Portuguesa es uno de los veintitrés estados que, junto con el Distrito Capital y las Dependencias Federales, forman la República Bolivariana de Venezuela. Su capital es Guanare y su ciudad más poblada es Acarigua. Está ubicada en la región centroccidental limitando al norte con Lara, al este con Cojedes, al sur con Barinas y al oeste con Trujillo. Posee 14 municipios autónomos y 39 parroquias civiles. Sus principales ciudades son: Guanare, Acarigua y Araure. es considerado "El Granero de Venezuela" por la gran cantidad de productos agrícolas que allí se obtienen. El estado de Portuguesa es el 12° estado más poblado del país, con 1.078.934 de habitantes / portugueseños. 350px|thumb|Iglesia de Nuestra Señora del Pilar construida en el siglo XVIII
Toponimia El estado fue designado con ese nombre a partir del 4 de agosto de 1909. Según relata el apólogo, se debe al trágico desenlace de una joven de origen portugués que pereció ahogada en las aguas del antiguo y caudaloso río Temerí; ella acompañaba posiblemente a los conquistadores que fundaron a Guanare, capital del Estado. A raíz de este acontecimiento se desprende el gentilicio que identifica al río y al Estado.
Historia El territorio donde actualmente se encuentra Portuguesa fue habitado por diversas etnias amerindias. Entre estos se encontraban los cuibas y los caquetíos, así como diversos grupos de guamos. Estos últimos se dedicaban ante todo a la pesca y recolección.
Nicolás Federmann y sus tropas españolas y alemanas exploraron el territorio por primera vez hacia 1530. El 15 de diciembre llegaron a un pueblo llamado Hacarigua, que luego se convertiría en el español Acarigua. En 1561 un grupo liderizado por portugueses, se estableció en Guanare. El fundador de la ciudad europea fue João Fernandes de León, originario de Vila Nova de Portimão.
Hacia noviembre de 1657 llegaron los primeros misioneros católicos a la región de Guanare y Acarigua y comenzaron a predicar entre los guamonteyes y otros grupos. En 1696 es fundada El Pilar de Araure.
Época precolombina En la era prehispánica, el territorio de los llanos venezolanos fue habitado por grupos que llegaron desde la región amazónica por vía fluvial (probablemente Colombia o Ecuador).
La ocupación más antigua que se conoce ocurrió entre 300 y 600 a. C. en los llanos de Barinas y Portuguesa, quizás por ser uno de los menos afectados por las inundaciones periódicas de la región.
Durante los siguientes 1200 años, estas comunidades se desplazaron hacia el norte de Venezuela y también recibieron la influencia de grupos procedentes del Orinoco. Entre las huellas que dejaron estos habitantes precolombinos se encuentran numerosos petroglifos de figuras geométricas, antropomorfas y zoomorfas, así como una compleja red de calzadas que se cree servían para desecar pantanos o controlar las aguas. Dejaron además un sistema de montículos que posiblemente tenía funciones de vigilancia, funerarias o de refugio para los períodos de mayor inundación.
Colonización española Varias expediciones de los Welser de Augsburgo, procedentes de Coro al mando de Nicolás Federmann y Georg von Spira, hacia el año de 1534 se encaminaron al piedemonte andino y cruzaron el actual territorio de los Llanos.
En 1542, las huestes de Felipe von Hutten procedentes de Coro, visitan la región camino de Barinas, pero son rechazadas por los indígenas Omaguas y Hutten resulta herido.
Los conquistadores españoles Diego Ruiz de Vallejo y Juan Ruiz de Villegas iniciaron en 1549 la exploración de las tierras ubicadas en el oriente de la cordillera de Los Andes. Décadas después, el 3 de noviembre de 1591, Juan Fernández de León fundó Espíritu Santo del Valle de Guanaguanare, hoy Guanare. Su nombre en lengua indígena quiere decir ‘Lugar de gaviotas’ e igualmente, ‘Tierra entre ríos’.
