La República del Rif, también conocida como la República confederal tribal del Rifhttps://www.greysheet.com/coin-prices/group/rif-republic-world-paper-money(en árabe: جمهورية الساحل الكونفدرالية القبائلية Jumhūriyyat Saḥil al confederalia al qabaylia) (en rifeño: ⵜⴰⴳⴷⵓⴷⴰ ⵏ ⴰⵔⵉⴼ "Tagduda n Arif") fue una república confederada no reconocida que existió en la región del Rif, en el norte de Marruecos, entre 1921 y 1926.

Fue proclamada en septiembre de 1921 por una coalición de tribus rifeñas y yebalíes liderada por Abd el-Krim durante la Guerra del Rif, que enfrentó a los independentistas rifeños contra el Protectorado español de Marruecos, autoproclamándose independiente. En las últimas fases del conflicto, Francia intervino en apoyo de España. La guerra concluyó con la derrota de la república y su disolución el 27 de mayo de 1926 por la coalición militar franco española y británica tras fracasar la Conferencia de Paz de Uchda de ese mismo año.

Abd el-Krim y los dirigentes rifeños se negaron a aceptar la soberanía del Sultán de Marruecos sobre el Rif que le exigían las potencias europeas como condición para establecer la paz.

En 1926, la República del Rif, en su máxima extensión, estaba formada por 56 grandes regiones tribales, a su vez divididas en subregiones: Las tribus del Rif bajo el protectorado español, la tribu de Tánger (Fahs), la tribu de los Yat Iznassen (Región de Berkane) implicada en el bombardeo de Tánger en 1844 y citada en el himno nacional bereber rifeño, así como las cuatro tribus de Triffa.

Historia Reino de Nekor El Reino de Nekor (bereber: Tagldit n Nkor) fue un emirato en la zona del Rif, con su capital inicialmente en Tensamán pero más tarde en Nekor. Fue fundado en el año 710 Himyari, por un inmigrante de Yemen, Salih ibn al-Mansur, por concesión califal. Convirtió a las tribus bereberes al islam. Sin embargo los bereberes se cansaron de las restricciones de la religión, y lo expulsaron. Pocos años después, la fuerza militar del islam se hizo notable y los bereberes cambiaron de opinión y este gobernante regresó y a partir de este momento su dinastía, la Banū Salih, gobernó la región hasta 1019.

En el año 859 el reino se convirtió en objetivo de una flota de 62 pequeños barcos vikingos que derrotaron en Nekor a una fuerza musulmana que había tratado de interferir con sus saqueos en la zona. Después de permanecer ocho días en el Rif, los vikingos prosiguieron su curso por el mediterráneo arrasando las costas españolas.

El Rif antes de la colonización Antes del establecimiento de los colonizadores franceses y españoles, Marruecos estaba nominalmente bajo el imperio de un sultán que gobernaba a través de una estructura estatal conocida con el nombre de Majzén (literalmente, ‘almacén’), que podría traducirse por ‘corte’. El sultán, aparte de ser monarca absoluto, poseía el título de príncipe de los creyentes (amīr al-mu'minīn), una denominación tradicionalmente reservada a los califas (los reyes de Marruecos tras la independencia del país en 1956 han conservado este título, que ningún otro gobernante musulmán utiliza). El sultán era, por tanto, jefe político y espiritual de Marruecos.

En la práctica, el segundo de sus poderes era mucho más reconocido que el primero, pues buena parte de Marruecos rechazaba el gobierno del Majzen, aunque aceptara la tutela religiosa del sultán. Marruecos estaba dividido de este modo en dos: Bled el-Majzen (país de la corte), que comprendía las zonas en las que el gobierno del sultán era efectivo, y Bled es-Siba (país del libre fluir o país del desgobierno), zonas en las que únicamente se reconocía su autoridad en materia religiosa, rechazando las estructuras estatales, y que estaban en permanente conflicto con el Majzen.

