David Alfaro SiqueirosAclaraciones de Raquel Tibol a nota sobre Siqueiros La Jornada, 21 de julio de 2008. (Santa Rosalía de Camargo, Chihuahua; 29 de diciembre de 1896 - Cuernavaca; 6 de enero de 1974)El verdadero Origen de Siqueiros; lo que hay de cierto tras el mito del Coronelazo Gente sur, 15 de octubre de 2005. fue un pintor, escritor, diplomático, activista y militar mexicano. Es considerado uno de los tres grandes exponentes del muralismo mexicano junto con Diego Rivera y José Clemente Orozco.
Infancia y adolescencia Siqueiros nació en Santa Rosalía, hoy Camargo, Chihuahua, el 29 de diciembre de 1896. Su padre, Cipriano Alfaro Palomino, era abogado, y su madre, Teresa Siqueiros Feldman, ama de casa.
Después de la muerte de su madre, su padre lo llevó a vivir a Irapuato, Guanajuato, donde realizó sus primeros estudios bajo la vigilancia de sus abuelos Antonio Alfaro Sierra "El Siete Filos " y Eusebia Palomino de Alfaro, quienes dejaron una gran huella en su formación y en la de sus hermanos como lo narra él mismo en su autobiografía póstuma titulada "Me llamaban el Coronelazo".
En septiembre de 1910 se encontraba en la Ciudad de México durante las fiestas del Centenario de la Independencia de México, cuando gritó un muera al entonces dictador Porfirio Díaz, en la avenida Hidalgo, lo que provocó que un elegantísimo cochero lo azotara, iniciando una pelea. Al morir su abuela, Siqueiros y sus hermanos se mudaron a la Ciudad de México, donde fueron internados en escuelas maristas. Tiempo después, en 1911 ingresó a la Escuela Nacional Preparatoria, y por las noches asistía a la Academia de San Carlos. En 1911, cuando solo tenía quince años de edad, se vio involucrado en una huelga estudiantil en la Academia de San Carlos que protestaba contra el método de enseñanza de la escuela y urgía la destitución del director Antonio Rivas Mercado. Sus protestas, con el tiempo, transformaron al establecimiento en una «academia al aire libre» en Santa Anita, donde no pudo completar sus estudios por haber participado en una protesta estudiantil.Philip Stein, Siqueiros (New York: International Publishers, 1994)か, 14-16.
Juventud artística y primeros trabajos A los dieciocho años de edad, Siqueiros y varios de sus colegas de la Escuela de Bellas Artes se unieron al Ejército Constitucionalista de Venustiano Carranza por iniciativa de su maestro Gerardo Murillo conocido bajo el pseudónimo "Dr. Atl" para luchar contra el gobierno de Victoriano Huerta. Cuando Huerta cayó en 1914, Siqueiros se afianzó en la lucha interna posrevolucionaria, pues el Ejército Constitucionalista tuvo que combatir las facciones políticas de Pancho Villa y Emiliano Zapata, opuestas a Carranza. Sus viajes militares por todo el país le expusieron a la cultura mexicana. Después de que las fuerzas de Carranza tomaran el control del país, Siqueiros regresó brevemente a la Ciudad de México para pintar antes de viajar a Europa en 1919. Primero en París, absorbió la influencia del cubismo, intrigado en particular con Cézanne y el uso de grandes bloques de color intenso. Estando allí, conoció a Diego Rivera, otro pintor mexicano de «los tres grandes» justo al comienzo de una carrera legendaria en el muralismo, y viajó con él por Italia estudiando a los grandes pintores al fresco del Renacimiento.
