alt=Territorio Yaqui|miniaturadeimagen|285x285px|Nación Yaqui Los yaquis, autodenominados como yoremes, son una comunidad indígena del estado de Sonora, en México, asentados originariamente a lo largo del río Yaqui.
Características generales El conjunto del territorio yaqui comprende tres zonas claramente diferenciadas: una zona serrana (Sierra del Bacatete), una zona pesquera (Guásimas y Bahía de Lobos) y tierras de cultivo (el valle del Yaqui). En la actualidad, la población alcanza aproximadamente los 32,000 habitantes, habiendo sido duramente reducidos por las guerras que libraron por su supervivencia durante más de 50 años.
A finales del , bajo el gobierno de Porfirio Díaz, fueron combatidos y muchos deportados a plantaciones de Yucatán y Quintana Roo. Muchos de ellos regresaron a pie a sus tierras ancestrales, en tanto que otros emigraron a Arizona (Estados Unidos) para escapar de la represión del gobierno mexicano. La población yaqui de Arizona es de 8,000 habitantes y la tribu es reconocida por el gobierno estadounidense.
En la actualidad, además de los habitantes de la zona tradicional yaqui, existen otros grupos asentados en las diferentes ciudades del estado de Sonora. Al no regresar a sus pueblos, forman sus propias colonias dentro de las ciudades importantes. La vivienda generalmente se compone de tres secciones rectangulares: el dormitorio y la cocina, cuya estructura es de horcones de mezquite plantados en el suelo, con paredes de carrizos entretejidos, y techo de carrizos y esteras cubierto por una capa gruesa de tierra; además de una habitación construida con ramas, llamada portal, donde pasan gran parte del día, sobre todo durante la temporada de calor. El patio se aprovecha para la cría de animales; en el extremo más alejado se instala la letrina, que se construye con el mismo material de las casas.
Existe una buena infraestructura para la comunicación terrestre, férrea y aérea. La zona es atravesada por el Ferrocarril del Pacífico con varias estaciones cercanas a sus poblados, así como por la Carretera 15 o Carretera Internacional México-Nogales en su tramo Ciudad Obregón-Guaymas, donde confluyen caminos pavimentados o de terracería provenientes de los distintos poblados yaquis. La radio, la televisión y el teléfono, son medios de comunicación a los que muchos habitantes tienen acceso. Todos los pueblos yaquis cuentan con energía eléctrica, y el agua es obtenida mediante canales provenientes de la presa Oviáchic, o bien, por medio del bombeo de pozos profundos.
Historia Época virreinal 1533. se da el primer contacto entre españoles y miembros de la etnia, la expedición liderada por Diego de Guzmán (sobrino de Nuño de Guzmán)http://www.houstonculture.org/mexico/sinaloa.html llega a orillas del río Yaquí el 4 de octubre de 1533 y es recibido de forma hostil por miembros de la tribu. A consecuencia, se da el primer enfrentamiento entre ambos, resultando en varios españoles y yaquis muertos, así como yaquis hechos prisioneros que fueron utilizados por los españoles como guías para sus siguientes exploraciones.
1607. El capitán Diego Martínez de Hurdaide llega al territorio yaqui persiguiendo unos indios mayo. Hay varios combates para someter a los yaqui, los cuales, sin embargo, logran acorralar a los españoles. Pero, gracias a un ardid del capitán español, huyen y desde entonces, apodarán a los españoles (y por extensión a los no indígenas) yori: los que no respetan la ley tradicional.
1610. Los yaqui aceptan la paz a los yori.
1617. Llegan a territorio yaqui los jesuitas Andrés Pérez de Ribas y Tomás Basilio, iniciando con ellos un largo periodo de paz. Estos misioneros, para poder enseñarles más fácilmente, los congregan en ocho pueblos: Cócorit (Chiltepines), Bácum (lagunas), Vícam (puntas de flecha), Pótam (topos), Tórim (ratas), Huírivis (un tipo de pájaro), Ráhum (remansos) y Belem (Belén).
Los misioneros introdujeron, junto con la ganadería, cultivos europeos como el trigo, la vid y las legumbres y mejoraron sus siembras con los avances tecnológicos que les llevaron. En las misiones el trabajo estaba reglamentado: tres días en los asuntos de la misión, otros tres en sus propias tierras comunales y el séptimo estaba dedicado al culto cristiano. La evangelización resultó tan eficaz que los ritos actualmente se mantienen tal como los enseñaron los misioneros jesuitas en el , en un sincretismo de creencias ancestrales y cristianas, manteniendo la institución del temastián o catequista indígena y demás autoridades religiosas.miniaturadeimagen|258x258px|Bando en yaqui en el que se concede el perdón a los yaquis rebelados en 1740. 1740. Levantamiento de la tribu junto con grupos mayo, pima y ópata, al pretender los blancos apoderarse de sus fértiles tierras y usarlos como mano de obra barata.
1767. La expulsión de los jesuitas de toda la corona de España les afectó, pero con los franciscanos aprendieron una nueva organización política y militar, que también la tienen todavía.
En el pasado, los yaquis subsistían de la agricultura, cultivando frijoles, maíz y calabazas (como muchos de los pueblos indígenas de la región). Los yaquis que vivían en la región del Río Yaqui y en las zonas costeras de Sonora y Sinaloa pescaban y cultivaban. Los yaquis también elaboraban productos de algodón. Los yaquis siempre han sido hábiles guerreros. Los indios yaquis han sido descritos históricamente como de estatura bastante alta. Los hombres yaquis tienen una altura promedio de 5 pies 11.25 pulgadas (1,81 m) y las mujeres yaquis tienen una altura promedio de 5 pies 6.5 pulgadas (1,69 m).
