El tercer ejército correntino contra Rosas fue un esfuerzo dirigido por líderes del partido unitario y del gobernador de la provincia de Corrientes, Pedro Ferré, para romper la dominación ejercida en la Argentina por el general Juan Manuel de Rosas. Estuvo dirigido por el general José María Paz, y por un tiempo logró dominar la provincia de Entre Ríos.

Los conflictos suscitados entre Paz y Ferré determinaron que el ejército quedara incorporado a las fuerzas del presidente uruguayo Fructuoso Rivera, que fueron derrotadas a fines de 1842 en la batalla de Arroyo Grande, que también determinó su desaparición.

Antecedentes

Cuando, en 1839, el gobernador Genaro Berón de Astrada dirigió la rebelión de la provincia de Corrientes contra Rosas, fue rápidamente destruido por el gobernador de Entre Ríos, Pascual Echagüe en la batalla de Pago Largo. De los 5.000,Pedro Ferré, José María Paz & Francisco Centeno (1923). Epistolario de los generales Ferré y Paz. Buenos Aires: Talleres gráficos Schenone hnos. y Linari, pp. 56 y 67 quizás 6.000,Domingo Faustino Sarmiento, Luis Montt & Augusto Belin Sarmiento (1909). Obras de D.F. Sarmiento. Tomo VI. Buenos Aires: Ediciones Belin hermanos, pp. 419 correntinos que componían el ejército de Berón de Astrada 1.984 fueron muertos y 450 capturados (luego liberados).Granaderos. "La Campaña de Pago Largo". La provincia fue sometida a la dominación federal.

Pocos meses después, sin embargo, la invasión del general Juan Lavalle a Entre Ríos, si bien no logró dominar esta provincia, significó la señal para un nuevo alzamiento de la de Corrientes. El nuevo gobernador, Pedro Ferré, organizó un segundo ejército correntino contra Rosas, que puso bajo el mando de Lavalle.

Al año siguiente, Lavalle invadió Entre Ríos con 4.000 correntinos.Centeno, Francisco (1923). Epistolario de los generales Ferré y Paz. Buenos Aires: Talleres gráficos Schenone hnos. y Linari, pp. 56 Tras dos batallas indecisas, quedó en una posición complicada, que resolvió trasladando todo su ejército – unos 3.000 hombres, en su mayoría correntinosAlberdi, Juan Bautista (1840). Obras completas de J. B. Alberdi. Tomo II. Buenos Aires: Imp. de "La Tribuna nacional", pp. 144.F. Centeno, Epistolario de los generales Ferré y Paz, pp. 67 – a la provincia de Buenos Aires, para atacar a Rosas.

Ferré, sorprendido y furioso contra Lavalle, lanzó una dura proclama contra este. Pero se dispuso a levantar un nuevo ejército. No tenía alternativa: Echagüe había conservado su ejército, no sólo intacto, sino que reforzado con aportes de Rosas.

Mientras tanto, la mayor parte de las provincias del noroeste formaron la Coalición del Norte, rebelándose también contra Rosas. Pero tanto la Coalición como la campaña de Lavalle – que llevó su ejército mayoritariamente correntino hacia el noroeste – terminarían derrotados a fines de 1841 por los hombres de Rosas, dirigidos por el expresidente uruguayo Manuel Oribe.

Deseosos de conseguir algún apoyo regional aparte del colorado oriental Fructuoso Rivera buscaron una alianza con los farrapos riograndenses que se concretó con un pacto de alianza secreto en enero de 1842.Thomas Whigham (1999). El comercio y los conflictos fluviales (1780-1840). Tradición y desarrollo en el Alto Plata. Asunción del Paraguay: El Lector. Al parecer el plan original de Lavalle era reunir las fuerzas que pudiera entre correntinos, orientales y farrapos a los que se sumarían posteriormente santafesinos, donde esperaba el apoyo del gobernador López, y entrerrianos, una vez que se apoderada de la provincia.Pedro Ferré (1921). Memoria del brigadier general Pedro Ferré, octubre de 1821 a diciembre de 1842: contribución a la historia de la provincia de Corrientes en sus luchas por la libertad y contra la tiranía. Corrientes: Coni, pp. 915. Aunque Ferré reconoce que dicha alianza podría haber formado un poderoso ejército de 5.000 a 6.000 hombres duda de sus posibilidades de éxito debido a lo diversas que eran sus tropas.

