Alcalá de Guadaíra o Alcalá de Guadaira es un municipio de España perteneciente a la provincia de Sevilla, en la comunidad autónoma de Andalucía. Situado en la comarca de los Alcores, tiene una población de .

Cuenta con un patrimonio histórico y natural en el que destacan su castillo, de origen almohade y con posteriores reconstrucciones castellanas, un espacio natural a lo largo de las riberas del río Guadaíra y sus molinos fortificados, declarado monumento natural Riberas del Guadaíra, al que pertenece el parque y pinar de Oromana, y la zona arqueológica de Gandul.

Toponimia El primer nombre que se conoce de un asentamiento en las inmediaciones de lo que hoy es Alcalá es Irippo, de origen tartésico. El primer elemento (IR) puede identificarse con la raíz indoeuropea *ir, que ha adquirido frecuentemente el sentido de 'río impetuoso' en muchos otros lugares. Y de esa misma raíz, tal vez a través de una forma intermedia Iria, Iris o Iri, puede derivar el nombre del río Ira, más tarde llamado Guadaíra. El segundo elemento IPPO es el término tartésico equivalente al latín oppidum o al celta briga, 'ciudad', que figura como segundo elemento en numerosos topónimos compuestos de dos palabras y situados en el territorio ubicado entre la orilla izquierda del Guadalquivir, el Genil y las costas del mar Mediterráneo y el océano Atlántico, además de Olisippo (Lisboa) y Collippo al norte de esta ciudad. Irippo significó, por tanto, en tartésico 'la ciudad del río'.

El pueblo fue denominado por los griegos como Hienipa, que significa 'agua subterránea', D. L. M-34.627-2000 y más tarde convertida por los romanos al nombre de Ordo Hinipense (). Estos nombres explicarían el gentilicio hienipense que aún conserva.

No fue hasta la conquista musulmana cuando sus nuevos habitantes la nombraron al-Qal'at ued-xira o Qall'at Yâbir ('castillo del río Ira'), dada la importancia de su castillo. De ese nombre islámico deriva su actual denominación Alcalá de Guadaíra.

En relación con su nombre, el Ayuntamiento aprobó en 2001, en acuerdo plenario, la normalización ortográfica del término Guadaíra, en lugar de Guadaira (que era el que figuraba anteriormente), amparándose en la pronunciación de los naturales de la comarca. Este cambio de denominación tomó carácter oficial tras la publicación en el BOE 097 de 23/04/2003.

Geografía La localidad se encuentra situada a una altitud de (metros sobre el nivel del mar) y a 17 km (kilómetros) de la capital de provincia, Sevilla. Alcalá está incluida dentro de un partido judicial propio que comprende su término municipal, por lo que es cabeza de partido.

Alcalá de Guadaíra se sitúa en la comarca de Los Alcores al igual que Carmona, El Viso del Alcor y Mairena del Alcor. Los Alcores constituyen una elevación en forma de meseta inclinada de poca altura que se levanta en medio de la depresión del Guadalquivir en la provincia de Sevilla. A su misma vez, estos municipios pertenecen administrativamente a dos comarcas distintas, en el caso de Alcalá de Guadaíra pertenece también a la Comarca Metropolitana de Sevilla. Por número de habitantes es la mayor ciudad de Los Alcores y la tercera tanto del área metropolitana como de toda la provincia, tras Sevilla y la vecina Dos Hermanas.

Cuenta con un espacio natural articulado a lo largo de las riberas del río Guadaíra, pertenecientes desde diciembre de 2011 a la Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía, bajo la figura de protección de monumento natural.

Relieve El relieve del término municipal de Alcalá de Guadaíra es, en general, suave y presenta pocas elevaciones de gran altura. Los principales elementos del relieve son Los Alcores y las pequeñas colinas y cerros que rodean el valle del río Guadaíra.

Los Alcores constituyen la formación elevada más importante del municipio. Se trata de una especie de meseta alargada que se extiende aproximadamente 30 km y que alcanza en Alcalá una altura máxima cercana a los 90 metros sobre el nivel del mar. Esta formación destaca como una barrera natural sobre el paisaje y separa diferentes zonas de la provincia de Sevilla. Su origen está relacionado con la evolución geológica del valle del Guadalquivir y con antiguos depósitos de sedimentos marinos. En cuanto al punto más bajo, se localiza en las zonas próximas al río Guadaíra y al valle del Guadalquivir, donde el terreno desciende hasta cotas cercanas a los 10-20 metros sobre el nivel del mar. Por tanto, aunque el municipio no presenta grandes diferencias de altitud, sí existe un contraste entre las zonas elevadas de Los Alcores y las áreas más bajas próximas a los cursos de agua.

El terreno de Alcalá también presenta zonas de campiña y suaves lomas, por lo que no encontramos grandes montañas ni fuertes pendientes. El paisaje se caracteriza principalmente por superficies relativamente llanas y pequeñas elevaciones. Respecto a los suelos, en Alcalá de Guadaíra destacan los suelos arcillosos y calizos, especialmente relacionados con las zonas de campiña y las formaciones sedimentarias. También son importantes los suelos aluviales, formados por los materiales que el río Guadaíra ha ido depositando a lo largo del tiempo en las zonas próximas a su cauce. Estos terrenos pueden ser especialmente favorables para la agricultura.

Otro elemento característico del terreno es el albero, una tierra de tonalidad amarilla o dorada muy típica de la zona. Sus características y su color han hecho que sea utilizado tradicionalmente en caminos, plazas, parques y, especialmente, en recintos destinados a ferias.

