thumb|Hoja de aguacate thumb|Botones florales thumb|Inflorescencias thumb|Flores thumb|Fruto in situ thumb|Anatomía de la semilla thumb|right|Árbol joven Persea americana, llamado popularmente aguacate, palto (Argentina, Bolivia, Chile, Perú y Uruguay), curo (Andes colombianos y venezolanos),Catálogo de árboles urbanos en Colombia aguacatero (República Dominicana, Puerto Rico y Venezuela) o avocado (Filipinas), es una especie arbórea del género Persea perteneciente a la familia Lauraceae, cuyo fruto, el aguacate, palta o avocado, es una baya comestible. Es una especie originaria de Mesoamérica, desde del centro y este de México, hasta el noroeste de Costa Rica.

Existen evidencias de su consumo en el valle de Tehuacán (Puebla, México), que tienen entre 9000 y 10 000 años de antigüedad. Sin embargo, el hallazgo más antiguo conocido hasta la fecha proviene del sitio arqueológico de Huaca Prieta, en la costa norte del Perú, donde se identificaron semillas de aguacate con una antigüedad aproximada de 10 500 años, lo que antecede a la evidencia mesoamericana de Coaxcatlán. Hallazgos comparables en el yacimiento de El Gigante, en Honduras —dentro del área cultural mesoamericana—, con fechas de entre 10 700 y 11 000 años de antigüedad, han llevado a la comunidad científica a proponer que el aguacate fue objeto de procesos de domesticación independientes tanto en Mesoamérica como en la costa del Pacífico sudamericano, y no de un único centro de origen. Su domesticación como cultivo con variedades genéticamente diferenciadas ocurrió posteriormente en la región mesoamericana, alrededor del año 5000 a. C., y hacia el año 3000 a. C. ya se consumía en Caral, en el actual Perú.

Actualmente, la especie se cultiva en lugares con climas tropical y mediterráneo en todo el mundo. La gran demanda de aguacate ha hecho que sus plantaciones transformen grandes extensiones de ecosistemas nativos.

Descripción En estado silvestre, el árbol puede alcanzar alturas de alrededor de 20 m, más comúnmente entre 8 y 12 m, y un diámetro a la altura del pecho de 30-60 cm, con tronco erecto o torcido. Los árboles en plantación, generalmente derivados de injertos y sujetos a podas de formación, muestran una apariencia muy distinta. Copa: extendida, globulosa o acampanulada, con ramas bajas, ramas jóvenes al principio, de color verde amarillento, que después se tornan opacas y con cicatrices prominentes dejadas por las hojas. Corteza: áspera, a veces surcada longitudinalmente.Cordero, J. y D. H. Boshier. 2003. Árboles de Centroamérica un Manual para extensionistas. Oxford Forestry Institute (OFI). Centro Agronómico, Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE). P. 1079.

El tronco posee una corteza gris-verdosa con fisuras longitudinales. Las hojas, alternas con pecíolo de 2 a 5 cm y limbo generalmente glauco por el envés. Estrechamente elípticos, ovados u obovados de 8 a 20 cm por 5 a 12 cm y son coriáceos, de color verde y escasamente pubescentes en el haz, aunque muy densamente por el envés, que es de color marrón amarillento y, donde resalta el nervio central. Tiene base cuneiforme y ápice agudo. Los márgenes enteros y más o menos ondulados.

Las inflorescencias son panículas de 8 a 14 cm de largo, con flores hermafroditas de 5 a 6 mm, con perianto densamente pubescente, de tubo muy corto y con seis tépalos oblongos, de medio centímetro, siendo los tres exteriores más cortos. Tienen nueve estambres fértiles de unos 4 mm, con filamentos pubescentes, organizados en tres círculos concéntricos. El ovario es ovoide, de aproximadamente 1,5 mm, densamente pubescente, con estilo también pubescente de 2,5 mm, terminado por un estigma discoidal algo dilatado. Las flores se abren y cierran a lo largo del día en un ciclo en que se alterna la funcionalidad de la parte femenina y la masculina. Este mecanismo se denomina dicogamia protogínica sincronizada.

