Chiapas es uno de los 32 estados de México. Está en la región sureste del país, limitando al norte con Tabasco, al este y sureste con los departamentos guatemaltecos de Petén, Quiché, Huehuetenango y San Marcos, al sur con el océano Pacífico, al oeste con Oaxaca y al noroeste con Veracruz. En tiempos prehispánicos el actual territorio de Chiapas no conformó una unidad política ni étnica. Su gran diversidad fisiográfica y ecológica y su ubicación ístmica entre ambos océanos y entre Norte y Centro América lo configuró como un espacio sujeto a múltiples contactos demográficos, políticos y comerciales.La región estuvo habitada por pueblos de diversas filiaciones lingüísticas y culturales. A diferencia de la opinión popular que considera a este rincón del mundo exclusivamente como parte del área maya, las investigaciones arqueológicas y etnolingüísticas han puesto en evidencia que a lo largo del tiempo, además de los mayas, distintos grupos como los mokayas, los zoques, los mixes y los chiapanecas ocuparon el territorio. Las fronteras entre estos grupos variaron con el tiempo a medida que interactuaron entre sí, y las nuevas migraciones que evolucionaron sus propias lenguas y culturas.
La primera vez que en Chiapas surgió un territorio político unificado fue a raíz de la conquista española del . El proceso de incorporación a la Monarquía Hispánica estuvo marcado por dos acontecimientos: la creación de la Audiencia de los Confines (en 1543) que a partir de entonces funcionó como el tribunal de justicia más importante para toda la región de la actual Centroamérica y la organizaron del obispado por parte de los frailes dominicos en 1545, siendo fray Bartolomé de las Casas su primer obispo. La jurisdicción del nuevo obispo caía sobre la Alcaldía Mayor de Chiapas y la gobernación del Soconusco. A pesar de pertenecer a una misma jurisdicción, la provincia de Chiapa y Soconusco tuvieron organizaciones político-administrativas distintas. Cada una de estas estuvo dividida informalmente en distintos partidos. Finalmente, ambas fueron incorporadas a la Audiencia de Guatemala en 1570. No obstante, la zona lacandona no fue conquistada sino hasta finales del . En 1786 se reorganizó el territorio para formar la Intendencia de Chiapa, la cual agrupó tanto a la Alcaldía Mayor de Chiapas como a la gobernación de Soconusco. Estos cambios buscaban mejorar el control del territorio y su población, particularmente en cuanto a la organización y recaudación del tributo pagado por los indios. Finalmente, Chiapas se convirtió en una provincia del Imperio Mexicano en 1821,del cual formó parte el Reino de Guatemala. Tras la transformación del Imperio en República, pasó a formar parte del territorio mexicano y se desmembró de Guatemala.
Chiapas en la época prehispánica (1300 a.C. - 1540 d.C.) En tiempos prehispánicos el actual territorio de Chiapas no conformó una unidad política ni étnica. Su gran diversidad fisiográfica y ecológica y su ubicación ístmica entre ambos océanos y entre Norte y Centro América lo configuró como un espacio sujeto a múltiples contactos demográficos, políticos y comerciales.
La región estuvo habitada por pueblos de diversas filiaciones lingüísticas y culturales. A diferencia de la opinión popular que considera a este rincón del mundo exclusivamente como parte del área maya, las investigaciones arqueológicas y etnolingüísticas han puesto en evidencia que a lo largo del tiempo, además de los mayas, distintos grupos como los mayas, los zoques, los mixes y los chiapanecas ocuparon el territorio. Las fronteras entre estos grupos variaron con el tiempo a medida que interactuaron entre sí, que llegaron nuevas migraciones y que evolucionaron sus propias lenguas y culturas.
Prehistoria (13000 - 2000 a.C.) Es muy poco lo que se sabe de los primeros pobladores del territorio, pues si estos grupos humanos llegaron a través de la costa, como se presume, la mayor parte de los yacimientos arqueológicos han de haber desaparecido con la subida del nivel del mar a finales del Pleistoceno. Aun así se puede afirmar que Chiapas estuvo poblado desde fechas remotas. En los milenios que siguieron al final del Pleistoceno —conocidos como el Paleoindio y el Arcaico— la población se compuso principalmente de cazadores recolectores que solían buscar refugio en cavernas o grandes formaciones rocosas. En algún momento entre el cuarto y segundo milenio antes de nuestra era, surgieron los primeros grupos seminómadas en la región, principalmente en la costa de Chiapas aprovechando, los grandes recursos pesqueros del área lo que les permitió tener un suministro constante de alimentos a los grupos de la costa antes del desarrollo de la agricultura.
Formativo (2000 a.C. – 200 d.C.) alt=|miniaturadeimagen|536x536px|Algunas zonas del Formativo mencionadas en este artículo. A comienzos del segundo milenio se produjo un profundo cambio en los patrones de asentamiento seminómadas de la zona y se observa el surgimiento de los primeros asentamientos completamente sedentarios. Los habitantes de estas primeras aldeas, como en Paso de la Amada en el Soconusco (1800-1100 a.C.), se alimentaron principalmente de pescados y mariscos. Fue esta región costera uno de los primeros focos de vida sedentaria en Mesoamérica en los que se desarrolló el cultivo de frijol, maíz y calabaza.
Los mokayas (1800 – 1150 a.C.) Se le da el nombre de mokayas a estas primeras civilizaciones sedentarias que se desarrollaron en el Soconusco entre el 1800 y el 1150 a.C. Junto a la civilización apareció una estratificación social marcada. El surgimiento de arquitectura doméstica diferenciada, de distintos tipos de entierros, el consumo de productos exóticos y una producción artesanal especializada y patrocinada son pruebas de esta naciente desigualdad social. Los primeros cacicazgos mokayas fueron políticamente independientes entre sí, pero la vida económica comenzó a gravitar alrededor de poblados mayores que fueron adquiriendo el rango de cabeceras, con una población de unos 1,200 habitantes.
