudieran establecer algún poblado o establecimiento permanente.
Virreinato thumb|200px|izq|Henry Morgan, pirata galés que tuvo sus bases militares en San Andrés, con el respaldo del gobernador de Jamaica y la Corona británica en contra de España.
Se presume que las islas fueron vistas por Cristóbal Colón durante su cuarto viaje en 1502, si bien no existen evidencias que confirmen ese dato. En 1510 España tomó posesión oficial de las islas, pero no promovió asentamientos en ellas, puesto que los conquistadores estaban ocupados en someter las áreas continentales. Las islas fueron puestas bajo la administración de la Real Audiencia de Panamá, pero en 1544 la Corona las pone bajo jurisdicción de la Capitanía General de Guatemala. El archipiélago apareció señalado por primera vez en una Carta Universal de autoría anónima datada en 1527 y en el Mapa de Rotz de 1542. Entre 1629 y 1630 se datan los primeros asentamientos europeos en el archipiélago propiciados por la Compañía de la Isla de Providencia. Se trataba de colonos neerlandeses e ingleses que llegaron de Bermudas y Barbados entre otros y que se asentaron en Santa Catalina y Providencia principalmente, asignándoles los nombres Henrietta (San Andrés) y Providence (Providencia y Santa Catalina).
Entre las décadas de 1670 y 1680 Henry Morgan (conocido popularmente como el Pirata Morgan) y Eduard Mansvelt tuvieron sus base de operaciones en San Andrés; las islas entonces formaron parte de las colonias inglesas en el Nuevo Mundo. En 1775 el capitán general de Guatemala, Don Bernardo Troncoso, delegó al teniente irlandés Tomás O'Neille con la misión de expulsar a los ingleses y holandeses del archipiélago, bajo autoridad del virrey Antonio Caballero y Góngora. Mientras tanto, la producción y exportación de algodón estaba en su auge y España comenzó a interesarse por las islas. Las relaciones entre España e Inglaterra mejoraron posteriormente y para 1786 se firmaron tratados que exigían la salida de todos los súbditos ingleses de la Costa de Mosquitos. Muchos salieron, pero la gran mayoría pidió permanecer a cambio de rendir tributo a las autoridades españolas. O'Neille solicitó que el archipiélago fuera puesto bajo jurisdicción del Virreinato de Nueva Granada, acto que se dio el 20 de noviembre de 1803, en el cual la Corona española emitió una cédula real que puso al archipiélago de San Andrés y la Costa de Mosquitos desde el Cabo Gracias a Dios hacia el río Chagres bajo jurisdicción de la Real Audiencia de Santafé de Bogotá y concedió al gobernador Tomas O'Neille un sueldo de dos mil pesos fuertes anuales.
Independencia thumb|izq|El fuerte de Luis Aury en Providencia.
Durante la Guerra de la Independencia, las islas que hasta entonces seguían leales a la Corona española continuaron sus relaciones comerciales y de autoridad con la sede virreinal provisional que, sin embargo, perdió rápidamente la capacidad de controlar los incendiarios avances de la emancipación de la América española. Entre 1818 y 1821 el corsario francés Luis Aury (1788-1821) tomó las islas y se puso al servicio de las tropas de Simón Bolívar. El 23 de junio de 1822 se izó por primera vez la bandera de la Gran Colombia en las islas, y los cabildos de San Andrés y Providencia firmaron su adhesión a la Constitución de Cúcuta después de la visita de Luis Perú de Lacroix. Las cinco islas principales se convirtieron en el sexto cantón de la Provincia de Cartagena en 1822.
El archipiélago estuvo bastante olvidado durante los primeros ciento cuarenta años de la República. Sus nexos más cercanos se daban con las demás islas del Caribe angloparlante y con Panamá; uno de los primeros actos que se dieron en las islas fue la declaración de San Andrés como puerto franco y la abolición de la esclavitud, lo que provocó un exitoso movimiento alfabetizador dirigido por el pastor antiesclavista Philip Beekman Livingston.
Otro hecho tras la independencia fue el reconocimiento de los territorios costeros sobre el mar Caribe a Costa Rica de acuerdo con la Real Cédula de 1573. Ello como estrategia política pues se los británicos habían demostrado gran interés por Centroamérica, lo cual se expresa claramente en un texto de Tomás Cipriano de Mosquera fechado en 1852 y citado en uno de sus textos académicos por la historiadora y doctora en estudios sobre América Latina de la Universidad de Toulouse, Lucía Duque Muñoz, lo siguiente:
El archipiélago perteneció al Estado Soberano de Bolívar hasta 1866 cuando fue cedido al Gobierno central para que fuera administrado directamente por este. En 1868 se creó el Territorio de San Andrés y Providencia con el grupo de islas, islotes, cayos y bajos que conforman el archipiélago.
