La batalla de Sentino fue un enfrentamiento militar decisivo librado en el 295 a. C. cerca de Sentino (actual Sassoferrato, Las Marcas), durante la tercera guerra samnita. En este combate una alianza de samnitas, etruscos, umbríos y senones fue vencida por la República romana, dándole a esta última el control de la península itálica central.
Llamada la «batalla de las naciones», su resultado significó que la península itálica acabaría unificada por la autoridad romana.Cowan, 2009; Salmon, 1967: 268 Fue la mayor batalla en Italia hasta entonces, unos 80.000 hombres, quizás hasta 100.000, se enfrentaron.
Antecedentes A inicios del a. C., la Italia central se dividía entre romanos, galos, picenos, samnitas, etruscos y griegos, pero desde esa época los primeros iniciaron su expansión derrotando uno por uno a sus vecinos.
Hacia 299 a. C.,Polibio II.19.5 los senones sabían que muchas tribus al norte de los Alpes estaban migrando. Para evitar ser invadidos utilizaron su parentesco y el soborno para convencerlos de atacar a los romanos.Polibio II.19.1 Así invadieron Etruria, donde los etruscos se les sumaron para saquear territorio romano y retirarse con un gran botín,Polibio II.19.2 pero en sus tierras estalló una batalla por el reparto del botín y la fuerza se autodestruyó,Polibio II.19.3 lo que los griegos consideran común en ellos por beber y no saber controlarse.Polibio II.19.4 En 295 a. C. se aliaron con los samnitas. Fue entonces cuando el líder de estos últimos, Gelio Egnatio, consiguió establecer una coalición con los umbríos, galos senones y etruscos, como la única manera de detener a Roma.Floro I.17.1 Sin embargo, los picenos, nunca enemistados con los romanos y recientemente atacados por los galos, prefirieron apoyar a la República.Antonelli, 2003: 75 La coalición antirromana consiguió entrar en Camerinum (Camerino) para dar una batalla decisiva.
Los dos cónsules, Publio Decio Mus y Quinto Fabio Máximo Ruliano, tenían planeado marchar sobre los etruscos (Fabio) y samnitas (Decio) por separado.Livio 10.26.4 Pero cuando la República romana se enteró de los planes enemigos, los cónsules decidieron marchar sobre Etruria juntos en cuanto asumieron.Livio 10.26.5 Hasta entonces Roma sólo había enfrentado un enemigo a la vez, ahora era una gran alianza. Entre tanto, los senones atacaron en gran número la II legión acampada en Clusio (Chiusi),Livio 10.26.7 dejada ahí a las órdenes de Lucio Cornelio Escipión BarbatoLivio 10.25.11 por Fabio cuando fue a Roma para asumir su cargo;Livio 10.25.12 tomaron por sorpresa a los legionarios antes de que pudieran reconocer el terreno,Livio 10.26.9 justo cuando Escipión construía su castra (campamento) sobre una colina cercana a la ciudad,Livio 10.26.8 atacados por delante y por detrás, acabaron masacrados.Livio 10.26.10 Los cónsules, que no estaban lejos, se enteraron cuando vieron a jinetes galos con cabezas romanas colgando de los cuellos de sus caballos.Livio 10.26.11
thumb|izquierda|300px|Mapa de la tercera guerra samnita. Algunas fuentes dicen que fueron los umbríos quienes emboscaron una partida de exploradores mandada por un oficial llamado Lucio Manlio Torcuato, pero Escipión consiguió prestarle ayuda y salvar a los soldados.Livio 10.26.12 Sin embargo, Tito Livio afirma que la versión más probable es la primera porque los romanos tomaron medidas defensivas para prevenir un ataque galo.Livio 10.26.13 Entre tanto, los romanos enviaron a las legiones II y IV al mando del procónsul Lucio Volumnio Flama contra Samnio, obligando a los samnitas a limitar el número de soldados que podían aportar.Livio 10.27.11