Formación del ejército

Cuando Lavalle embarcaba su ejército, se encontró con el general José María Paz. Siendo incompatibles los caracteres de ambos jefes unitarios, Lavalle envió a este a Corrientes, junto con el general Manuel Vicente Ramírez.

Ambos llegaron junto con la noticia del abandono de Lavalle de la campaña de Entre Ríos. Ferré lanzó una furiosa proclama en su contra y ofreció el mando del ejército provincial a Paz. Este aceptó, pero a cambio forzó al gobernador a moderar sus anatemas contra Lavalle.

Paz organizó rápidamente su ejército en las cercanías de Curuzú Cuatiá; se decía en la provincia que todos los hombres útiles habían muerto en Pago Largo o partido con Lavalle, por lo que el nuevo ejército se componía de "escueleros", esto es, de niños sacados de las escuelas. Salvando la exageración, lo cierto es que una parte excesivamente alta de los varones militar y económicamente útiles fue incorporada al ejército, con lo que la economía de la provincia se resintió. En total unos 3.000 correntinosCervera, Manuel María (1908). Historia de la ciudad y provincia de Santa Fe, 1573-1853. Tomo II. Santa Fe: La Unión de Ramón Ibáñey, pp. 834 (algunos elevan a 5.000).Marley, David (2008). Wars of the Americas: a chronology of armed conflict in the Western Hemisphere, 1492 to the present. Tomo I. Santa Bárbara: ABC-CLIO, pp. 735

Apenas librado de Lavalle, Echagüe envió sobre Corrientes a los coroneles Cabral y Gaspar Tacuabé, este un antiguo cacique guaraní. Tras algunos encuentros menores, la provincia fue invadida por el mismo Echagüe en octubre. Pero no hubo enfrentamiento, porque al saber que Lavalle retrocedía hacia Santa Fe, Echagüe retrocedió hacia su provincia. Por el momento, el ejército de Paz estaba salvado.

Durante los meses siguientes, Paz se dedicó a instruir a su ejército y armarlo lo mejor que pudo; consiguió la incorporación de algunos oficiales de carrera, venidos desde Montevideo, y una gran cantidad de armas, aportadas por Rivera, que las había recibido de Francia, en la época en que ese país había estado en guerra con la Argentina. También se firmó un nuevo tratado con Rivera, el único que tendría una realización decisiva en forma de ayuda de parte de este.

Desde fines de 1840 hasta la segunda mitad de 1841 no hubo operaciones. Echagüe esperaba el envío de refuerzos de parte de Rosas, pero este había preferido enviarle todos los hombres disponibles a Oribe.

Caaguazú

Finalmente, en septiembre de 1841, Echagüe se puso en marcha sobre Corrientes. Paz se retiró hacia el río Corriente, dejando las avanzadas en manos del general Ángel Núñez y de Joaquín Madariaga. Estas avanzadas no hicieron nada útil, y los entrerrianos estuvieron muy pronto sobre los correntinos. De modo que Paz cruzó el río Corriente perseguido por Echagüe, sólo para cruzarlo de nuevo hacia el sur unos días más tarde.

Una división del ejército de Paz, bajo el mando del coronel Faustino Velazco, derrotó cerca de Mercedes al coronel Tacuabé y los jefes correntinos de esa fuerza fueron ejecutados.Paz refiere en sus Memorias que él no ejecutaba oficiales enemigos rendidos, pero éstos hechos y la muerte del coronel Pantaleón Argañaraz unos años más tarde lo desmienten. Poco después llegaba a Corrientes la noticia de la derrota definitiva de Lavalle en la batalla de Famaillá; en cambio, resultó muy alentadora la llegada de un pequeño cuerpo de correntinos, de los que habían hecho toda la campaña al noroeste, al mando de los coroneles José Manuel Salas y Manuel Hornos.

Por esa época llegó un enviado del gobernador de Santa Fe, Juan Pablo López, que proponía una alianza de su provincia con Corrientes. Fue bien recibido y se le prometió ayuda.

