miniaturadeimagen|Modelo 3D hecho con computador de un “mesa santa” como la usada por John Dee, un matemático y astrólogo frecuentemente relacionado con el ocultismo. El ocultismo (también, las ciencias ocultas o las artes ocultas) es el estudio de diversos conocimientos y prácticas misteriosas como la magia, la alquimia (como disciplina espiritual y filosófica), la adivinación, etcétera, que desde la Antigüedad pretenden estudiar los secretos del universo.Real Academia Española: «Ocultismo», definición publicada en el Diccionario de la lengua española. Madrid: Espasa Calpe, 2001.
La palabra española «ocultismo» deriva de la voz latina occultus, que significa ‘oculto, clandestino, escondido, secreto’, y que proviene de occulere (‘ocultar’).
Lo oculto es todo aquello que no tiene explicación, cuyo conocimiento no está a disposición de los no iniciados.«Oculto», definición publicada en el sitio web Wikcionario. En el lenguaje común, tanto en inglés como en español, lo oculto se refiere al conocimiento de lo paranormal e inexplicable, en oposición al conocimiento de lo mensurable y explicable, usualmente referido como ciencia.Underhill, E. (1974): Mysticism. Nueva York: Meridian, 1974. El término se utiliza a veces para designar el conocimiento que está destinado a ciertas personas y que debe permanecer fuera de la vista de aquellos no iniciados en el tema. Para muchos estudiosos ocultistas, lo oculto es simplemente el estudio de la realidad espiritual subyacente y más profunda que va más allá de la razón pura y de las ciencias del conocimiento de lo sensible y físico.Blavatsky, H. P. (1897): Occultism of the secret doctrine. Whitefish (MT): Kessinger Publishing, 1897. Los términos esotéricoSociedad Biosófica: «¿Por qué la biosofía?», artículo publicado en la Revista Biosofía (España), edición n.º 1. Desde una postura no académica, y sí más vivencial, el verdadero esoterismo no tiene nada que ver con supersticiones, creencias y fenómenos milagreros, posturas que ―juntamente con las del fanatismo, el sectarismo y la intolerancia― se colocan entre los grandes obstáculos para la madurez evolutiva del ser humano, y para el crecimiento de una conciencia más amplia y más libre. El esoterismo propugna el reconocimiento de una sabiduría universal que atraviesa múltiples tiempos y latitudes (con sus peculiaridades civilizatorias y culturales), y que ha ido (y continuará) manifestándose a través de las más diversas formas y tradiciones ―religiosas, filosóficas y científicas― capaces de contribuir a su comprensión. Entiende el espíritu y la materia como los dos polos (o el padre y la madre, de cuya relación nace la conciencia individual) de la vida universal que los sintetiza, y por eso sustenta la posibilidad de una conciencia del espíritu o ciencia esotérica ―incidente sobre el mundo interno de causas, valores y significados― de la misma manera como se considera posible una ciencia de la materia ―el mundo externo de los efectos fenoménicos, de los objetos y significantes. y arcano tienen un significado similar y en muchos contextos los tres términos son intercambiables.Houghton Mifflin Company (2004): The American Heritage College Thesaurus (pág. 530). Boston (Estados Unidos): Houghton Mifflin (2004).Wright, C. F. (1895): An outline of the principles of modern theosophy. Boston (Estados Unidos): New England Theosophical Corporation, 1895.
El ocultismo también se refiere a cierto tipo de organizaciones u órdenes, sus enseñanzas y prácticas y a las corrientes literarias y de filosofía espiritual, presentes e históricas, relacionadas con este tema.
El término ciencias ocultas se utilizaba en la Europa del para referirse a la astrología, la alquimia y la magia natural. El término ocultismo surgió en la Francia del , entre figuras como Antoine Court de Gébelin.. Llegó a asociarse con varios grupos esotéricos franceses relacionados con Eliphas Lévi y Papus, y el término fue introducido en 1875 en la lengua inglesa por la esotérica Helena Blavatsky.
