La masacre antisemita de 1391 fue una muestra de antisemitismo y violencia contra los judíos que se inició el 6 de junio de ese año en la ciudad de Sevilla y se extendió a casi todos los reinos cristianos de la península ibérica: las coronas de Castilla y Aragón y el reino de Navarra. Hubo saqueos, incendios, matanzas y conversiones forzadas de judíos en las principales juderías de las ciudades. Las revueltas más graves fueron las iniciadas en Sevilla y aquellas ocurridas en Córdoba, Toledo y otras ciudades castellanas.
Historiográficamente, a esta masacre se la ha denominado con el término centroeuropeo "pogromo"Uso bibliográfico y , Gzirot kana,Alisa Ginio Meyuhas, Judíos, marranos y cristianos nuevos en Sefarad Gzerot kana - Punto de inflexión en la historia de los Judíos de España «pogromo» o «conversiones forzadas del 5151» (año correspondiente en el calendario hebreo).
Causas Las causas más profundas derivan de la crisis del , que, además de sus efectos económicos y sociales,Se mezcló también un fuerte elemento de violencia campesina, aliada a la de los menestrales, pues ambos sectores sociales eran los más perjudicados por el predominio municipal de ciudadanos, mercaderes y caballeros (Los Trastamara y la Unidad Española, pg. Rialp, 1981. Juan Diaz del Moral en: 'Las agitaciones campesinas del periodo bolchevista (1918-1920',) señala la semejanza de difusión y actuación entre esas actividades 'revolucionarias', y algunas revueltas anti-israelitas. (ISBN 84-7587-031-7) ISBN 8432121002). en la Corona de Castilla había dado lugar a la primera guerra civil castellana y el establecimiento de la Casa de Trastámara (1366-1369),Julio Valdeón, Ruptura de la convivencia cristiano-judaica (España), en Artehistoria. enfrentada desde 1390 a un momento especialmente delicado: la llegada al trono de Enrique III de Castilla en minoría de edad (11 años); a lo que se sumaba la relación entre la monarquía autoritaria y los judíos, sobre todo la percepción social de esa relación.
Toda Europa sufría desde hacía medio siglo la peste de 1348, de devastadoras consecuencias demográficas (se calcula que murió la tercera parte de la población del continente), socioeconómicas y políticas. En la búsqueda de explicaciones al fenómeno pudo verse el recurso a todo tipo de causas mágico-imaginarias, como atribuirlo a un castigo divino a los cristianos por permitir la presencia de la raza deicida (los judíos) entre ellos; o culpar directamente a los judíos de envenenar los pozos de agua para propagar la peste (atribuyéndoles el propósito de destruir la cristiandad). El deterioro de la convivencia, alterada también por la fama que tenían los judíos de ricos y el afán de robarles, llevó al estallido de revueltas antisemitas, incluyendo la matanza de miles de judíos, que comenzaron en la Europa central y se extendieron hasta España. Ricardo García Cárcel, en La Inquisición (ISBN 84-7969-011-9) anota que, dado que las conversiones masivas habían tenido lugar entre 1391 y 1415, es poco razonable atribuir el refuerzo de la institución inquisitorial hecho por los Reyes Católicos a la persecución del 'judaísmo', y lo pone en un intento de Isabel y Fernando de ganarse el apoyo eclesial para su intención de poder absoluto.
