La Independencia, también conocida como Las Moritas, es una localidad rural mexicana ubicada aproximadamente a 19 km al noroeste de Jaumave, en el estado de Tamaulipas. Tiene un clima seco y caluroso en verano, alcanzando hasta los 46 °C, y en el invierno hasta -10 °C. thumb|Centro de la comunidadthumb|Zona oeste de la comunidad

Geografía física y humana Hidrografía Solo existe un arroyo alimentado por un manantial natural, dicho arroyo a su vez alimenta una represa de agua que en la época de lluvias alcanza su máxima capacidad. Actualmente existe un pozo profundo que abastece la red red agua potable de la comunidad

Orografía Su territorio presenta un relieve variado y prolífico, clasificado en dos regiones fisiográficas: Una meseta que se extiende hacia el oeste hasta el pie de las grandes montañas, y una cadena rugosa de cerros y lomas que se extienden hacia el este hasta el pie de las grandes montañas también. Tengo que usar esta descripción porque, hay una peculiaridad poco común; y es que justo en el corazón de la comunidad, convergen el relieve plano y el rugoso. Otorgando un atractivo visual panorámico, que se extiende a más de 30km limitados por las montañas mismas en sus 360°. Por ende se encuentra rodeada por montañas en la Sierra Madre Oriental, a 835 msnm. Asentada sobre este terreno accidentado, calcáreo y pedregoso, con su serie de cerros y lomas que no rebasan los 60 m de altura.

Se accede por brechas de terracería (caminos alimentadores a la carr. 101) y veredas que en la temporada de lluvias (ago-sept) dificultan el acceso a la comunidaa.

Flora y fauna thumb|Chapulín numerado thumb|Oreganillo thumb|Es una planta de la cual se extrae fibra textil. La lechuguilla pertenece a la familia de los agaves. Esta planta es muy común en el centro-norte y noreste de México. Existe un modo tradicional y rudimentario de extraer la fibra e irónicamente es el más práctico, puesto que existen mejores técnicas para obtenerla. Con ella se elaboran varios artículos (algunos de ellos artesanales) como: reatas, mecates, brochas, escobetillas, costales, mantas para catres, morrales, floreros, candelabros, tapetes etc. También tiene usos en la industria de las carnes. Tuvo gran auge antes de que aparecieran las fibras sintéticas. Es una zona semiárida, con una flora silvestre que consiste básicamente en mezquites, huizaches “ lechuguilla”, sangre de grado, orégano, nacahua, garambullo, órganos, pithayos, pathol, vetónica, retama, y sábila aloe vera en su mayoría; así como otras variedades como: “la escoba”, la damiana (venadita), oreganillo, salvia, nopal, cardos, tasajillo, biznaga, “malacatero” “ huapilla”, yuca(palma datilera), pita, gabia, vidrioso, ortiguilla, Santa Isabel, chile piquín, granjeno, yerba de la hormiga, oreja de burro, tepolillas, polocote etc. También cuenta con una fauna silvestre que consiste en armadillos, gato montés, venado cola blanca, una gran variedad de víboras, como la víbora de cascabel (chilladora), coralillo, azul o negra, amarilla, nabaca etc. Zorrillos, tejón, conejos tlacuaches, camaleónes, sapos barrenos; diversas clases de iguanas; lagartijas, zorros rojos, coyotes onzas etc.

Historia Fundación Fue fundada por algunas familias de colonos provenientes del centro del país (a.1750 aprox.). Se cree que una pandemia: la “fiebre amarilla” acabó casi con el total de la comunidad (1899 - 1901 aprox.). Existen anécdotas en las que se narra la forma atroz y desoladora sobre como la "fiebre amarilla" acababa con sus habitantes. Aun hoy en día cuentan como las personas iban a enterrar a sus muertos: Desde un principio que empezaron a morir fue bastante preocupante porque la enfermedad hizo estragos fatales demasiado rápido; llegó el momento en que tardaban más en enterrar a sus difuntos, que en morir más gente de la que estaban enterrando, y lo más espeluznante es que los mismos que estaban enterrando a sus difuntos, estaban siendo los siguientes en ser llevados al panteón… dice don Juan –“Nomás se oía el llorido por donde quiera. –Los echaban por montones en la carreta; y a luego los que la iban estirando, a la vuelta ya los llevaban también.”- La comunidad fue repoblada por familias campesinas provenientes de Tula, Tam. Esto sucedió entre 1820 – 1850 aprox. Adquirió la categoría de Ejido en 1938. Tras la Reforma Agraria llevada a cabo por el entonces presidente de México Lázaro Cárdenas del Río El proceso de transformación de la comunidad entonces llamada “Rancho Las Moritas” no fue nada sencillo para sus habitantes; este cambio fue el principio de una verdadera transformación; también fue el común denominador para las demás comunidades circunvecinas así como también de gran parte del México rural posrevolucionario. Secretamente hacían "juntas" mediante las cuales acordaban como organizarse para hacer valer sus derechos. La nueva “reforma agraria” los favorecía, pero se estaban confrontando directamente con el cacicazgo que aún reinaba. Algunos de sus protagonistas fueron: Crespín Zapata, Felipe Zúñiga, Isidro Zúñiga… A raíz de una nueva certificación de tierras parcelarias etc. en 1991. (Por decreto oficial 1992), siendo el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari El calificativo de "ejido" desmereció importancia, porque bajo las nuevas regulaciones a la Ley Agraria tienen la posibilidad de convertirse en comunidades (comuneros) o viceversa. Estos cambios han estado incidiendo directamente en los modos y costumbres de vida social; en la forma de ejercer los derechos sobre sus tierras. (Tras la modificación a la ley agraria del artículo 27 constitucional, el ejido dejó de existir como tal) hoy en día (2014), el Ejido sigue transformándose mediante programas gubernamentales como: PROCEDE

