Carlos Villagrán Eslava (Ciudad de México, 12 de enero de 1944) es un actor y comediante mexicano, que desarrollo su carrera en México y Venezuela. Es conocido principalmente por haber interpretado al personaje de Quico, en la serie El Chavo del 8. Su estilo gestual y su caracterización de personajes infantiles le otorgaron notoriedad a lo largo de varias décadas, que incluyó apariciones en televisión y cine, así como giras artísticas internacionales, e incursiones en medios de comunicación y actividades públicas de diversos países.

Nacido en una familia de origen humilde, creció en la capital mexicana y trabajó desde joven junto a su padre, quien era fotógrafo callejero. En 1967 se incorporó como reportero gráfico al periódico El Heraldo de México, donde cubrió eventos como los Juegos Olímpicos de 1968. Ese mismo año comenzó a acercarse al medio televisivo, participando como extra en diversos programas de comedia. Su primera oportunidad como actor la obtuvo en espacios como El Club de Shory y El Club de los Millonarios, hasta que en 1970 fue invitado por Rubén Aguirre a una reunión donde conoció a Roberto Gómez Bolaños, quien poco después lo integró a sus programas de televisión. Villagrán alcanzó fama internacional interpretando al personaje de Quico en El Chavo del 8, transmitido entre 1973 y 1978, además de participar en El Chapulín Colorado y otros segmentos de Chespirito. Parte de su carrera también la formó en Venezuela en las cadenas de televisión: Radio Caracas Televisión, destacándose por protagonizar las series El Niño de Papel (1981), Federrico (1982-1983) y Las nuevas aventuras de Federrico (1983), producidas para dicho canal y en Venevisión participó en La Guerra de los Sexos (2001, 2004 y 2005) y Súper Sábado Sensacional.

Posteriormente trabajó en producciones mexicanas como ¡Ah, qué Kiko! (1988). Su uso del personaje en distintos países generó conflictos legales con Gómez Bolaños en torno a los derechos de autor. A lo largo de su carrera ha participado en giras, homenajes y apariciones esporádicas en medios.

En 2021, se adentró brevemente en la política y se lanzó como candidato del partido Querétaro Independiente en las elecciones federales de México de ese año.

Biografía y carrera

1944-1967: primeros años miniaturadeimagen|upright||Villagrán, . Carlos Villagrán Eslava nació el 12 de enero de 1944 en Ciudad de México, siendo el segundo hijo de los cuatro que procrearon Carlos Villagrán Chávez y Eva Adela Eslava, ambos provenientes de familias de escasos recursos. Su padre trabajaba como fotógrafo callejero y él solía acompañarlo. Ya que alternaba sus estudios con el trabajo informal de su padre para poder ayudarlo a sacar adelante a su familia, solo logró cursar académicamente hasta el segundo grado de secundaria.

1967-1970: actividad profesional inicial En 1967, obtuvo su primer trabajo formal, siendo contratado como reportero gráfico para el periódico El Heraldo de México, en el que cubrió los Juegos Olímpicos de México 1968. Sin embargo, aprovechando su credencial de fotógrafo de prensa, en 1968 comenzó a frecuentar las instalaciones de Telesistema Mexicano. En dichas visitas, se fue adentrando a otro ambiente, el cual sería su verdadera vocación: la actuación. Él mismo pedía trabajo a productores y cómicos de la época, como es el caso de Capulina o Los Polivoces; ellos le daban trabajo como extra en sus programas, siempre actuando pero nunca hablando. También formó parte del elenco del programa Bartolo de Enrique Guzmán, cuyas apariciones eran de diversos papeles como banquero, representante artístico, gánster, policía, etcétera. Ese mismo año, muchos actores emigraron a Televisión Independiente de México, Carlos estuvo entre ese grupo. Pronto surgió el primer personaje que le daría popularidad, Pirolo, dentro del programa El Club de los Millonarios (1968). Luego de su participación en esa emisión, se unió a Rubén Aguirre, un actor, director y productor recién llegado de Monterrey, Nuevo León, quien comenzó en Canal 8 un programa llamado El Club de Shory, un programa de comedia en el que Villagrán interpretaba a una viejita llamada «Lola Mento».