En septiembre de 1900 el presidente de Francia Émile Loubet dictó un fallo limítrofe entre Colombia y Costa Rica en el que se reconocían como colombianas todas las islas del archipiélago. Dos años más tarde llegaron a San Andrés dos comisionados del Presidente Roosevelt de los Estados Unidos con el fin de inclinar a los isleños para secundar la separación de Panamá, pero sus propuestas fueron rechazadas sin miramientos por los isleños. Después de estos acontecimientos y tras una fuerte campaña liderada por Francis Newball desde el periódico The Searchlight (El Faro), fue aprobada la ley 52 del 26 de octubre de 1912 en la cual se creaba la Intendencia de San Andrés y Providencia separada del Departamento de Bolívar, del cual formaba parte.
Los gobiernos de Colombia y Nicaragua firmaron el 24 de marzo de 1928 el Tratado Esguerra-Bárcenas en el cual el país sudamericano reconocía a Nicaragua la soberanía sobre la Costa de Mosquitos y el país centroamericano reconocía la soberanía de Colombia sobre el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina. El 5 de mayo de 1930 se firmó el Protocolo que confirmaba el Tratado de 1928.
El gobierno del general Gustavo Rojas Pinilla declaró a San Andrés Puerto libre en 1953, lo cual transformaría la isla en centro comercial y turístico. Ello también motivó la llegada de numerosas personas procedentes de la Colombia continental. En 1972 los Estados Unidos renunciaron a sus pretensiones sobre los Cayos Roncador, Serrana y Quitasueño, por lo cual Colombia ejerce soberanía de los mismos como parte del archipiélago. En el mismo año Nicaragua emite su primera protesta por la interpretación desventajosa para dicho país que le daba Colombia al Tratado Esguerra-Bárcenas; en 1980 el entonces presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, denunció dicho Tratado y anunció que llevaría el caso ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya para probar que el archipiélago correspondía a la soberanía de su país, argumentando que la negociación real de dicho acuerdo se dio entre Estados Unidos y Colombia, forzando en cierta manera a Nicaragua a suscribir dicho tratado debido a la ocupación militar estadounidense sobre el país centroamericano en aquel entonces. Ante esto, Colombia ratificó la validez de los tratados.
thumb|Mapa mostrando la delimitación establecida en el fallo de la Corte Internacional de Justicia del 19 de noviembre de 2012 sobre el litigio entre Nicaragua y Colombia por límites marítimos en el Mar Caribe occidental. thumb|Cayo Cangrejo
Con la Constitución colombiana de 1991 se declararon las antiguas intendencias y comisarías como Departamentos, creándose así el Departamento Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina. Diez años más tarde la UNESCO declaró al Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina como Reserva de Biosfera Sea Flower.
Ese mismo año (2001), Nicaragua reafirmó su posición sobre la "nulidad" del Tratado suscrito en 1928, y presentó una demanda ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya el 6 de diciembre, reclamando los territorios al oriente del meridiano 82, e incluyendo el archipiélago de San Andrés. En 2003 Colombia presentó ante la Corte una "excepciones preliminares", rechazando los argumentos nicaragüenses.
El 13 de diciembre de 2007, la Corte Internacional de Justicia dictó sentencia sobre las excepciones preliminares de Colombia. En dicha resolución, la Corte estableció que el Tratado de 1928 y el Protocolo de 1930 eran válidos y que por lo tanto la soberanía de Colombia sobre las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina eran incuestionables, porque la situación había sido resuelta. Sin embargo, la Corte estableció que en cambio sí está abierta la cuestión relativa a la soberanía de los Cayos Roncador, Serrana y Quitasueño, los cuales no están incluidos en el Tratado de 1928, por haber estado entonces en disputa entre Colombia y los Estados Unidos y, asimismo, dejó abierto el tema sobre la delimitación de áreas marinas y submarinas entre los dos países.
El 19 de noviembre de 2012 la Corte Internacional de Justicia dictó sentencia sobre la demanda que presentó Nicaragua contra Colombia, argumentando que todo el archipiélago le pertenece a este último país, reafirmando así la soberanía de Colombia sobre las islas de San Andrés y Providencia junto con los cayos de Alburquerque, Roncador, Serrana, Bajo Nuevo, Quitasueño y Serranilla; sin embargo con este fallo Colombia perdió cerca del 43 % de su territorio marítimo en el Mar Caribe.
Ante tal situación el 27 de noviembre de 2012 Colombia denunció ante la OEA el Pacto de Bogotá, instrumento por cual Colombia reconocía la jurisdicción obligatoria de la Corte Internacional de Justicia. Después del retiro del Pacto de Bogotá, el presidente de Colombia Juan Manuel Santos afirmó que "Los límites no deben quedar en manos de una Corte", diciendo también que "dicho principio es compartido por otros países que han tomado la misma posición que hoy toma Colombia".