Eliphas Lévi Zahed, nombre adoptado por Alphonse Louis Constant (Saint-Germain-des-Prés, Francia, 8 de febrero de 1810 - París, 31 de mayo de 1875), fue un esotérico, místico y escritor ocultista francés. Inicialmente, intentó dedicarse al sacerdocio católico, alcanzando a ser ordenado como diácono, pero lo abandonó a la edad aproximada de 26 años. Intentó luego vivir como monje en un monasterio benedictino, pero también lo abandonó al poco tiempo, tras lo cual empezó a moverse en círculos políticamente radicales, resultado de lo cual escribió su primer libro importante, La Bible de la Liberté (La biblia de la libertad), publicado en 1841, que interpretaba las Sagradas Escrituras desde una persepectiva socialista radical que hizo que fuera arrestado por ocho meses. Mientras cumplía la condena, Lévi empezó a leer las obras del místico Emanuel Swedenborg y luego se interesó por la magia y se convirtió en mago ceremonial. A la edad de 40 años, comenzó a interesarse por el ocultismo. Escribió más de 20 libros sobre magia, cábala, alquimia y ocultismo.

El seudónimo «Éliphas Lévi» que usó para su libro Dogme et rituel de la haute magie (1856), fue una adaptación de su nombre «Alphonse Louis» al hebreo. Lévi se hizo famoso como pensador y escritor original, y sus obras llamaron la atención en París y Londres entre esotéricos y artistas de inspiración romántica o simbolista. Abandonó el Gran Oriente de Francia (la organización masónica francesa que dio origen a la masonería continental) convencido de que se habían perdido los significados originales de sus símbolos y rituales. «Dejé de ser masón de inmediato porque los masones, excomulgados por el papa, no querían tolerar el catolicismo… [y] la esencia de la masonería es la tolerancia de todas las creencias».

Muchos autores influyeron en el desarrollo político, ocultista y literario de Lévi, como el monárquico francés Joseph de Maistre (a quien cita en numerosas partes de su Dogme etrituel de la haute magie), Paracelso, Robert Fludd, Emanuel Swedenborg, Antoine Fabre d'Olivet, los rosacruces, Platón, Ramon Llull y otros esotéricos. A su vez, muchas de sus ideas influyeron en otros esotéricos como Madame Blavatsky (y en consecuencia fueron absorbidas por la teosofía), así como en los magos de la Orden Hermética de la Aurora Dorada. El mago inglés Aleister Crowley creía ser la reencarnación de Lévi. Lévi influyó asimismo en varios escritores y poetas, tales como Joris-Karl Huysmans, Charles Baudelaire y W.B. Yeats.

Biografía miniatura |Fotografía de 1864. Alphonse Louis Constant nació el 8 de febrero de 1810 en el área no. 5 de la rue des Fossés Saint-Germain-des-Prés (denominada posteriormente rue de l'Ancienne Comédie) en París, hijo de Jean Joseph Constant y Jeanne Agnès Beaucourt. Gracias al abad J.-B.Hubault Malmaison, quien organiza en su parroquia un colegio gratuito de enseñanza básica para niños pobres, realizó sus primeros estudios, ingresando en 1825 en el seminario de Saint-Nicolas-du-Chardonnet, dirigido por el abad Frère-Colonna, quien probablemente lo orientó hacia el estudio de la magia. En 1830, habiendo terminado sus estudios de retórica, pasó según la norma al seminario de Issy para acabar sus dos años de filosofía. En este mismo año fallece su padre. Tras Issy, ingresa en el seminario de Saint-Sulpice para estudiar teología. Allí es ordenado subdiácono y tonsurado. En 1835, estando a cargo de la catequesis de jóvenes muchachas de Saint-Sulpice, le es confiada la joven Adèle Allenbach por su madre, con la misión de «protegerla muy especialmente y de instruirla aparte, como si fuera la hija de un príncipe».

La madre, ferviente católica y esposa de un oficial suizo, había emigrado a Francia en 1830 porque la religión de su hija le parecía amenazada, y ambas vivían en una gran indigencia.