La hostilidad manifiesta contra la población judía en Sevilla se vio acentuada desde el escándalo que protagonizó en 1379 José Pichón (de nombre judío Yusaph o Yuzaf), almojarife y contador mayor (administrador de los impuestos reales) de Enrique II de Castilla. Denunciado por sus propios correligionarios judíos, fue primero a la cárcel, de la que se libró con el pago 40.000 doblas. No obstante, fue ejecutado en su propia casa por tres miembros de la comunidad judía, según la costumbre (tras obtener un albalá que permitía la muerte de los malsines). El rey mandó matar a los tres judíos responsables de la ejecución, y cortar la mano del alguacil mayor que había intervenido en ella. A partir de entonces se retiró a la comunidad judía la potestad que hasta entonces había tenido de aplicar justicia de sangre entre sus miembros.Julio Caro Baroja, Los judíos en la España moderna y contemporánea, AKAL, 2000, ISBN 8470900900, Volumen 1, pg. 85.II Encuentro de Historia de Cantabria, Universidad de Cantabria, 2005, ISBN 8481029548 pg. 702.SEVILLE: Early History
Masacre
thumb|Ferrán Martínez fue uno de los ejemplos más significativos de antisemitismo que existieron en la historia de España; su lema era «bautismo o muerte». La cita "conversión o muerte" confunde a FERRÁN Martínez con Vicente FERRER (representado en la ilustración).(Isabel La Católica, El enigma de una reina. José María Javierre. Editorial Sígueme, Salamanca 2005. Página 523). La causa desencadenante inmediata de la revuelta sevillana fueron las predicaciones antisemitas que desde hacía quince años (1376) venía efectuando el arcediano de Écija, Ferrán Martínez, que incitaba a la población de Sevilla contra los judíos.SEVILLE: Riot of 1391. A los protagonistas del tumulto, seguidores del predicador, se les conocía como matadores de judíos.Yolanda Moreno Koch y Ricardo Izquierdo Benito, Del pasado judío en los reinos medievales hispánicos: afinidad y distanciamiento, Universidad de Castilla La Mancha, 2005, ISBN 8484273881, pg. 20. A los motivos religiosos, se sumó la percepción de impunidad de los que asaltaban y destruían las sinagogas, a causa de la situación política (vacío de poder durante la minoría de Enrique III).
Las matanzas de judíos se extendieron a otras ciudades, primero del valle del Guadalquivir (Córdoba, Andújar, Montoro, Jaén, Úbeda, Baeza, etc.) y luego de la Meseta Sur (Villa-Real -hoy Ciudad Real-, Cuenca, Huete, Escalona, Madrid, Toledo -18 de junio-, etc.) y otras zonas castellanas (Burgos, Logroño -12 de agosto-, etc.) y de la Corona de Aragón (Valencia -9 de julio-, Orihuela, Játiva, Barcelona -5 de agosto-, Lérida -13 de agosto-, Mallorca, etc.) donde había también notables predicaciones antisemitas: las de San Vicente Ferrer (su lema era bautismo o muerteFratricidio y contrición: Breve historia del antisemitismo Cristiano, páginas 45 y 46). Hay autores que niegan que Vicente Ferrer estuviera en Valencia en 1391 y que insisten en que nunca aprobó la violencia, aunque sí que pensaba que aquel quebranto era una buena oportunidad para intensificar la catequesis.Luis Suárez Fernández Los judíos, Ariel, 2005, ISBN 8434467798, pg. 397.
En el momento de los pogromos, las Cortes de Castilla estaban reunidas en Madrid. Al enterarse de los acontecimientos, se decidió enviar un procurador a cada ciudad con una carta, redactada en los términos más apremiantes posibles, en la esperanza de que se consiguiera contener la revuelta; objetivo que sólo se consiguió parcialmente.<ref name=cervantesvirtual>Rafael Ramírez de Arellano, Matanza de judíos en Córdoba. 1391, en Boletín de la Real Academia de la Historia, pg. 294-311. Artículo fechado en Córdoba, marzo de 1901. Cervantesvirtual.com</ref>
Sevilla A mediados del , el número de familias de la judería de Sevilla podía calcularse en unas doscientas (era la segunda judería de la Corona de Castilla, después de Toledo);Véanse datos de población en judería. La estimación de la Jewish Encyclopedie (6000 a 7000 familias), es completamente inverosímil, dado que el número de habitantes de toda la ciudad no llegaría a los cien mil (véanse datos en evolución de la población española en época precensal). muchas de ellas se dedicaban a la industria y el comercio. El préstamo de dinero a alto interés y su riqueza suscitaba la envidia y el odio de la población. Los judíos estaban frecuentemente expuestos a los ataques y al maltrato.
