miniaturadeimagen|La Centennial Light es la bombilla de luz más duradera del mundo, encendida desde 1901 y casi nunca apagada. Está en 4550 East Avenue, Livermore, California. La obsolescencia programada, obsolescencia planificada u obsolescencia prematura es la determinación o programación del fin de la vida útil de un producto, de modo que, tras un periodo de tiempo calculado de antemano por el fabricante o por la empresa durante la fase de diseño del mismo, éste se torne obsoleto, no funcional, inútil o inservible por los diversos procedimientos, por ejemplo por falta de repuestos, induciendo a los consumidores a la compra de un nuevo producto que lo sustituya. Su función principal es de generar mayores ingresos debido a las compras más frecuentes, que redundan en beneficios económicos continuos por periodos de tiempo más largos para empresas o fabricantes.

El objetivo de la obsolescencia no es crear productos de calidad, sino exclusivamente en generar ganancias por parte de las elevadas ventas con la ayuda del lucro económico, no teniéndose en cuenta las necesidades de los consumidores, ni en las repercusiones medioambientales en la producción ni mucho menos en las terribles consecuencias que se generan desde el punto de vista de la acumulación de residuos y la contaminación que conllevan. Para la industria, esta actitud estimula positivamente la demanda al alentar a los consumidores a comprar nuevos productos de un modo artificialmente acelerado si desean seguir utilizándolos.Este tipo de obsolescencia se utiliza en gran diversidad de productos que se consumen a diario.

Los antónimos (opuestos) de la obsolescencia programada son la alargascencia y durascencia.

Historia El primer producto afectado por la obsolescencia programada fue la lámpara incandescente. Uno de los primeros prototipos lleva funcionando desde el año 1901. El genio Thomas Alva Edison, creó un prototipo de duración de horas. El éxito fue rotundo y aparecieron varias compañías dedicadas a su fabricación. Al principio el objetivo era crear bombillas más duraderas; sin embargo, todo cambió cuando se aliaron para crear el Cártel Phoebus, que estableció una duración máxima de horas de uso y eso penalizaba a los fabricantes que violaran la nueva norma. En aquel entonces la conciencia ecológica y de derechos de consumidores eran inexistentes entre la población y las empresas, por lo que la sociedad de entonces terminó tolerando la práctica.

La etapa inicial de la obsolescencia programada se desarrolló entre 1920 y 1930, cuando la producción en masa empieza a forjar un nuevo modelo de mercado en el cual el análisis detallado de cada sector deviene en el factor fundamental para lograr éxito. Se cree que el origen se remonta a 1932, cuando Bernard London proponía terminar con la Gran Depresión a través de la obsolescencia planificada y obligada por ley (aunque nunca se llevó a cabo).London, B. (1932). Ending the depression through planned obsolescence. Nueva York. Sin embargo, el término se popularizó en 1954 por el diseñador industrial estadounidense Brooks Stevens. Él tenía previsto dar una conversación en una conferencia de publicidad en Minneapolis en el año 1954. Sin pensarlo mucho, utilizó ese término como el título al hablar.

Otro producto que fue afectado fue el nailon. Cuando se introdujo en 1938 se presentó como una fibra fuerte y prácticamente indestructible. Aunque las ventas cayeron posteriormente debido a que nadie necesitaba reemplazar las medias, por lo que se obligó a DuPont a rediseñar el material para hacerlo más frágil y conservar las ventas.

En los años sesenta se idearon nuevas técnicas de diseño y publicidad para impulsar el consumo de nuevos productos. Así, no se obligaba sino que se convencía a las personas con diseños vanguardistas, características novedosas y nuevas tecnologías. Gradualmente el concepto de obsolescencia programada fue extendiéndose entre los fabricantes, lo que fue afectando a la calidad y a la durabilidad de los productos desde entonces.

thumb|El iPod causó controversia debido a su batería de corta duración irreemplazable Otro escándalo notable implicó al reproductor de audio digital iPod fabricado por Apple Computer. En su introducción, su batería estaba diseñada para que durara solo 18 meses, suficiente tiempo para que los consumidores lo reemplazaran por el siguiente modelo fabricado por la empresa. Un par de consumidores, Casey Neistat y su hermano, decidieron crear un vídeo que lo explicaba de forma atractiva para la gente.

El vídeo recibió la atención de medios nacionales y dirigió el foco a la falta de políticas de reemplazo de baterías por parte de Apple. El videoclip se inicia con una llamada al Soporte Técnico de Apple y una conversación entre Casey y el operador, llamado Ryan. Casey explica que, tras un año y medio (18 meses) de uso, la batería de su iPod murió. Ryan sugiere que por el costo de enviar y reemplazar la batería es mejor adquirir un iPod nuevo. Con la canción "Express Yourself" de N.W.A., los hermanos comenzaron una campaña de «anuncio público» para informar a los consumidores acerca de las baterías. Usando carteles de stencils que decían «La batería irreemplazable del iPod solo dura 18 meses» pintaron la advertencia sobre las publicidades del iPod en las calles de Manhattan. La película se publicó en Internet el 20 de septiembre de 2003 y en seis días la vieron más de un millón de personas. La misma atrajo la atención de los medios rápidamente y cubrieron la controversia mundialmente más de 130 medios, incluyendo The Washington Post, Rolling Stone, Fox News, CBS News y BBC News.