Aunque muchos han señalado que la carrera artística de Siqueiros se vio con frecuencia «interrumpida» por su activismo político, el propio Siqueiros declaró en varias ocasiones que su activismo político alimentaba su arte. En 1921, publicó en Barcelona, España, la revista Vida Americana donde presentó un manifiesto titulado "Tres llamamientos de orientación actual a los pintores y escultores de la nueva generación," en el que escribe sobre las propuestas artísticas que tenía pensadas y que creía convenientes para los artistas de América. Para entonces, Siqueiros ya había estado expuesto al marxismo y había visto la vida cotidiana de los pobres. En Una nueva dirección para la nueva generación de pintores y escultores americanos, pidió una «renovación espiritual» al tiempo que el regreso de las virtudes de la pintura clásica, mientras infundía este estilo con «nuevos valores» que reconocían la «máquina moderna» y los «aspectos contemporáneos de la vida cotidiana». El manifiesto también reivindicaba que un «espíritu constructivo» es esencial para un arte con sentido, que se alza por encima de la mera decoración o temas falsos o fantásticos. A través de este estilo, Siqueiros tenía la esperanza de crear un estilo que enlazara el arte nacional con el universal. En su obra, así como en su escritura, buscaba un realismo social que aclamara a los pueblos proletarios de México y el mundo al mismo tiempo que evitaba los clichés del «primitivismo» y el «indianismo» a la moda.David Alfaro Siqueiros (trad. al inglés por Sylvia Calles), Art and Revolution (Londres: Lawrence and Wishart, 1975), 21.
En 1922, regresó a la Ciudad de México para trabajar como muralista para el gobierno revolucionario de Álvaro Obregón. El entonces secretario de Educación Pública, José Vasconcelos, se impuso la misión de educar a las masas a través del arte público, y contrató a decenas de artistas y escritores para erigir una cultura mexicana moderna. Siqueiros, Rivera y José Clemente Orozco trabajaron juntos con Vasconcelos, quien apoyó el movimiento muralista encargándoles obras para edificios destacados en la Ciudad de México. Aun así, los artistas trabajando en la Escuela Nacional Preparatoria se dieron cuenta de que muchas de sus primeras obras carecían de la naturaleza «pública» visionada en su ideología, mientras trabajaban en los murales eran agredidos constantemente por los alumnos, razón por la cual pintaban con una pistola en la cintura para disuadir a los estudiantes. El cronista Salvador Novo desde las páginas del periódico El Universal denigraba constantemente la labor de los muralistas. En 1923, Siqueiros ayudó a fundar el Sindicato de Pintores, Escultores y Grabadores Mexicanos Revolucionarios, que afrontaba el problema de amplio acceso público a través del periódico sindical, El Machete. Ese año, el periódico publicó -«para los proletarios del mundo»- un manifiesto, que Siqueiros ayudó a redactar, sobre la necesidad de un arte «colectivo», que serviría como «propaganda ideológica» para educar a las masas y derrotar a los burgueses, a los individualistas, etcétera.
En 1923, Siqueiros pintó su famoso y colosal mural Entierro del obrero sacrificado en el hueco de la escalera del Colegio Chico de San Ildefonso. El fresco representa a mujeres indígenas lamentándose sobre un ataúd, decorado con una hoz y un martillo.Laurance P. Hurlburt, The Mexican Muralists in the United States (Albuquerque, N.M.: University of New Mexico Press, 1989), 203. Sin embargo, conforme el sindicato se fue haciendo más crítico con el gobierno revolucionario, que no había instituido las reformas prometidas, sus miembros se enfrentaron a nuevas amenazas de ver cortados los fondos que financiaban su arte y el periódico. Se produjo una disputa interna en el sindicato sobre si dejar de publicar El Machete o perder el apoyo financiero a los murales, lo que dejó a Siqueiros en primer plano, pues Rivera abandonó en protesta por la decisión de mantener la política por encima de las oportunidades artísticas. A pesar de ser despedido de su puesto docente en el Departamento de Educación en 1925, Siqueiros permaneció hondamente implicado en actividades laborales, en el sindicato así como en el Partido Comunista Mexicano, hasta que fue encarcelado y, con el tiempo, padeció el exilio, a principios de los años 30.
thumb|325px|Mural de David Alfaro Siqueiros, en el Tecpan.