El Rif, región montañosa de cultura mayoritariamente bereber en el noroeste del sultanato, pertenecía de lleno al Bled es-Siba. Como otros territorios independientes del sultán, no tenía una estructura de poder centralizada sino una multitud de alianzas creadas a partir de estructuras tribales y ligas políticas a varios niveles (comunidad, fracción, clan, tribu, confederación). El órgano de decisión en cada uno de estos niveles era la asamblea (agraw en rifeño), formada por los representantes de la comunidad, que elegían, generalmente por un periodo anual, a un jefe (shayj o amgar). La tribu más importante del Rif a principios del era la de los Ait Wariaghel, conocida en la historiografía española como Beni Urriaguel (de su nombre árabe, بني ورياغل bani waryaghel).

Colonización Tanto el imperio francés como el español colonizaron Marruecos, y en 1912 el Tratado entre Francia y España sobre Marruecos estableció allí protectorados españoles y franceses.

El enfoque general de Francia para gobernar el protectorado de Marruecos fue una política de gobierno indirecto, en la que cooptó los sistemas de gobierno existentes para controlar el protectorado.  Específicamente, tanto la élite marroquí como los sultanes de Marruecos mantuvieron el control, aunque bajo la fuerte influencia del gobierno francés.

El colonialismo francés y español en Marruecos discriminó a los nativos rifeños y saharauis, y fue sumamente perjudicial para la economía marroquí. Los marroquíes fueron tratados como ciudadanos de segunda clase y discriminados en todos los aspectos de la vida colonial.

La guerra del Rif Tras la aceptación de sus intereses y el reconocimiento de su influencia en el norte de Marruecos mediante la Entente Cordiale de 1904, la Conferencia de Algeciras de 1906 y el Pacto de Cartagena de 1907, la España de la Restauración ocupó Ras Kebdana, una ciudad cercana al río Moulouya, en marzo de 1908 y lanzó las campañas de Melilla y Kert contra las tribus rifeñas entre 1909 y 1912.León Rojas 2018 , pág. 50. En junio de 1911, las tropas españolas ocuparon Larache y Ksar el-Kebir.Clark 2013 , pág. 205.thumb|300px|Ruinas de una base militar española en Tanaqob miniaturadeimagen|Retrato de Abd el-Krim, presidente y fundador de la república Los españoles penetraron en el Rif al principio realizando pactos con los jefes locales y estableciéndose en pequeñas posiciones que generalmente tenían la forma de blocaos. No se alejaban excesivamente de Melilla, su retaguardia. En 1921 las tribus del Rif central se sublevaron, entre ellas la de Beni-Urriagel comandada por Abd el-Krim, notable de los Ait Wariaghel, justo en el momento en el que las tropas españolas se aventuraban a establecer posiciones más arriesgadas y desprotegidas. Varias posiciones fueron duramente atacadas, en una campaña que duró todo el verano de 1921 y que culminó en una grave derrota española en Annual. Esta victoria rifeña dio inicio a una guerra que se prolongó hasta 1926. La rebelión rifeña fue finalmente derrotada gracias al desembarco de Alhucemas.

Proclamación de la República del Rif Después del desastre de Annual en el verano de 1921, Abd-el-Krim se sintió más seguro de organizar y desarrollar eficazmente el movimiento rifeño, surgido a lo largo de la Guerra del Rif. El territorio del Rif fue liberado por las cabilas rifeñas. La falta de un ejército regular rifeño coherente y la falta de un organismo central coordinador entre las tribus y las cabilas rifeñas, también la gestión de su propia economía y la administración, llevaron a Abd-el-Krim a celebrar democráticamente un congreso general, donde poder estudiar y evaluar la situación tras la victoria y establecer nuevas herramientas para un movimiento de liberación nacional más sólido. El planteamiento fue aceptado con gran entusiasmo por los rifeños, y así fue como fueron invitados a participar los representantes de las cabilas.

La reunión tuvo lugar el día 18 de septiembre de 1921, Abd-el-Krim empezó con un gran discurso, donde habló de la relación entre el Rif, España y Marruecos, denunció todo tipo de colonialismo, tanto el colonialismo español como el colonialismo francés, y habló de no aceptar ningún tratado con el Protectorado español de Marruecos.