Apple anunció oficialmente una política de reemplazo de baterías el 14 de noviembre de 2003 y también una extensión de la garantía el 21 de noviembre.The Washington Post declaró erróneamente que ambos programas se anunciaron días después de que la película se volvió pública.Steuver, Hank. "Battery and Assault.» 20 de diciembre de 2003. The Washington Post. Fox News estableció la fecha de la política dos semanas después del video y Neil Cavuto lo llamó una "historia de David y Goliath" en el programa Your World. La vocera de Apple, Natalie Sequeira negó conexión alguna entre el vídeo y la nueva política, declarando que se venía trabajando en la revisión de la misma durante varios meses antes de que la película se publicara.

El 8 de enero de 2018, la Fiscalía de Francia inició una investigación contra Apple por presunta obsolescencia programada de ciertos iPhones antiguos, sometidos a las actualizaciones periódicas del sistema operativo iOS. La actuación judicial tuvo su origen en una denuncia de la organización de usuarios y consumidores "Alto a la ralentización programada".

Dos documentales de Cosima Dannoritzer han reflejado en español los aspectos derivados de la obsolescencia programada:

Comprar, tirar, comprar (2010) y La tragedia electrónica (2014).

Obsolescencia por sector

Obsolescencia biológica Compañías como Monsanto han creado semillas genéticamente modificadas que se vuelven estériles una vez que han dado la primera o segunda cosecha, las llamadas semillas Terminator producidas mediante la tecnología GURT (acrónimo inglés de Grupo de Tecnologías de Restricción de Uso), encontrando un rechazo por parte de autoridades y agricultores, por ser un tipo de contrato obligado haciendo completamente dependiente a los agricultores de la empresa para volver a sembrar, y también por los peligros ya que las semillas estériles en la segunda generación podrían contaminar a otras plantas al mezclarse y la siguiente generación serían plantas híbridas absolutamente estériles, algo que podría ser usado como bioterrorismo.

Por otra parte, las compañías aseguradoras y de asistencia sanitaria manejan datos sobre los genes de los trabajadores que sirven para dictar la conveniencia o duración de su contratación laboral y retirarle a algunos la posibilidad de un seguro de vida, la llamada discriminación genética.

Obsolescencia de medicamentos La mayoría de medicamentos contiene componentes químicos cuya vida útil es limitada; sin embargo, algunos laboratorios reducen la fecha de caducidad de los fármacos que producen con el fin de obtener mayores ganancias en el negocio de la salud, ocasionando que los pacientes desechen los medicamentos supuestamente vencidos para adquirir otros nuevos.

Obsolescencia de componentes eléctricos y electrónicos Algunos productos portátiles en los que se confiaba mucho en la era posterior a las computadoras personales, tales como los teléfonos móviles, las computadoras portátiles y los cepillos de dientes eléctricos, están diseñados de una manera que niega a los usuarios finales la capacidad de reemplazar sus baterías después de que se hayan gastado, por lo que se ven obligados a usar una batería desgastada dentro del dispositivo, lo que limita la vida útil del producto a su componente de vida más corta.

El procedimiento suele ser el siguiente: uno de los aparatos electrónicos de uso habitual falla. Cuando el dueño lo lleva a reparar, en el servicio técnico le dicen que resulta más rentable comprar uno nuevo que arreglarlo. Ocasionalmente el precio de la mano de obra, las piezas estropeadas y el montaje suelen costar un poco más que adquirir uno nuevo. Por ello normalmente el usuario suele desechar el producto averiado y comprar uno nuevo. Esto ocurre en algunos componentes digitales de la computadora tales como la impresora, las unidades de disco óptico, los monitores LCD o LED, la tarjeta madre o el mismo microprocesador.

La mayoría de los componentes digitales de computadoras, en lugar de ser duraderos y reparables, son descartables. Sin embargo, la raíz del problema sigue estando en la industria misma: los reparadores encuentran dificultades como unidades selladas imposibles de desarmar y rearmar, unidades fabricadas siguiendo un proceso automatizado que, al reproducirlo manualmente con fines de reparación, generan un costo de mano de obra mayor que el costo del producto nuevo, o bien, directamente la imposibilidad de conseguir repuestos, ya sea porque nunca han salido a la venta como tales o porque dejaron de fabricarse según el calendario de obsolescencia programada que siguió la unidad.

En respuesta, hoy en día muchos empleados del servicio técnico son capacitados para reparar los electrónicos digitales de hoy en día, adquiriendo incluso habilidades para lidiar con los circuitos antes reservadas a ingenieros. Otras enseñanzas incluyen el salto de las limitaciones impuestas por los fabricantes (como resetear el número máximo de impresiones), soluciones a errores de diseño e improvisación. Todo esto se resume en el concepto hindú jugaad que implica reparar algo sin importar su complejidad.

Obsolescencia de electrodomésticos