A principios de los años treinta, incluyendo el tiempo que pasó en la prisión mexicana de Palacio de Lecumberri, Siqueiros produjo una serie de litografías de tema político, muchas de las cuales se expusieron en los Estados Unidos. Su litografía Cabeza se mostró en la exposición de 1930 «Artistas mexicanos y artistas de la escuela mexicana» en los estudios Delphic de Nueva York.Ruth Green Harris, “Art That Is Now Being Shown In the Galleries,” The New York Times, 7 Dec. 1930. En 1932, celebró una exposición y conferencia titulada «Rectificaciones sobre el muralismo mexicano» en la galería del casino español en Taxco, México.
Poco después, viajó a Nueva York, donde participó en la exposición de la galería Weyhe titulada «Arte gráfico mexicano». Con un grupo de estudiantes, también completó un mural, conocido a veces como América tropical, en 1932 en la Sala Italiana de Olvera Street en Los Ángeles.Edward Lucie-Smith, Latin American Art of the 20th Century, 2nd ed (New York: Thames and Hudson, 2004), 63. Otros murales pintados en 1932 en Los Ángeles fueron Mitin en la Calle y Retrato actual de la Ciudad de México.
Al año siguiente, en la Argentina, realiza el mural Ejercicio plástico, en el sótano de la casa de Natalio Botana, director del mítico diario Crítica en el cual Siqueiros fue columnista durante más de un año. El mismo ha sido restaurado tras su recuperación, y se encuentra en lo que fue la Aduana de Taylor, y se inauguró, en el 2010, en el marco de los festejos por el bicentenario del comienzo de las luchas independentistas argentinas, que corresponde al Museo del Bicentenario.
De regreso a Nueva York en 1936, fue invitado de honor de la exposición de Arte Contemporáneo en la galería St. Regis. Allí también llevó un taller de arte político en preparación de la Huelga General de 1936 por la Paz y desfile del May Day. El joven Jackson Pollock y su hermano Sande Pollock acudieron al taller y ayudaron a construir carrozas para el desfile. Otro de sus pupilos en talleres experimentales fue Óscar Quiñones. Siguió produciendo varias obras a lo largo del final de los años treinta, como Eco de un grito (1937) y El suspiro (El sollozo) (1939), ambos actualmente en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.
Siqueiros también llevó a cabo una serie de talleres de arte experimental para estudiantes estadounidenses.
Activismo y violencia política Durante su etapa como estudiante participó en la huelga estudiantil de 1911 en la Academia San Carlos, y de 1911 a 1913 estuvo en la Escuela al Aire Libre. En 1921 publicó la revista Vida Americana desde Barcelona, la cual contenía su "Manifiesto para los Artistas de América". En marzo de 1924 fundó el periódico El Machete, publicación oficial del Sindicato de Obreros, Técnicos, Pintores y Escritores junto con Diego Rivera, José Clemente Orozco, Xavier Guerrero, entre otros. Luego de la protesta del 1.º de mayo de 1930 fue encarcelado por un año (sería encarcelado 6 veces más a lo largo de su vida). En 1932 organizó, junto con Diego Rivera, el Sindicato de Pintores, Escultores y Grabadores Revolucionarios. En 1933 escribió "Un llamamiento a las Plásticas Argentinas." en el diario Voz Crítica (Buenos Aires). De 1936 a 1939 luchó como voluntario en la guerra civil española donde fue comandante de unas brigadas. En 1936 fundó la Escuela Experimental Siqueiros (Siqueiros Experimental Workshop) en Nueva York. El 24 de mayo de 1940 participó un atentado contra León Trotski, liderado por el cuñado del pintor, Leopoldo Arenal Bastar. Con la complicidad de Shelton Harte, guardaespaldas de Trotski, penetró en la casa donde residía en el barrio de Coyoacán acompañado de veinte hombres. Realizaron más de cien disparos. Fue herido de bala el nieto de Trotski y posteriormente los atacantes asesinaron a Harte de un tiro en la cabeza.Abierto, atentado contra Trotsky CNN Expansión, 27 de junio de 2007. En 1941 partió a Chile exiliado debido al atentado contra León Trotski. Volvió a su país en 1944. En 1948 pinta el mural de "Maclovio Herrera", del que se conserva un estudio titulado "Cabeza De Caballo" Estuvo presente en Egipto en 1956, cuando Gamal Abdel Nasser nacionalizó el Canal de Suez.