Utrera es un municipio y una ciudad española de la provincia de Sevilla, en Andalucía. Se trata del décimo término municipal más extenso de la comunidad autónoma. Perteneciente a la comarca agrícola de La Campiña, cuenta con una población de y es cabeza del partido judicial homónimo.

El centro histórico está declarado bien de interés cultural en calidad de conjunto histórico-artístico desde 2002.<ref name="conjuntoutrera">BOJA, n.º 49, de 27 de abril de 2002, página 8414, DECRETO 100/2002, de 5 de marzo, por el que se declara Bien de Interés Cultural, con la categoría de Conjunto Histórico, el sector delimitado a tal efecto de la población de Utrera (Sevilla) (en HTML). Consultar texto completo. Incluye fascículo 2 con la descripción detallada de la zona declarada conjunto histórico-artístico, págs. 6868 a 6879 (en PDF).</ref> La ciudad es considerada una de las cunas históricas del flamenco, y un lugar de referencia en el origen del toro bravo, existiendo en su término municipal varias ganaderías famosas. También es destacable su cría equina, que aporta yeguadas de reconocido prestigio.

Geografía Utrera está integrado en la comarca de Bajo Guadalquivir, situándose a 31 kilómetros de la capital sevillana. Constituye cabeza comarcal y bajo su administración se encuentran las pedanías de Guadalema de los Quintero, el pantano Torre del Águila, La Cañada, Trajano, Pinzón, las estaciones de Don Rodrigo y las Alcantarillas, y otros poblados que deben su origen al Instituto Nacional de Colonización. Es cabeza del partido judicial número 9 de Sevilla, al que pertenecen El Coronil, Los Molares, El Palmar de Troya y Los Palacios y Villafranca.

El término municipal está atravesado por las siguientes carreteras:

Autovía del Sur A-4, que une Madrid con Cádiz a través de Ocaña, Manzanares, Bailén, Córdoba, Écija, Sevilla y Jerez de la Frontera, que discurre paralela a la antigua N-IV entre los pK 576 y 591. Autopista del Sur AP-4, que une Sevilla con Cádiz, es la vía por la cual se puede llegar más rápido de Sevilla a Cádiz, sin tener que coger la carretera nacional N-IV. Autovía autonómica A-376, que une Sevilla con Utrera. Carretera autonómica A-375, que se dirige a El Coronil, Montellano, Puerto Serrano, Villamartín, Algodonales y los demás pueblos de la sierra de Cádiz. Carretera autonómica A-362, que se dirige a Los Palacios y Villafranca. Carretera autonómica A-8030, que une Utrera con la antigua N-IV y Las Cabezas de San Juan. Carretera autonómica A-394, que se dirige a El Palmar de Troya, también tiene otro tramo que va desde Arahal, concretamente desde la salida 37 de la autovía A-92.

La ciudad se encuentra a una altitud de 49 metros sobre el nivel del mar. El término municipal abarca en su totalidad 651,24 km², limitado al norte con Dos Hermanas y Alcalá de Guadaíra; al este por Arahal, Los Molares y El Coronil; al sur por Espera y Villamartín, en la provincia de Cádiz; y al oeste por Los Palacios y Villafranca, Las Cabezas de San Juan y La Puebla del Río. El municipio rodea totalmente al término municipal de El Palmar de Troya.

El relieve del municipio está caracterizado por la transición entre las campiñas surorientales de la provincia y el Bajo Guadalquivir. Al ser una zona transicional y debido al extenso territorio que abarca, cuenta con paisajes variados. Los llanos interiores representan la mayor parte del norte del municipio, teniendo continuidad con la llanura de Alcalá de Guadaíra. Por la zona oriental el paisaje es similar, propio de la campiña. Al sur del municipio van surgiendo los cerros y lomas del norte de las sierras meridionales, entre los que se asienta el embalse de la Torre del Águila, que recoge las aguas de los arroyos que hacia él descienden. Finalmente, por el oeste, aparecen las el paisaje marismeño propio del Bajo Guadalquivir. El arroyo Calzas Anchas atraviesa la ciudad de este a oeste, pasando por el centro, aunque discurre soterrado a su paso por la ciudad. La altitud oscila entre los 222 m al sureste (Las Gamonosas) y los 4 m en la zona occidental marismeña.

