El fútbol sala, inicialmente denominado indoor soccer, y conocido también como futsal, fútbol de salón, microfútbol o micro, es un deporte creado por el profesor uruguayo Juan Carlos Ceriani, en 1930, que adapta diversas normas del fútbol, el baloncesto, el balonmano y el waterpolo en una disciplina diferente que se juega en espacios reducidos, sobre piso liso y en establecimientos cubiertos.
En sus normas generales, el futsal toma del baloncesto el número de jugadores (cinco por equipo), el tiempo de juego (40 minutos divididos en dos tiempos de 20 minutos) y el posicionamiento de algunos jugadores; del balonmano las medidas de la cancha (40 metros por 20 m.) y las porterías (tres metros de largo por dos de alto y uno de profundidad); y del waterpolo las delimitaciones del arquero. La mayor parte de su reglamento se tomó del fútbol tradicional, como el uso de la pelota con el pie al igual que los movimientos corpóreos del ejercicio; con una única diferencia, que la pelota utilizada es más pequeña y pesada, para impedir el pique de la misma y mantener su uso constantemente en los pies de los deportistas.
El deporte, que su creador denominó inicialmente como indoor soccer, fue inventado en Montevideo, Uruguay, por el uruguayo Juan Carlos Ceriani, un profesor de educación física que trabajaba en la Asociación Cristiana de Jóvenes, uno de los movimientos sociales juveniles más antiguos del mundo, debido al fervor por el fútbol causado por el triunfo de Uruguay en la Copa Mundial de Fútbol de 1930 y en los Juegos Olímpicos de París 1924 y Ámsterdam 1928. El deporte ganó rápidamente popularidad en sus primeros años de existencia y rápidamente se expandió por América del Sur y el resto del mundo.
Al ser un deporte similar al fútbol, algunos pueden afirmar que es una variante de este último, aunque en realidad es un deporte diferente con historia e identidad propias cuyo reglamento se estableció como un compendio de normas de cuatro deportes bien diferenciados entre sí, lo que lo convierte en una disciplina deportiva única con diferencias marcadas a cualquier otro deporte, entre ellos el fútbol de campo, que lo posicionan en una situación similar a las de pádel y al tenis de mesa respecto del tenis, al softbol del béisbol, al fútbol americano del rugby y una variedad de disciplinas deportivas que son similares pero a la vez diferentes de otras.
Actualmente, hay tres entidades reguladoras internacionales de este deporte, la Asociación Mundial de Futsal (AMF), la Federación Internacional de Fútbol de Salón (FIFUSA) y la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA), cada una regulando sus propias competencias y con reglamentos de juego diferentes. Aunque las primeras dos organizaciones suelen utilizar el reglamento tradicional, la FIFA implementó algunas modificaciones a las reglas originales para hacerlo parecer más al fútbol de campo, razón por la cual algunos especialistas sostienen que son dos deportes diferentes, llamándolos futsal o fútbol de salón en el caso de AMF y FIFUSA y también futsal o fútbol sala en el caso de la FIFA.
Historia Creación La creación de este deporte se remonta a 1930 en Montevideo, año de la primera Copa del Mundo de 1930 organizada y ganada por Uruguay. Los jóvenes se sentían bravos por practicar el fútbol sin tener en cuenta el tamaño o el tipo de superficie. Eran pocas las canchas para practicarlo y permanecían llenas, obligando a niños y jóvenes a jugar en las calles y en terrenos más pequeños.
