Lucio Cornelio Sila FélixLa adopción del agnomen «Félix» (el Afortunado o el Dichoso) se vincula a la celebración del triunfo sobre Mitrídates (según los Fasti Triumphales, el 27 o 28 de enero de 81 a. C.). En su correspondencia con los griegos, Sila se hacía llamar Epafrodito, es decir, «el favorito de Afrodita». (en latín, Lucius Cornelius Sulla Felix; 138 a. C. Roma, República romana - marzo de 78 a. C. Puteoli, República romana) fue un estadista y militar romano que alcanzó la fama por sus hazañas militares y ser el primer general de la república tardía en marchar sobre Roma y ganar una guerra civil. Tras purgar a sus adversarios, asumió la dictadura, buscó fortalecer el sistema republicano mediante reformas constitucionales y renunció a sus poderes plenipotenciarios una vez promulgadas.
Sila ejerció el consulado en dos ocasiones y restableció la dictadura. General de gran talento, cosechó victorias tanto frente a enemigos exteriores como en conflictos internos. Su ascenso al primer plano de la vida pública se produjo durante la guerra contra el rey númida Jugurta, a quien logró capturar gracias a la traición de los propios aliados del monarca, si bien su superior Cayo Mario se atribuyó el mérito de haber puesto fin a la contienda. Combatió después con éxito contra las tribus germánicas durante la guerra Cimbria y contra los aliados itálicos en la guerra Social, donde por su valor en la batalla de Nola le fue concedida la corona gramínea.
Sila fue elegido cónsul para el año 88 a. C. Sin embargo, surgió una disputa por el mando de la guerra contra Mitrídates del Ponto —concedido en un primer momento a Sila por el Senado, pero revocado en el marco de un acuerdo político entre Mario y el tribuno plebeyo Publio Sulpicio—, ante la cual Sila, en ejercicio del consulado, puso a sus tropas en marcha sobre Roma. Tras expulsar o dar muerte por la fuerza a Mario, Sulpicio y sus partidarios, partió con su ejército al término de su mandato consular para combatir a Mitrídates en Grecia. Durante su ausencia, Mario regresó junto a Lucio Cornelio Cinna —sucesor de Sila en el consulado— y ambos purgaron a sus adversarios, entre ellos al propio Sila, a quien declararon enemigo público. En Oriente, Sila aplastó a los ejércitos pónticos en las batallas de Queronea y Orcómeno, aunque ofreció a Mitrídates una paz generosa con el fin de poder regresar a Roma. Mario y Cinna habían fallecido para entonces, pero Sila derrotó a los herederos de su facción obteniendo una victoria decisiva a las puertas de Roma en la batalla de la Puerta Collina.
Tras hacerse con el control de la política romana por la fuerza, Sila restableció la figura del dictador, que había permanecido en desuso desde la segunda guerra púnica, más de un siglo atrás. Una vez investido como dictador vitalicio «para la redacción de leyes y el fortalecimiento de la república»,lat. Dictator legibus scribundis et rei publicae constituendae, frase con la que fue nombrado dictador. o incluso antes de esto, inició las proscripciones para deshacerse de sus adversarios. Además, reformó las leyes constitucionales romanas para restaurar la primacía del Senado y recortar las atribuciones de los tribunos de la plebe. Renunció a la dictadura aproximadamente en 79 a. C. y ejerció un consulado ordinario durante el resto del año junto a Quinto Cecilio Metelo Pío. Concluido ese mandato, Sila se retiró a la vida privada y murió poco después, en 78 a. C. Su figura dejó una huella profunda en la siguiente generación de dirigentes —entre ellos Pompeyo y Julio César—, quienes siguieron su ejemplo de alcanzar el poder político por medio de la fuerza.