Clima Goza de cielos despejados la mayor parte del año, que aportan una gran cantidad de horas de sol. El tipo climático de la zona es mediterráneo del tipo subtropical —también clasificado como subhúmedo mesotérmico—, y se caracteriza por veranos cálidos y secos, e inviernos húmedos y templados. La época seca, centrada en la época estival, suele durar más de cuatro meses. El 71 % de las lluvias del año se producen en otoño.

La temperatura media anual de la zona es de 17,5 °C. Las máximas absolutas tienen un promedio de 41,9 °C, siendo el mes más caluroso julio, donde se alcanza una media de 47,12 °C. Enero es el mes más frío del año, y la media de sus temperaturas mínimas absolutas es de 0,8 °C.

Los vientos predominantes durante los meses de enero y febrero son de dirección noreste. Durante el resto del año destacan los vientos del suroeste, especialmente entre los meses de mayo y agosto.

Historia

Prehistoria No existen fuentes fiables que determinen exactamente los orígenes de la ciudad. En su obra «Convento Jurídico de Sevilla», Rodrigo Caro asegura que su fundación data del año 637 de la creación del mundo.

Dentro del término municipal de Utrera, se han encontrado numerosos restos arqueológicos: ídolos, hachas, puntas de flecha, cerámicas, así como diversos utensilios de piedra que reflejan la presencia del hombre desde tiempos prehistóricos. Es destacable el hallazgo de monumentos funerarios de la cultura megalítica, que tuvo lugar entre el Neolítico y el Eneolítico, extendiéndose hasta la Edad del Bronce —circa — y la Edad del Hierro —circa —.

En el lugar conocido como La Piedra Hincada, a unos ocho kilómetros al este del núcleo urbano, se halla un gran monolito toscamente labrado, que probablemente sea un vestigio de la existencia de algún tipo de cultura megalítica. Es especialmente llamativo el yacimiento encontrado en la zona llamada Cruz del Gato, también conocida como Las Arcas de Troya, situada a unos mil quinientos metros del casco urbano en dirección noroeste. En 1949, se hallaron en dicho lugar una serie de losas de sílice, y con anterioridad habían aparecido algunas hachas pulimentadas. En 1950, una serie de excavaciones realizadas de manera más exhaustiva dejaron al descubierto un dolmen, o sepulcro de corredor, del que se conservaba una cámara circular de 2,70 m de diámetro, así como un corredor que habría tenido entre 3,50 y 4,00 m de longitud. De esta construcción se mantenía intacta una de las paredes de losas, mientras que los restos de la otra no superaba los 2,15 m de largo. A unos cuarenta metros en dirección oeste se encontró otro dolmen de mayor tamaño. Más tarde, ambos fueron retirados de su lugar original. El primero fue completamente destruido, y el otro fue donado por el propietario al colegio Salesiano de Utrera y reconstruido en los jardines de este.

Posteriormente se realizaron una serie de excavaciones como consecuencia de la explotación de una cantera de cal. En el transcurso de éstas, se fue desvelando la existencia de una necrópolis neolítica en la zona perteneciente a un grupo humano de un tamaño significativo. Se han hallado numerosos restos humanos, además de utensilios, entre los que destacan numerosos cuchillos de sílex, raederas, hachas, restos de vasijas y un plato perfectamente conservado. Toda la cerámica encontrada en esta zona es de barro oscuro con partículas de mica brillante, y no está torneada ni presenta decoración alguna.

Edad Antigua miniatura|Semis de bronce acuñado en Searo Hay vestigios de un intenso comercio en la zona durante el período prerromano. Los hallazgos más significativos son de origen fenicio, tartésico y turdetano.

