La Tragedia de Cromañónfue un incendio en la noche del 30 de diciembre de 2004 en República Cromañón, local en el barrio de Once de la ciudad de Buenos Aires (Argentina), en el marco de un recital de la banda de rock Callejeros. Es la peor tragedia mundial en la historia del rock y una de las mayores tragedias no naturales en Argentina,Otras tragedias no naturales de la historia argentina fueron la Semana Trágica (de 1919), los fusilamientos de la Patagonia (de 1920 y 1921), la caída del tranvía el Riachuelo (en 1930), el bombardeo y ametrallamiento aéreo a la Plaza de Mayo (en 1955), con más de 300 muertos, el hundimiento del buque Ciudad de Buenos Aires (en 1957), la avalancha de River Plate (en 1968), conocida como la Tragedia de la puerta 12, los ataques terroristas contra la embajada de Israel (en 1992) y contra la mutual judía AMIA (en 1994), la Tragedia de Once (en 2012), y los ocho más grandes accidentes aéreos de 1957, 1959, 1961, 1970, 1977, 1988, 1997, 1999, etc. que dejó 194 muertos y 1432 heridos. El suceso causó importantes cambios políticos y culturales en la Argentina. Los familiares de los fallecidos y los supervivientes conformaron un gran colectivo de movilización pública y demanda de justicia, por las muertes y los daños.

En lo político, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires inició un juicio político para destituir al entonces jefe de Gobierno Aníbal Ibarra por considerarlo responsable político de la tragedia. El enjuiciamiento terminó con su destitución. Ibarra fue reemplazado por su vicejefe de Gobierno, Jorge Telerman.

En cuanto a lo cultural, la tragedia concienció a la sociedad sobre el estado de las discotecas y locales destinados a espectáculos musicales, además de que provocó fuertes replanteos acerca de prácticas habituales y símil futboleras, como el uso de bengalas y la búsqueda de juntar el máximo público posible. El Gobierno revisó el estado de las discotecas y otros locales, lo que provocó el cierre de un gran número de locales. La tragedia fue un evento de alto impacto en la historia del rock argentino; cerró una etapa y dio paso a la era pos-Cromañón del rock, donde las tendencias de géneros musicales, espacios de recitales, organización e infraestructura reflejaron los cambios a raíz del siniestro.

Local

República Cromañón fue un establecimiento donde realizaban conciertos y eventosArtículo en el periódico Clarín del 31 de diciembre de 2004 (el día siguiente a la tragedia) en el que se utiliza ese nombre. Consultado el 30 de enero de 2013. en Bartolomé Mitre 3060/3066/3070, del barrio de Balvanera de la ciudad de Buenos Aires. El local administrado por Omar Chabán, había sido inaugurado el 12 de abril de 2004 con un recital de la misma banda que tocaría el día del incendio: Callejeros.Chabán fue una figura muy importante para el desarrollo del rock argentino de finales del , ya que dos lugares emblemáticos del under de la época, Café Einstein (que funcionó durante la primera mitad de los años ochenta) y Cemento, eran de su propiedad.

miniaturadeimagen|246x246px|Monumento con los nombres de todas las víctimas de la Tragedia de Cromañón La propiedad donde se encontraba República Cromañón no pertenecía a Chabán, sino a una empresa llamada Nueva Zarelux S. A., radicada en Montevideo. Debido a una investigación de la Inspección General de Justicia a pedido de la jueza a cargo de la causa, se descubrió que esta empresa había comprado este predio, y del Central Park Hotel en Jean Jaurés51, y a cuyo estacionamiento conducían dos de las salidas del local, en 1998 por 708.000 dólares a la empresa National Uranums Corp. Esta última, radicada en las Islas Vírgenes, lo había comprado en 1994 por 2,2 millones de dólares. Nueva Zarelux SRL fue creada el 4 de junio de 1984, y los socios fundadores son Herry Luis Vivas San Martín y María Dora Velázquez. Una investigación del diario Brecha de Uruguay entrevistó a Vivas, quien declaró que el Estudio Cukier&Cukier, radicado en Montevideo, le pagó para aparecer como socio en el estatuto. Vivas era un jubilado uruguayo que realiza trabajos de pintura y mantenimiento; Velázquez, una ama de casa. La empresa Lagarto SA era la propietaria y cedía la explotación a diferentes personas.De esta forma funcionaron República Cromañón y, antes, otro local de baile: El Reventón. Según la declaración de Rafael Levy, Chabán tenía un contrato de alquiler.Un testigo señaló a Levy como el verdadero propietario, por lo que fue citado a declarar y procesado por estrago doloso seguido de muerte,«Procesan a un empresario vinculado a Cromañón por el mismo delito que Chabán», artículo en el diario Clarín del 20 de mayo de 2008.por lo que iría a juicio en 2010.

