Ramón Emeterio Betances y Alacán (Cabo Rojo, Puerto Rico, 8 de abril de 1827 – Neuilly-sur-Seine, Île-de-France, Francia, 16 de noviembre de 1898) fue un médico, revolucionario y prócer puertorriqueño. Fue el principal artífice de la insurrección armada conocida como el Grito de Lares y es considerado el padre del movimiento de la libertad puertorriqueña. Dado un movimiento de libertad creciente entre los puertorriqueños, Betances es también considerado el "Padre de la Patria" (puertorriqueña). Por sus obras de caridad a favor de los necesitados, también llegó a ser conocido como el "Médico de los Pobres". Fue uno de los fundadores de la medicina académica en Puerto Rico y uno de sus primeros higienistas sociales. Practicó con éxito la cirugía y la oftalmología. Fue también diplomático, administrador de salud pública, poeta y novelista. Sirvió como representante y contacto para Cuba y la República Dominicana en París.
Seguidor de la masonería, su activismo social y político estuvo profundamente influenciado por las creencias filosóficas de este grupo. Sus relaciones personales y profesionales (así como la estructura organizacional detrás del Grito de Lares, un evento que, en teoría, choca con las creencias masónicas tradicionales) estuvieron basadas en sus relaciones con los masones, su estructura jerárquica, ritos y signos.
Ascendencia Betances nació en Cabo Rojo, Puerto Rico, en el edificio que hoy alberga la "Logia Cuna de Betances". Sus padres eran Felipe Betances Ponce, un comerciante nacido en la Capitanía General de Santo Domingo (actual República Dominicana; , y María del Carmen Alacán de Montalvo, una nativa de Cabo Rojo con ascendencia francesa. Se casaron en 1812.
Betances afirmó en vida que un pariente suyo, Pedro Betances, se había rebelado contra el gobierno español de Santo Domingo en 1808 y fue torturado, ejecutado, y su cuerpo quemado y expuesto ante el pueblo para disuadir a éste de nuevos intentos. Mientras tanto, el padre de Alacán, un marinero, lideró un grupo de voluntarios que trató de apresar a Roberto Cofresí. Betances fue el cuarto de seis hijos; el mayor de los cuales moriría al poco tiempo de haber nacido; Betances fue el único varón entre los hermanos sobrevivientes. La familia fue descrita como multirracial en los registros de su tiempo. Su madre murió en 1837, cuando él tenía nueve años, y su padre se casó nuevamente en 1839; los cinco hijos que tuvo con María del Carmen Torres Pagán incluyeron al medio hermano de Ramón, Felipe Adolfo,Ojeda Reyes, Félix, El Desterrado de París, pp. 6, 14 quien no se involucró en política (de acuerdo con Ramón) pero fue arrestado de todas maneras luego del Grito de Lares años después.Ojeda Reyes, Félix, El Desterrado de París, pp. 131–132
Su padre finalmente compró la Hacienda Carmen en lo que más tarde se convertiría en el pueblo cercano de Hormigueros, y llegó a ser un rico terrateniente. Poseía de tierra, un pequeño ingenio azucarero, y algunos esclavos, quienes compartían sus deberes con trabajadores libres.Ojeda Reyes, Félix, El Desterrado de París, pp. 8, 12 Se especula que posteriormente liberó a sus esclavos, persuadido por su hijo Ramón.Ojeda Reyes, Félix, El Desterrado de París, p. 42. El autor especula: "Una búsqueda en los registros de esclavos en Cabo Rojo para las décadas de 1840 y de 1850 no nos ha dado resultados. Podemos asegurar, sin embargo, que en 1869 y los años siguientes el Dr. Betances no está listado como dueño de ningún esclavo negro dentro de la jurisdicción. (...) La única Betances listada como dueña de un esclavo negro en Cabo Rojo, en los censos de 1869 y 1872, es Ana Betances Torres (media hermana de Ramón)."
