miniaturadeimagen|Catequil, representando la luna cubierta, con una estrella de ocho puntas en el pecho que simboliza el sol recto. Catequil (conocido también como: Jatiquillá, Catequilla, Cataquillay, Apocatequil, Apu Catequil) es un dios acuático que tiene a su cuidado a los animales de la tierra. Se creía que los dejaba en libertad durante las noches cuando la luna era joven o tierna, con el objetivo de comunicar o transmitir valor y riquezas a las personas que se enfrentaban a ellos en un baño espiritual. Por esta razón se lo consideraba una deidad relacionada con el valor y la fortuna. Durante este hecho se llevaba a cabo un rito de iniciación en el cual el jatiquillado, buscaba obtener este valor y fortuna para convertirse en el líder de la comunidad. Catequil era usualmente representado antropomórficamente con un rayo en la mano y torso de jaguar. Su culto fue muy difundido por varios señoríos étnicos de Ecuador como los puruhá, panzaleo-quitu, caranqui y chono. Su popularidad se extendía desde Colombia, entre los señoríos pubenenses y pastos donde se sincretizó con Kamashka, hasta el norte de Perú entre las etnias de los huamachucos, los cajamarcas y los conchucos, donde se sincretizó con Illapa para convertirse en el dios del rayo. En este sincretismo en particular, por su relación con la justicia y el rayo cumpliría una función similar al orisha Changó.

Etimología Jatiquillá en idioma panzaleo significa luna cubierta y hace referencia a la luna que durante la fase final del cuarto menguante, era cubierta por la noche y desaparecía. En este momento se suponía que catequil dejaba libre a los animales que se encontraban a su cargo. Fue denominado "Cepo Catequil" que en lenguas barbacoanas significaría "Seepu" o "Seepuno" que significa la gema, el brote o germinación. A través del sincretismo del mito en Perú surgirían nuevos dioses como sería Pingueroa, que en las culturas de Ecuador como la Puruhá, Quitu y Caranqui serían Naatala, hermano de Catequil. Mientras que su representación en Perú es la de un pájaro, en Ecuador se lo representa como una serpiente, conocida como Pini. En este caso específico se refiere a Pini-Queraanu o también Piniquerenu. En las tres denominaciones representa al mismo tiempo la raza.

Mito Catequil tiene su origen en la mitología de los señoríos étnicos de Ecuador donde fue uno de los dioses más venerados. Se representa con un bastón que usualmente se lo interpreta como un rayo, convirtiéndolo en la deidad que controla el clima, capaz de lanzar rayos durante las tormentas. En esencia Catequil es el dios de la fortuna y el valor al cual se invocaba a través de un rito. Se caracteriza por vivir en "pozas de catequil", llamadas Pilu (en lengua cayapa) de la que desbordan ríos. Su veneración giraba alrededor de un rito específico en estos manantiales en donde el "teca" o también conocido como el "catequillado" llevaba a cabo un rito de iniciación. Al vivir Catequil en estas aguas (Pilu), las convertía en sagradas por lo que no eran tocadas salvo durante los rituales. De estos manantiales, ríos, lagos y lagunas se abstraían con el concepto "Pi", que significa en lengua cayapa "agua sacralizada". Este concepto constituía la base o principio filosófico de la mitología no solo de los Puruhás, sino también de los Quitus, Caranquis y Yumbos. Está relacionado además con la adoración del mar como fuente o el lugar donde se lleva a cabo el mito cosmogónico que explica la llegada de los primeros pobladores a las costas de Ecuador. De esta manera el mito de Catequil conecta con el mito de A rucu y A shimbu, los antepasados mitológicos o primeros humanos en llegar a Ecuador desde el océano. Este hecho ocurriría durante un eclipse, cuando pajta (sol) y quepepajta (luna) como principio masculino y femenino se unían. De esta manera, con la unión y la danza de la marea, A rucu y A Shimbu llegaban a las costas guiados por un jaguar. miniaturadeimagen|A Arucu y A Chimbu, ancestros originarios En el mito, Catequil está representado entonces por el jaguar y la luna, es decir el jaguar luna. Simbólicamente es la luna en cuarto menguante cuando toma la forma de una garra de un tigre. Esto corresponde con el calendario puruhá, quitu y caranqui que era lunar y contaba los meses con cada ciclo de la luna. El jaguar representa el sol, pero cuando está en el inframundo, (esto se relaciona con el mito Tsáchila de Salun) es decir durante la noche que no se lo puede ver. De esta manera cuando la luna es cubierta (jatequillá), se representa simbólicamente el eclipse originario con el que lo masculino y femenino se unieron y permitió la llegada de A Arucu y A Chimbu desde el mar (Pi) a la costa. Por esta razón la simbología de la luna cubierta ha sido interpretada como el jaguar (sol en el inframundo o en la noche) que siembra su falo en la luna, en una unión primigenia. De esta manera el catequillado o joven felino crece pasando de tigrillo a tigre, y después de tigre a tigre maduro o jaguar.