Etimología Lo oculto (del latín occultus; 'clandestino', 'oculto', 'secreto') se refiere al "conocimiento de lo oculto". En el uso común, ocultismo se refiere al "conocimiento de lo paranormal", en contraposición al "conocimiento de lo mensurable", de ordinario referido como ciencia. Los términos esotérico y arcano también pueden utilizarse para describir lo oculto, además de sus significados no relacionados con lo sobrenatural. El término ciencias ocultas se empleó en el para referirse a la astrología, la alquimia y la magia natural.
En la historia de la filosofía natural occidental, las nociones asociadas a lo “oculto” preceden al uso del término latino y se remontan a la ciencia y filosofía de la Antigüedad griega. Como señala Wouter Hanegraaff, autores antiguos y medievales recurrieron a conceptos como dynamis (δύναμις) y energeia (ἐνέργεια), así como a ideas de simpatía y antipatía, para describir fuerzas y conexiones en la naturaleza, cuya operación se infería por sus efectos, aunque no fueran directamente observables. En este contexto, algunas fuentes antiguas recurrieron a la noción de idiotētes arrētoi (ἰδιότητες ἄρρητοι), literalmente “cualidades inexpresables”, para referirse a propiedades naturales, cuya eficacia era reconocida, aunque su naturaleza escapara a la formulación discursiva directa. Según la historiografía contemporánea, este tipo de lenguaje influyó en el desarrollo medieval del concepto de qualitates occultae, central en la filosofía natural escolástica.
El primer uso conocido del término ocultismo es en francés, como l'occultisme. En esta forma aparece en el artículo de A. de Lestrange publicado en el Dictionnaire des mots nouveaux ("Diccionario de palabras nuevas") de Jean-Baptiste Richard de Randonvilliers en 1842. Sin embargo, no estaba relacionado, en ese momento, con la noción de Ésotérisme chrétien ("esoterismo cristiano"), como ha afirmado el académico Wouter Hanegraaff, sino para describir un "sistema de ocultismo" político que iba dirigido contra los sacerdotes y los aristócratas.
En 1853, el autor francmasónico Jean-Marie Ragon ya había utilizado el término occultisme en su popular obra Maçonnerie occulte, relacionándolo con prácticas anteriores que, desde el Renacimiento, se habían denominado "ciencias ocultas" o "filosofía oculta", pero también con las recientes enseñanzas socialistas de Charles Fourier. El esotérico francés Eliphas Lévi empleó entonces el término en su influyente libro sobre magia ritual Dogme et rituel de la haute magie, publicado por primera vez en 1856. Lévi estaba familiarizado con esa obra y podría haber tomado prestado el término de allí. En cualquier caso, Lévi también afirmaba ser representante de una tradición más antigua de ciencia oculta o filosofía oculta. Fue a partir de su uso del término occultisme que éste adquirió un uso más amplio; según Faivre, Lévi era "el principal exponente del esoterismo en Europa y Estados Unidos" en aquella época. El término ocultismo surgió en la Francia del , donde llegó a asociarse con diversos grupos esotéricos franceses relacionados con Eliphas Lévi y Papus,
El primer uso del término ocultismo en lengua inglesa aparece en A Few Questions to 'Hiraf''', un artículo de 1875 de Helena Blavatsky, una emigrante rusa residente en Estados Unidos que fundó la religión de la Teosofía. El artículo se publicó en la revista espiritista estadounidense Spiritual Scientist.