Primeros años en Francia
Educación primaria El joven Betances recibió su educación primaria de tutores privados contratados por su padre, un masón que poseía la biblioteca privada más grande en la ciudad. La actitud de sus padres hacia la religión y la autoridad civil dio forma a sus creencias personales en ambas materias.Ojeda Reyes, Félix, El Desterrado de París, p. 8. Betances es citado diciendo alguna vez que el nunca vio a su madre ir a ningún servicio religioso, y que cuando su padre lo llevaba a la iglesia, el se quedaba en la parte de atrás, cerca de la puerta, y no le ponía mucha atención a la misa. Su padre lo enviaría finalmente a Francia, a estudiar al entonces llamado "Collège Royal" (luego renombrado Lycée Pierre de Fermat) en Toulouse cuando tenía diez años. Una familia franco-puertorriqueña, Jacques Maurice Prévost y María Cavalliery Bey (que también era nacida en Cabo Rojo) fueron nombrados sus tutores. Prévost abrió una farmacia en Mayagüez, pero fue forzado a regresar a Francia (particularmente a su pueblo natal, Grisolles) por no haber terminado sus estudios en farmacia. Se especula también que Prévost era masón, como lo era el padre de Betances.
Betances acompañó a la pareja Prévost en su regreso a su país, y estaría bajo su tutela indirecta mientras asistía al colegio. Mostró interés natural en las ciencias exactas rápidamente, y también llegó a ser un buen esgrimidor.Ojeda Reyes, Félix, El Desterrado de París, pp. 8, 17–19
"Blanqueamiento" legal de la familia Mientras Ramón estaba en Francia, su padre buscó mover el registro de la familia de la clasificación de "mezcla racial" a la de "blanca" (caucásica) en la clasificación de familias en Cabo Rojo. El proceso, cuando era exitoso, concedía al solicitante mayores derechos legales y de propiedad para él y para su familia, y era necesario para permitir a su hija, Ana María, casarse con José Tío, quien era caucásico. En el caso del padre de Betances, el proceso duró dos años, y fue formalizado en 1840, pero no antes de tener que exponer el linaje de la familia y sus afiliaciones religiosas al público en general, algo que los avergonzó a todos. Betances estaba considerablemente molesto por toda la ordalía, dado que él era el primero en reconocer que él y toda su familia no eran "blancuzcos" (término legal) sino más bien "prietuzcos" (como se mofaba del asunto en sus cartas). Para él, el procedimiento apestaba a hipocresía.Ojeda Reyes, Félix, El Desterrado de París, pp. 14–17, 20
Estudios de medicina thumb|right|150px|Un Ramón Betances más joven En 1846, Betances obtuvo su baccalauréat (diploma de bachillerato). Luego de unas vacaciones extendidas en Puerto Rico, fue a estudiar medicina en la Facultad de Medicina de París de 1848 a 1855, con un pequeño interludio en la Facultad de Medicina de Montpellier para ver cursos específicos en el verano de 1852.Ojeda Reyes, Félix, El Desterrado de París, pp. 20, 29–30
Al momento de su llegada a París, Betances fue testigo de las secuelas de la Revolución de 1848 y su reacción, el levantamiento de las Jornadas de Junio, que habían ocurrido ese año. Sus visiones políticas futuras fueron directamente formadas por lo que vio y experimentó en ese tiempo. Se consideró a sí mismo "un viejo soldado de la República Francesa". Inspirado por la proclamación de la 2e République, rechazó las aspiraciones puertorriqueñas de autonomía (buscada desde España por políticos puertorriqueños desde 1810) en favor de la independencia de Puerto Rico.Ojeda Reyes, Félix (como se lo contó a Collado Schwarz, Ángel), Ramón Emeterio Betances: Padre de la Patria, Médico de los Pobres, Poeta, Diplomático de Puerto Rico y Cuba en Francia.
En enero de 1855 defendió su tesis doctoral sobre las causas del aborto. En 1856, se graduó con los títulos de doctor en Medicina y cirujano. Fue el segundo puertorriqueño en graduarse de la Universidad (después de Pedro Gerónimo Goyco, un futuro líder político nativo de Mayagüez quien finalmente interactuaría con Betances cuando ambos regresaron a Puerto Rico).Un sobrino (Luis) y un primo segundo (José) se graduaron luego de la escuela de medicina de la Universidad de París; el primero al final de los 1880s, el segundo en los 1920s. Entre los profesores de Betances estuvieron: Charles-Adolphe Wurtz, Jean Cruveilhier, Jean-Baptiste Bouillaud, Armand Trousseau, Alfred-Armand-Louis-Marie Velpeau y Auguste Nélaton.El doctor Ramón Emeterio Betances, higienista social , presentado en la Tercera Conferencia Científica Internacional Betances-Martí, Centro de Estudios Martianos, Habana, Cuba, septiembre de 2002.