No existe un registro oficial de acontecimientos que atestigüen el origen exacto de la comunidad, este se pierde en las leyendas y relatos transmitidos de generación en generación por los ejidatarios quienes narran y afirman que originalmente el lugar fue habitado por los indios janambres Aunque también hacen alusión a los indios pames. Estos fueron sometidos por los “hacendados” y obligados a trabajar en las haciendas de los mismos (los Zorrilla s. XVIII etc.). Estos personajes llenos de codicia y ambición, sembraron el terror entre los nativos, a quienes finalmente sometieron violentando sus costumbres y su integridad física, finalmente terminaron apareándose con ellos mediante el abuso y la violación de sus derechos más elementales. En tiempos previos a la revolución (1900 aprox.) la situación social de la gente (mestizos) era igual de horrenda o peor que la de los antiguos janambres y pames, ya que la explotación de ciertos recursos como la “lechuguilla”, el maíz, el ganado caprino, equino y vacuno estaban en pleno apogeo en esta época. (Quiero hacer énfasis en la “lechuguilla” ya que este era el producto más ambicionado y cotizado del mercado no solo nacional sino internacional, porque de esta materia prima se extrae la fibra textil “ixtle” en esta época aún no existían los productos sintéticos. La fibra de la lechuguilla, no solo gozaba de una importancia vital en la industria textil sino en la elaboración de algunos enseres para el hogar como brochas, cepillos, escobetas, escobetillas, mantas para catres rústicos, morrales etc. sino que también se elaboraban “cepillos dentales” de los cuales existió una fábrica en Jaumave, Tam. Dicho producto tenía exportación a Europa, s. XVIII ) En esta época no existían la tecnología ni la maquinaria suficiente para la explotación de estos recursos; solamente ciertos artefactos bastante rudimentarios y la fuerza humana. Los capataces de las haciendas, imponían a los campesinos “jornadas” de trabajo que rayaban en lo inhumano desde "antes de rayar el sol" (término coloquial regional), empezaban la dura jornada hasta el anochecer hasta que completaban “la tarea encomendada”, había castigos severos y ejemplares para quienes no cumplían con la misma: eran enviados a un cuarto especial, al que llamaban “la calera” era un cuarto de cal (una forma de óxido de calcio – óxido cálcico) en el cual metían al castigado por no haber completado la “tarea” no sin antes de darle de azotes. Fue una época demasiado cruel, la gente dependía por entero de la “tienda de raya” (la cual pertenecía al patrón – “el hacendado”) en la cual se endeudaban de por vida. La explotación y el abuso se daban a "diestra y siniestra", de mil formas por parte de los caciques. Figuran algunos nombres como el de José Zorrilla y Blas Uvalle como unos de los últimos caciques, de la región. De este último: Blas Uvalle, se dice que tenía un “aro especial” con el que media la cintura de las doncellas de la comunidad y comunidades circunvecinas con el afán de escoger las mejores y abusar de ellas (sexualmente) Pero también hubo quienes secretamente se empezaron a reunir, haciendo juntas, con el afán de encontrar un remedio a tanto abuso por parte de los hacendados y caciques de la región, así empezó la insurrección local de esta comunidad en vísperas de la Revolución mexicana (a.1910). Una vez que la misma estalló la situación empeoró e irónicamente liberó a los campesinos de sus verdugos. La gente huía de las balas. Las huestes del General Carrera T. se esparcían desde Tula, y conforme avanzaban muchos se unían a la causa revolucionaria, mientras que los ricos caciques, hacendados y sus allegados hacían lo que podían para huir de los revolucionarios, así que enterraban desesperadamente parte de sus bienes, incluso el dinero, (tenían cantidades escandalosas de dinero guardadas en las fincas) no podían huir con esos bienes así que los enterraban en lugares estratégicos como en el interior de sus propias casas o en las norias de agua, las cuales sellaban, e incluso algunos de ellos sacrificaban algunos de sus más fieles sirvientes y los echaban a los pozos con todo y dinero para que lo resguardaran desde el “más allá”. Las sierras son testigos de sus inquilinos temporales viviendo en sus cuevas en lo más recóndito de ellas Muriendo lentamente de hambre y de las enfermedades, llegaron a compartir con los animales muchas de las plantas silvestres, como la “guapilla”y una gran variedad de cactáceas como el nopal y sus frutos, la pitahaya, el maguey etc.… Pasaron algunos largos años para que la comunidad nuevamente se repoblara, pero ahora como seres humanos libres, sin un capataz que les dijese que hacer; con muchos sueños que forjar. Definitivamente un nuevo amanecer llegaba a sus vidas, y aunque las cicatrices estaban a flor de piel, la fuerza de la fe y la esperanza por un mundo mejor eran mucho más grandes que todo el dolor padecido…

Leyendas La leyenda del Cerro del Pilón