Poco a poco, el joven abad se va enamorando de su protegida, en quien cree ver a la virgen María aparecida bajo una forma carnal. Ordenado diácono el 19 de diciembre de 1835, finalmente abandona el seminario en junio de 1836 antes de recibir el Sacramento del orden; pero mientras tanto la joven de la que se había prendado lo había abandonado.

Suicidio de Jeanne Agnès (madre) Su discapacitada y anciana madre, que había depositado todas sus esperanzas en él, se sintió muy abatida por la salida de su hijo del seminario y se suicidó, asfixiándose con las emanaciones de su estufa de carbón. Constant sintió el impulso de ingresar en la Orden de la Trapa, pero sus amigos le disuadieron. Pasó un año en un internado cerca de París, y luego acompañó a un amigo, un comediante ambulante llamado Bailleul, en una gira por provincias.

En 1838 se hizo amigo de la socialista Flora Tristán (futura abuela del pintor Paul Gauguin), y colaboró con Alphonse Esquiros (a quien conoció en el pequeño seminario) en una revista: les Belles Femmes de Paris, revelando al público sus dotes de dibujante. Mientras recorría los salones para la revista, conoció un día a Honoré de Balzac, entonces en plena fama, en casa de Mme de Girardin.

En el monasterio y vida posterior Acariciando aún la idea de acceder al sacerdocio, parte hacia la abadía de Solesmes, decidido a pasar allí el resto de sus días. La abadía poseía una biblioteca con cerca de 20.000 volúmenes, de cuyo conocimiento bebió abundantemente. Estudió la doctrina de los antiguos gnósticos, la de los Padres de la Iglesia primitiva, los libros de Juan Casiano y de otros ascetas, los escritos piadosos de los místicos, y especialmente los libros de Madame Guyon. Durante su estancia en Solesmes, publicó su primera obra: el Rosier de Mai (1839). Debido a un desacuerdo con el abad de Solesmes, A. Constant abandonó finalmente la abadía al cabo de un año.

Al interceder ante el obispo de París, Monseñor Affre, terminó por conseguir un puesto miserable de inspector en el colegio de Juilly. Sus superiores lo maltrataron, y en su malestar compuso, con gran escándalo del clero y de los biempensantes, la Biblia de la libertad (1841). La obra apareció el 13 de febrero y fue secuestrada en Versalles una hora después de su puesta en venta. A pesar de todo, se pudo salvar un gran número de ejemplares, y el abad Constant fue detenido a principios del mes de abril. El juicio tuvo lugar el 11 de mayo de 1841, y el abad fue condenado a 8 meses de prisión y 300 francos de multa. En la prisión de Sainte-Pélagie, donde pasó 11 meses (probablemente no tuvo con qué pagar la multa…) se reencontró con su amigo Esquiros y con el abad de Lamennais. Se emplearon todos los medios para hacerle morir de pena y miseria. Se interceptaban sus cartas para desvirtuar su sentido, se le acusó de ser un vendido a la policía, y por otro lado debió soportar la aversión de otros detenidos. Buscó entonces consuelo en la lectura, leyendo por vez primera los escritos de Swedenborg. Pero sus amigos del exterior no lo habían olvidado. Una tal Mme Legrand, amiga de Flora Tristán y muy rica, intentó aliviar un poco su vida en prisión haciéndole llevar una comida más variada.

Al salir de la cárcel en abril de 1842, obtuvo un encargo de pinturas murales para la iglesia de Choisy gracias al limosnero de Sainte-Pélagie. En 1843, mientras vivía en el presbiterio de Choisy, empezó a escribir la Mère de Dieu. Su conducta era tan ejemplar que Monseñor Affre decidió recomendarlo a Monseñor Olivier, obispo de Evreux. El obispo estaba dispuesto a acoger al abad a condición de que cambiara su nombre por el de su madre, para así evitar todo escándalo relacionado con el asunto de la Biblia de la libertad.