Los aliados decidieron unir sus fuerzas en Etruria para un combate decisivo.Floro I.17.2 El ejército consular cruzó los Apeninos y acampó en Sentino, cerca del campamento enemigo.Livio 10.27.1 El plan aliado consistía en que senones y samnitas atacarían a las legiones por delante mientras umbríos y etruscos asaltaban su campamento.Livio 10.27.3 Sin embargo, desertores informaron a los cónsules de sus planes a cambio de dinero.Livio 10.27.4 Por una orden consular escrita los propretores Cneo Fulvio y Lucio Postumio Megelo marcharon con otros dos ejércitosLivio 10.26.15 hasta ClusioLivio 10.27.5 y luego saquearon Etruria y Umbría,Orosio III.21.3 forzando a los guerreros de esos países a retirarse para defender sus tierras poco antes de la batalla, algo que fue decisivo, pues sin ellos las fuerzas enfrentadas quedaron parejas. Originalmente, este ejército de reserva tenía la misión de asegurar las comunicaciones entre Roma y los cónsules.Arnold, 1854: 339
Fuerzas en combate Romanos Las fuerzas romanas eran dos ejércitos consulares típicos de la época, compuestos por dos legiones y dos alas de 4.200 infantes cada una, además de 300 jinetes por cada legión y hasta el triple de caballería por cada ala.Goldsworthy, 2005: 28 Estas fuerzas incluían oficialmente 300 vélites pero contando a los rorarii su número se cuadruplicaba.Sabin, 2007a: 168 De estos, unos 8.000 a 10.000 serían ciudadanos romanos y el resto itálicos aliados (picenos y latinos). Un ejército de dimensiones similares a los usados posteriormente en las guerras pírricas. Era el mayor ejército romano hasta entonces concentrado, equivalente a dos ejércitos consulares, pues tradicionalmente los romanos formaban dos legiones anuales para salir de campaña.
Estaban organizados en 4 legiones romanas y 4 alae, «alas», de sus aliados itálicos. Esto equivaldría a 38.000 soldados en los cálculos de Brian Taylor, incluyendo un gran número de jinetes aportados por los itálicos, destacando más 1.000 jinetes campanos especialmente seleccionados. Las estimaciones decimonónicas de Thomas Arnold elevan los números a 50.000 a 60.000. Las más bajistas son las de Sara Phang con 30.000 a 40.000 efectivos.Phang, 2016: 1205
El historiador británico Tim Cornell sugiere 36.000 siguiendo los números que da Polibio sobre las legiones de la época.Cornell, 1995: 361; Sabin, 2007a: 168 En cambio, Duncan Head eleva la cifra a 45.000 basándose en los grandes contingentes de aliados mencionados por Livio, principalmente infantería ligera y caballería.Head, 1982: 39, 159-160; Sabin, 2007a: 168 Analizando los anteriores estudios, el historiador militar Philip Sabin cree que probablemente sumaran 40.000, aparte de un pequeño contingente de auxiliares vigilando el campamento.Sabin, 2007a: 168, 170-171
El historiador británico Ross Cowan desglosa en 16.800 legionarios y 1.200 a 1.500 jinetes romanos; los aliados aportaron aún más soldados. Si se considera que Apio Claudio el Ciego y Lucio Volumnio Flama en 296 a. C. atacaron Etruria con 27000 itálicos, es perfectamente posible que Fabio y Decio llevaran un número similar, lo que da unos 45.000 combatientes. Sin embargo, Cowan también reconoce que otros dos ejércitos romanos estaban operativos en 295 a. C., así que un contingente ligeramente menor, quizás 40.000, es más probable.
Respecto a los aliados, sin duda participaron los lucanos y campanos, y muy probablemente los marsos, pelignos, vestinos, marrucinos y varios contingentes de las ciudades latinas y colonias romanas fundadas en la anterior guerra. En tanto, los picenos pudieron ausentarse para ir a defender sus tierras y se supone que los carmertianos fueron reclutados por Escipión para vigilar los movimientos enemigos en Umbria.
