El Panecillo es una elevación natural de 3.000 metros sobre el nivel del mar, (200 metros más alto que el promedio de la ciudad de Quito) enclavada en el corazón mismo de la ciudad de Quito (Ecuador). Es el sitio más visitado de la ciudad. Por su ubicación se ha convertido en el más importante mirador natural de la ciudad, desde el que se puede apreciar la disposición urbana de la capital ecuatoriana, desde su centro histórico y hacia los extremos norte y sur. El Panecillo está coronado por una escultura gigante de aluminio de la «Virgen de Quito», creada por el español Agustín de la Herrán Matorras, el cual se basó en la obra compuesta por Bernardo de Legarda, uno de los más importantes representantes de la Escuela quiteña.https://www.infobae.com/america/america-latina/2021/10/31/el-misterio-de-los-tuneles-de-el-panecillo-en-quito-y-una-mujer-que-reparte-piezas-de-oro-a-los-visitantes/
Historia
Tan ancestral como los pueblos que se han asentado sucesivamente en sus alrededores, la colina de El Panecillo divide su historia en tres grandes momentos: la época precolombina, la colonial y la moderna.
Época precolombina miniaturadeimagen|250x250px|Quito, óleo atribuido a Rafael Salas que muestra la ciudad del , con la colina de El Panecillo como su telón de fondo. MuNa, Quito. Antes de la llegada de los españoles, el Imperio incaico había controlado Quito y su zona de influencia durante menos de cien años. Los nombres arcaicos Shungoloma y Yavirac son de la lengua quichua:
Shungoloma significa loma-corazón. Yavirac es el nombre de una loma de similares características ubicada en Cuzco, capital del Tahuantinsuyo.
Federico González Suárez reseña que el Panecillo tenía un templo dedicado al sol, creado por el pueblo Cara. El pueblo Cara, a su vez, había dominado Quito y su zona de influencia por menos de cien años antes de la llegada de los incas. Los caras eran adoradores del sol y de la luna. González Suárez recopila varios autores que relacionan el pueblo cara con los caraicos, pueblo caribeño de navegantes:"Scyri es palabra de una lengua desconocida, y significa Señor o Rey, como el término Inca en el idioma de los Quichuas.
Este era, por lo mismo, una expresión de dignidad, con que designaban al jefe, al superior de todos, al rey de la nación.
En cuanto a la colectividad de la tribu o raza de los Schyris, ella se daba a sí misma el nombre de Cara, por lo cual las gentes que la componían se conocen en la historia con el apellido de CARAS, palabra que, a lo que se pretende, quiere decir hombres o varones por excelencia:
Brasseur de Bourbourg.- Popol Vuh o El Libro Sagrado y los mitos de la antigüedad americana.- En la Disertación preliminar o comentario, XII. Cuatro cartas sobre Méjico. Cuarta carta, Número 15.- Relación de las cosas de Yucatán, Introducción. Capítulo X.- Este autor, consecuente con su sistema respecto del origen de la primitiva población americana, opina que los Caras que arribaron al Ecuador pertenecían a esa raza de navegantes atrevidos, cuyas huellas se encuentran en el antiguo y en el nuevo Continente, y a los cuales la Historia designa con los diversos nombres de Carios en Europa y Asia, y de Caribes y Guaraníes en América.- 'El nombre de los Caras o Carios, después que ellos desaparecieron, se conservó aplicado a un gran número de ciudades y de lugares en el Asia Menor, en África y en la Índica; pero en ninguna parte se difundió tanto como en América, donde más de mil nombres de pueblos, de tribus, de ciudades y de algunos sitios tenían el afijo car, cal, gal, etcétera, en la época de Colón; y entre esos nombres encontraréis todos los que los Carios habían dejado en Asia'. Palabras de Brasseur en su cuarta carta sobre Méjico.- Todos los libros del Abate Brasseur de Borubourg están en francés.
Bachiller y Morales.- Cuba Primitiva.- Según este docto americanista la palabra car, en la antigua lengua de los indios de las Antillas, significa alto, excelente; y cari es voz del mismo idioma, que equivale a hombre (Segunda sección. Vocabularios).- Hay, pues, en la misma lengua llamada del Inca, una palabra propia del idioma de las naciones Caribes, y con la misma pronunciación e idéntico significado en ambas lenguas.
