mini|Portada de Rêves et les moyens de les diriger (Los sueños y cómo controlarlos) de Léon d'Hervey de Saint-Denys. Un sueño lúcido es el que se caracteriza porque el soñante es consciente de estar soñando. Se puede dar espontáneamente o ser inducido mediante prácticas y ejercicios. El uso del adjetivo «lúcido» como sinónimo de «consciente» fue introducido en 1867 por el escritor, sinólogo y especialista en sueños francés Léon d'Hervey de Saint-Denys, en su obra Rêves et les moyens de les diriger (Los sueños y cómo controlarlos). La mayoría de los sueños lúcidos suceden en la etapa de sueño paradójico y mediante un proceso fortuito o desencadenado con el aprendizaje. La consciencia de soñar le da al soñante la posibilidad de controlar deliberadamente no sólo sus acciones, sino también el contenido y desarrollo de los sueños. La capacidad de reconocer y controlar los estados oníricos se menciona en textos budistas del . En Occidente se ha estudiado el fenómeno en condiciones de laboratorio desde finales de la década de 1970.
Definición
En 1968 la escritora británica Celia Green describió al sueño lúcido como «un sueño en el cual el sujeto es consciente de estar soñando».Celia Green, Lucid Dreams, Institute of Psychophysical Research, Oxford, 1982 (primera ed. de 1968), p. 15. citado por Christian Bouchet, Le rêve lucide , capítulo 3, sección 1. Celia Green también ha publicado Lucid Dreams (1968), Out-of-the-body Experiences (1968) y junto a Charles McCreery Lucid Dreaming: The Paradox of Consciousness During Sleep (1994). Aunque es ampliamente aceptada, existe disenso sobre su completitud.
El psicólogo de la Gestalt, Paul Tholey, distinguía el sueño normal del lúcido con base en los siguientes siete criterios: El soñante es consciente de que está soñando; El soñante dispone de su libre albedrío; El soñante cuenta con sus capacidades normales de raciocinio; Su percepción de los cinco sentidos es comparable a la de la vigilia; El soñante cuenta con los recuerdos de los que dispone cuando está despierto; El soñante recuerda con claridad su sueño al despertar, y; El soñante es capaz de interpretar el sueño dentro del sueño mismo.
Para Tholey es esencial satisfacer los cuatro primeros requisitos.Paul Tholey, Kaleb Utecht: Schöpferisch träumen. 3. Aufl. Klotz, Eschborn 1997, ISBN 3-88074-275-8, pp. 61-62 Otros autores insisten sobre la sensación de estar presentes en el aquí y el ahora del sueño así como en la capacidad de poder controlarlos. Se señala con frecuencia que la experiencia de la lucidez en el sueño debe aprenderse como un continuo y que el grado de lucidez varía desde la toma de conciencia mínima definida por Green hasta el ideal descrito por Tholey.George Gillespie, Can we distinguish between lucid dreams and dreaming-awareness dreams? (en inglés). Lucidity Letter Back Issues, Vol. 3, N.° 2 & 3, agosto de 1984, pág. 95.Christian Bouchet, Le rêve lucide , capítulo 3, sección 1.Lucid Dreaming (en inglés). Dream and Nightmare Laboratory, Hospital del Sacré-Coeur de Montreal.
Descripción
Desde el punto de vista fenomenológico Otra forma de definir el sueño lúcido es considerarlo desde la perspectiva fenomenológica, es decir, estudiando el fenómeno tal y como aparece en las descripciones en la literatura, científica o no, y en los relatos personales de los soñantes. Podemos separar esta descripción en tres puntos: los modos de la aparición de la lucidez, las acciones de los soñantes una vez en medio de un sueño lúcido; y cómo desaparece la lucidez onírica.