Aliados Fuentes romanas de la época dicen que sus enemigos sumaban 1.000.000 de infantes, 46.000 jinetes y 1.000 carros de guerra, incluyendo etruscos y umbríos antes de que se marcharan.Livio 10.30.5 Sin embargo, ya Livio consideraba exageradas esas cifrasLivio 10.30.4 y era imposible para un ejército de esa época abastecer o maniobrar tales números. Paulo Orosio los reduce a 140.330 infantes, 47.000 jinetes y 1.000 carros.Orosio III.21.6
Estudiosos modernos creen que los aliados sumaban una fuerza similar a sus enemigos,Sabin, 2007a: 170 unos 38.000 a 40.000 efectivos, al menos, porque a los cónsules les preocupaba enfrentar a tal fuerza aún después de la retirada de los etruscos y umbrios, lo que indica que probablemente todavía fueran superiores en número, tal vez unos 50.000.
Batalla Durante dos días los romanos intentaron provocar al enemigo para una batalla decisiva sin éxito,Livio 10.27.7 al tercero ambos bandos descendieron a la llanura.Livio 10.27.8 Los samnitas formaron el ala izquierda aliada y los senones la derecha. En contrapartida, Fabio comandaba las I y III legiones para enfrentar a los samnitas y Decio la V y VI frente a los galos. Según la leyenda, aparecieron en la tierra interpuesta un lobo persiguiendo a una cierva, la presa huyó herida hacia los galos y samnitas, mientras el cazador hacia los romanos. El canino era un símbolo de Marte, divinidad protectora de los romanos, y visto como un presagio favorable.Livio 10.27.8-9
Los legionarios de Fabio aguantaron a la defensiva,Livio 10.28.2 porque su comandante sabía que las tácticas de sus oponentes se basaban en una primera carga furiosa que si era aguantada acabaría dando la victoria a los romanos.Livio 10.28.3 De ahí que tras un largo combate sin ventaja para ningún bando,Livio 10.28.1 los samnitas empezaron a perder lentamente su ímpetu mientras que el calor desgastaba a los senones.Livio 10.28.4 Fue entonces cuando sus legiones pasaron a la ofensiva.Livio 10.28.5
En cambio, Decio, más joven, se lanzó al ataque desde el principio y como la infantería no avanzaba a la velocidad necesaria, trajo a su caballería.Livio 10.28.6 Dos veces lideró la carga contra los jinetes senones sin vencerLivio 10.28.7 y a la tercera los hicieron retroceder, acercándose al campamento galo, alejándose de su infantería.Livio 10.28.8 Ahí el ruido de los carros de guerra enemigos asustó a las monturas romanas, produciéndose el pánico y resultando vencidos.Livio 10.28.9 Los carros cargaron contra los legionarios de Decio, destrozando las primeras líneas,Livio 10.28.10 lo que fue seguido por la furiosa carga de los guerreros celtas.Livio 10.28.11 Sin éxito, Decio intento reorganizar a las unidades y detener a los que huían,Livio 10.28.12 hasta que consagró su vida a la victoria de los romanos y sus dioses,Livio 10.28.16-17 siguiendo el ejemplo de su padre.Floro I.17.7; Livio 10.28.15 Luego espoleó a su caballo y cargó contra la masa de galos, resultando muerto por sus proyectiles.Livio 10.28.18
Al ver esto, los legionarios dejaron de huir y volvieron al ataque, lo contrario que solía pasar con un ejército que pierde a su líder.Livio 10.29.1 Los galos, especialmente los que rodeaban el cadáver del cónsul, quedaron paralizados e incapaces de lanzar adecuadamente sus proyectiles.Livio 10.29.2 El pontífice Livio anunció que el sacrificio de Decio le daría la victoria a los romanosLivio 10.29.3 y estos cargaron con furia y locura.Livio 10.29.4