Cari es por tanto palabra propia de la lengua caribe y pertenece en su origen al idioma que hablaban los primitivos pobladores de las Antillas y al dialecto de los indios de Boriquén y Puerto Rico.- (Vocabulario Haitiano francés.- Apéndice puesto por Brasseur a su edición francesa de la Relación de las cosas de Yucatán por Landa).
Tenemos, pues, una palabra que pudiera servirnos, tal vez, como de hilo conductor para introducirnos en el laberinto de la filología americana, rastreando el origen de los Caras ecuatorianos. Esa palabra no pertenece a la lengua quichua, no pertenece tampoco al aymará; es propia del dialecto haitiano; ¿de dónde vinieron los Caras? ¿Fueron éstos, acaso, una inmigración de caribes, que llegó después de varios eventos a las playas ecuatorianas? En esta nota planteamos el problema: después emitiremos una conjetura que podrá, acaso, servir más tarde para dar una solución, sino cierta, a lo menos muy probable.- Cuando hablamos aquí de la lengua el Inca, nos referimos al dialecto quichua tal como se ha conservado en el Ecuador, y no al idioma del Cuzco: en éste se encuentra la palabra Runa, que significa varón; y el dialecto del quichua hablado en Quito hay las dos voces Cari y Runa, con idéntico significado. El término Cari, tan usado en Quito, no pertenece al idioma puro de los quichuas.- Consúltese sobre este punto a Tschudi. (Die Kechua-Sprache, tomo tercero, en el cual se contiene el Diccionario).- Bertonio (Vocabulario de la lengua aymará: edición de Platzman, Leipzig, 1879).- Cari en aymará es interjección que se emplea para pedir.- Breve introducción o Arte para entender la lengua común de los indios según se habla en la provincia de Quito.- Anónimo, impreso en Lima en 1753."Sobre el uso del Panecillo como lugar de adoración del sol:"Adoraban al Sol, como a su primera divinidad visible, a la Luna y a las estrellas. Al Sol le edificaron un templo en la cima del Panecillo, cerro de figura perfectamente cónica que se levanta aislado a la parte meridional de Quito:
Villavicencio.- Geografía de la República del Ecuador.- Según este escritor, el Panecillo tiene 230 varas de altura sobre el plano de la plaza de Quito.
Humbolt.- Sitios y visitas de las Cordilleras.- 'Quito, por ejemplo, está al pie de un cono pequeño llamado Yavirac, el cual visto desde la ciudad, les parece a sus habitantes tan elevado solamente como el Montmartre y las alturas de Meudón a los moradores de París; y, no obstante, el cono de Yavirac, según mis medidas, tiene 3.121 metros de altura absoluta, siendo por lo mismo, tan alto como la cumbre de Marboré, uno de los picos más elevados de la Cadena de los Pirineos.'
El señor don Marcos Jiménez de la Espada dice que este nombre de Yavira o Yavirá le fue impuesto al Panecillo de Quito por los Incas, en memoria de otro cerro que del mismo nombre hay junto a una ciudad del Cuzco. Esta opinión del señor Espada nos parece muy fundada, pues el nombre que llevaba en tiempo de los Incas la eminencia conocida ahora con el de la Chilena era el de Huanacauri, que es uno de los cerros próximos al Cuzco, muy célebre en la historia de los soberanos indígenas de esa ciudad. El cerro de Huanacauri queda en frente del Yavirá en el Cuzco; así como aquí en Quito el Panecillo está al Sur, y la Chilena al Norte de la población. Se ve, pues, que los monarcas de la dinastía peruana transformaron esta ciudad, haciendo de ella, a su manera, un trasunto de su corte imperial del Cuzco.
