Bulgaria (, ), oficialmente República de Bulgaria (, ), es uno de los veintisiete Estados soberanos que forman la Unión Europea. Está situado en Europa Oriental, Europa meridional, y Europa del Sudeste. Limita con Rumania al norte (separados en gran parte por el Danubio), Serbia y Macedonia del Norte al oeste, con Grecia y Turquía al sur, y con el mar Negro al este.
Con un territorio de , Bulgaria es el decimoquinto país más grande de Europa por extensión. Varias zonas montañosas definen el paisaje, destacando la Stara Planina (los Balcanes) y las montañas Ródope, así como las montañas Rila, que incluyen el pico más alto en la región de los Balcanes, el Musala. Por el contrario, la llanura del Danubio en el norte y la llanura tracia superior en el sur son las regiones más bajas y más fértiles de Bulgaria. Los 354 km de costas del mar Negro constituyen todo el límite oriental del país. La capital y ciudad más poblada es Sofía, con una población permanente de .
La aparición del estado búlgaro se remonta al . El estado y la etnia búlgara actuales conservan las tradiciones del Primer Imperio Búlgaro (681-1018), que llegó a abarcar la mayor parte de los Balcanes y se convirtió en un centro cultural para los eslavos en la Edad Media. Con la caída del Segundo Imperio Búlgaro (1185-1396/1422), su territorio cayó bajo el dominio del Imperio otomano durante casi cinco siglos. La Guerra Ruso-Turca (1877-1878) llevó a la creación del Principado autónomo de Bulgaria en 1878, que obtuvo la plena soberanía en 1908.En 1945, tras la Segunda Guerra Mundial, se convirtió en un estado socialista y formó parte del Bloque del Este, hasta que tuvieron lugar los cambios políticos de 1989 y 1990, cuando el Partido Comunista permitió elecciones multipartidistas y Bulgaria llevó a cabo una transición a la democracia parlamentaria y la economía de libre mercado capitalista con resultados mixtos.
Bulgaria funciona como una democracia parlamentaria dentro de una república constitucional unitaria. Además es miembro de la Unión Europea, la OTAN, las Naciones Unidas y la Organización Mundial del Comercio.
Etimología Es un pueblo que estableció un estado en la región de Mesia en , entonces bajo control Imperio romano. Si bien es complejo establecer una etimología precisa del nombre, que se remonta al y la antigua Gran Bulgaria,Golden, Peter Benjamin (1992). An Introduction to the History of the Turkic Peoples: Ethnogenesis and State Formation in Medieval and Early Modern Eurasia and the Middle East. Otto Harrassowitz páginas 103.4. ISBN 978-3447032742 puede relacionárselo con la palabra prototurca bulģha que significa tanto "mezclar" como "sacudir" y su derivado bulgak "revuelta"o "desorden". El nombre búlgaro puede traducirse como "el pueblo mezclado" o bien "el pueblo rebelde". Otras etimologías propuestas, que han tenido un apoyo limitado y se consideran poco probables, incluyen la que lo deriva del germánico oriental con el sentido de "los combatientes", del latín burgaroi, es decir los mercenarios de los burgi o "fuertes" del limes danubiano,Maenchen-Helfen, Otto John (1973), The World of the Huns: Studies in Their History and Culture, University of California Press, página 384 ISBN 9780520015968 de una raíz derivada del río Volga o bien de una palabra turca antigua, reconstruida, *bel-gur que significaría: "los cinco uigures".Karatay, Osman (2003). In Search of the Lost Tribe: The Origins and Making of the Croatian Nation. Ayse Demiral. página 28 ISBN 9789756467077
Historia
Prehistoria y Edad Antigua
Las culturas prehistóricas asentadas en las tierras búlgaras incluyen la cultura neolítica de Hamangia y la cultura de Vinca (5-3 milenio a. C.), la cultura de Varna en el eneolítico (5.º milenio a. C.) y la cultura de Ezero de la Edad del Bronce. La cronología de Karanovo sirve como un indicador de la prehistoria en la región de los Balcanes.
