Ávila es una provincia del centro de España perteneciente a la comunidad autónoma de Castilla y León. Su capital es la ciudad de Ávila y está formada por 248 municipios. Su relieve está marcado por la presencia al sur del sistema Central, que la divide en dos zonas: la mayor parte del territorio abulense se ubica en la submeseta norte, si bien incluye también una franja al sur de la sierra de Gredos. Ávila, que limita con las provincias de Valladolid, Salamanca, Cáceres, Toledo, Madrid y Segovia, es una de las provincias menos pobladas del país, con 160 738 habitantes (INE 2025).

Símbolos 110px|izquierda|Escudo provincial

El escudo de la provincia de Ávila reúne los blasones de poblaciones que han sido cabeza de los antiguos partidos judiciales; como Arenas de San Pedro con su castillo incendiado. En su parte central figuran las armas de la ciudad de Ávila, un campo de gules o rojo en el que aparece representado el rey Alfonso VII de León en el ábside de la catedral de Ávila junto al lema: Ávila del Rey.

Geografía La provincia, que tiene una extensión de 8051,15 km², está situada al sur de la comunidad autónoma de Castilla y León. Limita con las provincias de Madrid, Toledo (Castilla-La Mancha) y Cáceres (Extremadura), aparte de con las provincias castellano y leonesas de Salamanca, Segovia y Valladolid.

Orografía 240px|izquierda|Mapa de relieve de la provincia

Es propio de esta provincia su gran diversidad orográfica. Es la provincia de mayor altitud en promedio de España, con una altura media de 1131,8 m. Se distinguen tres grandes regiones:

La zona norte, continuación de la meseta Norte y del valle del Duero está caracterizada por un paisaje llano con suelos formados por materiales sedimentarios. Comprende la comarca de La Moraña. Los principales municipios son Arévalo y Madrigal de las Altas Torres.

La zona central donde se localizan el Valle de Amblés, el del Corneja y las zonas de montaña (sierra de Gredos, sierra de Béjar, sierra de Villafranca, La Serrota, sierra de la Paramera, sierra de Ávila o la sierra de Malagón) presenta ingentes formaciones graníticas que alcanzan su mayor altitud en el pico del Moro Almanzor, que con 2592 metros es la cumbre culminante de la sierra de Gredos y la más elevada de todo el sistema Central. Su clima de montaña se caracteriza por temperaturas muy bajas en el periodo invernal y veranos cortos y no muy calurosos. Son localidades importantes Ávila, Las Navas del Marqués, El Barco de Ávila y Piedrahíta.

La zona al sur del sistema Central que comprende la parte abulense del valle del Tiétar está caracterizada por su menor altitud y un clima más cálido. En esta parte es fácil encontrar naranjos, olivos y palmeras en los principales pueblos. Entre los municipios más importantes de esta zona se encuentran Arenas de San Pedro, Candeleda, Sotillo de la Adrada, Mombeltrán y Lanzahíta.

En el oriente de la provincia, en torno al valle del Alberche y a las estribaciones meridionales de la sierra de Guadarrama, se localizan municipios como El Tiemblo, Cebreros o El Hoyo de Pinares.

Hidrografía izquierda|240px

La provincia de Ávila es atravesada de suroeste a noreste por el Sistema Central, lo que la convierte en divisoria de aguas entre las cuencas hidrográficas del río Duero y del río Tajo.

Entre las sierras de Gredos y la alineación de Serrota-Paramera nacen los ríos Tormes y Alberche. El río Tormes recoge aguas del alto Gredos, sobre todo la escorrentía del Circo de Gredos, y lleva una dirección este-oeste hasta Barco de Ávila, donde gira hacia el norte, para recibir las aguas del río Corneja en La Horcajada, camino de Salamanca para desembocar en el río Duero.

