Las Juventudes Socialistas de España (JSE) son una organización política juvenil afín al Partido Socialista Obrero Español. Tienen independenciaEstatutos Federales de JSE artº 2 o autonomíaEstatutos Federales del PSOE artº 87 orgánica y política respecto al PSOE. Tomás Meabe fundó la organización en Erandio (Vizcaya) en 1903. Durante sus primeras décadas de existencia se llamó Federación de Juventudes Socialistas de España (FJS).
Historia Orígenes La situación laboral de los jóvenes españoles, sobre todo en las empresas mineras y siderúrgicas del norte de España, así como la voluntad de combatir el nacionalismo vasco, llevó a Tomás Meabe a fundar la primera agrupación de jóvenes socialistas en Bilbao en 1903, imitando al modelo austríaco y de acuerdo con las tesis propugnadas por Rosa Luxemburgo. En 1905, se celebraba en Madrid el II Congreso ordinario del Partido Socialista, en el que se reconoce la organización de Meabe como rama juvenil del PSOE.
Del 14 al 17 de abril de 1906 celebran su primer congreso como Federación de Juventudes Socialistas de España (FJS). Esta primera toma de contacto no viene acompañada de un programa político claro, limitándose a formular una opción antimilitarista. También se caracterizaban por su lucha contra el alcoholismo juvenil, muy extendido entre la clase obrera en aquella época. Tenían en febrero de 1907 Renovación su órgano de prensa. La organización es reconocida como tal por el PSOE en 1908.
En 1910 realiza sus primeras movilizaciones masivas contra la guerra de Marruecos y, posteriormente, contra la Primera Guerra Mundial.
Muy activa durante la huelga general durante la conocida como crisis española de 1917. Obtendría en las filas del PSOE su primer diputado en 1918.
La ruptura Tras la creación de la III Internacional en 1919, que provoca disensiones en todo el movimiento obrero mundial respecto a la revolución rusa, el PSOE celebra un Congreso Extraordinario en el que decide, ante la falta de consenso, aplazar la cuestión de la integración del Partido en el Komintern a un Congreso posterior. Disconforme con este aplazamiento, la Federación de Juventudes Socialistas decide abandonar el Partido y unirse a dicha Internacional en el V Congreso celebrado en Madrid del 14 al 17 de diciembre de 1919.
En el Congreso Extraordinario socialista de 1921 el PSOE desecha definitivamente la posibilidad de integrarse en el Komintern por un estrecho margen. La fracción tercerista (partidaria del ingreso), en la que se encuentran la Federación de Juventudes Socialistas, se escinde del Partido para fundar el Partido Comunista Obrero Español, donde las Juventudes se refundan bajo el nombre de Federación de Juventudes Comunistas.
Tras esta nueva escisión juvenil, el PSOE crea un Comité Provisional de jóvenes para paliar la pérdida de su organización y en 1925 se elaboran las bases de la reestructuración de las FJS. Entre 1929 y 1932 se termina de perfilar de nuevo la organización con dos congresos.
Según la historiadora Sandra Souto Kustrín, hasta los años 1930 la FJS «vegetó», «entre otras razones por el papel fundamentalmente educativo y subordinado que se dio a las organizaciones juveniles socialistas desde sus orígenes, no sólo en España, sino en toda Europa, y al rechazo de su participación en la política por parte de las organizaciones de adultos». Por otro lado, la colaboración del PSOE con la Dictadura de Primo de Rivera «creó importantes tensiones en la organización juvenil».
El resurgimiento y la unificación durante la Segunda República y la Guerra Civil
La FJS experimentó un avance espectacular a partir de la proclamación de la Segunda República Española el 14 de abril de 1931. En diciembre de 1929 decía contar con solo 2697 afiliados pero en febrero de 1932, cuando celebró su IV Congreso, ya había alcanzado los 12 000 militantes y pasó de los de 20 000 en abril de 1934, cuando celebró su V Congreso. «Se convirtió así en una de las organizaciones políticas que contaba con más afiliados, y la más importante numéricamente entre las organizaciones juveniles obreras».
A partir de 1933, y especialmente tras el triunfo del centro derecha en las elecciones de noviembre de ese año, comenzó el proceso de radicalización de los socialistas españoles en la que la FJS se convirtió en su «punta de lanza», lo que favoreció el acercamiento a las juventudes comunistas de la UJCE, aunque al principio no hubo se produjo ningún resultado concreto debido a su desacuerdo en cómo formar el «frente único juvenil» (desde arriba como defendía la FJS, o desde abajo, según la UJCE) y a las importantes diferencias políticas y estratégicas que todavía las separaban y que se pusieron en evidencia en la reunión que mantuvieron a finales de julio de 1934. Lo único positivo que salió de esta reunión fue el cese de los ataques mutuos y que colaborarían en acciones concretas (así lo recomendó el periódico de la FJS Renovación el 28 de julio: que «en los casos de acción directa contra el fascismo se inteligencien localmente con las demás juventudes obreras»; por su parte la UJCE pidió a sus militantes que apoyasen la venta de Renovación) aunque la rivalidad no desapareció en absoluto.
Lo que fue acercando a la FJS y a la UJCE a partir del verano de 1934 fueron las acciones colectivas en las que participaron conjuntamente para hacer frente a la «amenaza fascista» pero sobre todo fue el asesinato de dos miembros de sus organizaciones en enfrentamientos con falangistas: Juanita Rico, miembro de la FJS, el 10 de junio de 1934; y Joaquín de Grado, dirigente de la UJCE, el 29 de agosto. El asesinato del Joaquín de Grado se produjo un día después de que el gobierno radical-cedista de Ricardo Samper hubiera aprobado un decreto en que se prohibía la militancia política a los menores de 16 años y a los de menos 23 sin el consentimiento de sus padres. Dos meses antes, tras el asesinato de Juanito Rico, había aprobado otro decreto que prohibía «los grupos en formación con insignias, banderas, emblemas» en Madrid y sus alrededores.