Además de su dedicación al estudio de la medicina, Betances no descuidó las letras publicando ensayos y varias novelas. De otra parte, participó junto a Alejandro Tapia y Rivera, Román Baldorioty de Castro, José Julián Acosta y Segundo Ruiz Belvís en la Sociedad Recolectora de documentos históricos de la Isla de San Juan Bautista de 1851 cuyos trabajos culminaron en la creación de la Biblioteca Histórica de Puerto Rico.
Muerte de su padre y problemas económicos de la familia Mientras Betances estudiaba medicina en Francia, su padre murió (en agosto de 1854) y su hermana Ana María se vería obligada a hacerse cargo de la administración de la Hacienda Carmen. Para 1857 los herederos fueron obligados a entregar el resultado de la operación al holding dirigido por Guillermo Schroeder.Ojeda Reyes, Félix, El Desterrado de París, p. 40. Ojeda Reyes infiere que la plantación fue luego vendida, pero no ahonda en los detalles de la transacción.
Primer regreso a Puerto Rico
Epidemia de cólera de 1856 Luego de terminar sus estudios, regresó a Puerto Rico y revalidó su título de médico cirujano el 15 de abril de 1856. En ese tiempo una epidemia de cólera se estaba expandiendo a través de la isla. La epidemia llegó hasta la costa oeste de Puerto Rico en julio de 1856, y afectó a la ciudad de Mayagüez de forma particularmente fuerte. Para entonces, Betances era uno de los cinco doctores que tendrían que cuidar a 24000 residentes. Él y el Dr. José Francisco Basora (quienes se hicieron amigos de por vida y colegas desde ese momento) alertarían al gobierno de la ciudad y presionarían a sus dirigentes para que se tomaran acciones preventivas.
Un fondo de subscripción de emergencia estaba establecido por algunos de los habitantes más adinerados de la ciudad. Betances y Basora habían incendiado los cuarteles de esclavos antihigiénicos de la ciudad y establecido un campamento temporal para sus habitantes. Un gran espacio en una esquina de la ciudad fue destinado para un cementerio suplementario, y Betances estableció y administró un hospital temporal cerca de este (el cual más tarde alojó una estructura permanente y se convirtió en el Hospital San Antonio, el hospital municipal de Mayagüez, que todavía sirve a la ciudad). Sin embargo, la epidemia golpeó la ciudad poco después; la madrastra de Betances y uno de sus hermanastros morirían a causa de la misma. Para octubre de 1856 Betances tendría que cuidar de toda la operación por su cuenta temporalmente.Ojeda Reyes, Félix, El Desterrado de París, pp. 33–35
En ese tiempo, tuvo su primera confrontación con las autoridades españolas, dado que Betances le daba la prioridad más baja al tratamiento médico de los militares y oficiales españoles que eran afectados por la enfermedad (ellos exigían tratamiento preferencial e inmediato, y él abiertamente se lo negaba). Por su trabajo duro para salvar muchos puertorriqueños de los estragos de la epidemia de cólera de 1856, Betances fue elogiado por el gobierno de la ciudad. Sin embargo, cuando el gobierno central estableció una oficina de Cirujano en Jefe para la ciudad, Betances (quien ejercía como cirujano en jefe) fue pasado por alto, en favor de un recién llegado español.Ojeda Reyes, Félix, El Desterrado de París, pp. 35–36
Basora y Betances fueron finalmente honrados con calles nombradas en su honor en la ciudad de Mayagüez. La vía pública principal que cruza la ciudad de norte a sur está nombrada en honor a Betances; una calle que conecta el centro de la ciudad con el Recinto Universitario de Mayagüez está nombrada en honor al Dr. Basora.
Exilio y regreso a Puerto Rico thumb|left|Dr. Ramón Emeterio Betances
Abolicionista