El río Alberche nace en la vertiente sur de la sierra de Villafranca, y recoge aguas de la vertiente sur de La Serrota, encharcando el valle alto con un recorrido meandriforme lleva una dirección oeste-este, antes de girar hacia el sur y encajarse en las cercanías de la Cueva del Maragato y hasta la Venta de Rasquilla, en donde gira de nuevo hacia el este. El tramo alto, hasta la Venta Rasquilla con su codo de captura, pertenecía al río Tormes, que lleva sus aguas al Duero, pero la erosión remontante del Alberche, afluente del Tajo, consiguió captar estas aguas de entre sierras hacia el sur.

El río Tiétar recorre el sur de la provincia, de este a oeste camino del río Tajo, del que es afluente, recibiendo las aguas de la vertiente sur (la de solana y a la vez de barlovento) de Gredos, la más lluviosa, por ser el primer murallón con el que se encuentran la borrascas atlánticas que entran por el suroeste de la península ibérica.

Entre La Serrota y la sierra de Ávila, nace el río Adaja, que tras recorrer el valle de Amblés de oeste a este, y llegar a Ávila gira hacia el norte camino del río Duero, para ser represado en la Presa de Fuentes Claras y en la de las Cogotas, antes de llegar a Arévalo, donde recibe las aguas del río Arevalillo.

También van al Duero el río Voltoya, que desemboca en el Eresma —afluente a su vez del Adaja—, del que se abastece Ávila ciudad, mediante el agua embalsada en el embalse de Serones; así como el río Trabancos y el Zapardiel. miniaturadeimagen|Río Valtodano en Langa, afluente del Zapardiel (ejemplo de ríos de llanura) Los ríos Zapardiel y Trabancos conforman los denominados "ríos de llanura" caracterizados por sus escasas pendientes y valles muy amplios que crean grandes llanuras de inundación. Tanto los ríos principales, como los afluentes principales de estos (río Valtodano del Zapardiel, y río Regamón del Trabancos) se ven muy influenciados por la sobreexplotación del Acuífero de los Arenales, pasando de ríos ganadores a ríos perdedores. Esta situación también se aplica en el río Arevalillo y sus afluentes los ríos Merdero, Las Berlanas y Espinarejo.

Otros ríos de menos importancia son el río Aravalle, el Almar, el Gamo y el Margañán que acaban en el Tormes; y el río Cofio que desemboca en el Alberche.

A destacar dos acuíferos: el acuífero del valle de Amblés y el de los Arenales.

miniatura|Sierra de Gredos en febrero

Clima La orografía de la provincia es la causa de la diversidad en el clima de esta. En las series climáticas referidas al periodo 1960-1996 la estación meteorológica más lluviosa de la provincia fue la correspondiente al municipio de Guisando, en la falda sur de la sierra de Gredos, con un valor de 1931,1 mm. El promedio de precipitación media anual de las 79 estaciones termopluviométricas fue en ese mismo periodo de 728,6 mm, mientras que la temperatura media de estas fue de 11,8 °C. La provincia se divide principalmente en 4 variedades climáticas atendiendo a la clasificación climática agraria de Papadakis: «mediterráneo subtropical», «mediterráneo templado», «mediterráneo templado fresco» y «mediterráneo continental».

Existen tres dominios principales de precipitación: En la vertiente de la sierra de Gredos las precipitaciones son muy abundantes, sobrepasándose con frecuencia los 1500 mm en promedio anual. Le corresponde una temperatura media anual en torno a los 15 °C. La zona montañosa central entre las sierras de Gredos y Ávila presenta unos niveles decrecientes en sentido sur-norte, desde el máximo en la sierra de Gredos (los 1500 m mencionados anteriormente) a un mínimo de unos 500 mm. La temperatura media anual —aunque variable en función de la altitud— podría situarse en 9 °C. Por último la llanura sedimentaria septentrional presenta unas precipitaciones muy escasas —con frecuencia por debajo de los 400 mm anuales- y una importante aridez estival. Por último la temperatura media anual en esta zona es de alrededor de 12 °C.

