thumb|right|Bandera de la República del Rif thumb|right|Montañas del Rif cerca de Alhucemas. El Rif o El Rif marroquí (en árabe rifeño : الريف, en bereber rifeño : ⴷ ⴰⵔⵉⴼ, traducción : la costa) es una región con zonas montañosas y zonas verdes del norte de África, con costa en el Mediterráneo, que limita con Tánger y abarca hasta Saidía en la frontera con Argelia. Esta región se ha distinguido del resto de Marruecos desde la época de los dos protectorados. El Rif estaba bajo protectorado español con Tetuán como capital, y el resto del actual Marruecos estaba bajo protectorado francés con Rabat como capital.
Desde la integración del Rif por Marruecos (7 de abril de 1956), ha habido hasta hoy movimientos independentistas rifeños que reivindican su propia independencia de Marruecos. El Rif incluye siete provincias en el norte de Marruecos, es decir, las 7 provincias que estaban bajo protectorado español, entre ellas: La provincia de Tánger (40) La provincia de Fahs-Anyera (41) La provincia de Larache (42) La provincia de Chauen (43) La provincia de Alhucemas (45) La provincia de Driuch (76) La provincia de Nador (50) Se trata de una región tradicionalmente aislada y desfavorecida. El idioma materno de la parte oriental del Protectorado del Rif es el "bereber rifeño" o tarifit (provincias de Alhucemas, Driuch, Nador) y, el de la parte occidental (provincias de Fahs-Anyera, Larache, Chauen) es el árabe dialectal. Tienen gran presencia el francés y el español, que constituyen las principales lenguas extranjeras.
No se ha de confundir la región del Rif con las montañas del Rif, que se extienden más allá de la región con el mismo nombre.
Las localidades más notables son Chauen, Taunat, Targuís, Alhucemas (antigua Villa Sanjurjo), Driuch, Melilla, Nador y Kebdana.
Parte de esa zona geográfica del Norte de África, incluye las ciudades españolas autónomas de Melilla y Ceuta.
Etimología La palabra ‘‘Rif’’ proviene del árabe ‘‘ريف’’ (’‘rīf’’), que significa “orilla” o “margen”. Este término hacía referencia a las tierras costeras y fértiles ubicadas cerca del mar Mediterráneo, un aspecto clave de la geografía de la región. En el contexto del Rif, este nombre fue adaptado por las comunidades amaziges de la zona, que lo transformaron en ‘‘Arrif’’, integrándolo a su lengua tamazight.
Históricamente, el término ‘‘Rif’’ se ha utilizado para referirse a esta región montañosa del norte de Marruecos, que ha sido habitada por diversas tribus bereberes (imazighen). La palabra ‘‘Arrif’’ en tamazight tiene connotaciones que van más allá de lo geográfico, conectándose también con la identidad cultural rifeña, marcada por un fuerte sentido de independencia y arraigo territorial.
Además, esta transformación lingüística puede compararse con otros procesos similares en los que las lenguas locales adaptan palabras externas, como es el caso de algunos dialectos vascos, que añaden una ‘‘a’’ inicial a ciertos términos, como se observa en la transformación de “razón” en “arrazoi”.
El Rif ha sido, durante siglos, una región clave por su ubicación estratégica frente al Mediterráneo y por su historia de resistencia cultural y política.
Geografía thumb|Paisajes en el parque nacional de Alhucemas (RIF). El Rif es una cadena montañosa que geológicamente forma parte del Arco de Gibraltar (junto con la Cordillera Bética), un orógeno del Período terciario. Las montañas del Rif muestran un relieve abrupto a orillas del Mediterráneo desde Saidía hasta Tetuán, siendo frecuente que las montañas acaben en violentos acantilados, en contraste con las suaves colinas de los alrededores de Tánger. Abarca desde Puerto Capaz, en la costa mediterránea y Targuist en el interior, hasta la frontera argelina; pero en sentido más amplio, el Rif engloba todas las zonas montañosas que se extienden en forma de arco desde Tánger hasta el valle del Muluya pasando por Ceuta.
