Los franciscanos —conocidos lato sensu como Orden Franciscana— conforman en sentido estricto un conjunto de órdenes religiosas mendicantes relacionadas entre sí, en el marco de la Iglesia católica y según el ideario de San Francisco de Asís. Los franciscanos se adhieren a las enseñanzas y disciplinas espirituales del fundador y de sus principales colaboradores y seguidores, como Clara de Asís, Antonio de Padua e Isabel de Hungría. Desde finales del también se han establecido varias órdenes franciscanas protestantes más pequeñas, especialmente en las tradiciones luterana y anglicana. Ciertas comunidades franciscanas son de naturaleza ecuménica, ya que cuentan con miembros que pertenecen a varias denominaciones cristianas.

Francisco comenzó a predicar hacia el año 1207 y viajó a Roma en 1209 para solicitar la aprobación del papa Inocencio III con el fin de fundar una orden religiosa. La Regla de San Francisco original, aprobada por el papa, no permitía la posesión de bienes, por lo que exigía a los miembros de la orden mendigar para alimentarse mientras predicaban. Esa austeridad tenía por objeto emular la vida y el ministerio de Jesucristo. Los franciscanos viajaban y predicaban por las calles, mientras se alojaban en propiedades de la Iglesia. Clara, bajo la guía de Francisco, fundó las Clarisas (Orden de Santa Clara) de los franciscanos.

La extrema pobreza exigida a los miembros se suavizó en la revisión final de la regla en 1223. El grado de observancia exigido a los miembros siguió siendo una importante fuente de conflicto dentro de la orden, lo que provocó numerosas escisiones. La Orden de los Hermanos Menores, anteriormente conocida como la rama «Observante», es una de las tres Primeras Órdenes franciscanas dentro de la Iglesia católica, siendo las otras la «Conventuales», formada en 1209, y la «Capuchinos», fundada en 1520.

La Orden de los Hermanos Menores, en su forma actual, es el resultado de una fusión de varias órdenes más pequeñas llevada a cabo en 1897 por el Papa León XIII. Los capuchinos y los conventuales siguen siendo institutos religiosos distintos dentro de la Iglesia católica, que observan la Regla de San Francisco con diferentes énfasis. A los franciscanos conventuales se les denomina a veces «minoritas» o «franciscanos grises» debido a su hábito. En Polonia y Lituania se les conoce como «bernardinos, en honor a Bernardino de Siena, aunque en otros lugares el término se refiere a los cistercienses.

Esas órdenes abarcan: la Primera Orden (1209) que incluye a su vez: la Orden de Frailes Menores —conocidos anteriormente como «observantes»— la Orden de Frailes Menores Conventuales, y la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos; la Segunda Orden, que incluye entre otras a la Orden de las Hermanas Pobres de Santa Clara (1212), la orden de las Clarisas Capuchinas, las Clarisas descalzas, las hermanas franciscanas de la Inmaculada y las clarisas adoradoras. la Tercera Orden (hacia 1221) en sus ramas: Tercera Orden Regular de Penitencia de San Francisco (Franciscanos TOR). Orden Franciscana Seglar

Si bien cada una de ellas presenta características propias, todas ellas se adhirieron a las enseñanzas y espiritualidad de san Francisco de Asís, junto con las de seguidores tales como santa Clara de Asís, san Antonio de Padua o santa Isabel de Hungría, entre muchos otros.

Nombre y datos demográficos miniatura|vertical|Francisco de Asís, fundador de la Orden de los Hermanos Menores. El retrato más antiguo que se conoce de Francisco, que data de su retiro en Subiaco, entre 1223 y 1224. El nombre de la orden original, (Hermanos Menores, literalmente «Orden de los Hermanos Menores»), proviene del rechazo de Francisco de Asís al lujo y la riqueza. Francisco era hijo de un rico comerciante de telas, pero renunció a su riqueza para dedicarse más plenamente a su fe. Había cortado todos los lazos que le quedaban con su familia y se dedicó a una vida de solidaridad con sus hermanos en Cristo.