Concierto El 30 de diciembre de 2004 se presentaba en República Cromañón el grupo Callejeros, que ya había tocado en el local meses antes. La banda se había presentado los días 28 y 29 de diciembre, y éste era el último que cerraba sus tres días consecutivos.

Comienzo del show e incendio (10:50 p. m.-12:00a.m.) El incendio comenzó a las 22 horas con 50 minutos, mientras la banda tocaba el tema que inauguraba el show: Distinto, después de que uno de los asistentes al espectáculo encendiera un elemento de pirotecnia, cuyos proyectiles incandescentes impactaron en una media sombra en el techo ―una especie de tela de plástico inflamable―, a su vez apoyada sobre guata recubierta por planchas de poliuretano. Al notar el incendio, los espectadores comenzaron a salir, lo que no se realizó en forma normal, debido al corte de luz producido al comenzar el incendio, a que una de las salidas de emergencia se encontraba cerrada con candado y alambres, y a que los gases tóxicos producto de los materiales inflamables asfixiaron pronto a muchas personas.

Víctimas fatales y búsqueda de sobrevivientes (12:10-10:00a.m.) Casi todas las muertes se produjeron por la inhalación de diferentes gases (monóxido de carbono y ácido cianhídrico), excepto uno producido por una compresión torácico-abdominal. Muchos de los que lograron salir del lugar regresaron para rescatar a otras. Pese a sus esfuerzos, en el incendio y en los días siguientes murieron 194 personas y 1432 resultaron heridas; incluso familiares de integrantes de la banda. Fallecieron niños, y varios medios declararon que había una guardería en el baño de mujeres lo que fue desmentido por testigos ya que el tamaño de este baño muy pequeño, imposibilitaba la supuesta guardería.

Durante el operativo de socorro participaron 46 ambulancias, encargadas de trasladar a las víctimas hacia alguno de los 24 hospitales públicos y 11 clínicas privadas. Las personas contratadas por los organizadores para brindar primeros auxilios no contaban con la preparación requerida, ya que no fueron contratados profesionales con el fin de ahorrar gastos.

Secuelas y desenlace de los sobrevivientes miniatura|Puesto situado a metros de República Cromañón, con fotos de las numerosas víctimas.|240x240pxA raíz de la tragedia se sucedieron fallecimientos de sobrevivientes por parte de graves secuelas físicas y psicológicas. Según un relevamiento realizado en un universo delimitado de familiares y sobrevivientes en 2008, un 31% aún continuaba bajo tratamiento psicológico cuatro años después del hecho. Hacia 2009, alrededor del 30% de los sobrevivientes del incendio sigue bajo tratamiento ya sea médico, psiquiátrico o psicológico.