Hidrografía miniatura|Río Guadaira a su paso por Alcalá. La hidrografía de Alcalá de Guadaíra está dominada principalmente por el río Guadaíra, que da nombre al municipio y constituye su principal curso de agua. El río nace en la Sierra de Pozo Amargo, en el entorno de Morón de la Frontera, y finalmente desemboca en el río Guadalquivir. Atraviesa el término municipal de sur a norte y ha tenido una gran importancia en la formación del paisaje y en la historia de Alcalá. En las zonas rurales, sus aguas han favorecido tradicionalmente la agricultura y el regadío. Cuando llega a la ciudad, el río adquiere un carácter más urbano y discurre por un valle rodeado de cerros, contribuyendo a definir la forma y la localización del núcleo urbano. A este se unen diversos arroyos y pequeños cauces, como el Guadairilla, el arroyo de Maestre y el arroyo de Marchenilla, que contribuyen al drenaje del territorio.

Además del río, Alcalá cuenta con importantes recursos de agua subterránea. En el subsuelo existe un acuífero que permite la acumulación de agua y que, en determinados lugares, aflora a la superficie mediante manantiales y pequeños arroyos o cauces. Estos recursos hídricos han contribuido históricamente al abastecimiento de agua y al desarrollo de las actividades agrícolas.

Climatología Alcalá de Guadaíra presenta un clima propio de la cuenca del Guadalquivir, aunque su situación dentro de la cuenca del río Guadaíra le aporta algunas características particulares. El clima es mediterráneo, con temperaturas elevadas durante buena parte del año y precipitaciones bastante irregulares. miniatura|Día nuboso en Alcalá de Guadaira. Los veranos son muy calurosos y secos, mientras que los inviernos son suaves y algo más lluviosos. Las temperaturas son bastante similares en las diferentes zonas del término municipal. La temperatura media anual ronda los 17,7 °C, aunque durante los episodios de calor las máximas pueden alcanzar aproximadamente los 42 °C. En invierno, las temperaturas pueden descender ocasionalmente hasta valores próximos a -2 °C. La media de las temperaturas máximas se sitúa alrededor de los 36 °C, mientras que la media de las mínimas es de unos 4 °C.

El mes más caluroso suele ser agosto, mientras que enero es normalmente el más frío. Una de las principales características del clima alcalareño es la diferencia entre las estaciones: mientras que el verano presenta temperaturas muy altas y escasas lluvias, durante el otoño y el invierno se concentra buena parte de las precipitaciones.

Las lluvias son irregulares a lo largo del año. Aproximadamente el 80 % de las precipitaciones se producen entre octubre y marzo, mientras que en verano existe un periodo seco que puede durar entre cuatro y cinco meses. La precipitación media anual es de alrededor de 543 litros por metro cuadrado. Sin embargo, estas lluvias no se distribuyen de manera uniforme y pueden producirse periodos de sequía alternados con episodios de precipitaciones intensas.

Históricamente el clima de Alcalá fue considerado agradable y saludable, lo que favoreció que numerosas familias de Sevilla eligieran la localidad como lugar de veraneo, especialmente en épocas en las que las ciudades sufrían problemas sanitarios y epidemias.

Historia miniatura|Castillo de Alcalá de Guadaíra en una pintura de Jenaro Pérez Villaamil ()

Prehistoria Según indican los restos arqueológicos hallados, los primeros asentamientos que se establecen en el lugar datan del Calcolítico o Edad del Cobre (2500-), periodo caracterizado por un aumento de la población en asentamientos cercanos a los ríos. Dan fe de ello los restos megalíticos de la zona de Gandul.

Tras esta época, se produjeron los primeros descensos demográficos y los apiñamientos en torno a centros fortificados, provocados por las disputas de poder y de posesión de las tierras. Hechos que potenciaron la agricultura y ganadería como parte fundamental de dichos asentamientos, favoreciendo un abastecimiento constante de dichos núcleos de población.

Época prerromana y romana En la zona de la Mesa de Gandul se desarrolló un asentamiento tartesio que se llamó Irippo, cuyo significado en lengua tartésica es 'la ciudad del río': ir- (río) más -ippo (ciudad). En torno al y debido a la proximidad con Híspalis, el entorno se vio rápidamente favorecido en cuanto a la asimilación de la cultura romana, que trajo consigo el latín, la moneda y el Derecho romano, lo cual no fue espontáneo, ya que Alcalá contaba con lo que por aquel entonces era todo un tesoro, el río Guadaíra, el cual proporcionaba gran fertilidad a la zona. Irippo, que acuñó moneda propia, era la ciudad que controlaba la Vega del Guadaíra, llamado entonces Ira, desde su posición privilegiada en la Mesa de Gandul.J. Pascual Barea, “Irippo y la Mesa de Gandul (Alcalá de Guadaíra): ‘la fortificación del río Ira’ en época turdetana ”, Congreso Internacional Fortificaciones en el entorno del Bajo Guadalquivir. Alcalá de Guadaíra: Ayuntamiento, 2002, 169-177.

Época visigoda miniatura|Museo de Alcalá de Guadaíra No existe mucha documentación sobre esta época, puesto que no llegó a establecerse en la zona sur de la península ibérica. Aunque de su pasado visigodo existen numerosas lápidas e inscripciones que se conservan en el Museo de Alcalá de Guadaíra.

Al-Ándalus El enclave es tomado por fuerzas musulmanas poco después de la invasión de 711, tras una rápida conquista basada en los tratos y acuerdos, quedando bajo dominio omeya desde el 756. Época de la cual proviene el actual nombre de la localidad, Alcalá de Guadaíra, que deriva de Qall'at Yâbir (Qalat Chabir) junto con la denominación del río Guadaíra Wadi Ayra (Wadi ira). Su importancia derivó de encontrarse en un cruce de caminos, así como de ser parte del cinturón defensivo de Isbiliya.