En otras palabras, abandonó su vida entre las clases ricas y aristocráticas (o «majori») para vivir como los pobres y los campesinos («minori»). Francisco adoptó la sencilla túnica que vestían los campesinos como hábito religioso para su orden e hizo que los demás que deseaban unirse a él hicieran lo mismo. Los que se unieron a él se convirtieron en la Orden de los Frailes Menores original. Primera Orden

La Primera Orden fue fundada por san Francisco de Asís. Se divide en tres ramas: hermanos menores —conocidos anteriormente como «observantes»— (O. F. M.), hermanos menores conventuales (O. F. M. Conv.) y capuchinos (O. F. M. Cap.).

En 1206 san Francisco empezó a llevar una vida religiosa centrada en la pobreza y la caridad. El 16 de abril de 1208 el noble italiano Bernardo de Quintaval se interesó por su forma de vida y se reunió con él en Porciúncula. Juntos leyeron Mateo 19:21, Mateo 16:24 y Lucas 9:3. San Francisco decidió que aquellos versículos fuesen la base de las reglas de su orden, de la que Bernardo fue el primer hermano. El 24 de febrero de 1209, festividad de San Matías, escuchó en misa el texto del Evangelio de Mateo 10:5-10 y dejó de usar el bastón y las sandalias.

Posteriormente se unieron otros hermanos. Se llamaron Varones Penitentes de Asís. En 1209 viajó a Roma con varios hermanos de la orden. Primero se entrevistó con el obispo Guido de Asís, que también se encontraba en Roma y que era defensor de su obra, y luego con el cardenal Juan de San Pablo. El cardenal Juan le recomendó que se dedicase solamente a vivir de forma monástica o eremítica, pero Francisco le pidió que intercediese por la causa de su orden ante el papa. Francisco se reunió con Inocencio III, que aprobó de forma no escrita las reglas de su orden. Hacia 1210 Francisco le puso el nombre de Orden de Frailes Menores.

Francisco conoció al cardenal Hugolino, obispo de Ostia y Velletri, en 1216. En 1217, durante la festividad de Pentecostés, se celebró el primer capítulo general en Porciúncula y la orden dividió su territorio en 12 provincias. En 1220, por petición de san Francisco, el cardenal Hugolino fue nombrado protector de la orden por el papa Honorio III. En el capítulo general de 1221 se estudió la primera regla de san Francisco y se acordó la realización de una más breve. Francisco escribió la nueva regla en 1223 y esta fue aprobada por bula de Honorio III.

A comienzos del , debido al aumento de los franciscanos observantes, más centrados en la pobreza, en el capítulo general de los franciscanos que tuvo lugar en Roma en 1517 se creó una diferenciación específica entre franciscanos conventuales y franciscanos observantes (actualmente como Orden de Frailes Menores). Esto fue aprobado por el papa León X con la bula Ite et vos in vineam meam de 1517.

En el el beato Mateo de Bascio se hizo franciscano observante. Como deseaba vivir con una mayor humildad, en 1525 abandonó el convento de Montefiorentino, en Montefalcone Appennino, para vivir como eremita. Posteriormente, otros religiosos lo acompañaron en su modo de vida. Estos frailes fueron conocidos como los capuchinos. Fueron aprobados por Clemente VII en 1528. En 1619 el papa Paulo V les otorgó a los capuchinos un ministro general autónomo.

Segunda Orden

Se trata de una orden femenina, fundada por san Francisco de Asís y santa Clara de Asís. En la actualidad se compone de las siguientes ramas: hermanas pobres de santa Clara (O. S. C.), clarisas capuchinas (O. S. C. Cap.), clarisas descalzas (O. S. Cl. Col.), hermanas franciscanas de la Inmaculada y clarisas adoradoras (O. C. P. A.).

A partir de 1210 san Francisco de Asís tuvo su residencia habitual en la iglesia de Porciúncula, en Asís. Santa Clara, una joven muchacha noble de Asís, y su amiga Pacífica se hicieron seguidoras de san Francisco en 1212. Posteriormente, otras mujeres siguieron su ejemplo. La Segunda Orden de San Francisco fue fundada para las religiosas. El obispo Guido de Cortona entregó a estas monjas la iglesia de San Damián en Asís. En 2011 había unas 20 000 monjas clarisas en 75 países.