Esta cadena montañosa no es muy elevada, sus altitudes máximas apenas sobrepasan los 2000 m. Sus mayores cumbres son el Tidirhin con 2452 m en la región de Ketama, el Akra con 2160 m, sobre Bab Taza, el Tisuka con 2122 m y el Sfiha Telj con 2038 m, rodeando Chauen, y el Kelti con 1926 m, cercano a Souk el Arba de Beni Hasan.
Al este, las cumbres de caliza se pueblan de árboles y en la sección central del Rif, las encinas dan paso a elevados bosques de cedros, donde habita entre otras especies el famoso macaco de Berbería; existen también plantaciones de quif en Ketama. Aquí está el Tidiguín, una montaña cuya cima suele estar cubierta de nieve. Después, las montañas son más rojas y el terreno se encuentra desnudo y yermo en los alrededores de Alhucemas. Desde aquí hasta Uxda (situada al sur de una fértil llanura costera, en la frontera con Argelia) el terreno está lleno de lechos de río secos provenientes de las montañas, los cuales vuelven a llevar agua durante las lluvias invernales, denominados "ighezran".
Las playas de la costa del Rif, al pie de las montañas, son de las mejores de Marruecos, y constituyen un atractivo turístico, y algunos de los mejores restaurantes de pescado de Marruecos se encuentran en esta zona.
thumb|Ciudad de Alhucemas fue la capital de Rif en 1921-1926.
Geología La orogenia alpina (segunda mitad de la Era Terciaria), originada por el desplazamiento de África hacia el norte y su choque consiguiente con Europa, inició su elevación, así como la de las cadenas montañosas actuales que rodean el Mediterráneo. El Rif es, pues, por su edad y su estilo una típica cadena alpina, con un zócalo antiguo sobre el que se apoyan series sedimentarias de la Era Secundaria y Terciaria muy deformadas por pliegues y mantos de cabalgamiento, superponiéndose los del norte sobre los del sur. Esta compresión originó un metamorfismo de mayor o menor grado, siendo especialmente intenso en la zona de la costa.
Rif interno Se extiende desde Ceuta hasta Puerto Capaz y luego aparece cerca de Nador, en el cabo Tres Forcas y el macizo de Beni Bucraa, y hacia el interior comprende las zonas de Tetuán y Chauen. Está formado por unidades tectónicas cabalgantes hacia el suroeste unas sobre otras.
Las unidades más antiguas son las denominadas Sébtidas y están formadas por rocas plutónicas (pingas) (peridotitas) y metamórficas de grado alto (gneis de Cabo Negro). Le siguen en antigüedad las Gomárides, paleozoicas, formadas por materiales paleozoicos (cuarcitas, esquistos y pizarras).
Hacia el interior se encuentra la dorsal calcárea, que presenta tres conjuntos separados: El Hauz, que se inicia en el monte Hacho y llega hasta el monte Dersa en Tetuán. La Dorsal Calcárea propiamente dicha, que se inicia enfrente de Tetuán, en los montes Gorgues y Bu Zaitun y llega hasta Bab Taza-Asifan. Los Bocoya, cerca de Alhucemas.
La dorsal calcárea está formada por materiales de la Era Secundaria que abarcan el Triásico, Jurásico medio y el Cretácico inferior. En su base aparecen dolomías grises, y en las cumbres, calizas claras, mezcladas a veces con calizas detríticas verdes violáceas. La dorsal cabalga sobre las unidades del Rif medio.
Rif medio Más al sur de las unidades anteriores aparecen las capas de Flyschs que se apilan de norte a sur. Son depósitos de la Edad Secundaria y Terciaria que se depositaron en zonas más o menos alejadas de taludes continentales y aunque en todos estos depósitos se observa una alternancia de areniscas, arcillas y a veces calizas, cada conjunto tiene su propia historia. En muchos casos son mantos alóctonos que no tienen relación entre sí.
La dorsal se superpone al oeste a la capa de Beni Ider y al este a la capa de Tisiren, y estas dos últimas cabalgan sobre las capas de Tánger y Ketama.
Rif externo Comprende las colinas de Uezán y alrededores de Mequinez, formadas por margas depositadas en el Mioceno superior.