El nombre del estado proviene del río Portuguesa, el cual cruza la entidad. Cuenta una leyenda, que obtuvo esta denominación a raíz de que una mujer oriunda de Portugal se ahogó en sus aguas.
Siglo XIX Entre las acciones guerreras emprendidas por Bolívar desde el occidente en la Guerra de Independencia se destaca la Batalla de Araure en la que Simón Bolívar vence a José Ceballos. Con Santiago Mariño desde el oriente, Venezuela estaba bajo el control de los patriotas a mediados de 1813, a excepción de las provincias de Guayana y de Maracaibo. En septiembre de 1813 los realistas recibieron refuerzos desde Cádiz extendiéndose a los enfrentamientos armados por todo el país, mientras los éxitos de los patriotas continuaron hasta fines de 1813.
El 3 de diciembre de 1813 tuvo conocimiento Simón Bolívar de que las fuerzas realistas (3500 hombres), bajo el mando del brigadier José Ceballos, se habían reunido con las de José Yáñez en la villa de Araure (Edo. Portuguesa), y en virtud de ello, dispuso que todos los cuerpos que se hallaban en El Altar y Cojedes concurriesen a la concentración que se llevaría a cabo en el pueblo Agua Blanca.
El día 4 marcharon los republicanos hacia Araure y acamparon a unos 1000 m del poblado, frente a los realistas, los cuales se habían desplegado a la entrada de la montaña del río Acarigua; con sus alas apoyadas en sendos bosques y cubierto su frente por una pequeña laguna; su espalda estaba guarnecida por un bosque; disponían, además, de diez piezas de artillería.
El día 5, la descubierta republicana empeñó la acción y de inmediato se vio flanqueada y cortada por una columna de caballería. La pequeña fuerza atacante fue virtualmente destruida. Entretanto, Simón Bolívar desplegaba en batalla sus divisiones, para reanudar el ataque. El coronel Manuel Villapol se colocó a la derecha; el coronel Florencio Palacios en el centro y el teniente coronel Vicente Campo Elías, con el batallón Barlovento, a la izquierda.
La caballería cubría los dos flancos del dispositivo. Como reserva fue destinado un cuerpo de caballería. Ante el ataque republicano, Ceballos hizo marchar su caballería contra la derecha de los atacantes, para distraerlos y desordenarlos, pero Bolívar, atento a este movimiento, empeñó su reserva, la cual desordenó y puso en fuga a la caballería contraria.
Esta intervención de Bolívar permitió la ruptura del frente enemigo, acción que produjo gran confusión dentro de la posición defensiva, con el consiguiente triunfo de los republicanos.
Una división fue encargada de recorrer el campo de batalla, el cual quedó cubierto de cadáveres y suministros de todas las clases, en tanto que de la persecución de los vencidos se encargó el propio Bolívar. Las fuerzas republicanas marcharon ese día a Aparición de la Corteza, donde Bolívar fijó su cuartel general provisional.
La batalla comenzó al amanecer y tuvo una duración de seis horas, aproximadamente. Las tropas realistas eran numéricamente superiores a los efectivos patriotas. Quedaron en poder de los patriotas 200 prisioneros, cuatro banderas y numerosas piezas de artillería. En este solo choque, apasionado y violento, perecieron alanceados más de 500 jinetes de Yáñez, el Ñaña de los llaneros. Aquí peleó el batallón que en la pasada jornada de Barquisimeto fue castigado por el Libertador, negándole el nombre y el derecho a llevar bandera. El 10 de abril de 1851, por decreto del Congreso de la República bajo el mandato del general José Gregorio Monagas, el territorio que actualmente conforma el estado Portuguesa pasó a ser provincia, con Guanare como su capital.
Guerra Federal La guerra federal fue aún más devastadora que la guerra emancipadora en los Estados Portuguesa, Apure y Barinas. Sobre todo en Portuguesa fue donde más se significó, ya que además de los atropellos y la pérdida de vidas en los enfrentamientos, las partidas de guerrilleros incontrolados, las pasiones y las rencillas produjeron más muertes y desgracias que los combates; además, los incendios provocados en casas, haciendas y corrales de ganado que sumieron en la ruina a muchas familias de entonces.