Según el Atlas climático ibérico de la Agencia Estatal de Meteorología y de acuerdo con la clasificación climática de Köppen, en la provincia se dan las variedades de clima mediterráneo Csb (templado con verano seco y templado) y Csa (templado con verano seco y caluroso); el segundo principalmente en la parte sur de la provincia. En las cumbres más altas se da un clima mediterráneo de montaña de tipo Dsb con temperaturas medias del mes más frío por debajo de los 0 °C.

Ecosistemas

La diversidad orográfica antes indicada hace de Ávila una de las provincias interiores españolas más ricas en ecosistemas y por tanto en biodiversidad. Así se pueden distinguir cuatro tipos de ecosistemas principales:

Llanura cerealística Situada en la parte norte de la provincia y compuesta por grandes planicies de campos de cultivo con bosques isla diseminados, la mayor superficie forestal se concentra en el corredor del río Adaja desde Villanueva de Gómez hasta Arévalo de unos 30 kilómetros de largo con bosque de pinar, en superficie le siguen los pinares próximos a Nava de Arévalo. En las márgenes de los principales ríos se encuentran interesantes bosques de ribera.

En esta zona el principal cultivo es cereal de secano, si bien en los últimos años se ha desarrollado extraordinariamente el cultivo de regadío irrigado desde el embalse de Las Cogotas (desde 2010 la zona de Nava de Arévalo riega con este embalse; y se prevé la puesta en regadío de 7000 ha en la zona) y con pozos subterráneos, hecho que tras la sobreexploatación, ha propiciado, el casi agotamiento del acuífero de Los Arenales y por tanto, ha aumentado el nivel de nitritos y arsénico en algunas muestras. Existen varias especies de aves y mamíferos, algunas de ellas de gran valor como la avutarda y el águila imperial.

Encinar Se da principalmente en la parte central y sur de la provincia, en la falda de sus principales sierras. Pese a no ser muy abundantes por la tala abusiva realizada a principios del se extienden por grandes zonas alrededor de la capital.

Los encinares existentes en las inmediaciones de Bonilla de la Sierra, La Horcajada y en el valle del Corneja son especialmente valiosos por su antigüedad, porte y magnífico estado de conservación.

Los encinares proporcionan cobijo y alimento a gran variedad de fauna, siendo de especial valor ecológico el águila imperial que llegó a ser animal prácticamente extinguido, pero en los años 90 comenzó a recuperarse.

Ecosistema mediterráneo Al contrario que en otras provincias castellano-leonesas, Ávila cuenta en su extremo meridional con una zona templada, de clima mediterráneo, caracterizada por la existencia de bosques de coníferas y frondosas, además de vides, olivares, naranjos, higueras, cerezos y plantaciones de tabaco, pimentón y sandías.

Esta parte de la provincia, al abrigo de la sierra de Gredos, es la que mayor diversidad biológica posee; pero también la más amenazada por la especulación urbanística, las explotaciones mineras, el trazado indiscriminado de infraestructuras y los incendios forestales.

Alta montaña El ecosistema de alta montaña se puede encontrar principalmente en la sierra de Gredos, sierra de Béjar y también en las inmediaciones del pico Zapatero (sierra de la Paramera) y en La Serrota.

Pese a la gran presión humana que sufre, especialmente los fines de semana, la sierra de Gredos conserva una de las poblaciones más importantes de cabra montés. La preocupación de la Corona por este animal evitó su extinción y hoy en día coloca a esta población en unos niveles que permiten afirmar su supervivencia.

Otra especie seriamente amenazada que vuelve a estos lugares a finales de 1990 es el lobo, aunque su población aún no se ha asentado definitivamente.

Historia

thumb|Arévalo. Protohistoria y Edad Antigua Periodo prerromano

miniatura|izquierda|Territorio ocupado por los vetones en la parte occidental de la península miniatura|Castro de Las Cogotas miniatura|Verraco de piedra en Mingorría