Biografía Orígenes y juventud thumb|Retrato escultórico del siglo a. C. al siglo d. C., que desde el siglo se identificaba habitualmente con Sila, pero que en la actualidad se conoce comúnmente como «pseudo-Sila». Sila procedía de una familia noble en progresiva decadencia, cuyos representantes llevaban mucho tiempo ausentes de los más altos cargos de la República. El primer representante conocido de esta rama de la familia patricia de la gens Cornelia fue Publio Cornelio Rufino, dictador en torno a 334 a. C., pero no se tienen datos fiables sobre su vida. El padre del tatarabuelo de Sila, Publio Cornelio Rufino, fue cónsul en 290 y 277 a. C., y dictador —presumiblemente rei gerundae causaEs decir, fue elegido dictador para hacer la guerra.— en un año indeterminado entre 291 y 285 a. C.Arthur Keaveney The early years: 138—105 BC // Sulla, the last republican. 2ª edición — Londres — Nueva York: Routledge, 2005 — p. 5 (en inglés) Sin embargo, pronto fue expulsado del Senado por violar las leyes suntuarias, debido al descubrimiento de un censor de un número superior de vajillas de plata en su casa al permitido para un hombre de su estatus.Keaveney A. Sulla, the last republican. 2ª edición — Londres — Nueva York: Routledge, 2005 — P. 5 (en inglés)Plutarco. Sila, 1 El tatarabuelo de Lucio, Publio Cornelio Sila, ocupó el cargo de sacerdote de Júpiter (flamen Dialis), además de ser el primer mencionado con el cognomen Sulla. El bisabuelo y el abuelo, ambos llamados «Publio», fueron pretores en 212 y 186 a. C. respectivamente, y el último de estos fue gobernador de Sicilia.Hinard F. Семейные хроники // Сулла. — Rostov del Don: Feniks, 1997. — pp. 20-21 (en ruso)
Respecto a su padre, Lucio Cornelio Sila, lo único de lo que se tiene constancia es de que estuvo casado dos veces.Keaveney A. The early years: 138—105 BC // Sulla, the last republican. 2ª edición — Londres — Nueva York: Routledge, 2005. — p. 6 (en inglés) Lo más probable es que no fuera el primer hijo de la familia, ya que se le dio el nombre de «Lucio», en lugar del de «Publio» transmitido a través de los hijos mayores. Existe la suposición, no confirmada, de que el padre de Sila fue pretor y recibió entonces la provincia de Asia para administrarla, donde pudo conocer al rey póntico Mitrídates VI.Madden J. A., Keaveney A. Sulla père and Mithridates // Classical Philology. — Vol. 88, № 2. (abril, 1993). — pp. 138-141 (en inglés) El futuro dictador tenía un hermano, Servio, y una hermana, Cornelia. Su madre murió cuando él era aún un niño y fue criado por su madrastra. Cuando se preparaba para recibir la toga viril, es decir, a los 14 años, su padre murió sin dejar testamento.Sin embargo, el derecho sucesorio romano garantizaba a Sila una parte de la herencia de su padre.
Sila creció en un entorno empobrecido. De hecho, más tarde, cuando se convirtió en cónsul, a menudo se le reprochaba que cambiara su modesto estilo de vida.Plutarco cuenta: «Pues no era esto de hombre que permaneciese en una conducta y en unas costumbres rectas y puras, sino de quien hubiese declinado y hubiese sido corrompido por la pasión del lujo y del regalo. Ponían, por tanto, en igual grado de menos valer al que disipaba su caudal y al que no se mantenía en la pobreza paterna». — Sila, 1. Quizás la pobreza de su familia, mencionada en las fuentes, fuera solo relativa: en comparación con otras familias que adquirieron enormes riquezas durante numerosas guerras, Sila, quien no había ocupado una alta magistratura, no tuvo la oportunidad de enriquecerse mediante botines militares y extorsiones en las provincias.Hinard F.. Семейные хроники // Сулла. — Rostov del Don: Feniks, 1997. — pp. 21-22 (en ruso) Sin embargo, no tener casa propia a finales del siglo era prueba de extrema pobreza para un hombre de su origen.Utchenko, S. Древний Рим. События. Люди. Идеи. — Moscú: «Naúka», 1969. — p. 30 (en ruso) Además, la falta de dinero le impidió emprender una carrera militar, como hicieron muchos otros jóvenes nobles.Keaveney A. The early years: 138—105 BC // Sulla, the last republican. 2ª edición — Londres — Nueva York: Routledge, 2005 — P. 7 (en inglés)El servicio militar era un requisito previo para acceder a una magistratura. La fortuna de Sila durante su juventud se estima en unos ciento cincuenta mil sestercios, aunque probablemente tuvo que pagar las deudas de su padre. Sin embargo, recibió una buena educación. En particular, dominaba la lengua griega y conocía bien su literatura, pero no intentó iniciar su carrera con discursos judiciales o políticos, ocupaciones muy populares en la época.
De joven, Sila llevó un estilo de vida disoluto; por ello es especialmente censurado por su principal biógrafo, el moralista Plutarco. Según este, Sila bebía habitualmente en compañía de gente indigna de su posición y, al contrario que la mayoría de los romanos, en la cena «era imposible hablar con él de nada serio», aunque durante el resto del día era extremadamente activo.
Inicio de la carrera civil Guerra de Jugurta
Sila comenzó su servicio algo más tarde que otros senadores, sirviendo como cuestor en 107 bajo las órdenes del cónsul Cayo Mario,Plutarco. Sila, 3Volkmann H. Sulla. 1. // Der Kleine Pauly. — Bd. V. — Stuttgart, 1964-1975. — cols. 416-420 (en alemán) quien debía ir a África, donde Roma estaba librando en Numidia la guerra contra el rey Jugurta, empezada en 112 a. C. y reanudada dos años después. Sila, quien supuestamente obtuvo el cargo de cuestor y el mando en la guerra gracias a su matrimonio con una pariente de Cayo Mario, debía acompañarle a la contienda. También se sugiere que Sila pudo elegir a Mario entre dos generales para unirse, siendo el segundo Lucio Casio Longino, pronto derrotado por los germanos. Su primera tarea fue reunir una importante fuerza de caballería auxiliar en Italia y trasladarla al norte de África.Salustio. Guerra de Jugurta, 95 Sila solo tardó unos meses en destacar, establecerse como un hombre importante y pronto fue capaz de ganarse el respeto de los soldados por su hábil liderazgo a tan temprana edad, aunque su encanto pudo ser la razón de ello.Keaveney A. The early years: 138—105 BC // Sulla, the last republican. 2ª edición — Londres — Nueva York: Routledge, 2005 — p. 14 (en inglés)