En los días de este incontrolado movimiento y en las inmediaciones de Araure, concretamente en Tapa de Piedra, el 4 de abril de 1859, se escenificó un cruento combate entre las fuerzas revolucionarias del general Zamora y las del conservador Manuel Herrera. Después de casi tres horas de enfrentamiento, Herrera perdía la contienda y tuvo que huir con los sobrevivientes camino de Ospino. A raíz de la Revolución Federal en 1866, se decidió unir las entidades Zamora y Portuguesa en una sola y llamarla estado Zamora. Más tarde, con Antonio Guzmán Blanco en el poder, la división territorial se redujo a siete estados, por lo que Portuguesa pasó a integrar el estado Sur de Occidente, junto con Cojedes y Zamora.
Siglo XX A finales del siglo XIX, la Revolución Restauradora le devolvió al país la división política en 20 estados y, en consecuencia, Portuguesa y Cojedes volvieron a ser Zamora. Finalmente, el 5 de agosto de 1909 se promulgó la Constitución Nacional, que establecía que Venezuela estaría conformada por un Distrito Federal, dos Territorios Federales y 20 estados, uno de los cuales sería Portuguesa con capital en la Ciudad de Guanare.
Como la mayoría de los estados llaneros, Portuguesa estuvo prácticamente incomunicada con el centro del país hasta mediados del siglo XX. La única forma de trasladarse de esta entidad a otra era mediante carretas tiradas por caballos o bueyes, o empleando las vías fluviales. Posterior al derrocamiento del General Isaías Medina Angarita, la Junta Revolucionaria de Gobierno comienza a materializar los proyectos existentes que diseñaron los anteriores gobernantes sobre el desarrollo agrícola sustentable basado en la colonización de grandes extensiones. Fue en la década de los 40, cuando comenzaron los trabajos de la carretera de Los Llanos, que significó el despegue económico de la región. La fundación de la Colonia Agrícola de Turén mediante el trabajo de 20.000 inmigrantes refugiados, en su mayoría italianos, impulsó el plan arrocero, y la incorporación de cientos de hectáreas de tierras bajo riego fueron claves para el desarrollo y crecimiento de este estado conocido como el granero de Venezuela.
Dentro de este contexto se adoptó un modelo desarrollista con influencia de los Estados Unidos, que permitió el establecimiento de relaciones sociales de producción en el sector agrícola basadas en el capitalismo. A finales de la década de 1940 y comienzos de 1950 se inició un proyecto estatal denominado Unidad Agrícola de Turén (U.A.T.), que posteriormente se concretó en la Colonia Agrícola de Turén.
Para su ejecución, el gobierno, mediante la diplomacia itinerante, recurrió a convenios internacionales suscritos en la postguerra sobre ayuda a refugiados y aplicó la política de fronteras abiertas de inmigración selectiva impulsada por el general Marcos Pérez Jiménez. En este marco ingresaron europeos, principalmente italianos, españoles y alemanes, con tradición agrícola, quienes compartieron labores con ciudadanos venezolanos provenientes de diversas regiones del país.
En 1949 se inició la Unidad o Colonia Agrícola de Turén, considerada la experiencia más ambiciosa de este tipo realizada en un país caribeño. Ubicada en una zona montañosa, al igual que la Colonia Tovar, fue concebida como el futuro “Granero de Venezuela” y albergó, junto a una minoría de agricultores locales, una diversidad de inmigrantes de varios países. En sus inicios predominaban europeos orientales llegados a través de la International Refugee Organization, muchos de ellos germanos étnicos provenientes de Rumanía. Sin embargo, a comienzos de la década de 1950, italianos y alemanes pasaron a constituir la mayoría relativa de la población inmigrante.
Geografía 350px|thumb|Paisaje de Los Llanos de Portuguesa.