Fue el profesor Juan Carlos Ceriani, de la Asociación Cristiana de Jóvenes (YMCA) de Montevideo, quien llevó su práctica a escenarios cerrados. Se le ocurrió adaptar las normas del fútbol, combinándolas con reglas de otros deportes como el balonmano y el waterpolo a un campo pequeño y duro. Del baloncesto tomó el número de jugadores, cinco por cada equipo, y el tiempo total de juego de cuarenta minutos; del balonmano el tamaño de las porterías, el balón de escaso rebote y las medidas del campo; y del waterpolo las reglas referentes al arquero/portero. Inicialmente se le llamó «fútbol de sala» y causó sensación en Uruguay, pasando posteriormente al resto de Sudamérica y extendiéndose por todos los países. Se desarrolló originalmente para jugar en canchas de baloncesto. La idea fue crear un juego que se pareciera al fútbol, pero que se pudiera jugar tanto en campo abierto como cerrado. Y se volvió muy popular en Uruguay después que este país ganara la Copa del Mundo de 1930, además de medallas olímpicas en los Juegos Olímpicos de 1924 y 1928.Solofutbol.com (ed.): «Historia del Fútbol Sala.» Consultado el 1 de mayo de 2012.
Expansión internacional
A partir de la segunda mitad del , el fútbol de salón desarrolla su expansión internacional, cuando llega a Brasil, de la mano de los profesores Joao Latufo y Julian Haranczyk, quienes adaptaron el deporte a las necesidades de los establecimientos educativos del país. En 1956, los profesores Habib Maphuz y Luiz Gonzaga de Oliveira Fernades, de la Asociación Cristiana de Jóvenes de São Paulo, realizaron algunas modificaciones al reglamento original para permitir que los adultos mayores pudieran practicar el deporte. El Libro de Reglas del Futsal, redactado por Luiz de Oliveira, fue el reglamento que se terminó expandiendo a distintos países de América del Sur. Uno de los principales difusores del deporte por estas épocas fue el periodista José Antonio Ingléz, a quien se le acredita haber inventado la palabra futsal con la cual se daría a conocer en el mundo la disciplinas años después.
En 1965, se creó la Confederación Sudamericana de Fútbol de Salón (CSFS), primera organización internacional de este deporte. En ese año también se disputó el primer campeonato internacional de selecciones, el Sudamericano de Futsal disputado en Asunción, Paraguay, con la participación de las selecciones nacionales de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
La era FIFUSA
El 27 de julio de 1971, la ciudad de São Paulo, Brasil, se fundó la Federación Internacional de Fútbol de Salón (FIFUSA), el primer ente rector del futsal a nivel mundial, como una iniciativa conjunta de la CSFS y la Confederación Brasileña de Deportes. Su acta fundacional constata de las firmas de las federaciones nacionales de Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay, Perú, Portugal y Uruguay como miembros fundadores de la entidad. El objetivo de la nueva organización fue otorgarle al fútbol de salón una federación deportiva internacional que regule y promueva su desarrollo a escala mundial, defina un reglamento deportivo y organice competiciones internacionales. Su primer presidente fue el brasileño João Havelange, quien nunca ejerció realmente el cargo, ya que al mismo tiempo disputaba la presidencia de la FIFA, puesto por el cual fue electo poco después y que lo llevó a abandonar la FIFUSA. Durante esta etapa, las funciones de la presidencia fueron llevadas a cabo por Luiz Gonzaga de Oliveira Fernandes, el secretario general de la organización.
La FIFUSA organizaría luego el Campeonato Mundial de Futsal de la FIFUSA cuyas primeras ediciones fueron Brasil 1982, España 1985 y Australia 1988, y posteriormente otros cuatro más. Diniz, Marcos (27 de enero de 2009). FPFS (ed.): «I Campeonato Mundial de Futebol de Salão - 1982» (en portugués). Consultado del 1 de mayo de 2012.Pérez Pérez, Eliézer Sebastián; Erik Garin, Erin y Ballesteros, Frank (31 de marzo de 2011).RSSSF (ed.): «FIFUSA World Championship». Consultado el 1 de mayo de 2012. La FIFUSA se mantuvo como organización independiente hasta su disolución en el año 2002.