Varios escritores del sobre el tema utilizaron el término ocultismo de diferentes maneras. Algunos escritores, como el filósofo alemán Theodor W. Adorno en sus Tesis contra el ocultismo, emplearon el término como un amplio sinónimo de irracionalidad. En su libro de 1950 L'occultisme, Robert Amadou usó el término como sinónimo de esoterismo, un enfoque que el posterior estudioso del esoterismo Marco Pasi sugirió que dejaba el término superfluo. A diferencia de Amadou, otros autores consideraban el ocultismo y el esoterismo fenómenos diferentes, aunque relacionados. En la década de 1970, el sociólogo Edward Tiryakian distinguió entre ocultismo, que utilizaba en referencia a prácticas, técnicas y procedimientos, y esoterismo, que definía como los sistemas de creencias religiosas o filosóficas en los que se basan dichas prácticas. Esta división fue adoptada inicialmente por el primer estudioso académico del esoterismo, Antoine Faivre, aunque más tarde la abandonó; más adelante ha sido rechazada por la mayoría de los eruditos que estudian el esoterismo.
En el , el término se empleaba comúnmente -incluidos los estudiosos académicos del esoterismo- para referirse a una serie de corrientes esotéricas que se desarrollaron a mediados del y a sus descendientes. Así, ocultismo se utiliza a menudo para categorizar tradiciones esotéricas como el espiritismo, la teosofía, la antroposofía, la Orden Hermética de la Aurora Dorada y la Nueva Era.
Una división diferente fue usada por el autor de la Escuela Tradicionalista René Guénon, que utilizó el término esoterismo para describir lo que él creía que era el tradicionalismo, la enseñanza interna en el corazón de la mayoría de las religiones, mientras que el ocultismo se empleaba peyorativamente para describir las nuevas religiones y movimientos que desaprobaba, como el espiritismo, la teosofía y varias sociedades secretas. El uso de esta terminología por parte de Guénon fue adoptado por escritores posteriores como Serge Hutin y Luc Benoist. Como señala Hanegraaff, el uso que Guénon hace de estos términos está arraigado en sus creencias tradicionalistas y "no puede aceptarse como válido desde el punto de vista académico".
El término ocultismo deriva del término más antiguo oculto, del mismo modo que el término esoterismo deriva del término más antiguo esotérico. Sin embargo, el historiador del esoterismo Wouter Hanegraaff afirmó que era importante distinguir entre los significados del término ocultismo y ocultismo. El ocultismo no es un movimiento homogéneo y es muy diverso.
A lo largo de su historia, el término ocultismo se ha empleado de diversas maneras. Sin embargo, en los usos contemporáneos, ocultismo se refiere comúnmente a las formas de esoterismo occidental que se desarrollaron en el y sus derivaciones del . En un sentido descriptivo, se ha usado para describir formas de esoterismo que se desarrollaron en la Francia del , especialmente en el entorno del Neo-Martinismo. Según el historiador del esoterismo Antoine Faivre, es con el esotérico Eliphas Lévi cuando aparece por primera vez "la corriente ocultista propiamente dicha". Otros destacados esotéricos franceses implicados en el desarrollo del ocultismo fueron Papus, Stanislas de Guaita, Joséphin Péladan, Georges-Albert Puyou de Pouvourville y Jean Bricaud.
Cualidades ocultas En la historiografía de la filosofía natural y del esoterismo occidental, la expresión cualidades ocultas (qualitates occultae) designa un vocabulario explicativo mediante el cual se describieron fuerzas, conexiones y propiedades naturales, cuya operación se reconocía por sus efectos, en un marco donde la causalidad no siempre era susceptible de formulación racional directa, marco que puede rastrearse hasta la Antigüedad griega, en la que nociones como dynamis (δύναμις), energeia (ἐνέργεια), simpatía y antipatía, junto con la idea de idiotētes arrētoi (ἰδιότητες ἄρρητοι, “cualidades inexpresables”), ofrecían recursos conceptuales para hablar de lo no manifiesto dentro de la naturaleza, de modo que la traducción y relectura medieval de ese horizonte contribuyó a la formación de qualitates occultae en un contexto escolástico estrechamente vinculado a la recepción peripatética de la forma sustancial y a su teoría de las propiedades.