Uno de cada cuatro de los pacientes bajo tratamiento estuvo medicado fundamentalmente con antidepresivos y antirrecurrenciales (estabilizadores de los estados anímicos). De acuerdo a cifras oficiales de 2009, en los hospitales públicos de la Ciudad de Buenos Aires había 565 sobrevivientes bajo tratamiento estable. Según un estudio, practicado en 800 sobrevivientes y familiares de las víctimas, presentado por especialistas del Hospital Alvear en el IV Congreso Mundial de Estrés Postraumático, reveló que la mayoría de los sobrevivientes del incendio sufrió de graves cuadros de estrés postraumático con síntomas que van desde taquicardias, náuseas, vómitos, sensación de mareo, y trastornos del sueño. Desde el colectivo de demanda de justicia y movilización pública que conformaron, los familiares de los fallecidos y los sobrevivientes del incendio denunciaron varias veces esta situación, recibieron el apoyo de especialistas. Se han reportado intentos de suicidios. Entre 2005 y 2007 se reportaron tres suicidios por parte de sobrevivientes, jóvenes de entre 21 y 24 años.

Irregularidades del establecimiento

Materiales inflamables

La espuma de poliuretano, al entrar en combustión, genera cianuro de hidrógeno (ácido cianhídrico), dióxido y monóxido de carbono, mientras que el aislamiento de celulosa produce dióxido y monóxido de carbono. La media sombra originó dióxido y monóxido de carbono y acroleína, aumentando la cantidad de humo y goteando sobre los asistentes ocasionándoles quemaduras. Según un informe del INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial), el volumen de ácido cianhídrico, con el local lleno, alcanzaba las 255 ppm, siendo el nivel letal para ratas de laboratorio de 150 a 220 ppm.

El foco de incendio comenzó en una superficie de unos 20 o 30 centímetros, pero comenzó a expandirse rápidamente debido a la presencia de la guata. El material del techo comenzó a quemarse y a liberar gases tóxicos, la temperatura alcanzó los 400 °C y la combustión terminó una vez que se había consumido todo el material. Al disminuir la temperatura, el humo tóxico comenzó a descender y comenzó a ser aspirado por las personas que se encontraban en el lugar. El humo a altas temperaturas produce edema pulmonar y tapiza las mucosas formando una capa impermeable al oxígeno, algo que afectó a muchas de las víctimas del incendio. Una persona al inhalar este humo al 20 % presenta dolor de cabeza y debilidad muscular, cuando llega al 30 % no logra mantenerse en pie y comienza a tener síntomas de mareo, y al entrar en el porcentaje de 50 % la persona entra en coma y puede ocasionarle la muerte.

Capacidad del local y salida de emergencia

miniatura|236x236px|Zapatillas de las víctimas y mural pidiendo justicia por ellas.

El local se encontraba habilitado para dichos espectáculos con una capacidad de hasta 1031 personas; sin embargo, el recuento del público era bastante mayor a dicha cifra. En la causa judicial se asegura que ingresaron al menos 4500 personas, ya que se habían vendido las 3500 entradas disponibles y se calculó la existencia de 1000 personas que ingresaron sin ella. Según el fallo:

Para agravar la situación, las salidas presentaban irregularidades, lo que dificultó la evacuación. El local contaba con una entrada principal compuesta por dos portones y una salida de emergencia ubicada a la derecha de la entrada principal. Ambas daban a un hall donde se encontraban las boleterías, y desde allí se accedía al salón principal, donde se encontraba el escenario, a través de seis puertas tipo cine. Hacia el lado izquierdo del escenario se encontraba una salida alternativa que comunicaba el salón con la salida del estacionamiento de un hotel vecino, el cual pertenecía a los mismos dueños de Cromañón.

La salida de emergencia se encontraba obstaculizada por la presencia de vallas, algo que dificultó la evacuación. La entrada principal también dificultó la salida, debido a su propia estructura:

Esta salida alternativa se componía de un portón que poseía dos hojas con un tamaño de 2,5 metros de ancho por 3,6 metros de alto. Al momento del incendio se encontraba cerrada con un candado y ataduras de alambre, a pesar de que contaba en su parte superior con un cartel que indicaba que se trataba de una salida habilitada. La puerta fue abierta por los bomberos una vez que llegaron al lugar, minutos después de iniciado el incendio.Según la habilitación esa puerta no debía estar clausurada:

Habilitación