En el mismo acto se acordaron varios puntos importantes, entre ellos la independencia del Rif. Abd-el-Krim fue nombrado emir, se constituyó un Consejo Nacional de Notables, y se fijó el 18 de septiembre como Día de la Independencia. También se adoptó el pago por parte de España de una indemnización a los rifeños afectados por la Guerra del Rif y por la ocupación militar, durante los últimos doce años, y otros dos puntos más importantes a nivel de la política exterior. Primero, el establecimiento de relaciones amistosas con todos los estados. En este sentido citamos una carta escrita por los dirigentes rifeños a los españoles diciendo:

El segundo punto era la solicitud de ingreso en la Sociedad de las Naciones (precursora de la Organización de las Naciones Unidas). Sobre esta cuestión, citamos a la famosa carta dirigida a la Sociedad de las Naciones, por Arnall y Bujibar que viajaron a Londres en junio de 1922. Este documento, enviado desde Londres al Consejo General el 6 de septiembre de 1922, decía lo siguiente:

El Consejo Nacional rifeño celebró varias sesiones aprobando una constitución de 40 artículos, basada en el principio de autoridad del pueblo. Los miembros del gobierno eran responsables ante la Asamblea Nacional. Por ello, Abd-el-Krim fue nombrado Presidente del Consejo. Según Achtatou —citado por Salafranca—, dicha constitución —conjuntamente con bastantes documentos— fue quemada por las tropas españolas cuando tomaron Axdir. El estado rifeño fue denominado Dawlat Aljumhuriya Rifiya (Estado Republicano Rifeño). El siguiente paso, fue la formación de un gobierno moderno, para poner fin a las viejas estructuras tradicionales, e introducir un modelo democrático basado por una administración muy representativa. Quedó constituido en el Presidente o Emir, el Vicepresidente (Mhamed Abd el-Krim, hermano del Abd-el-Krim), y cuatro ministros (de Hacienda, de Asuntos Exteriores y Marina, de Defensa y del Interior), aparte de dos secretarios y tres inspectores y pagadores. El espíritu de cambio y de modernidad, está representado en que la mayoría de esos miembros eran jóvenes que no superaban los 45 años, el Caid Sedik, era el secretario particular de Abd-el-Krim, y tenía solamente 22 años. Todos tenían estudios superiores y dominio de idiomas, como un instrumento de la comunicación con los representantes de otros países, y para hacer llegar su mensaje a la comunidad internacional.

Organización y administración internas Seguridad y economía Abd-el-Krim siguió su proceso de innovación instalando instituciones, como las fuerzas de seguridad. Su misión era garantizar el orden a nivel interno, y las fuerzas armadas para defender el territorio frente a una agresión exterior, compuesto de hombres válidos de cada tribu. En cada tribu instituyó una mahcama, oficina gubernativa con finalidad política y militar. Se creó una policía secreta, que proporcionó información precisa y de gran importancia al Gobierno del Rif. Otra de las atribuciones del estado, la recaudación de impuestos, una especie de agentes fiscales establecida por Abd-el-Krim en el territorio bajo su control. Continuado con su labor reformadora, terminó con los conflictos intertribales, y amplió en cadena el sistema de alianzas llegando a conseguir la unidad tribal y solidaridad entre los rifeños.

En 1926, el periodista Hernández Mir escribía (en Alianza contra el Rif) que la organización de la Hacienda era la obra más perfecta de las iniciativas emprendidas por la efímera República Rifeña y que en un corto espacio de tiempo había conseguido recaudar más de 12 millones de pesetas. Esta cantidad contrasta con los 600 millones de pesetas recaudadas que el presidente Mohamed ben Abdelkrim manifestó a Roger-Mathieu (Mémoires, 1927), no solo en la zona controlada por él sino incluso en toda la zona de influencia española, cantidad necesaria según él para atender los 200 millones del presupuesto de gastos de la flamante República.