Guerra sucia es un término usado para denominar la intervención del ejército, paramilitares, mercenarios y terroristas en la cual se enfrentan contra grupos políticos disidentes y opositores en un país determinado cometiendo diversos crímenes al margen de la legalidad vigente.El término proviene de los manuales de contrainsurgencia de los ejércitos de los años 60. La guerra sucia históricamente se realiza mediante asesinatos, ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, tortura, tratos inhumanos y degradantes, violaciones y abusos sexuales, falta de acceso a la justicia, espionaje, suplantación de identidad y otros delitos.El despliegue de acciones de represión a gobiernos y sectores progresistas en el siglo XX incluyó la caracterización de los mismos como un «enemigo interno» al cual se justifica socialmente su combate usando los recursos bélicos de un gobierno sin legalidad ni proporcionalidad alguna.
Debido a que las acciones criminales desplegadas por los gobiernos en contra de grupos sociales no constituye un conflicto armado convencional entre dos estados beligerantes, el término Terrorismo de Estado se prefiere en lugar de «guerra sucia».
Características Objetivos militares La guerra sucia tiene ciertas diferencias con respecto a una guerra tradicional: Mientras en la guerra regular el único objetivo militar lícito es el combatiente armado en acción bélica, o -como lo formula Jean Pictet, uno de los grandes expertos en derecho internacional humanitario, que participó en los trabajos preparatorios de los Convenios de Ginebra de 1949- “Sólo se puede matar al soldado que puede matar”, Citado por Giraldo. en esta modalidad de guerra el objetivo militar humano se extiende más. Mientras en la guerra regular es posible delimitar claramente la población combatiente y la población civil, en esta modalidad de guerra las fronteras son más difusas y franjas más amplias de población civil están involucradas en el conflicto. Mientras en la guerra regular solo son objetivos militares los bienes físicos que están al servicio directo de la acción bélica, en esta modalidad de guerra el blanco de ataque es mucho más amplio, puesto que la guerra de guerrillas se propone desmontar un modelo económico social.
Como ejemplo, en Colombia, los manuales de contrainsurgencia son muy explícitos en señalar que el enemigo al cual se debe combatir está principalmente entre la población civil. El manual de 1963 afirma que la guerra moderna consiste en enfrentarse “a una organización establecida en el mismo seno de la población” y que “es entre los habitantes que se desarrollan las operaciones de guerra” y el manual de 1979 incluye entre los aspectos teóricos que deben conocer los soldados en su entrenamiento “el significado de la población civil como uno de los principales objetivos en la guerra irregular”. El manual de 1979 clasifica los paros, las huelgas, las organizaciones estudiantiles, el movimiento sindical y otras formas de organización popular como maneras “como se manifiesta la guerra revolucionaria en el país”. Los capítulos más extensos de estos manuales están dedicados a la “inteligencia” y a la “guerra psicológica” y en ellos se prescriben infinidad de métodos de control, hostigamiento y represión contra la población civil, sin detenerse ante los procedimientos más repugnantes éticamente.
En Guatemala, el "Plan de operaciones Sofía" contiene los detalles de las acciones realizadas por el Ejército "para perseguir y aniquilar a la población civil en el área Ixil", en el departamento indígena de Quiché, durante la guerra interna entre 1960 y 1996.
Economía de sufrimiento Según Pictet: Citado por Giraldo.
Como se ve, se limita la extensión -a quiénes se pueden aplicar los ataques bélicos- y ni la guerra de guerrillas ni la guerra sucia lo cumplen. También hay límites en cuanto al lugar (la protección de bienes de gran valor humano y social, como son los bienes culturales y religiosos, o el control de alimentos que pueda producir hambre en sectores de la población no combatiente, o el pillaje). También se limitan las condiciones (métodos y medios empleados: prohibir ciertos tipos de armas y de procedimientos, como minas, cilindros, bombardeos desde el aire, fumigaciones, armas trampa, procedimientos-trampa cercanos a la perfidia, etc.)
Véase también Guerra sucia en Argentina Guerra sucia en México Guerra sucia en España Guerra sucia en Chile Terrorismo de estado Cultura del miedo Apoyo de Estados Unidos a Regímenes autoritarios Estados Unidos y el patrocinio al terrorismo Operación Banner Categoría:Conflictos de la Guerra Fría Referencias