El fruto es una baya oval o piriforme, según la variedad, de tamaño muy variado (7 a 33 cm de largo y hasta 15 cm de ancho), cáscara de color verde a púrpura oscuro, pudiendo ser delgada, gruesa, lisa o ligeramente rugosa, a veces con una apariencia como la del cuero. Pulpa firme, oleíca, de un color que varía desde el amarillo al verde claro. Contiene una semilla grande (5 a 6,4 cm), dura y pesada, redonda o puntuda, de color marfil. Tiene dos envolturas papelosas de color café, muy delgadas, que a menudo se quedan adheridas a la pulpa. El fruto es generalmente en forma de pera, a veces ovoide o globoso, de 8 a 18 cm, con epicarpio corchoso más o menos tuberculado y mesocarpio carnoso y comestible. Este último rodea íntimamente una semilla globular de episperma (tegumento) papiráceo, sin endosperma, de unos 5 a 6 cm.Persea americana en Flora of China.

Se han descrito ocho variedades, de las cuales tres son ampliamente conocidas: la mexicana (Persea americana var. drymifolia), la guatemalteca (Persea americana var. guatemalensis) y la antillana (Persea americana. var. americana).

Los ejemplares de P. americana originarios de las zonas altas del centro y del este de México generan la variedad mexicana.

Los árboles originarios de las zonas altas de Guatemala generan la variedad guatemalteca.

La variedad antillana proviene de la zona de las Antillas, y se cree que fue la primera variedad encontrada por los europeos, al ser esa la primera zona a la que llegaron.

Existen discrepancias con respecto al origen de la raza antillana, puesto que también cabe la posibilidad de que los primeros ejemplares de aguacate hubieran sido introducidos en las Antillas desde México por los españoles o los ingleses durante la colonización.

Las tres variedades de P. americana se fueron mezclando naturalmente entre ellas por medio de su propio sistema de reproducción. El resultado de estas fusiones, producidas por medio de la polinización cruzada, dieron origen a incontables variedades híbridas naturales indefinidas.

thumb|Variedad hass

Historia Los antecesores del género Persea surgieron en la parte septentrional de América del Norte, pero entre el Mioceno y el Plioceno emigraron hacia Mesoamérica. Se piensa que la especiación que dio lugar a la Persea americana, puede haber tenido como factor principal los procesos geológicos ocurridos en México. La evidencia fósil, sugiere que especies similares se extendieron aún más, hasta el norte de California (Estados Unidos), hace millones de años, en un momento en que el clima de esa región era más propicio.

Existen evidencias de su consumo en el valle de Tehuacán (Puebla, México), que tienen entre 9000 y 10 000 años de antigüedad. Su domesticación ocurrió en la región mesoamericana, alrededor del año 5000 a. C. y alrededor del año 3000 a. C., se consumía en Caral, en el actual Perú.

Según el Códice Florentino (1540-1585), las culturas antiguas contaban con un buen conocimiento acerca del aguacate y de sus variantes: «aoacatl» podría tratarse de Persea americana var. drymifolia (raza Mexicana), «tlacacolaocatl» a Persea americana var. americana (Raza Antillana) y «quilaoacatl» a Persea americana var. guatemalensis (raza Guatemateca).

En el Códice Mendocino (años 1540) se muestran jeroglíficos donde se señala el poblado Ahuacatlan («lugar donde abunda el aguacate») que está compuesto por un árbol con una dentadura en el tallo («ahuacacahuitl») y un «calli» que significa poblado o lugar. En el caso de la matrícula de tributo que se daba al Imperio azteca y que se utilizaba para identificar la mercancía del poblado de Ahuacatlan, este era el «ahucacahuitl».