Los tracios, uno de los tres principales grupos ancestrales de los búlgaros modernos, vivieron separados en varias tribus hasta el , cuando el rey Teres I unificó a la mayoría de ellos en el Reino odrisio. Después de emigrar de su patria original, algunos grupos de eslavos meridionales se asentaron en el territorio de la actual Bulgaria durante el y se mezclaron con los tracios "romanizados". Finalmente, la élite de los búlgaros incorporó a todos ellos en el Primer Imperio Búlgaro.
Segundo Imperio Búlgaro
Basilio II logró prevenir las rebeliones al mantener las leyes locales de la nobleza de Bulgaria, que se incorporaron en la aristocracia bizantina como arcontes o estrategos, garantizando así la indivisibilidad de Bulgaria con sus antiguos límites geográficos y reconociendo la autocefalía del Arzobispado búlgaro de Ohrid. Después de su muerte, las políticas internas bizantinas cambiaron, lo que condujo a una serie de rebeliones sin éxito, la más grande de ellas fue dirigida por Pedro Delyan. Sin embargo, no fue hasta 1185 cuando los nobles de la dinastía Asen, Ivan Asen I y Pedro IV, organizaron un gran levantamiento que logró restablecer al Estado búlgaro, marcando el inicio del Segundo Imperio Búlgaro.
miniatura|derecha|El Segundo Imperio Búlgaro bajo el Zar Ivan Asen II.
La dinastía Asen estableció su capital en Veliko Tarnovo. Kaloyan, el tercero de los monarcas de Asen, extendió sus dominios a Niš, Belgrado y Skopie, reconoció la supremacía espiritual del papa y recibió una corona real de un legado apostólico. El crecimiento cultural y económico se mantuvo con Ivan Asen II (1218-1241), quien extendió su control sobre Albania, Epiro, Macedonia y Tracia. En esa época, los logros de la escuela artística de Tarnovo, así como las primeras monedas acuñadas por un gobernante búlgaro fueron algunos de los indicadores del bienestar del Imperio.
izquierda|miniatura|Vista del Monasterio de Rila.
La dinastía Asen terminó en 1257, y debido a las invasiones de los tártaros (iniciadas a finales del ), conflictos internos y constantes ataques de los bizantinos y húngaros, el poderío militar y económico del país disminuyó. A finales del , las divisiones entre los terratenientes feudales búlgaros (boyardos) y la propagación de los bogomilos habían causado la división del Segundo Imperio Búlgaro en tres pequeños zaratos (Vidin, Tarnovo y Karvuna) y varios principados semiindependientes que luchaban entre sí y también contra los bizantinos, húngaros, serbios, venecianos y genoveses. En el período entre 1365 y 1370, los turcos otomanos, que ya habían iniciado su invasión de los Balcanes, conquistaron la mayoría de las ciudades y fortalezas búlgaras al sur de los montes Balcanes y comenzaron su avance hacia el norte.
Caída del Segundo Imperio y periodo otomano En 1393, los otomanos tomaron Tarnovo, la capital del Segundo Imperio Búlgaro, después de un asedio de tres meses. En 1396, el Zarato de Vidin cayó tras la derrota de una cruzada de cristianos en la batalla de Nicópolis. Con esto, los otomanos finalmente subyugaron y ocuparon Bulgaria. Durante su reinado, la población búlgara sufrió enormemente por la opresión, la intolerancia y el mal gobierno. La nobleza fue eliminada y el campesinado explotado por los otomanos, mientras que los búlgaros carecían de igualdad judicial con los otomanos musulmanes y pagaban impuestos más altos que ellos. La cultura búlgara se aisló de Europa, sus logros fueron destruidos y el clero educado huyó a otros países.
miniatura|derecha|La batalla de Nicópolis, 1396.