En la zona más oriental, durante el Mioceno superior hubo una intensa actividad volcánica visible en Cabo Quilates, Cabo Tres Forcas, el Gurugú y Beni Bu Ifrur.
El levantamiento reciente de la costa se pone de manifiesto en la existencia de playas y rasas costeras por encima del nivel actual del mar, por la fuerte pendiente de los torrentes que vierten al mar y por el predominio de los acantilados.
Se encuentran los típicos paisajes cársticos formados sobre capas calizas muy deformadas, a veces casi verticales. La red fluvial instalada desde el Villafranquiense superior ha labrado profundos cañones y valles, con cascadas, arcos naturales en la roca y formaciones tobáceas. Son frecuentes las grutas, surgencias de agua, dolinas y lapiaces en surco. Las elevadas pendientes, que con frecuencia superan los 1000 m, la ausencia de carreteras y pistas, hacen difícil el tránsito por la región y en muchos casos sólo se puede acceder por senderos.
Flora Según se avanza de Chauen a Ketama por las accidentadas alturas del Rif, aumentan los bosques de cedro y de roble por el incremento de humedad y precipitaciones asociado a la altura, lo que convierte a esta zona en ideal para otro tipo de cultivos distinto que en las llanuras costeras.thumb|Vista general de Chauen.
Según leyes del antiguo protectorado español y adaptadas tras la independencia y marroquinización del Rif, es legal el cultivo y consumo de quif (Cannabis indica) seca para pipas tradicionales de la zona; lo que está penalizado es la traformación de quif en hachís y el tráfico de drogas. El hachís, o quif como llaman los lugareños a la planta (Cannabis indica), es ilegal en Marruecos; no obstante, se fuma abiertamente en todo Marruecos, y las plantaciones en los campos de cultivo en torno a Ketama son claramente visibles desde la carretera. El Corán, que claramente prohíbe el alcohol, no lo hace así con el quif. De esta manera, no habiendo una prohibición clara, la población (sobre todo la masculina) lo fuma abiertamente confiando en una interpretación "menos rigurosa" de las leyes del Corán.
La alta pluviosidad (supera los 1000 mm) y las nieves de las cumbres, que duran hasta el mes de mayo, mantiene bosques típicos de latitudes más húmedas. La vegetación es típicamente mediterránea y se inicia en las partes bajas con bosques de araar y acebuche, que la mayoría de las veces están muy degradados, pero se conservan ejemplares centenarios en pequeños bosquecillos junto a los santuarios y cementerios. Entre ellos se desarrolla un sotobosque de lentisco, mirto y madroño, y es frecuente encontrar ejemplares de gran talla de algarrobo. A medida que se gana altura van apareciendo los bosques más húmedos de robles, alcornoques, pinsapos y cedros. En los lechos de los ríos y barrancos se desarrollan los bosques de adelfas y fresnos, y en lugares más altos aparece la laurisilva, con algunos alisos centenarios.
Pinsapares y cedrales El pinsapo o abeto marroquí (Abies maroccana = Abies pinsapo var. maroccana) forma bosques relativamente bien conservados, situados en las cumbres de las montañas calcáreas del Rif occidental (montes Tisuka, Meggu, Lakrâa, Tazaot, Tisirene, etc.) entre 1500-2000 m.
Es frecuente que los bosques de pinsapos no sean puros y junto a ellos crezcan cedros, pino negral (Pinus pinaster subsp. hamiltonii), pino salgareño norteafricano (Pinus nigra subsp. mauritanica), encinas (Quercus ilex), quejigos (Quercus faginea), arces (Acer opalus subsp. granatensis), tejos (Taxus baccata), acebos (Ilex aquifolium) y majuelos (Crataegus sp.), que en el Hauz llegan a formar bosquecillos con ejemplares arbóreos.
Los pinsapares están protegidos, la mayor parte de ellos están dentro del Parque Nacional de Talasamtan, pero dos amenazas los acechan: los incendios provocados por los campesinos para conseguir nuevas tierras de cultivo y los cambios climáticos globales que están haciendo subir la temperatura media de la Tierra.