En la provincia de Cajatambo en el Virreinato del Perú del , el misionero español extirpador de idolatrías Pablo José de Arriaga narra una fiesta propiciatoria para la maduración de las paltas llamada «acataymita»:

A partir de la década de 1900, se comenzaron a seleccionar los ejemplares de esta especie, con mejores atributos para ganar consumidores en los mercados, dando origen a los distintos cultivares que encabezaron los mercados mundiales hasta los años 1930. Las nuevas variedades se comercializaron bien, hasta que en 1935 se patentó en Estados Unidos una nueva variedad llamada Hass, de progenitores desconocidos, originada en La Habra, un lugar de California, donde Rudolph Hass la detectó entre los árboles de su huerto.

Requisitos del suelo y del clima Los requerimientos de clima y suelo varían con las diferentes variedades. La variedad antillana prefiere clima tropical húmedo, y se cultiva desde el nivel del mar hasta los (metros sobre el nivel del mar), con temperaturas promedio de 24 a 26 °C, y es muy susceptible a las heladas. La variedad guatemalteca crece a entre 500 y , con temperaturas medias de 22 a 25 °C, y puede tolerar temperaturas no inferiores a 4,5 °C. La variedad mexicana puede crecer hasta los , con temperaturas medias de 20 °C, y puede tolerar heladas de hasta −4 °C. P. americana crece en climas secos a húmedos, con precipitaciones de 800 a 2000 mm, con estaciones secas bien definidas de hasta seis meses, aunque crece mejor con estaciones secas más cortas. Por otro lado, requiere más de tres meses secos para buena producción de frutos. Los periodos de calor y sequía pueden provocar la caída de los frutos, especialmente en las variedades de montaña. Los sitios demasiado húmedos no son apropiados, por la mayor posibilidad de ocurrencia de ciertas enfermedades del suelo, a las cuales la especie es altamente susceptible. Se adapta a gran variedad de suelos, desde arenosos hasta arcillosos, limos volcánicos, lateríticos y calizos, pero crece mejor en suelos francos, bien drenados, ligeramente ácidos y ricos en materia orgánica. La antillana tolera suelos calizos y ligeramente salinos. Ninguna variedad tolera suelos pesados, con drenaje deficiente, y no debe plantarse cuando la capa freática esté a menos de 1 m de la superficie. El rango óptimo de pH se considera entre 6 y 7, aunque algunos cultivares en Florida crecen bien en suelos con pH de 7,2 a 8,3.

Estado de conservación La evidencia genética permite sostener que el proceso de domesticación de P. americana ha ocurrido más de una vez y que la variedad mexicana P. americana var. dryimifolia es una de las variedades que ha aportado material genético a los cultivares modernos de aguacate. La diversidad genética al interior de P. americana es elevada. La mayor parte de los estudios están basados en el análisis de poblaciones o colectas correspondientes a las maneras de cultivar el aguacate, y se ha encontrado mayor diversidad genética en los cultivares de Mesoamérica, con relación a lugares donde no hay poblaciones silvestres del género Persea. Por otra parte, hasta la fecha no se han estudiado suficientemente las poblaciones silvestres y existe un déficit, en el conocimiento de la variación genética en las variedades nativas.Jardón, B. L., V. Alavez G., V. Méndez, A. Gaona, M de J. X.; Damián D. y D. Piñero. 2011. Compendio final. Biodiversidad Mexicana. Análisis para la determinación de los centros de origen, domesticación y diversidad genética del género Persea y la especie Persea americana (palta). CONABIO. México.

Taxonomía Persea americana fue descrita por el horticultor y botánico británico Philip Miller y publicada en The Gardeners Dictionary: eighth edition en 1768.

Etimología Persea: nombre genérico utilizado por Teofrasto que deriva del griego en honor a Perseo, el semidiós de la mitología griega, para designar un árbol de oriente.

americana: epíteto geográfico que alude a su localización en América.

Cultivo y comercialización

Actualmente, P. americana tiene una amplia distribución y mercado.

Cultivares thumb|Aguacate criollo de México 'Méndez': originaria de México. Variedad original. Piel gruesa, rugosa, se pela con facilidad, color verde a oscuro cuando esta madura. La pulpa es cremosa y sin fibras. Se da en temporadas altas y es la única variedad que produce cuando otras no lo hacen. Nombre de variedad referido a su creador, Carlos Méndez Vega.