La aparición de lucidez Con base en los estudios de Green, se clasifican los sueños lúcidos en dos tipos según los modos en que la lucidez aparece: durante el sueño o al quedarse dormido. Stephen LaBerge acuñó las siglas DILD y WILD para distinguir: DILD (dream-initiated lucid dreams), que son aquellos en los que el sujeto se hace consciente de su condición en el curso de un sueño; y WILD (wake-initiated lucid dreams) o aquellos en los que se entra conscientemente al sueño desde un estado de vigilia. Vale la pena anotar que más del 80 % de los sueños lúcidos son DILD.LaBerge, Nagel, Taylor, Dement, & Zarcone, 1981. Citado en Stephen LaBerge, Donald J. DeGracia, Varieties of Lucid Dreaming Experience, dans R.G. Kunzendorf & B. Wallace (éditeurs.), Individual Differences in Conscious Experience (p. 269-307). Ámsterdam, 2000, John Benjamins. (lien) Durante el sueño. Cuando la lucidez aparece durante un sueño, el soñante tiene la impresión de despertar dentro del mismo sueño y siente que puede seguir soñando, aun sabiendo que sueña. Según Celia Green, hay cuatro factores que inducen al reconocimiento del sueño: las tensiones de una situación de pesadilla, las cuestiones planteadas por un contenido onírico incongruente e irracional, el recuerdo de una observación técnica introspectiva o el reconocimiento espontáneo, sin razón aparente, de que la experiencia es diferente de la del estado de vigilia. Respecto al primer factor, si bien las emociones violentas y sexuales son una causa frecuente de lucidez, esta también puede aparecer por una emoción fuerte, pero con connotaciones agradables. Es raro que el sueño lúcido ocurra gradualmente. Estado de vigilia. Cuando el sueño lúcido es una continuación del estado de vigilia de la conciencia, el sujeto tiene dos indicadores para saber que está soñando: la sensación de ser parte integral del sueño y la pérdida (o modificación) de las sensaciones corporales. Para dormirse conscientemente, el soñante debe pasar por un estado hipnagógicoEl estado hipnagógico es el estado de semisueño que precede el adormecimiento (Dictionnaire médical, de Jacques Quevauvilliers, Alexandre Somogyi, Abe Fingerhut, editor Elsevier Masson, 2007). Corresponde al estado 1 del sueño. « Les yeux sont fermés et la détente commence. Le dormeur ressent une impression de flotter: on appelle cela l'état hypnagogique. [...] L'électroencéphalogramme montre des ondes appelées alpha. Ces ondes sont peu à peu remplacées par des ondes appelées thêta. Si une stimulation survenait à cet instant, l'éveil serait immédiat.» (article État hypnagogique de l’encyclopédie en ligne Vulgaris Médical (lien)); état psychique caractérisé par une activité intense de type hallucinatoire (article Hypnagogique du Dictionnaire de l'Académie, 9.ª edición). durante el cual las imágenes hipnagógicas, o alucinaciones auditivas, o incluso relativas a la propiocepción (sensación de flotar o girar, sensación de caída, vibraciones, entumecimiento o parálisis, sensación de estar fuera del cuerpo). En algunos casos, la conciencia del sueño presenta las fluctuaciones, e incluso lapsos de sueño de los que el sujeto no guardó memoria. Sin embargo, se considera que se trata de sueños lúcidos, pues la pérdida temporal de conciencia se produce antes de la actividad onírica.
La experiencia del sueño lúcido El hecho de saber que esta soñando le permite al soñador ampliar su abanico de opciones así como abordar el contexto onírico con una mayor libertad de acción. No solo puede controlarse a sí mismo y a sus actos, sino también intervenir deliberadamente en el ambiente, los personajes y el desarrollo de su sueño. Ciertas acciones se presentan con una gran regularidad, como soñar que se vuela o se levita. Otras experiencias más inhabituales han sido señaladas, como la salida del propio cuerpo, las transformaciones en animales y otras criaturas fantásticas, el desdoblamiento de la visión, la visión panorámica, la ralentización del tiempo y las experiencias de carácter cósmico como la evolución en espacios con cuatro dimensiones.Paul Tholey, Overview of the German Research in the Field of Lucid Dreaming, en "Lucidity Letter", 7(1), 1988, p. 29. citado por Bouchet, op. cit., ch. 3. El soñante también puede influir la dirección del sueño tomando la decisión de prolongarlo, y a veces incluso interrumpirlo y luego retomarlo durmiéndose pocos segundos después.