Un primer motín estalló el 15 de marzo de 1391, durante el cual varios judíos fueron asesinados; pero los nobles, que los protegían, pronto sofocaron la sublevación. Tres meses después, el 6 de junio, la población enfurecida atacó masivamente las juderías, saqueando y quemando las casas. Se dijo que más de 4000 judíos fueron asesinados, aunque la mayor parte se vio obligada a aceptar el bautismo para salvar sus vidas. Según una carta de Hasdai Crescas, las mujeres y los niños fueron vendidos como esclavos a los musulmanes.Zuñiga, l.c. i. 238; "Shebeṭ Yehudah," ed. Wiener, p. 38, and pp. 128 et seq. [letter of Ḥasdai Crescas]
El canciller Pero López de Ayala incluyó en su Crónica referencias a esta revuelta:
En 1396, el rey encargó a Diego López de Zúñiga y Juan Hurtado de Mendoza remodelar la judería de Sevilla, redenominada como Villa Nueva. Las cuatro sinagogas fueron convertidas en iglesias o conventos: la iglesia de Santa María de las Nieves o Santa María la Blanca, la iglesia de Santa Cruz, que estuvo en el terreno que hoy ocupa la plaza de Santa Cruz, el solar que la reina Isabel la Católica, a finales del , donó a las monjas dominicas del convento de la Madre de Dios e incluso la iglesia de San Bartolomé (que por donación del Rey Alfonso X se había destinado al culto hebraico, como sinagoga. Este edificio ya convertido en parroquia cristiana, y hasta la ruina declarada en 1778, mantuvo sus inscripciones hebreas).Caro, Antiguedades de Sevilla, pp. 20a, 42b, Sevilla, 1634, fuente citada en Jewish Encyclopedie.
Córdoba Dos días después de que empezara la revuelta de Sevilla, se inició la de Córdoba. Con el pretexto de obligar a los judíos a convertirse al cristianismo, una multitud, entre la que se encontraban clérigos y criados de las casas nobles, irrumpió en la judería y en el castillo, saqueando y matando a los judíos. La matanza se prolongó durante tres días, en los que fueron exterminados la práctica totalidad de los judíos cordobeses. Los que no fueron asesinados fueron obligados a la conversión.
Las dimensiones del hecho fueron estimadas por el proceso judicial posterior, a cargo de Pedro Martínez, que además de condenas de cárcel y destierro (no queda claro en los documentos si hubo sentencias de muerte), impuso multas cuya cuantía fue negociada directamente entre el rey y el ayuntamiento en 1395, concretándose en la enorme cantidad de 40.000 doblones de oro para la cámara real, considerando que era el rey (y no los judíos) el que debía ser resarcido «por el robo e entraimiento e destruicion de la mi judería e castillo della».
La judería no sufrió daños irreparables, aunque fue cristianizada de inmediato, apoderándose los asesinos de las viviendas y de los bienes de sus víctimas. La sinagoga, que había sido construida en 1315, perdió su uso como tal, siendo utilizada posteriormente como hospital de rabiosos, primero, y como capilla de los santos Crispín y Crispiniano, después.
Toledo 250px|thumb|Entrada de la antigua "Sinagoga Mayor", principal centro de culto hebreo en Toledo hasta el , expropiada y rebautizada como Iglesia de Santa María la Blanca. A finales del , Toledo era una ciudad con una significativa población judía y musulmana. Había diez sinagogas y cinco centros de estudio y oración o madrazas, a las que quizás haya que añadir dos más de las que existe noticia documental. De estas diez, casi todas quedaron destruidas tras el pogromo de 1391, y sólo se han podido identificar con seguridad el Templo Nuevo, Sinagoga Nueva o Sinagoga Mayor, convertida en la Iglesia de Santa María la Blanca y la Sinagoga del Tránsito, que aloja en la actualidad el Museo Sefardí.Toledo, Patrimonio de la Humanidad - La ciudad de las tres culturas El 18 de junio de 1391 las revueltas llegaron a la ciudad, y la judería de Toledo fue atacada en las penumbras de la noche de manera similar a otras ciudades del reino. Entre las víctimas de la matanza se encontraban destacados artesanos, poetas y hombres de letras.
En la judería toledana existía un importante y antiguo molino, llamado después de las matanzas Molino de la degollina o de la judiada.El Molino de la Degollina - Tradición toledana Biblioteca virtual de la Universidad de Castilla-La Mancha