El entierro de Grado el 31 de agosto constituyó un punto de inflexión en el acercamiento entre la FJS y la UJCE. Ambas organizaciones, junto con las Juventudes Libertarias, hicieron un llamamiento conjunto para que se asistiese a su entierro como «homenaje a todos los militantes obreros asesinados». Durante el acto desfilaron conjuntamente las juventudes socialistas y comunistas uniformadas y encabezaron el cortejo dirigentes de ambas organizaciones (los discursos los pronunciaron miembros de la UJCE pero también intervino un militante de las juventudes socialistas de Madrid). Después de esa fecha fueron aumentando los actos convocados conjuntamente por las dos organizaciones. El 14 de septiembre celebraron uno en protesta por el decreto del gobierno que limitaba la militancia juvenil, en el que también intervinieron dirigentes del PSOE y del PCE.
En la Revolución de Octubre de 1934 las dos organizaciones juveniles tuvieron una participación muy importante (se llegaría a decir que la juventud había sido «la vanguardia del proletariado en Octubre»). Tras su fracaso representantes de la FJS y de la UJCE se reunieron en Madrid el 1 de noviembre. La FJS informó de un manifiesto que había elaborado en el que se hacía un llamamiento a reconstituir la unidad del movimiento juvenil internacional sobre nuevas bases y a que todas las organizaciones juveniles obreras políticas (es decir las del PCE, de la ICE y del BOC) ingresaran en la FJS para lograr así una única organización juvenil. Lo justificaba diciendo que la FJS se hallaba «en mejores condiciones que cualquier otra fuerza para realizar la unidad en nuestro seno» y que en ella «no queda ni una fracción reformista». Pero se llegó a ningún acuerdo, excepto el de potenciar las Alianzas Obreras que se habían formado en Octubre.
La política de FJS se iría acercando a las posiciones comunistas como consecuencia de la represión y el encarcelamiento que sufrieron sus dirigentes. En 1935 la Internacional Juvenil Comunista apoya la idea de la unificación de las organizaciones obreras juveniles en todo el mundo (socialistas y comunistas). En mayo de 1936 se firma el pacto de unificación entre la Federación de Juventudes Socialistas y la Unión de Juventudes Comunistas. Con la llegada de la victoria del Frente Popular, se crean las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) que ven imposibilitada la celebración del Congreso constituyente por el inicio de la guerra civil española. Así las cosas, y hasta el final de la guerra, las JSU seguirán las indicaciones del PCE.
El 10 de marzo de 1939, viendo el final de la guerra, se constituye en Madrid el embrión de la recuperación de las JSE, rompiendo los jóvenes socialistas el pacto con las JSU. Hasta el 22 de abril de 1945, las JSE no pudieron celebrar su primer congreso en el exterior.
La dictadura franquista Durante la dictadura y en el interior, los jóvenes se organizaban en torno a UGT y el PSOE, creando una clandestina organización juvenil que apenas si podía mantener a sus miembros lejos de las detenciones. Se reeditó el periódico Renovación de manera clandestina, así como periódicos manuscritos en las cárceles.
En el exilio en 1946 las JSE proponen la creación de una Alianza Democrática de la Juventud Española, uniéndose a las tesis de la conformación de una gran alianza de todos los demócratas contra la dictadura. Primero los exiliados, y después sus hijos, serán los dirigentes en el exilio. En 1967 se constata en el Congreso celebrado en Francia que, junto a los ya mencionados, las JSE se nutren de una parte importante de jóvenes emigrantes.
En 1970 las JSE se extienden con rapidez por toda España: Asturias, Andalucía, País Vasco, Cataluña y Madrid fundamentalmente. Fracasa en 1972 el intento de celebración de un Congreso en España. Finalmente se vuelve a celebrar en París en 1973. Las JSE se extienden por universidades españolas y centros de trabajo.
En 1975, las corrientes revolucionarias de inspiración trotskista ganaron muchísima influencia en la organización, hasta el punto de ganar el VI Congreso en el Exilio, celebrado en Lisboa en plena Revolución de los Claveles. Posteriormente, los seguidores de Nuevo Claridad, liderados por Luis Osorio, Rati, y Alberto Arregui, obtuvieron el 29,1% de los votos en el XII Congreso de las JSE. El sector marxista presentó el documento De la dictadura franquista a la revolución socialista, que defendía una política de independencia de clase y una orientación revolucionaria ante la inminente Transición política. Frente a ellos, se hizo con la dirección en el XII Congreso el sector afín a la dirección del PSOE encabezado por Pedro Viana, Gora, con un 57,3% de los apoyos.
Las Juventudes Socialistas en la actualidad Tras la legalización en marzo de 1977, celebran el XIII Congreso en Madrid y se elige a Juan Antonio Barragán como Secretario general, el primer dirigente no exiliado. A partir de esta fecha, las JSE siguen el mismo camino que el PSOE, renunciando al marxismo como doctrina única socialista. En 1984, Javier de Paz es elegido secretario general de las JSE.
En 2017 Omar Anguita Pérez sucedió a Nino Torre, diputado del FSA-PSOE en el Junta General del Principado de Asturias. Omar Anguita fue elegido el 28 de junio de 2017 tras ser el único candidato en presentar avales, siendo el primer candidato de Juventudes Socialistas en ser elegido por el proceso de Elección primaria.
En 2021, el valenciano Víctor Camino fue elegido nuevo Secretario General tras derrotar al madrileño Javier Guardiola con el 69% de los votos.