Aunque en teoría se pueda tener todas las experiencias imaginables, las creencias culturales o personales, las expectativas conscientes o preconscientes del soñante, sus especulaciones sobre la posibilidad o no de cierta acción, en particular la influencia ejercida por otras narraciones, determinan notablemente la apariencia de los sueños así como la capacidad del soñante de modificarlos.Stephen Laberge, Exploring the World of Lucid Dreaming, capítulo 5, pág. 87.
Del mismo modo, la experiencia del sujeto, su grado de lucidez, es decir el punto hasta el cual logra conservar su capacidad de raciocinio, de juicio y de tomar distancia con respecto al aspecto ilusorio de la situación así como respecto a las emociones que desencadena, influyendo así el contenido y los matices de la experiencia. En lo relativo a la percepción, esta puede ir de un estado de confusión a una impresión de gran vivacidad y realismo. Diferentes criterios de la experiencia, que conciernen tanto la conciencia de sí mismo como el contexto onírico son pues susceptibles de grandes variaciones según el soñante, el sueño, e incluso los diferentes momentos de una misma experiencia onírica.
La pérdida de la lucidez La manera como la lucidez onírica termina puede definirse como la pérdida de la consciencia de soñar. O bien se vincula a la desaparición del sueño y el soñante se despierta, a veces de manera voluntaria, otras debido a emociones muy intensas; o bien el soñante se relaja en su vigilancia dejándose distraer, favoreciendo la disipación de la lucidez conduciéndolo a un sueño ordinario y sin control.Patricia Garfield, op. cit., p.138. En ciertos casos, la lucidez se pierde en un sueño ordinario debido a la transición de una escena onírica a otra, que puede por ejemplo manifestarse mediante un falso despertar.Christian Bouchet, Le rêve lucide, cap. 3.
Desde el punto de vista de la observación estadística Una gran parte de la población ha por lo menos vivido en algún momento de su vida la experiencia espontánea del sueño lúcido, así sea furtivamente, por ejemplo, en el curso de una pesadilla cuando la toma de consciencia del hecho de soñar precede el despertar.
Se han llevado a cabo varios estudios para determinar el porcentaje de la población que ha tenido sueños lúcidos, variando sus resultados entre el 26 % y el 82 %. Este rango se explica por el tipo de selección de la muestra (al azar, estudiantes de psicología, interesados por el tema), por diferencias en la definición de sueño lúcido, por la confusión con los sueños prelúcidos o la ausencia de verificación del contenido del sueño. De cualquier modo, es menos frecuente que el fenómeno se presente con frecuencia, situándose entre 21 % y 37 % los sujetos que expresan registrarlos con cierta regularidad (una o más veces por mes). El sueño lúcido parece ser más frecuente en los niños. Según Armstrong Hickey el 63 % de los niños de diez años aseguran tenerlo todos los meses, bajando a 36 % respecto a los niños de 12 años.Schredl, M. & Erlacher, D. (2004). Lucid dreaming frequency and personality, 2004, en Personal and individual differences, vol. 37 (7), pp. 1463-1473 (enlace) ; Susan Blackmore, Lucid Dreaming: Awake in your Sleep, publicado en el Skeptical Inquirer 1991, 15, pp. 362-370 (enlace)
No se han encontrado diferencias significativas entre los sujetos que registran con frecuencia sueños lúcidos en función de su sexo, nivel educativo,cf. Blackmore, op. cit. o Erlacher, op. cit.; respecto a la edad en los estudios de Gackenbach, Bouchet anota que esta sólo se consideró dentro de una población de estudiantes. Bouchet, op.cit, cap. 8 sección 1 o de factores basados en la personalidad.cf. Erlacher, op. cit.