A lo largo de los casi cinco siglos de dominación otomana, el pueblo búlgaro respondió a la opresión mediante el fortalecimiento de la tradición del haiduk ("bandolerismo"), y trató de restablecer su estado organizando varias revueltas, destacando los dos levantamientos de Tarnovo (en 1598 y 1686) y la rebelión de Karposh (1689). El despertar nacional de Bulgaria fue uno de los factores clave en la lucha por la liberación, resultando en la sublevación de abril de 1876, la rebelión búlgara más grande y mejor organizada de todas. Aunque fue derrotada por las autoridades otomanas (en represalia, los turcos masacraron a unos 15 000 búlgaros), el levantamiento llamó a las grandes potencias a actuar. En 1876, convocaron a la Conferencia de Constantinopla, pero sus decisiones fueron rechazadas por las autoridades otomanas, lo que permitió al Imperio ruso buscar una solución por la fuerza sin correr el riesgo de una confrontación militar con otras grandes potencias (tal y como había sucedido en la Guerra de Crimea, de 1854 a 1856).
Tercer Estado Búlgaro
miniatura|izquierda|El príncipe Boris III con el mariscal de campo August von Mackensen inspeccionando a las tropas búlgaras, 1916. miniatura|La masacre de Batak, 1876. miniatura|Monumento al emperador ruso Alejandro II (Zar Libertador) en Sofía. La guerra ruso-turca (1877-1878) dio como resultado la derrota de las fuerzas otomanas por el ejército ruso (apoyado por fuerzas voluntarias de Bulgaria y Rumania) y el Tratado de San Stefano (3 de marzo de 1878), que enunciaba la creación del Principado autónomo de Bulgaria. Las grandes potencias inmediatamente rechazaron el Tratado, por temor a que un país tan grande en los Balcanes pudiese poner en peligro sus intereses. El posterior Tratado de Berlín de 1878 establecía un Estado autónomo mucho más pequeño que incluía a Mesia y la región de Sofía. El principado búlgaro se proclamó Estado independiente el 5 de octubre (22 de septiembre en el calendario juliano) de 1908, después de vencer a Serbia en una breve guerra e incorporar el territorio semiautónomo otomano de Rumelia Oriental.
miniatura|izquierda|Todor Zhivkov, presidente de la República Popular de Bulgaria entre 1962 y 1989. miniatura|derecha|Monumento al Ejército Rojo en Sofía. En los años siguientes a la declaración de independencia, Bulgaria se convirtió en una nación cada vez más militarizada: se la conocía como la «Prusia de los Balcanes».Балабанов, А. И аз на тоя свят. Спомени от разни времена. С., 1983, с. 72, 361 En 1912 y 1913, Bulgaria libró las guerras balcánicas, en un principio coligada con Grecia, Serbia y Montenegro contra el Imperio otomano. El ejército búlgaro venció en la primera guerra de los Balcanes, pero a continuación surgió un conflicto sobre la división de Macedonia entre los aliados victoriosos. La segunda guerra de los Balcanes concluyó con una gran derrota para Bulgaria, a la que atacaron casi simultáneamente sus vecinos. En la Primera Guerra Mundial, Bulgaria nuevamente se encontró luchando en el lado perdedor como resultado de su alianza con las Potencias Centrales. A pesar de lograr varias victorias (en Doiran, Monastir y nuevamente Doiran en 1918), Bulgaria perdió la guerra y sufrió importantes pérdidas territoriales. La cantidad total de víctimas de estas tres guerras fue de 412 000 civiles muertos, 152 000 militares muertos y más de 260 000 heridos. Una ola de 250 000 refugiados registrados oficialmente, (cerca del 6 % de la población antes de la guerra) y un número incierto de refugiados sin registrar pusieron una presión adicional sobre la economía nacional, ya en ruinas.
A raíz de estas pérdidas, en la década de 1920 y 1930, el país sufrió disturbios políticos, que llevaron a la implantación de la dictadura del zar Boris III (reinó de 1918 a 1943). En la década de 1920, el régimen utilizó el fallido atentado contra el zar Boris III como pretexto para iniciar una persecución masiva contra los izquierdistas, tanto comunistas como miembros de la Unión Agraria, que seguían apoyando al primer ministro derrocado Aleksandar Stamboliyski tras el golpe de Estado búlgaro de 1923. El terror blanco se cobra decenas de miles de muertos.John D. Bell, Peasants in Power: Alexander Stamboliski and the Bulgarian Agrarian National Union, 1899–1923 (1977)