alt=|miniaturadeimagen|Salsa bailada en La Habana, Cuba
La salsa es un conjunto de ritmos afrocaribeños fusionados con jazz y otros estilos. Su nacimiento ha sido muy debatido, pero se sabe que procede de una fusión que llevaron a cabo los habitantes del Caribe cuando escucharon la música europea para luego mezclarla con sus tambores. La salsa se ha difundido debido a la inmigración de población latinoamericana, especialmente afrocaribeños, hacia destinos al norte, como Nueva York, pero también hacia Sudamérica. En Puerto Rico se utiliza mucho la salsa.
Historia En muchas figuras, la pareja se para enfrente, en una postura de baile similar a la de los bailes de salón, en la que la mujer pone su mano izquierda sobre el hombro del hombre, el hombre pone su mano derecha bajo la escápula izquierda de ella y las manos libres se encuentran en el aire, a una altura media entre los hombros de ambos. La contradanza fue una danza grupal, la mayor parte de las figuras abarcaban dos compases 4/4, también ocho tiempos. Como en la square dance, había un caller (del inglés: ‘voceador’) que gritaba las figuras a bailar a las parejas en la sala. El caller se podía retirar durante una pieza y dejar solas a las parejas y a la música. A fines del , evolucionó, para el baile de parejas, en el danzón.
Los colonos franceses y españoles llevaron este baile de su tierra natal al Caribe. Un rol particular jugó la isla La Española. La Española fue, a partir del , dividida en dos: Saint Domingue, francesa, la actual Haití, en el oeste y «Santo Domingo Español», la actual República Dominicana, en el este. Después del levantamiento contra el dominio colonial francés en 1791, los dueños de las plantaciones huyeron con sus esclavos a la parte oriental de la vecina isla (Cuba) y llevaron también sus costumbres, sus bailes y su música. En el cubano Oriente se mezclaron la marimba y la tradición de baile africana con la música de guitarra de los granjeros españoles.
A pesar de que los españoles se consideran hoy en día como misioneros represores de la herencia cultural y religiosa de sus esclavos, la realidad es que la incorporación y fusión de estilos se produce en las excolonias españolas, así como el mestizaje generalizado. Estas tradiciones jugaron, especialmente en las festividades religiosas, un importante rol. La música aquí fue comprendida como vivencia comunitaria, una participación de distintos grupos. Algunos tambores tocaron siempre un ritmo repetitivo, mientras otros entremezclaron ritmos que se identificarían con las correspondientes divinidades. Estos ritmos podían ser muy complejos y llegaron a ser en el curso de las session cada vez más sincopados y variados, de modo que existía el riesgo de perderse. Por este motivo, un tamborilero ‘principal’ (en alemán: Vortrommler) toca la clave —un ritmo básico, al cual se orientaban todos los otros—. Mientras la clave tocaba, todos los tamborileros estaban sincronizados a pesar de su polirritmia.
Los espectadores, quienes no tenían tambores, no permanecían entretanto inactivos. Ellos apoyaban el ritmo mediante zapateos o palmoteos. Quien no zapateaba o palmoteaba, llevaba el ritmo con su cuerpo, mediante movimientos con los hombros, tronco, caderas, rodilla, etc. Tales elementos de tambor y de baile encuentran ahora acceso al baile de salón. Ellos fueron, sin embargo, siempre considerados con desconfianza por la elitista alta sociedad en Cuba: muchos movimientos africanos en el baile fueron considerados forma de baile ‘obscena’ de la clase baja. El danzón ha resistido exitosamente con sus pausados y expresivos movimientos hasta la actualidad; también en el son cubano se distingue el elegante de la ciudad «urbano», donde el hombre permanece frecuentemente tan solo en el mismo lugar y la mujer se desplaza alrededor de él, y el rural montuno con muchos movimientos de brazos y de torso.