De la época romana datan los primeros datos escritos sobre la existencia de poblaciones importantes en la zona. Estrabón, en el libro III de su Geografía, relata:

El Puente de Alcantarilla es una de las construcciones más destacables que se conservan de esta época. Se trata de un puente de dos ojos, por el que, según la inscripción que figuraba en el mismo, discurría la Vía Augusta que enlazaba la Bética con el norte de la península. Cercanos al puente, se alzaban dos baluartes defensivos, uno de los cuales ha sido recientemente restaurado. Está declarado bien de interés cultural y monumento histórico-artístico desde 1931.

Dentro del actual término municipal de Utrera, existieron diferentes asentamientos: Siarum, en la zona de la Cañada, que conserva la toponimia de la época; Salpensa en el cerro del Alcázar —cerca de la carretera de El Coronil; Alice, cerca del cortijo de Torre Alocaz; y Leptis, una fortaleza reconocida y renombrada en los tiempos de la Guerra del César.

Dentro del casco urbano se han hallado dos necrópolis romanas. La primera, en el Olivar Alto, está datada entre los siglos y  a. C. y también cuenta con enterramientos íberos y turdetanos.https://sevilla.abc.es/provincia/utrera/sevi-cuatro-decadas-hallazgo-enigmatica-mascara-actor-yacimiento-utrerano-olivar-alto-201910071210_noticia.html La otra se halla cerca de la carretera de Los Palacios y Villafranca y cronológicamente se sitúa entre los siglos y de la era cristiana. Observando estos vestigios y teniendo en cuenta que los enterramientos dentro de las poblaciones romanas estaban prohibidos por la Lex duodecim tabularum —Ley de las XII Tablas—, se confirma que el actual casco urbano de Utrera sería en época romana un campo de cultivo, rico en trigo, vid y olivos. Los pocos y discontinuos restos de construcciones encontradas debieron corresponder a casas de campo o a industrias que necesitaran del agua para su funcionamiento. Esta hipótesis está reforzada por la proximidad de estos restos al curso de agua actualmente conocido como Calzas Anchas. Esta distribución no debe ser considerada extraña, ya que en época romana esta zona era una región muy rica y estaba plagada de haciendas. La población de Hispania rozaba por entonces los seis millones de habitantes, y se concentraba especialmente en la Bética. Estrabón deja constancia de esta romanización en sus textos, cuando escribe sobre la ciudad de Baetis, posiblemente refiriéndose a Itálica:

De estos usos agrícolas se deduce el posible origen del topónimo Utrera, proveniente de utraria, lugar o industria de odres para contener aceites y vinos. Otros autores lo derivan de Vulturaria (‘buitrera’) a través de *Ultraira, o bien de Lateraria ('fábrica de ladrillos'), teniendo en cuenta la forma Latrayrah con que aparece escrito en árabe en la primera documentación conocida del topónimo.

Edad Media miniatura|Informe sobre hallazgo en el Cortijo de la Higuera

Se han encontrado restos de sepulturas visigóticas de la época paleocristiana, como demuestran las lápidas y terracotas, los anagramas de Cristo presentes en los enterramientos, así como los símbolos del Antiguo Testamento y las leyendas alusivas a la escatología cristiana.Higuera I en Patrimonio Inmueble de Andalucía

No existen muchos datos en torno a la Utrera islámica, pero la vaga presencia de la población en los libros de repartimiento de Sevilla denota que no existió una presencia árabe importante. Hay que señalar que los restos arqueológicos indican que existía una mezquita en el lugar donde actualmente se levanta la iglesia de Santa María de la Mesa.

Sí es posible deducir la presencia islámica en la zona de la toponimia árabe de los poblados del término municipal: Facialcázar (ciudad romana de Salpensa); Alcantarilla, del árabe Al-qantar (puente), probablemente un punto defensivo de cierta importancia para proteger el tráfico, fundamentalmente ganadero, por la Vía Augusta; y Alhorín, que hoy en día es un cortijo que aún conserva su nombre árabe.