El mito se lleva a cabo durante el Ni'ipe o "la noche del fuego". En idioma cayapa "Ni" significa fuego y es el opuesto de "Pi". Es decir el primero simboliza el fuego, la destrucción, la muerte y lo trascendente, mientras que lo segundo simboliza el agua, la creación, la vida y lo inmanente a todas las cosas. De la unión de ambos conceptos surge el "Pini" que es representado por una serpiente de fuego que vomita agua e inunda el mundo. Usualmente se referían a ríos (con forma de serpientes) que al desbordarse inundaban a la comunidad causando su destrucción. De esta manera estarían unidos ambos conceptos, el agua y el fuego en un mismo símbolo. El catequillado o persona que hace este rito se enfrentaría a esta serpiente durante el rito de iniciación para poder convertirse en un líder de su comunidad. Si lograba vencerla, se conectaría con los "matutatas" o antepasados, es decir A Arucu y A Chimbu. Ya que Pini, la serpiente usualmente vivía en el inframundo, al vencerla el héroe salía del inframundo, regresaba a la tierra y era un líder ápto para la comunidad.

Rito

Resumen del ritual miniaturadeimagen|187x187px|Luna menguante (garra del tigre) antes de ser cubierta. El rito se hacía en ríos, lagos, lagunas y manantiales que brotaban desde la tierra. Estas a su vez eran conocidas como "pozas de catequil". Era realizado por hombres que se bañaban en estas pozas sagradas a media noche. En la poza, se creía que Catequil soltaba un montón de animales que atacaban a la persona y probaban su paciencia y fortaleza. El primer animal que salía era el sapo o "patata" en idioma Puruhá. En quichua era conocido como hambatu, de ahí el nombre de la ciudad de Ambato. Después del sapo venían una serie de animales como el cangrejo, el pez, la araña, la rata, el alacrán, el tigre, el tigre rojo, el búho grande, el gavilán, el zorro, el zorro de agua, el conejo, la lechuza, el gallinazo, la abeja, el murciélago, el pato, el mono, la mosca grande, la lagartija, la mariposa y la preñadilla (pez). El último animal en aparecer era la serpiente o "Pini" a quien el catequillado enfrentaba. Los animales atacaban al iniciado quien debía resistir. Muchos de ellos lo lamían, esto era interpretado como una transferencia de los poderes de los animales al iniciado o catequillado. Cuando esto sucedía, se creía que nacía el fuego en el corazón de esta persona por lo que era factible que se convierta en un sabio liberador.

Preparación y participantes Para poder resistir, el catequillado tenía que elevar su conciencia y para ello hacía uso de sustancias sicotrópicas. Era común el consumo de extractos de huantuc o floripondio, así como tomar sangre de chucurí, un roedor de los Andes. Para ello debía ser guiado por un "mirucu" o shaman, quien a su vez era quien lo elegía para llevar a cabo el ritual. A penas empeiza a sentir los efectos alucinógenos, es conducido al borde de la poza y se sumerge hasta los hombres. El mirucu alza sus brazos como para tomar la garra de la luna y grita "Catequil" repetidas veces. En el borde de la poza estarían colocadas ranas que serían aplastados por el mirucu para que viertan su sangre mientras la luna se oculta. De esta manera las aguas cubren al catequillado, al igual que las tinieblas. quien deberá permanecer sumergido hasta el reventar de la luz. En caso de que la persona no lograba soportar el rito, era considerado después un paria y una persona con mente enredada.