Los mokayas hablaron una lengua ancestral que luego daría origen al mixe y al zoque actuales y al tapachulteco ahora extinto. Florecieron en parte gracias a la condición de frontera, característica del actual territorio de Chiapas. Establecieron así una red estrecha de comercio con las primeras sociedades sedentarias de Mesoamérica a lo largo de la costa del Pacífico, así como con las de la del Golfo a través del Istmo de Tehuantepec. Exportaron principalmente cacao y plumas de aves, mientras que de la zona de Guatemala importaron obsidiana y jade.
La población mokaya más importante de este periodo fue Paso de la Amada, que, de hecho, fue la comunidad más grande de Mesoamérica hacia el 1600 a.C. Ahí vivían en aquel entonces unas 5,000 personas. En el sur del poblado había una gran plaza en forma de U y al poniente un juego de pelota, que parece ser el más antiguo de Mesoamérica. Las excavaciones arqueológicas han demostrado que, aunque ya había comenzado el consumo de maíz y frijol, en realidad los peces y la fauna silvestre siguieron siendo los alimentos más importantes durante todo el periodo. El maíz, de hecho, no llegó a ser la base de la alimentación en Paso de la Amada sino a partir de 850 a.C.
La expansión del sedentarismo al interior del territorio (1400 a.C.) En esta época los mokaya fundaron el asentamiento de Izapa hacia el año 850 a.C. que llegaría a ser el más importante de la región. Por su parte, las primeras aldeas del interior de Chiapas surgieron en los valles de Cintalapa, Chiapa de Corzo, Acala y en la cuenca del alto Grijalva hacía 1400 a.C. Estos pueblos tuvieron una fuerte influencia de la cultura mokaya. Es desde esta zona donde comenzaría la colonización de los valles altos del área de Comitán y Las Margaritas durante el Formativo Medio (1200-400 a.C.). En todos ellos se habló la lengua madre del mixe-zoque. Para ese entonces la población más importante de Mesoamérica era la capital olmeca de San Lorenzo, en el actual estado de Tabasco. alt=|miniaturadeimagen|550x550px|Distribución de lenguas en Chiapas durante la mayor parte del preclásico. La zona en rojo es el grupo lingüístico mixe-zoque.
La primera expansión olmeca (1250-850 a.C.) San Lorenzo fue por doscientos años la ciudad más importante del área, casi 10 veces más grande que su competidor más cercano. A su vez, sus gobernantes fueron reyes que gobernaron un amplio territorio. Influida en un primer momento por la cultura mokaya, el intercambio cultural enriqueció a la cultura olmeca y facilitó su desarrollo hasta convertirse en la cultura más importante de Mesoamérica hacia el 1250 a.C. De esta forma, la expansión olmeca en Chiapas fue una especie de reflujo cultural.
No se sabe hasta qué punto el dominio cultural de los olmecas se tradujo en dominio político. Pero para el caso de Chiapas hay fuertes indicios que sugieren que los olmecas ejercieron un control directo sobre el sitio de Plumajillo, en el valle de Cintalapa. En contraste, San Lorenzo no parece haber sometido políticamente a Chiapa de Corzo, aunque sí entabló relaciones comerciales con ésta. En la zona del Soconusco se produjeron fuertes cambios culturales que denotan la penetración de la cultura olmeca. En general, se nota un proceso de sustitución de los estilos del área por los de filiación olmeca. Esto fue especialmente marcado en Cantón Corralito, posiblemente otra colonia olmeca. De hecho, la llegada de los olmecas al área se relaciona con la pérdida de importancia de Paso de la Amada y su abandono definitivo. La influencia olmeca en Soconusco duró hasta el fin de San Lorenzo hacia 950 a.C. aunque la región siguió floreciendo por cien años más, hasta que entró en declive y sufrió una fuerte emigración. Se cree que varios de sus pobladores se trasladaron a la costa de Guatemala.
El fin del predominio de San Lorenzo sobre la costa del Pacífico coincide en el tiempo con la aparición de las primeras pirámides de Mesoamérica. En este sentido, se les confiere a los mixe-zoques el crédito de la invención de las pirámides, que fueron rápidamente adoptadas por los pueblos maya, xinca y lenca. Finalmente, hacia el 850 a.C. Mesoamérica vería aparecer una nueva potencia: La Venta, en Tabasco.
La segunda expansión olmeca (850-400 a.C.) El periodo que corre desde el 850 hasta el 400 a.C. se caracteriza por la fuerte influencia de La Venta, la segunda de las grandes ciudades olmecas. Fue una época de gran desarrollo de la cultura mesoamericana, especialmente en Chiapas. Las ciudades empezaron a ser planificadas. En efecto, La Venta está construida a lo largo de un eje que corre paralelo al horizonte y que va a parar a un grupo piramidal 50 m al oeste. La traza de Chiapa de Corzo es la que guarda una mayor similitud con La Venta y su plaza principal tiene una capacidad para contener a 36,000 personas, lo que hace patente la importancia de Chiapa de Corzo como centro de peregrinaje y de reuniones masivas en la zona. Al parecer, La Venta sí ejerció un dominio político directo sobre esta urbe.Uno de los entierros de élite más antiguos encontrados en la antigua Chiapa de Corzo data del 750 a.C. y se trata de una mujer que parece haber tenido un fuerte vínculo con La Venta. Es justamente en este periodo que Chiapa de Corzo creció hasta convertirse en el sitio más poblado del río Grijalva en los valles internos de Chiapas.