Es entonces que el abad Beaucourt parte hacia Evreux en febrero de 1843. Sus sermones cosecharon un gran éxito pero suscitaron muchos celos entre los sacerdotes de la diócesis. En junio de ese año, el periódico L'Univers publicó la muerte del abad Constant, información desmentida rápidamente por Le Populaire; después, el 22 de julio de 1843 apareció en L'Écho de la Normandie un artículo titulado Le Nouveau Lazare, donde se desvela toda la historia del abad Beaucourt: su identidad, su juicio y condena. Obligado a dejar el seminario, el obispo de Evreux no lo olvidó, procurando por su subsistencia e incluso intentó ayudarlo con un encargo de una pintura mural para un convento. Desgraciadamente, Monseñor Olivier estaba muy afligido por la publicación de La Mère de Dieu (1844), y a finales de febrero de 1844 el abad volvió a París dejando su pintura inacabada.

Volvió a ver a su amiga Flora Tristán, que moriría poco tiempo después en Lyon. Dudó mucho tiempo antes de publicar el manuscrito integral de Flora Tristán, pensando que se lo tendría a él como responsable, y abandonó finalmente el proyecto editando solamente el primer manuscrito bajo el título L'Émancipation de la femme ou le Testament de la paria. En otoño de 1844, Mme Legrand le pidió venir a Guitrancourt para completar la educación de sus hijos. Permaneció allí un año, volviendo después a París y publicando su manifiesto pacífico, inspirado por Silvio Pellico, La Fête-Dieu ou le Triomphe de la paix religieuse (1845).

Las ideas utópicas y humanitarias del tiempo le absorbieron totalmente. Especialmente dos movimientos suscitaron en él profundas y largas meditaciones: el Saint-Simonismo y el Fourierismo.

« La escuela Saint-Simoniana, a pesar de sus estimables cualidades, me ha inspirado siempre una viva repulsión. Tienen todo de la verdadera religión, excepto el espíritu de piedad; su mujer libre me horroriza y no pueden comprender la caridad puesto que no reconocen el amor. Son fríos como el industrialismo, cortantes, déspotas y calculadores. Me enfado cuando los veo tocar tan cerca nuestras grandes verdades que su sequía de corazón compromete y profana. Enfantin tiene ciertamente puntos de vista remarcables, pero está lleno de egoísmo y de fatuidad. » (correspondencia con el barón Spedalieri)

« Fourier ha vuelto al sistema de Swedenborg, para crear sobre la Tierra el paraíso de las atracciones proporcionales a los destinos. Por atracciones entendía las pasiones sensuales a las que prometía una expansión integral y absoluta. Dios, que es la razón suprema, marcó con un sello terrible estas doctrinas reprobables: los discípulos de Fourier empezaron por el absurdo, y acabarán por la locura. » (Histoire de la magie, p. 470)

En 1845, en Le Livre des larmes, desarrolló por vez primera nociones esotéricas. Durante este periodo compuso también canciones e ilustró dos obras de Alejandro Dumas: Louis XIV et son siècle y El Conde de Monte-Cristo. Adèle Allenbach, que se había convertido en actriz, le visitaba a menudo. Siempre conservó la misma admiración por su pequeño padre, a tal punto que a su muerte acompañó el ataúd hasta su última morada.

Constant vivió algún tiempo en Chantilly, fijando luego su residencia en el número 10 de la rue Saint-Lazare de París. Se hizo amigo de Charles Fauvety y ambos fundaron en 1845 la revista mensual La Vérité sur toutes choses, que solo se editó durante 4 meses.

Desde su vuelta de Évreux, viajaba frecuentemente a Choisy-le-Roy donde había reencontrado en 1843 a la señorita Eugénie Chenevier, suplente en la Institution Chandeau. Entre las internas de la institución estaba la joven Marie-Noémi Cadiot, que se había hecho amiga de Eugénie. Cuando ambas jóvenes salían los domingos, Constant solía acompañarlas, y los tres disfrutaban de buenos momentos.

Eugénie Chenevier aceptó ser su mujer delante de Dios. Confiada en el porvenir, ya se había entregado a él y esperaba un niño. Este hijo, Xavier Henri Alphonse Chenevier, que nació el 29 de septiembre de 1846, y vivió hasta 1916, tuvo un hijo, Pierre (por la línea de Eugénie, la descendencia de Eliphas Lévi representa en la actualidad más de 40 personas, en la sexta generación).