Época independiente 1810. Los yaquis no participan en la Guerra de la Independencia puesto que siempre se consideraban una nación independiente.
1825. Se reinician las rebeliones yaqui con choques continuos entre el nuevo gobierno mexicano y los yaqui para formar una nación independiente separada de México, bajo el liderazgo de Juan Banderas. Existen continuamente alzamientos, asaltos, fusilamientos, promesas, divisiones que merman la etnia, obligándoles a refugiarse varias veces en la Sierra del Bacatete y creando un clima de intranquilidad en toda la zona. Entre los levantamientos destacan los de Cajeme en 1870 y las guerrillas de Tetabiate.
1866. La Constitución de Sonora estableció que las tribus quedaban fuera de la Ley y de sus tierras podían ser explotadas y colonizadas mediante el artículo 17: "Las tribus errantes y la de los ríos Yaqui y Mayo no gozarán de los derechos de los ciudadanos sonorenses, entretanto conserven la organización anómala que tienen en sus rancherías o pueblos.”
1897. Paz de Ortiz: El 15 de mayo Luis E. Torres negoció un acuerdo de paz con Tetabiate. Dos años después se rompieron los acuerdos y vuelven las hostilidades.
La Guerra del Yaqui surge en el último tercio del como respuesta a la convocatoria abierta para colonizar las tierras de los Valles del Yaqui y del Mayo por parte del gobierno mexicano. Los yaquis se levantan en defensa de su tierra y su autonomía. En esta guerra fue decisiva la Batalla de Mazocoba (1900), en la que el ejército federal infligió una fuerte derrota a los yaquis, mueren cientos de ellos y el ejército toma a 300 mujeres y niños prisioneros. A partir de este momento comienza la deportación a Yucatán, que se mantiene de una manera constante hasta terminar la primera década del , llegando la mayoría en 1908.
Un mapa de la Compañía Constructora Richardson del mismo año 1900 muestra dónde se haría el aparcelamiento y el recorrido del tren que se quería en esos lugares, y tenía marcados los ocupados por yaquis, por militares y por otras personas. Con él se puede deducir la bajada de habitantes yaquis, ya que además de los deportados, algunos se fueron a la sierra.
Deportación a Yucatán. Para acabar con las rebeliones de los yaqui, el gobierno de Porfirio Díaz deporta a miles de yaqui, inclusive familias enteras, para ir trabajar en las haciendas del henequén de Yucatán, un trabajo muy pesado y que ocasionó una alta mortandad. Los yaqui eran famosos por su fuerza y porque cortaban más pencas que los demás (también hubo chinos, coreanos, tlaxcaltecas, etc. en estas haciendas). Las mujeres trabajaban en la cocina comunal. De los 6500 que se calcula fueron deportados a Yucatán, volvieron unos 3500, de los que la mayoría murió y unos pocos se arraigaron allí al casarse con una mujer u hombre maya (en el censo de INEGI de 1990 en Yucatán solo se registraron dos hablantes de lengua yaqui). A partir de 1911 comienza de una manera paulatina su regreso a Sonora. La deportación no logró su cometido de desarraigo, sino que les afianzó más como pueblo y como cultura propia. right|thumb|261x261px|Yaquis entre 1910 y 1915. Con la deportación quedaron en Sonora unos 3000 yaquis, protegidos por hacendados con influencia. La mayoría estaban en Yucatán y otros emigraron hacia Arizona (Estados Unidos). A su regreso, muchos se establecen en Pótam y otros buscan trabajo en Hermosillo donde se instalan en los barrios de El Coloso. El Mariachi y La Matanza, trabajando en numerosas obras públicas como la Penitenciaría, ferrocarril, etc. si bien su presencia en esta ciudad se inicia desde mediados del .
1910. La etnia tuvo una importante participación en el conflicto de la Revolución mexicana, ya que se les había prometido que con su colaboración, al final de la guerra les devolverían sus territorios. Al no cumplir las autoridades, se dieron nuevos levantamientos todavía en 1929.
1937 a 1939. Acuerdos con el Estado mexicano. Acuerdos, bajo la presidencia del general Lázaro Cárdenas, donde conceden y ratifican a la etnia el dominio de sus tierras, incorporándola al sistema nacional de ejidos y reconociendo la legitimidad de las autoridades tradicionales yaqui. La margen izquierda del río Yaqui queda en poder de yori y la margen derecha en poder del pueblo yaqui.
El 27 de octubre de 1937, por medio de un acuerdo presidencial se dio posesión a la Tribu Yaqui de una porción de territorio que históricamente reclamaban y por el que habían luchado sin descanso. El acuerdo dotaba de ejidos a 13 núcleos rurales en la región del Valle del Yaqui, en la margen izquierda del río, a los que se les otorgaron 17 mil has de riego y 36 mil de temporal, beneficiando a 2,160 ejidatarios.
No se debe confundir la dotación a los ejidos con la restitución a la tribu. En la fracción novena del acuerdo presidencial de 1937 se establece que a la Tribu Yaqui “se le concede toda la extensión de tierra laborable ubicada sobre la margen derecha del río Yaqui, con el agua necesaria para riegos, de la presa en construcción de La Angostura, así como toda la sierra conocida por “Sierra del Yaqui”, a cuyos componentes se les proveerá de los recursos y elementos necesarios para el mejor aprovechamiento de sus tierras.
Estado mexicano reconoció la posesión de los yaquis sobre su territorio, pero lo que parecía un final feliz solo significó que pasaran de la férula de los colonos y terratenientes a la esfera de las instituciones y burócratas mexicanos. En los últimos días del gobierno cardenista, el 30 de septiembre de 1940 se dictó la “Resolución que titula definitivamente y precisa la ubicación de los terrenos que se restituyen a la Comunidad Indígena Yaqui, del Estado de Sonora”