El ejército de Echagüe contaba con 5.000 veteranos, y con jefes capaces como Servando Gómez y Juan Bautista Thorne. No estaba con él, en cambio, el más capaz de sus generales, Justo José de Urquiza.Granaderos. Batalla de Caaguazú

El 28 de noviembre, Echagüe atacó de frente la posición defensiva de Paz; la retirada fingida de la caballería de este llevó a los jinetes entrerrianos a una trampa perfecta, en que fueron impunemente acribillados por la artillería y la infantería correntinas. La batalla de Caaguazú fue la más brillante de las batallas ganadas por Paz;Bayá Carranza, Silvia & Titina Cubero Macri (2006). Las damas del Río de la Plata. Buenos Aires: Dunken, pp. 113. el ejército entrerriano fue completamente destrozado, su artillería y su infantería fueron capturadas en su totalidad, y el mismo Echagüe salvó por poco su vida. El ejército correntino tuvo 53 muertos y 71 heridos, mientras sus enemigos tuvieron 1.356 bajas, entre muertos y heridos, y 800 prisioneros.Marley, David (1998). Wars of the Americas: A Chronology of Armed Conflict in the New World, 1492 to the Present. Santa Bárbara: ABC-CLIO, pp. 491-492.

Invasión de Paz a Entre Ríos Paz se dedicó a aprovechar en todo lo posible su oportunidad, pero las dificultades económicas le hicieron perder algo más de un mes. En ese lapso, el 15 de diciembre, la legislatura entrerriana eligió gobernador, para suceder a Echagüe, a Justo José de Urquiza.

El general Paz invadió la provincia de Entre Ríos a principios de enero de 1842, mientras también Rivera invadía el territorio provincial con 2000 orientales en pos de unirse a los correntinos.Academia Nacional de la Historia Argentina & Ricardo Levene (1962). Historia de la nación argentina: desde los orígenes hasta la organización definitiva en 1862. Tomo IX. Buenos Aires: Librería "El Ateneo", pp. 299. Estima en 8.000 los efectivos de Rivera y 9.000 los de Oribe enfrentados en Arroyo Grande. Este último era el jefe nominal del ejército, y pretendió llegar primero hasta Paraná; pero, dado que se creía –con buenas razones– que Rivera pretendía separar a Entre Ríos de la Argentina, Paz se esforzó en ganarle de mano. En efecto, ocupó Paraná el 4 de febrero.

Los invasores eligieron gobernador a Pedro Pablo Seguí, que reunió una legislatura adicta. Poco después llegaba también Pedro Ferré a Paraná. Mientras Paz pensaba en cómo continuar la guerra contra Rosas, lo primero en que pensaba el gobernador correntino era en vengarse de las invasiones entrerrianas: exigió enormes indemnizaciones. Paz defendió los intereses entrerrianos, y cuando Seguí fue obligado a definirse, la legislatura eligió gobernador a Paz, que asumió el 12 de marzo.

Las desavenencias entre Ferré y Paz se hicieron insostenibles, el 20 de marzo Ferré se marchó a su provincia, llevándose todo su ejército, para evitar la posibilidad de que el cordobés se llevara a los soldados correntinos, como había hecho antes Lavalle. A Paz sólo le quedaron los prisioneros entrerrianos de Caaguazú y los milicianos de Paraná.

Por su parte, Rivera se dedicó a arrear todo el ganado que encontró hacia Uruguay. Urquiza, mientras tanto, se había refugiado en las islas del delta del Paraná, y por un corto tiempo pasó a Buenos Aires.

El inoportuno cambio de bando de Juan Pablo López

El gobernador santafesino Juan Pablo López ya había iniciado contactos con los opositores a Rosas desde principios de 1840. Es posible que, cuando Lavalle se retiró de Buenos Aires, su intención fuera incorporar a López a su ejército – ya tendría noticias de la actitud de este – y no combatirlo; pero López mantuvo su actitud hostil, por lo cual se vio obligado a combatirlo. Al llegar a Santa Fe, Lavalle se apoyó en un grupo de antirrosistas de esa provincia, muchos de los cuales había tenido buenas relaciones con López.

Oribe se había llevado, en su campaña al interior, la mayor parte de las tropas santafesinas, bajo del mando del coronel Jacinto Andrada. Cuando López se decidió a apoyar las sublevaciones contra Rosas, a fines de 1841, sólo podía contar con un ejército provincial muy disminuido; contaba, en cambio, con que Ferré le enviaría ayuda.