Las Fiestas de San Fermín, popularmente conocidas como Sanfermines, son una Fiesta de Interés Turístico Internacional en honor a San Fermín de Amiens que se celebra, anualmente, en la ciudad de Pamplona, capital de Navarra, de la que es copatrón. Los festejos comienzan con el lanzamiento del chupinazo desde el balcón del Ayuntamiento de Pamplona, a las 12 del mediodía del 6 de julio, y terminan a las 00:00 horas del 15 de julio con el Pobre de mí, una canción de despedida.

Una de las actividades más famosas de los sanfermines es el encierro que consiste en una carrera de personas a lo largo de un recorrido de 849 metros delante de los 6 toros que serán lidiados por la tarde en la corrida de toros y 6 cabestros o mansos que culmina en la Plaza de Toros Monumental de Pamplona. Los encierros tienen lugar todos los días entre el 7 y el 14 de julio, y comienzan a las ocho de la mañana, con una duración de entre dos y cuatro minutos.

El origen de los sanfermines se remonta varios siglos aunque su fama mundial es un fenómeno reciente, vinculada también a la difusión que les dio el escritor estadounidense Ernest Hemingway mediante su libro Fiesta. Su fisonomía actual, cosmopolita y multitudinaria, es el resultado de una lenta evolución histórica cuyos orígenes se remontan a la Edad Media.

Durante las fiestas, la población de la ciudad se multiplica considerablemente, pasando de los alrededor de 200 000 habitantes censados a 1 842 243 personas en 2024.

Orígenes

miniatura|Cartel de San Fermín (1885)

Tres celebraciones independientes están en su origen: Los actos religiosos en honor a San Fermín, desde antes del , las ferias comerciales y las corridas de toros, documentadas ambas desde el . La Iglesia celebraba el 10 de octubre la festividad de San Fermín, patrono de Navarra. Los sanfermines nacieron así, en la época medieval, como feria comercial y fiesta secular, usando para ello las fechas de fiestas religiosas cristianas, que a su vez usaban fechas festivas de orígenes anteriores, como la del paganismo vasco y latino. A comienzos del se celebraban unas ferias comerciales tras la noche de San Juan, entre el día 23 y el 24 de junio, coincidiendo el comienzo del verano, y posteriormente se pasaron a celebrar a partir de la festividad de San Pedro, el 29 de junio. Como las ferias eran lugares de encuentro de mercaderes, ganaderos y aldeanos, eran también pretexto para festejar y comenzaron a organizarse corridas de toros como parte de la tradición.

Hay otra fecha emparentada al final del verano, el 10 de octubre, en que se organizaba una feria en Pamplona, de siete días de duración, desde el año 1324, por privilegio del rey Carlos I de Navarra y IV de Francia. En 1381 por privilegio del rey Carlos II de Navarra, pasó a ser feria franca, coincidiendo también entonces con festividades religiosas. Estas dos ferias y fiestas, al inicio y al final del verano, se unificaron en 1592 para aprovechar el mejor tiempo, comenzando el día séptimo del séptimo mes: el 7 de julio. Aunque todavía en la actualidad, a finales del verano, se celebran "San Fermín txikito" (pequeños sanfermines) solo celebrado por los propios navarros. El Ayuntamiento de Pamplona solicitó al obispo en 1591 trasladar la celebración al 7 de julio a lo que el prelado accedió. En aquella fecha se celebraban ferias en Pamplona con corridas de toros. De esta forma, se produjo la coincidencia entre la celebración religiosa y el bullicio ferial, en el que los toros jugaban un papel esencial. Durante mucho tiempo se ha creído que la festividad de San Fermín se celebraba el 24 de septiembre.La Asociación de la Prensa explica así el surgimiento de la fiesta: "Documentos históricos atestiguan que el culto a san Fermín en Navarra data del siglo XII. En ellos se relata que el obispo Pedro de París, también llamado Pedro de Artajona, elevó la categoría litúrgica de las misas en honor al santo. Éste fue posiblemente el origen de la procesión. El obispo de Pamplona consiguió para la ciudad la primera reliquia: un hueso de la cabeza del mártir. Después se trajeron más reliquias: otro hueso del cráneo, que se instaló en el pecho de la imagen de san Fermín en la iglesia San Lorenzo en 1572, y la mitad superior del fémur derecho que, en 1941, se guardó en una arqueta gótica de la Catedral de Pamplona. En aquellos tiempos, el calendario litúrgico fijó la fecha de la fiesta religiosa el 10 de octubre en recuerdo de la entrada de san Fermín en Amiens. La celebración se limitaba a la función de Vísperas en la iglesia de San Lorenzo, la Procesión, la Octava y la denominada "Comida de los pobres". Era un ágape de berza, carne de vaca asada, pan y vino, que el Ayuntamiento organizaba en el Hospital de los Labradores, en la Plaza de la Virgen de la O. Debido a las inclemencias climatológicas del mes de octubre, el Ayuntamiento solicitó al obispo trasladar la fiesta de san Fermín. Fue en 1591 la primera vez que se celebró la festividad el 7 de julio. La fiesta religiosa se fue completando con otros actos populares". VII Oficina Internacional de Prensa San Fermín: Dossier de Prensa 2007

El patrón de Pamplona, San Saturnino o San Cernin, obispo de Toulouse y mártir, mantiene una celebración mucho más modesta en el 29 de noviembre. Para muchos de los visitantes, este hecho causa la confusión de pensar que es San Fermín el patrono de la ciudad cuando es copatrón de toda Navarra junto con San Francisco Javier.