1970-1981: trabajos con Roberto Gómez Bolaños

En 1970, Roberto Gómez Bolaños realizó una fiesta en su casa, a la que invitó a todos los que trabajaban con él en ese momento. Rubén Aguirre llevó a Villagrán a dicha fiesta como un invitado. En el lugar, Carlos interpretó un pequeño sketch cómico junto con Aguirre. La creatividad de ambos, así como su ingenio, caracterización y naturalidad, hicieron que Bolaños quedara impresionado. Días más tarde, este último contactó a Villagrán para invitarlo a unirse al reparto de Los supergenios de la Mesa Cuadrada. Tiempo después, también lo incorporó a otro de sus programas, Chespirito. Para 1973, cuando Chespirito fue cancelado, él continuó trabajando para Chespirito en El Chavo del 8 como Quico, y con distintos personajes en El Chapulín Colorado.

En 1978, Villagrán dejó el elenco del programa para comenzar su propio espectáculo con el personaje de Quico, para lo cual le solicitó autorización a Gómez Bolaños, quien accedió. Sin embargo, tiempo después el primero consideró que el personaje era de su autoría y demandó a Gómez Bolaños. El resultado fue favorecedor para Chespirito. Más tarde, Villagrán dijo que su salida del elenco se debió a problemas de «celos y envidia» entre su personaje y el del Chavo. De acuerdo a Vivar, este último solía escribir los mejores chistes de la serie para Quico, pues sabía de su popularidad en la audiencia. A pesar del conflicto con el creador de la serie, Villagrán grabó sus últimos capítulos con sus compañeros en 1978, con aparente normalidad. Una vez que abandonó El Chavo del 8, Villagrán quiso usar el personaje para otro programa de Televisa, a lo cual se rehusó Gómez Bolaños ya que aquel no quería reconocer su autoría. Debido a esto, Azcárraga Milmo optó por cancelar el proyecto independiente de Quico. No obstante, el actor siguió usando el personaje en Venezuela en 1981.

La polémica salida de Quico De todos los actores que renunciaron, la renuncia de Villagrán fue la más polémica, y nunca esclarecida en su totalidad. Las versiones de la salida de Carlos Villagrán del programa son muchas entre las que se dice que una pudo haber sido celos profesionales de parte de Roberto Gómez Bolaños ya que en su momento el personaje de Quico llegó a ser más popular que el propio Chavo. Otras versiones indican que Carlos Villagrán y Florinda Meza eran pareja en los inicios del show, hasta que Bolaños logró la ruptura de la pareja y ocupar el lugar de Villagrán en la relación. Si bien, según Villagrán, fue Florinda quien en realidad estaba enamorada de él, pero no fueron pareja en sentido literal ni a Villagrán le interesó serlo, siendo Chespirito (de quien buscó consejos) quien le pidió que explicara a Florinda que no quería una relación con ella.Teleshow: "Quico" contó la verdad sobre su relación con "Doña Florinda": "Me perseguía y tuve que cortarla".

Entrevistas realizadas al mismo Villagrán, Rubén Aguirre y Roberto Gómez Bolaños revelan que, tras el último capítulo donde apareció Quico en El Chavo ("Todavía no es hora de clases"), Carlos recibió una oferta de trabajo en Venezuela donde le pagaban 10 veces más que en Televisa.La historia detrás del mito - Carlos Villagrán "Kiko" Al consultarlo con Chespirito, este le dijo que no había ningún problema pero, según Villagrán, Bolaños le pidió que no usara al personaje Quico, ya que el personaje era de su autoría además que lo llevaría a un encasillamiento. Por su parte, Bolaños señala en el programa de TV "Conversaciones con David Estrada" que Villagrán no solo le había pedido permiso para usar al personaje de Quico sino que él sí se lo había permitido, aunque le dijo que no usara solo al personaje de Quico y que hiciera "muchas cosas",Conversaciones con David Estrada: Chespirito habla de los actores de El Chavo así como que "no lo hiciera todo con los cachetes" porque el público "se sentiría hostigado".El permiso que Bolaños dijo haberle dado a Villagrán para que hiciera uso de su personaje coincide con el hecho de que también permitió a otros actores de El Chavo a usar a sus personajes, de forma que sus problemas con María Antonieta de las Nieves solo surgieron a principios del siglo XXI, cuando la actriz puso a La Chilindrina a su nombre, a pesar de que había usado al personaje en circos a lo largo de los 90. Incluso Rubén Aguirre, quien siempre se llevó bien con Bolaños, entre los personajes que interpretó en los circos destacó el del Profesor Jirafales, ya que era su personaje más popular.