Aparte de la referencia religiosa, el baile tenía siempre, también, una importante función para encontrar un compañero adecuado y para la conquista de una mujer. El baile adquirió, pues, una connotación erótica: las parejas se presentan en el baile, frecuentemente con mucha ostentación de los hombres. La sensualidad en el baile no quiere decir, forzosamente, un estrecho contacto corporal —los compañeros giran alrededor de ellos mismos, en muchos bailes caribeños, sin tocarse—. Así, la salsa del continente será danzada casi exclusivamente abierta. En ella, generalmente, el hombre guía a la mujer con solo una mano. Durante la rotación, éste gira al mismo tiempo que la mujer, lo que da al baile el carácter de baile de ‘vueltas’.
thumb|Grupo artístico. Como la salsa en los años setenta en Nueva York fue haciéndose progresivamente más popular, se formó aparejado a la nueva música, también, un estilo de baile: el «estilo Nueva York» —originado por las escuelas cubanas y puertorriqueñas y enriquecido mediante una multitud de otros elementos de escuelas de baile—. Al final de los años ochenta, había alcanzado también la costa oeste de los Estados Unidos de América y se manifestaba allí como «estilo Los Ángeles».
Técnica
Movimientos El paso básico de todos los estilos de salsa involucra tres cambios de peso, llamados pasos, cada cuatro medidas de tiempo. El tiempo sin un cambio de peso puede contener un zapateo, kick (parece una pequeña patada a una pelota, pero dada al aire) o pausa. Uno de los pasos es un 'paso largo' que es un poco más largo que los otros dos. Los diferentes estilos de salsa se diferencian frecuentemente por la dirección y el tiempo del paso largo («en 1» o «en 2», por ejemplo). Después de seis cambios de peso en ocho tiempos, el ciclo del paso básico está completo. Mientras se baila, el paso básico puede ser modificado significativamente como parte de la improvisación y estilo de los bailarines.
Mientras un bailarín de salsa 'cambia su peso', la parte superior del cuerpo permanece nivelada y casi no es afectada. Las caderas quedan atrapadas en la mitad y terminan moviéndose considerablemente: es el famoso movimiento de caderas cubano.
Los brazos son usados para comunicar el liderazgo, ya sea en posición abierta o cerrada. En la posición abierta, los bailarines se toman por una o ambas manos, especialmente para movimientos que envuelven giros, poner los brazos detrás de la espalda o moverse uno alrededor del otro. En la posición cerrada, el líder pone la mano derecha en la espalda del seguidor, mientras el seguidor pone la mano izquierda sobre el hombro del líder. También se utilizan para hacer adornos y para evitar que entorpezcan el baile.
En algunos estilos, los bailarines permanecen en un segmento, es decir, alineados cambiando lugares; mientras en otros, los bailarines giran uno alrededor del otro.
Tiempo (timing) La salsa se baila en compás de 4/4. Los pasos básicos se extienden, no obstante, sobre dos compases, por lo que los bailarines cuentan no de a cuatro, sino de a ocho.
El principio es alternar los pasos izquierdo (i) y derecho (d). Para la mujer, los pasos son invertidos: (d) e (i), enseguida). La ligera dificultad es moverlos con el ritmo de la música: izquierda-derecha-izquierda-pausa y derecha-izquierda-derecha-pausa —(d)-(i)-(d)-(pausa) e (i)-(d)-(i)-(pausa), para las mujeres—.
El cuarto tiempo es una pausa; algunos cuentan: «1, 2, 3, ( ), 5, 6, 7, ( )» o «1, 2, 3, y 4, 5, 6 y» (sic) en lugar de «1, 2, 3, 4 (5, 6, 7, 8)». Aunque no se cuenta el tiempo de la pausa, es muy importante marcarla. Así, el paso básico refleja el peculiar ritmo salsa: comienza en el primer tiempo, conjuntamente con el canto y los instrumentos; aunque la pausa pone el énfasis, junto con la percusión, en el cuarto tiempo. [N. del T.: aquí se suprimió «un compás» de la traducción, ya que se malentendía la frase]
La salsa también puede danzarse en el ritmo «( ), 2, 3, 4, ( ), 6, 7, 8». Es lo que se llama el estilo Palladium «en 2».
Se puede también bailar «en 2» permaneciendo en «1, 2, 3, ( ), 5, 6, 7, ( )» utilizando el estilo Nueva York.