El IV Concilio de Letrán de 1215 indicaba que todas las órdenes que no estaban aprobadas canónicamente debían tomar la regla de una orden ya aprobada. Las clarisas tomaron la regla benedictina. No obstante, Clara obtuvo de Inocencio III un singular "privilegio de pobreza".

Francisco conoció al cardenal Hugolino de Segni, obispo de Ostia y Velletri, en 1216. El cardenal Hugolino aprobó la regla de las clarisas de San Damián en 1219. Fue la primera mujer que escribió una regla para una comunidad.

El papa Honorio III aprobó la regla de la Primera Orden de San Francisco con la bula Solet annuere del 22 de noviembre de 1223. En 1227 Hugolino fue escogido papa como Gregorio IX. El papa Inocencio IV aprobó unas reglas para las clarisas con la bula Quoties a nobis del 23 de agosto de 1247. No obstante, posteriormente el pontífice dijo en la bula Inter personas del 6 de julio de 1250 que esta no era obligatoria para las monjas.

El 16 de septiembre de 1252 el papa InocencioIV aprobó otra regla para la orden. El cardenal Reinaldo de Conti di Segni fue protector de los franciscanos desde 1227 y desde 1248 también lo fue de las clarisas. El 27 de abril de 1253 logró que el papa Inocencio IV visitase a santa Clara en Asís, donde pasaba el final de su vida.

Durante su pontificado, AlejandroIV continuó siendo protector de franciscanos y clarisas. Cuando fue sucedido por Urbano IV en 1261, los franciscanos pidieron al papa que les asignase como protector al cardenal Juan Cayetano Orsini, lo que les fue concedido, aunque las clarisas tuvieron de protector a Esteban de Hungría, obispo de Palestrina. El papa Urbano IV, en la bula Inter personas del 19 de agosto de 1262, confirmó que en las circunstancias que se daban los franciscanos debían ser los que atendiesen las necesidades espirituales de las clarisas. Para tratar la jurisdicción franciscana de las clarisas y el papel del cardenal protector, el cardenal Cayetano de Orsino preparó una nueva regla para las clarisas, que fue aprobada por UrbanoIV por bula del 18 de octubre de 1263. En esta regla el cardenal protector asignaba a las comunidades clarisas un visitador o un capellán, sin que este tuviese que ser necesariamente franciscano. También se consiguió la unificación con el mismo cardenal protector de todos los conventos de religiosas seguidoras de santa Clara, incluidos los fundados con la regla de la beata Isabel de Francia. La regla urbanista permitía que los conventos de clarisas tuvieran propiedades y rentas. También añadía el uso del escapulario.

En el , santa Colette Boylet, nacida en la ciudad francesa de Corbie, decidió hacerse religiosa y pasó por diversas órdenes religiosas buscando alguna que satisficiera sus necesidades espirituales. Primero se hizo beguina, luego benedictina, luego clarisa y, posteriormente, se hizo de la Tercera Orden de San Francisco. El fraile franciscano Enrique de Baume le recomendó que volviese a las clarisas, haciéndose monja de clausura de esta orden. En 1406 obtuvo un permiso para ir a Niza para encontrarse con Benedicto XIII de Aviñón para exponer sus planes de reforma de la orden. El papa le dio autorización para fundar conventos de la orden reformada. Ella consiguió fundar una comunidad reformada en un monasterio de Besanzón y, posteriormente, pasó a haber unos 17 monasterios reformados o fundados nuevos. Santa Colette redactó unas constituciones que fueron aprobadas por el ministro general de los franciscanos en 1434 y en 1458 por el papa Pío II. Santa Colette falleció en Gante, Bélgica, en 1477 y fue canonizada por Pío VII en 1807. Las religiosas seguidoras de santa Colette son conocidas como clarisas descalzas.