Conflicto entre FIFUSA y FIFA
A finales de 1985 y ante la crisis económica de la FIFUSA y sus afiliados, en parte por la presión ejercida por la entidad matriz del fútbol, la FIFA, diversos países, encabezados por Brasil, decidieron solicitar al entonces presidente de la FIFA João Havelange, así como a su secretario general Joseph Blatter, que esta organización incorporase el fútbol sala a la organización de la FIFA.FIFA (ed.): «Historia del futsal». (23 de septiembre de 2004). Consultado el 1 de mayo de 2012.
En 2000, problemas internos y denuncias contra la FIFUSA hicieron que muchas de sus federaciones y confederaciones miembros la abandonasen. Después, surgió la alternativa de intentar la unificación de las mismas con la FIFA, pero el acuerdo no prosperó. Finalmente, las confederaciones que no lograron el acuerdo para unificar el deporte con la FIFA, decidieron conformar la Asociación Mundial de Futsal (AMF) en 2002, con sede central en Asunción, Paraguay.
Llegada del
La nueva organización continuó el legado dejado por la FIFUSA, y continuó con la labor, al organizar sus torneos mundiales y continentales. Al principio con dificultades por el conflicto que mantenía con la FIFA por el control del deporte, por el uso de la palabra «fútbol» y por el reclutamiento de algunos de sus jugadores y dirigentes a la FIFA. Sin embargo ha logrado superar las dificultades al forjar nuevos talentos deportivos y directivos, además de constituir nuevas confederaciones continentales y nacionales en cada país y lograr una importante expansión. Incluso, la AMF es reconocida oficialmente por la Asociación Internacional de Juegos Mundiales (IWGA), organizadores de los Juegos Mundiales, entidad apoyada por el Comité Olímpico Internacional (COI), organizadores de los Juegos Olímpicos.
Actualidad
En 2022, se produjo la reactivación deportiva e institucional de la FIFUSA. La organización se mantuvo activa jurídicamente en Brasil desde 2015, pero no fue hasta julio de 2022 que se celebró el Congreso Internacional de Fútbol de Salón en Bucaramanga, Colombia, del que participaron delegados de 15 países de cuatro continentes, que se decide retomar la actividad deportiva que estuvo interrumpida durante más de 20 años.
Los primeros torneos realizados en el marco del relanzamiento de la FIFUSA fueron el Mundial femenino de 2023 en Argentina y el Mundial masculino de 2024 en Colombia.
Como consecuencia, se presentó una división de la organización del futsal en tres federaciones internacionales diferentes que buscan regular este deporte compitiendo entre sí. Estas entidades son la Asociación Mundial de Futsal (AMF), la Federación Internacional de Fútbol de Salón (FIFUSA) y la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA), generando una disputa tripartita por el dominio del futsal a nivel mundial.
Reglamentos La AMF, la FIFUSA y la FIFA tienen reglamentos diferentes, con aspectos compartidos.
Reglas del futsal
Ambos equipos están integrados por cinco jugadores de campo y siete en el banquillo (mínimo dos para iniciar el juego). Los jugadores no pueden tocar el balón con la mano, con la excepción de los arqueros/porteros, dentro de sus correspondientes áreas. El objetivo del juego es realizar goles, introduciendo la pelota en su totalidad dentro del arco/portería enemiga. Se juega en canchas de suelo rígido, más pequeñas que las del fútbol, variando su tamaño según la asociación. Los arcos/porterías deben de ser más pequeños de lo normal contando con 2 m de alto, 3 m de ancho y 75 cm de profundidad. El balón es más pequeño, con menor circunferencia y bote/rebote que las de fútbol, con diferencias de tamaño según la asociación. Se permiten cambios ilimitados. Se utiliza un régimen especial de faltas, que establece que a partir de la quinta falta de equipo en cada tiempo, se debe patear un tiro libre sin barrera, «doble penalti» o «doble penal», desde un «punto de castigo» algo más distanciado que el penal tradicional por falta en el área propia. Se permite la sustitución del jugador expulsado después de unos minutos.
Duración del partido