Existe también una manera 'poco usada' de bailar marcando los golpes de la clave con los pies, lo que es más complicado.
Paso de mambo thumb|El paso básico del estilo Nueva York «en 1». Este paso básico puede ser usado con pequeñas adaptaciones en todos los estilos. La salsa no muestra, en contraste con muchos otros bailes, ningún paso básico estándar, pero bien puede considerarse el paso que sigue el principio «atrás/adelante», algunas veces llamado «paso de mambo», como el paso básico más difundido.
Los pasos del hombre y de la mujer se efectúan en espejo: cuando el hombre efectúa los pasos de los cuatro primeros tiempos, la mujer efectúa aquellos de los cuatro últimos, que son invertidos; por ejemplo, si el hombre desplaza su pie izquierdo, la mujer desplaza su pie derecho.
El hombre lo realiza «en 1», así: En el primer tiempo (la mujer comienza en el quinto tiempo) se avanza el pie izquierdo y se traspasa el peso del cuerpo a ese pie; en el segundo tiempo, se traspasa el peso del cuerpo al pie derecho; en el tercer tiempo, se retrocede el pie izquierdo, y en el cuarto tiempo, se marca una pausa. Los otros cuatro tiempos son invertidos: en el quinto tiempo, se retrocede el pie derecho (la mujer efectúa este paso cuando el hombre ejecuta el primer tiempo, avanzar el pie izquierdo, lo que evita que los bailarines se pisen los pies); en el sexto tiempo, se devuelve el peso al pie izquierdo; en el séptimo tiempo, se devuelve adelante el pie derecho, y en el octavo tiempo, se marca de nuevo una pausa (ver cuadro).
En vez de la pausa, también, es común bailar más lentamente el tercer paso, de modo tal que el tercer paso se extiende sobre dos tiempos del compás. En vez de «rápido, rápido, rápido, pausa» es la dinámica entonces «rápido, rápido, lento».
En Hispanoamérica este paso básico casi no se usa.
Otros pasos básicos Existen otras variantes que mantienen algunos principios básicos:
— El cuarto y el octavo tiempo son tiempos de pausa, aunque también se pueden pisar.
— El hombre comienza siempre, en el primer tiempo, con el pie izquierdo y, en el quinto, con el pie derecho.
— La mujer comienza siempre, en el primer tiempo, con el pie derecho; y, en el quinto, con el pie izquierdo.
— La alternancia de los pies es respetada: izquierda, derecha, izquierda, y derecha, izquierda, derecha, para el hombre; derecha, izquierda, derecha, e izquierda, derecha, izquierda, para la mujer.
Entre estas variantes tenemos:
El «paso salsa» o «paso hacia atrás»: Muy parecido al paso de mambo; el principio es «atrás/atrás» en lugar de «adelante/atrás». En el primer tiempo, se retrocede el pie izquierdo (en lugar de avanzarlo como en el paso de mambo) y, por eso, se lo avanza en el tercero; y es el pie derecho el que se retrocede en el quinto tiempo y, por lo tanto, se lo avanza en el séptimo tiempo. Frecuentemente, se «cruzan» ligeramente los pasos (ver abajo, «paso cruzado»). [N. del T.: se cambió «avanza» por «retrocede» en el quinto tiempo y viceversa en el séptimo, para que concordara con el principio «atrás/atrás»]
El «paso cruzado»: Con gran semejanza al paso de salsa; el principio es «atrás/atrás». En los tiempos 1 a 4, igual que en el paso de salsa, pero al retroceder, el pie izquierdo se desplaza un poco a la derecha. En los tiempos 5 a 8, lo mismo con el pie derecho que al retroceder, se desplaza un poco a la izquierda.
El «paso de rumba» o de guaguancó o paso de lado: Aquí se desplaza sobre los lados («izquierda/derecha» en lugar de «adelante/atrás» (avanzar/retroceder) para el paso de mambo); pie izquierdo a la izquierda en el primer tiempo, se devuelve en el tercero; después, el pie derecho a la derecha en el quinto tiempo y se devuelve en el séptimo. Variante: se puede también ir varias veces a la izquierda, después varias veces a la derecha.