Cieza de León escribe Yahuira (Del señorío de los Incas, o Segunda Parte de la Crónica del Perú). Pero, ¿cómo se debe escribir esa palabra? ¿cuál es su genuina ortografía? ¿Pertenece originalmente al idioma quichua? ¿cuál es su significado? He aquí investigaciones curiosas para la filología americana."Sobre el uso de la loma de San Juan (La Chilena) como lugar de adoración de la luna:"También a la Luna le edificaron otro templo en la eminencia opuesta hacia el lado del Norte; pero se ignora completamente cuales eran la forma, las dimensiones y los materiales de esos templos ni se puede conjeturar bajo qué imágenes representarían a los dos astros en los santuarios que les estaban dedicados:
Según el testimonio de nuestro historiador Velasco, el templo del Sol y de la Luna eran construidos de piedras labradas: el primero era de forma cuadrada y el segundo, redonda. Las imágenes de los astros eran de oro la una y de plata la otra: la puerta del templo del Sol estaba hacia el Oriente, y en las paredes del templo de la Luna había ventanas redondas, para que la luz del satélite entrando por ellas alumbrara su imagen. Las cubiertas eran de paja, cónicas. En el templo de la Luna, (que estaba en la eminencia donde se halla ahora la iglesita de San Juan Evangelista) estaban representadas también las estrellas en figuras pequeñas de plata adheridas a un lienzo de color azul, que hacía veces de cielo. Pero, estos templos eran los que encontraron en Quito los conquistadores españoles, y no se puede menos de preguntar ¿cuál era la obra genuina de los Scyris? ¿cuál la de los Incas? Los templos que conocieron los conquistadores eran los templos incásicos, pues hacía por lo menos setenta años ha que dominaban en estas partes los Incas, y varias de las circunstancias descritas por el P. Velasco revelan la acción de los soberanos del Perú, más bien que la de los Scyris de Quito en esos monumentos religiosos. No perdamos nunca de vista la observación hecha en el texto, para que procuremos distinguir obras de obras y civilizaciones e civilizaciones.- VELASCO.- Historia antigua del Reino de Quito.- Libro segundo, párrafo 4o.
Los sacrificios que en ellos se ofrecían era de frutos de la tierra, de flores del campo y de animales, aunque no nos faltan fundamentos razonables para conjeturar que los altares de los Caras eran ensangrentados con víctimas humanas. De la tribu de los Caras establecidos en Caranqui lo asegura Garcilaso terminantemente (Garcilaso.- Comentarios reales de los Incas, Primera parte. Libro noveno Capítulo XI).
No se sabe si adoraban otras divinidades, ni cuáles eran las prácticas de su culto."La dualidad entre el cerro del Panecillo y el de San Juan actualmente es aprovechado para representar a la Virgen del Panecillo y a la Basílica del Voto Nacional, respectivamente.
Colonia Durante toda la época colonial el Panecillo marcó el fin de la ciudad por el extremo sur, y por ello los viajeros que llegaban desde ciudades como Ambato, Guayaquil, Latacunga, Lima o Cuenca sabían, al divisarlo, que su llegada a Quito era cuestión de un par de horas nada más. El cerro tenía una parte boscosa, en especial en el costado sur.
El fortín del Panecillo
Los españoles construyeron una fortificación en lo alto de la colina, que era la sede de la guarnición militar quiteña. La fortaleza permitía vigilar el norte y el sur, por lo que estaba provista de cañones. Al caer el fuerte en manos del Ejército libertador de la Gran Colombia, en 1822, se tomaron a los españoles catorce piezas de artillería.http://books.google.com.ec/books?id=VkYIAAAAQAAJ&pg=PA153&lpg=PA153&dq=Fort%C3%ADn+del+Panecillo&source=bl&ots=uybGpJ1KV_&sig=C7PPvvpDv8Ee3R3QCEBlxvxVH0I&hl=es&ei=HmVgTua1E4-gtwfI1Qw&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=6&ved=0CD0Q6AEwBQ#v=onepage&q&f=false
Durante la guerra de la Independencia, el Panecillo fue escenario de un feroz combate entre las fuerzas realistas de Toribio Montes y Sámano, y los patriotas comandandados por Carlos de Montúfar y otros defensores del Estado de Quito de 1812. Desde 1809, Quito había expulsado a la Real Audiencia española, que se instaló en Cuenca. Un ejército español fue enviado para someter a Quito y restablecer la Real Audiencia.