Consta que el Regimiento (Ayuntamiento de entonces) celebró una fiesta ya en las nuevas fechas, el 7 de julio de 1591, con el siguiente programa:

Pregón de Fiestas, muy ceremonial. Torneo con lanzas en la actual Plaza del Castillo. Teatro: "Comedia y Tragedia del Bienaventurado San Fermín". Danzas, procesión por las calles, etc. El día siguiente, se celebró una corrida de toros.

Fueron pasando los siglos, sin grandes cambios en los sanfermines. Pero desde 1950 aproximadamente, los cambios han sido acelerados. En primer lugar, por el incremento del nivel de vida. El pueblo (Pamplona tendría unos 20.000 habitantes) se juntaba en la Plaza Consistorial para recoger al Ayuntamiento y acompañarlo a la iglesia de San Lorenzo, donde en la capilla de San Fermín se celebraban, las Vísperas, en la tarde del 6 de julio. Tras la misa, pueblo y autoridades regresaban de la iglesia al Ayuntamiento, igualmente por la calle Mayor.

Desde 1950, aproximadamente, los sanfermines vienen evolucionando tanto como la sociedad. Han perdido mucho de su componente religioso, aunque la procesión sigue siendo multitudinaria y presenta algunos "momenticos" especialmente entrañables, como la jota que se canta al santo en la Plazuela del Consejo o el Agur jaunak interpretado en su honor en el lugar, frente a la iglesia de San Cernin en que se dice que fue bautizado. El "riau-riau", con el que el pueblo acompañaba, a los sones del "Vals de Astráin", al Ayuntamiento en cuerpo de ciudad, retardando lo más posible su marcha desde la Casa Consistorial hasta la iglesia de San Lorenzo, para celebrar aquí las Vísperas del Santo, ha tenido que suspenderse porque en los últimos años había sido ocasión de protestas y disturbios. Ahora bien, recientemente se está volviendo a festejar -originalmente, por iniciativa de clubs de jubilados-, aunque sin la corporación municipal.

El chupinazo miniatura|Ayuntamiento de Pamplona, engalanado para las fiestas de San Fermín El chupinazo es el cohete que se lanza el día 6 de julio de cada año a las doce del mediodía desde el balcón de la casa consistorial de Pamplona para señalar el inicio de las fiestas de san Fermín o sanfermines. Congrega gran número de público y se retransmite en directo por televisión. Es el chupinazo más famoso del mundo.

El origen de esta tradición se halla a principios del . El Ayuntamiento de Pamplona contrataba una empresa de pirotecnia que disparaba una serie de cohetes el día 6 de julio, víspera de la fiesta de san Fermín, para señalar el inicio de las fiestas. Los cohetes se disparaban desde la Plaza del Castillo por un empleado de la empresa, sin mayores ceremonias. En la década de los años treinta empezó a congregarse una buena cantidad de público en el momento del lanzamiento de los cohetes, y algunos pamploneses solicitaban del operario que les permitiese prender la mecha, en particular Juan Echepare Aramendía disparó el primer cohete entre 1931 y 1936.

miniatura|Ambiente previo al chupinazo de 2007. En la abarrotada plaza consistorial, la muchedumbre extiende los pañuelos rojos característicos del atuendo de las fiestasviajar24h.com

En 1939 fue un concejal del ayuntamiento, Joaquín Ilundain, el que solicitó para sí el honor de disparar el primer cohete, y a raíz de ello y junto con el periodista José Mª Pérez Salazar promovió la idea de que el lanzamiento de ese primer chupinazo se hiciera con mayor solemnidad. En 1940 por primera vez el disparo se hizo desde el balcón principal de la Casa Consistorial, siendo encargado de prender la mecha el propio Joaquín Ilundain. En los años siguientes se adoptó la costumbre de que el concejal encargado de disparar el chupinazo fuera el presidente de la comisión municipal de fiestas. Esta costumbre solo se rompió en 1964 cuando se cedió el honor a Manuel Fraga, ministro de Información y Turismo, que se hallaba de visita en la ciudad. Es también tradicional que quien dispara el chupinazo previamente vitoree a san Fermín.

Tras la instauración de la democracia y la elección del primer ayuntamiento democrático en 1979 se adoptó el criterio de que el lanzamiento del chupinazo se hiciera rotatorio, primero entre los miembros de la comisión de fiestas y, a partir de 1983, entre los diversos grupos políticos de mayor a menor. Este criterio solo se ha roto en los años 2000, 2001 y 2010 en que se otorgó la distinción del lanzamiento al Club Atlético Osasuna, en la persona de su capitán César Palacios, por el ascenso conseguido ese año 2000 a Primera División, al Portland San Antonio, en la persona de su presidente Fermín Tajadura por su victoria en la máxima competición continental, la Copa de Europa de Balonmano, y a la Comparsa de Gigantes, en la persona de su presidente Mari Ganuza, como reconocimiento a los 150 años de historia celebraba ese año.

Desde el 6 de julio de 1941, a pesar de que algunas personas encargadas de lanzar el cohete han hecho algunos cambios en el tradicional grito, la fórmula que mayoritariamente se ha pronunciado ha sido la siguiente:

'''Iruindarrak! Pamploneses, Pamplonesas, ¡Viva San Fermín! Gora San Fermin!'''

Encargados en lanzar el chupinazo

El primer chupinazo disparado desde la Casa Consistorial fue en 1941, entre 1901 y 1940 se hacía desde la plaza del Castillo. En 1979, el primer alcalde de la democracia en Pamplona, el socialista Julián Balduz estableció que el encargado de lanzar el chupinazo se eligiese entre los concejales del ayuntamiento pamplonés, y de mayor a menor representación. Balduz ha sido el único alcalde de Pamplona que no ha lanzado el chupinazo, ya que lo cedió a una edil de UCD en 1981 y a una compañera de partido en el año 1983.

El Riau-riau

miniatura|El Ayuntamiento de Pamplona, punto de inicio del Riau-Riau