Simbología de los animales

Rana: conocida como patata o hambatu, simbolizaba el abuelo sol o abuelo paterno. Simboliza el danzante o el que hace la lluvia. Era común encontrarlos en los ríos, lagos, lagunas y manantiales que eran a su vez considerados sagrados. Un río en la sierra centro de Ecuador era famoso por tener muchos patatas o hambatus, por lo que fue llamado Ambato, de ahí el nombre de la ciudad.miniaturadeimagen|Río Ambato Mono: conocido como guishiyumi, simboliza la fecundidad y sabiduría. El sufijo "mi" significa sabiduría y ética. Es lo que permite el paso de lo ontológico "Pi" agua, "Ni" fuego que son la esencia del mundo, al "Mi" o ética y sabiduría. Araña: conocido como mutete, simboliza la raíz del achiote, fruto sagrado de los indígenas cayapas. Era representado en tejidos que representa la trama social y el tejido de la historia. Cangrejo: conocido como nelo, simboliza el corto de piernas o animal que deja huellas, que corretea como un niño tierno que esta gateando. Nelo recuerda que la vida recorre un solo camino, de la infancia a la vejez. Preñadilla: es el pez pequeño negro conocido como "ambi" o "imba" en cayapa. Es un pez vagre de lagos y lagunas de los Andes. Era muy apetecido como comida y simbolizaba que lo pequeño y humilde podía tener gran valor. Imbabura, el volcán toma el nombre de este pez y significa literalmente criadero de preñadilla. Los caranquis lo consideraban una deidad y su principal patriarca junto con Cotacachi, esposa de Imbabura. Esto según el testimonio de 1609: “la fuente de pescado que tengo en San Pablo nombrada Atalmuet”. Se trata de los famosos “pogios de preñadillas”, abundantes en las quebradas que dan a la laguna de San Pablo. miniaturadeimagen|Lago San Pablo a los pies del Imbabura Jaguar: o el tigre maduro, conocido como Luquela en idiomas cayapas, simboliza el brillo de la luna. Es decir el sol que desde el inframundo alumbraba a la luna y le daba su luz. Era común la creencia que la luna era un tigre acostado. Dependiendo de la fase lunar podía ser un tigre o un tigre maduro (jaguar). Cuando estaba en cuarto menguante se creía que la luna se incendiaba y era tragado o absorbido por el jaguar. Serpiente: conocido como pini, es el conjunto de tres conceptos "fuego-semilla-raza". El primero derivado de la palabra "ni" significa fuego que debe nacer en el corazón del catequillado al conectarse con sus antepasados. Por su parte, la semilla y raza son la base de la interpretación simbólica sexual de Jatequilla como el tigre que hunde el falo en la luna. Es pues la serpiente la representación de esta semilla que da origen a la raza. En concreto se cree que la morada de "pini" estaba en las cuevas de "Pi-Elen" en Chimborazo, cerca de Guano. Esta serpiente vivía cerca de un manantial, causando su apertura y el brote del agua. Se cree que este manantial se refiere a "un gran lago en el que había grandes peces y que en él estuvo el edén bíblico, que las vírgenes solían sacrificarse en el Elenpata". Esto se encontraba al pie de la colina de Lluishi, sin embargo, fue destruido en una de las erupciones del Chimborazo. Los puruhá que ahí vivían fueron evangelizados por los franciscanos, su monasterio fue destruido en un terremoto del , por lo que ahora solo quedan las ruinas del Monasterio de la Asunción y la momia de un franciscano.

Pozas de Catequil miniaturadeimagen|Siete pozas de Catequil miniaturadeimagen|Cerro Catequilla en la Mitad del Mundo