El mismo Bolaños señala que Emilio Azcárraga Milmo, presidente de Televisa, lo llamó en una ocasión para hablarle de la intención de Villagrán de hacer una serie sobre Quico, bajo la dirección por Bolaños, y para saber si él le daba la autorización para ello, algo que no solo aceptó sino que señaló que él no quería cobrar nada por los derechos del personaje y que era suficiente con que, en los créditos de las series y películas en las cuales Villagrán interpretara a Quico, se expusiera un agradecimiento a Bolaños por haberle permitido hacer uso del personaje. Sin embargo, Villagrán se negó a ello, señalando que el personaje era suyo ya que él fue quien había creado los caracteres peculiares del personaje (sus mofletes, su llanto, expresiones tales como el "cállate, cállate, que me desesperas" o "chusma, chusma", así como la elección de la vestimenta del personaje; a pesar de que Bolaños fue el creador original del mismo); esto ocasionó una disputa por el uso del personaje.No está del todo claro si Villagrán llegó a demandar a Bolaños. Aunque Bolaños menciona que Villagrán lo demandó y que la demanda fue ganada por dicho guionista, Villagrán señala que él nunca lo demandó, ya que sus programas de tv no fueron exitosos y tampoco sus participaciones en circos le permitieron ganar mucho dinero, por lo que no tenía la capacidad adquisitiva suficiente como para hacer frente a Bolaños en un juicio. Por su parte, Villagrán señala que Azcárraga lo llamó a su despacho, y le solicitó que le hiciera un proyecto para otro programa estando él como protagonista principal pero supervisado por Roberto Gómez Bolaños. Villagrán intentó explicarle las diferencias que existían entre él y Chespirito, pero Azcárraga se concretó a preguntarle si le interesaba o no la propuesta. Villagrán se negó, y tal cosa ocasionó que Azcárraga se molestara y ordenara de inmediato el veto del actor a nivel continental, advirtiendo a las televisoras de América Latina y habla hispana que si llegaban a darle trabajo a Villagrán, él les dejaría de surtir emisiones importantes como El Chavo del 8 y las telenovelas que en ese entonces se producían.

1981-1986: incursión laboral en Venezuela Luego de intentar otros proyectos cómicos en otros países, Villagrán se fue a Venezuela en 1981, donde trabajó con los humoristas venezolanos Honorio Torrealba y Emilio Lovera y donde produjo tres programas para Radio Caracas Televisión, , canal que transmitió en ese país los episodios de El Chavo del 8 y El Chapulín Colorado (1975-1979, 1989-1993). El primero de estos programas fue El Niño de Papel (1981-1982), que se mantuvo al aire solo unos pocos meses. Luego de la cancelación del anterior en 1982, hizo la serie Federrico (1982-1983), que fue la más exitosa de su carrera en solitario. Su primera temporada contó con la actuación de Ramón Valdés. La personificación de Villagrán en este programa estaba basada en su conocido personaje de Quico en El Chavo del 8, y la trama era una especie de parodia de dicha serie. La segunda temporada y final fue rebautizada como Las Nuevas Aventuras de Federrico (1983-1984). Además de la producción de estas comedias para la televisión venezolana, también fue director de todas ellas y escritor de Federrico.